INTRODUCCIÓN
En el proceso de valoración de aprendizaje se utilizan instrumentos de evaluación, que permiten a los docentes evidenciar el aprendizaje del alumno (Hamodi et al., 2015). Estos instrumentos son medios esenciales en la labor docente, y deben ser eficaces. En este trabajo de investigación titulado "Instrumentos de evaluación utilizados por los docentes en el segundo ciclo de una Escuela Privada en la Ciudad de Ñemby. Año 2023-2024" que corresponde al tema "Evaluación de aprendizaje en la Educación Escolar Básica", se tiene la intención de describir los instrumentos de evaluación utilizados por los docentes en el segundo ciclo, y cuyas deducciones sustentadas en un marco teórico y metodológico sólido, pueda servir como base de análisis en la mejora de la práctica evaluativa en el segundo ciclo. La evaluación es un reto importante para los profesionales de la docencia, porque se ha convertido en un centro de reflexión y discusión sobre su importancia y pertinencia en el ámbito educativo (Oramas-Aarom, 2020).
La evaluación de los aprendizajes debe considerarse un proceso importante en educación (Carela, 2024). El enfoque de evaluación de aprendizaje, en Paraguay se basa en las competencias y está enmarcado en la teoría de aprendizaje constructivista, donde el estudiante construye su propio aprendizaje con la orientación del docente, quien debe utilizar variados instrumentos dinámicos, que evidencien contenidos de aprendizaje conceptual, procedimental y actitudinal (Ministerio de Educación y Ciencias [MEC], 2015). Así también, el MEC (2021a) establece en el fascículo de metodología de evaluación del aprendizaje del segundo ciclo de la Educación Escolar Básica (EEB), variedad de instrumentos que evidencien aprendizajes conceptuales, procedimentales y actitudinales, orientado a los docentes, que deben utilizarlos según la necesidad del contexto, también tienen la posibilidad de utilizar otros instrumentos que consideren pertinentes. Los contenidos pueden definirse como el conjunto de saberes culturales, sociales, políticos, económicos, científicos y tecnológicos que estructuran las distintas áreas del conocimiento y resultan fundamentales para la formación integral del individuo. No obstante, la educación no se limita al dominio de estos saberes, sino que requiere también el desarrollo de habilidades, destrezas y actitudes que permitan aplicar, transferir y valorar dichos contenidos, integrando aprendizajes de carácter procedimental y actitudinal (Alvarado, 2019).
En contexto, el problema percibido se centra en la utilización de instrumentos de evaluación que no siempre reflejan de manera adecuada el aprendizaje integral de los estudiantes del segundo ciclo, en una escuela privada en Ñemby. Concretamente, se observa que algunos docentes recurren predominantemente a pruebas escritas objetivas, listas de cotejo y cuaderno de clase, dejando de lado otros instrumentos más dinámicos que sugiere el MEC. Esta situación puede afectar directamente a los alumnos, quienes son los principales receptores de las evaluaciones, e indirectamente a los padres y a la comunidad educativa en general, ya que la calidad de la evaluación influye en la percepción del progreso académico y en las decisiones pedagógicas futuras. Por lo mencionado, se propone como objetivo general describir los instrumentos de evaluación utilizados por los docentes del segundo ciclo de una escuela privada, en la ciudad de Ñemby, año lectivo 2023.
METODOLOGÍA
La investigación contó con un enfoque mixto, de diseño descriptivo-triangulación concurrente; este tipo de enfoque combina procesos sistemáticos para recopilar y analizar datos cuantitativos y cualitativos, buscando integrar y discutir la información para obtener una comprensión más completa del fenómeno estudiado. Considerando el aspecto epistemológico y de enfoque para la pesquisa, el paradigma de investigación que se abordó fue el pragmático. La investigación tuvo un alcance institucional local, se trató de una escuela privada situada en la ciudad de Ñemby, Paraguay. El periodo que se estudió abarcó desde el inicio de clases en el mes de febrero hasta el mes de noviembre del año 2023, y se extendió desde el mes de febrero al mes de noviembre del año 2024. Se realizó la gestión de la investigación en un espacio de 20 meses, siendo pertinente la delimitación temporal transversal.
La población de estudio abarcó a doce docentes, que enseñan el segundo ciclo, del turno mañana, y se tomó como muestra a seis docentes; el tipo de muestreo fue intencional. En cuanto a los estudiantes, como población hay ciento veinte de toda la institución, en el turno mañana, y se tomó como muestra intencionada a sesenta estudiantes del segundo ciclo (ver tabla 1 y 2).
Como técnica de recolección de datos cualitativos, se utilizó la entrevista estructurada dirigida a los docentes, con el instrumento de cuestionario de preguntas abiertas. Como técnica cuantitativa se aplicó el sondeo a estudiantes mediante una encuesta con un cuestionario cerrado, con valoración mediante la escala de Likert. También, se realizó el análisis documental utilizando lista de cotejo para el análisis de diferentes aspectos de los instrumentos de evaluación utilizados por los docentes. Para todo el proceso, se consideraron los aspectos éticos de confidencialidad sobre las respuestas de los profesionales en las entrevistas, en la revisión de documentos de clase y también en la aplicación de los instrumentos a los estudiantes, ya que se contó con la autorización institucional y de los padres para la recolección de datos.
Tabla 1. Clasificación de participantes sujetos de investigación
| Tipos de participantes | Población | Muestras | Muestreo |
|---|---|---|---|
| Docentes | 12 docentes de toda la institución. | 6 docentes del segundo ciclo. | No probabilístico – tipo intencional. |
| Estudiantes | 120 estudiantes de la institución. | 60 estudiantes del segundo ciclo. |
Nota. Tabla de clasificación de participantes sujetos de investigación según tipos, población, muestra y muestreo.
Fuente: Elaboración propia (2025)
Tabla 2. Identificación de variables o categorías de investigación
| Variables y Categorías de Investigación | Definición conceptual |
|---|---|
| Instrumentos de evaluación | Son herramientas utilizadas por los docentes para obtener y evidenciar información de aprendizaje del estudiante, a través de una técnica específica de evaluación (Hamodi et al., 2015). |
| Docente | Es el profesional de la educación con un título en áreas humanísticas, científicas o tecnológicas, que enseña o realiza funciones docentes en instituciones educativas, y está oficialmente matriculado para ejercer su profesión (Ley N°.1725, 2001, Art. 2°). |
| Segundo Ciclo de la Educación Escolar Básica (EEB) | El Segundo Ciclo de la EEB en Paraguay, es parte del primer nivel del sistema educativo formal, es obligatoria y gratuita en escuelas públicas, abarcando los grados 4°, 5° y 6° para estudiantes de 9 a 11 años (Ministerio de Educación y Ciencias, 2015). |
| Institución educativa de gestión privada | Las escuelas privadas son fundadas, gestionadas y financiadas por entidades no gubernamentales; estas instituciones deben seguir las directrices básicas del currículo nacional, pero tienen la libertad de desarrollar e implementar su propio proyecto educativo institucional (Maciel, 2021). |
Fuente: Elaboración propia (2025)
Nota. Tabla de conceptos construida a partir de la revisión de diferentes fuentes de información.
RESULTADOS
Luego de la aplicación de los instrumentos de recolección de datos, se obtuvieron los siguientes resultados.
En cuanto a la entrevista aplicada a los docentes del segundo ciclo, se evidenció que los instrumentos de evaluación utilizados abarcan aprendizajes conceptuales, procedimentales y actitudinales. Los docentes manifestaron el uso de cuestionarios, pruebas escritas, rúbricas, proyectos, portafolios y guías de observación, destacando la importancia de evaluar no solo conocimientos, sino también habilidades y actitudes.
Las docentes del segundo ciclo en mayoría estuvieron de acuerdo que el objetivo principal de los instrumentos de evaluación implica "medir el aprendizaje, evidenciar avances, detectar fortalezas y debilidades, adaptar la enseñanza y promover la autoevaluación". Algunas mencionaron instrumentos que lo fomentan como "rúbricas, guía de observación, trabajo de investigación, lista de cotejo, observación directa, proyectos en equipo, exámenes escritos y orales".
En relación con la selección de instrumentos, la mayoría estuvieron de acuerdo que deben ser "confiables, válidos, claros, justos, que promueva la retroalimentación, adaptables a las necesidades reales de los estudiantes". Sin embargo, algunas destacan "que despierte interés en los alumnos y que sea fácil de asimilar los criterios, la practicidad en su aplicación".
Respecto al aprendizaje conceptual, indicaron que los instrumentos más efectivos incluyen "cuestionarios diagnósticos, ensayos, pruebas abiertas y objetivas, mapas conceptuales, exámenes orales, proyectos, debates y el Registro de Secuencia de Aprendizaje (R.S.A.), por su capacidad para diagnosticar, fomentar el análisis y la aplicación profunda, aportar claridad, objetividad, y permitir un seguimiento ordenado del progreso".
Para el aprendizaje procedimental, mencionaron "observación directa o sistemática, pruebas escritas, orales, prácticas y proyectos, así como rúbricas, listas de verificación, estudio de casos, portafolios, evaluaciones por pares, simulaciones o juegos de rol, porque permiten evaluar habilidades, procesos y conocimientos de manera precisa, fomentando la reflexión, la colaboración y la aplicación práctica de lo aprendido".
En cuanto al aprendizaje actitudinal, señalaron que se valoran "listas de cotejo, escalas tipo Likert, cuestionarios, entrevistas, observación directa, registros anecdóticos, pruebas de valores o dilemas, autoevaluación y evaluación por pares, porque facilitan identificar y medir actitudes y valores de manera concreta, cuantificable y reflexiva, captando tanto el comportamiento observable como la percepción y el pensamiento de los estudiantes".
La mayoría de las docentes coinciden en que los instrumentos de evaluación que utilizan "sí reflejan el progreso de los estudiantes, destacan que estos permiten observar el desenvolvimiento de los alumnos, su avance en los programas y la mejora en su rendimiento, también valoran que, cuando los instrumentos son variados, coherentes con los objetivos y brindan retroalimentación útil, ayudan a fortalecer el aprendizaje; su aplicación periódica y el análisis de resultados facilitan un seguimiento más integral". Sin embargo, algunas consideran "que no siempre se logra plenamente este propósito, sobre todo si los instrumentos no se adaptan a las necesidades individuales o si no se utilizan de manera constante".
Sobre los desafíos en la evaluación, las docentes en mayoría están de acuerdo "que la subjetividad, la gestión del tiempo y la adaptación de los instrumentos a las características individuales de los estudiantes son los principales retos". Algunas también mencionaron que las mayores dificultades "se presentan en las evaluaciones procedimentales y actitudinales", lo que refleja que cada docente vive de forma distinta estos retos, aunque todas coinciden en que evaluar no siempre es sencillo.
Las docentes también en mayoría están de acuerdo "en que la capacitación es fundamental para mejorar el uso de los instrumentos de evaluación, consideran que la formación continua les permite conocer nuevas herramientas, aplicarlas de manera adecuada y evaluar de forma más integral a los alumnos, resaltan que nunca está de más seguir aprendiendo, ya que cada capacitación aporta mejoras".
Las docentes recomiendan para optimizar los instrumentos "diversificarlos, combinando pruebas escritas, proyectos, observaciones y rúbricas claras que midan distintos aspectos del aprendizaje, adaptarlos a la diversidad de los alumnos, capacitarse en su diseño y aplicación; una docente en particular sugiere prestar más atención a lo procedimental, para que este se evalúe adecuadamente".
En cuanto al enfoque constructivista, las docentes concuerdan que guía su práctica "ya que centra en el proceso de construcción y no solo en los productos observables del aprendizaje, fomentan proyectos, debates, presentaciones orales, autoevaluaciones, portafolios y otros, lo que permite la reflexión, el pensamiento crítico, la retroalimentación constante".
En el análisis documental realizado a los instrumentos de evaluación, se constató la utilización de una variedad de instrumentos alineados con los lineamientos del Ministerio de Educación y Ciencias, evidenciando aprendizajes conceptuales, procedimentales y actitudinales. Sin embargo, se identificaron debilidades relacionadas con la claridad de los criterios de evaluación y la retroalimentación brindada a los estudiantes.
La tabla 3 muestra los grados y asignaturas asignados a cada docente, según los datos obtenidos; también se destaca que las asignaturas presentadas corresponden solo a aquellas a las que se tuvo acceso mediante los planes de clase analizados.
Tabla 3. Distribución de docentes según grado y asignaturas impartidas
| Docente | Grado | Asignaturas |
|---|---|---|
| D1 | Cuarto | Trabajo y Tecnología, Lengua Castellana, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Matemática, Educación para la salud, Guaraní. |
| D2 | Quinto | Guaraní, Ciencias Naturales, Matemática, Educación para la Salud. |
| D3 | Quinto | Educación Artística. |
| D4 | Quinto | Castellano, Guaraní, Matemática. |
| D5 | Cuarto | Guaraní, Castellano. |
| D6 | Sexto | Guaraní, Castellano, Matemática. |
Nota. Tabla sobre distribución de docentes según el grado y las asignaturas de enseñanza, elaborada a partir de los datos obtenidos de los planes de clase.
Fuente: Elaboración propia (2025)
La Figura 1 muestra que la D2 (quinto), la D5 (cuarto) y la D6 (sexto) obtienen nivel destacado en todos los criterios, lo que refleja una práctica docente sólida, estructurada y centrada en la mejora continua. En cuanto a la D1 (cuarto) muestra un destacado desempeño general en los criterios, con un nivel Satisfactorio solo en la adaptación a las necesidades del estudiante, lo que indica un área específica por fortalecer. Por su parte, la D3 (quinto) solo tiene un logro destacado en planificación de clase, y nivel satisfactorio para los demás criterios, lo que indica áreas de mejora; y la D4 (quinto) alcanza un nivel general Satisfactorio en todos los criterios, lo que indica la necesidad de fortalecimiento pedagógico didáctico en todos los criterios evaluados.
En cuanto al sondeo aplicado a los estudiantes del segundo ciclo, los alumnos realizaron una valoración en base a la escala de Likert de 5 puntos, siendo 1 = Muy en desacuerdo y 5 = Muy de acuerdo. Se consideraron las siguientes afirmaciones como parte de la valoración: (1) Siento que las evaluaciones (exámenes, pruebas, proyectos, tareas), me ayudan a entender mejor el contenido de las clases; (2) Las actividades de evaluación que hacemos en clase son interesantes y me mantienen atento y motivado; (3) Pienso que los exámenes muestran bien el contenido dado en clases; (4) Las tareas o proyectos me ayudan a aplicar lo que me muestran en clase, de una manera práctica; (5) Me siento motivado/a cuando recibo comentarios sobre mis resultados en las evaluaciones; (6) Las actividades de evaluación en clase permiten que pueda expresar mis ideas y conocimientos; (7) Siento que puedo entender las instrucciones y lo que se busca medir en las evaluaciones que realizamos; (8) Pienso que los métodos de evaluación son justos y adecuados para medir lo que vemos en clase; (9) Me parece que las evaluaciones son variadas y no solo se centran en exámenes escritos; (10) Las evaluaciones me ayudan a ver en qué puedo mejorar mis conocimientos y habilidades.

Nota. Elaborado a partir de los datos del análisis de los planes de clase y de los instrumentos de evaluación utilizados por las docentes. Fuente: Elaboración propia (2025).
Figura 1. Logro de las docentes según criterios de evaluación
La composición sociodemográfica del cuarto grado, conformado por 22 alumnos, destaca una mayoría de sexo femenino (15) y una predominancia de alumnos de 10 años (21). Los resultados en la Figura 2 evidencian una percepción ampliamente positiva de los estudiantes respecto a los instrumentos de evaluación utilizados. En todos los ítems analizados, entre el 86% y el 100% de los alumnos se ubicaron en las categorías "de acuerdo" y "muy de acuerdo". Se destaca que el 72,7% manifestó estar muy de acuerdo en que las evaluaciones les ayudan a comprender mejor los contenidos, mientras que el 100% afirmó que las tareas y proyectos favorecen la aplicación práctica de lo aprendido. Asimismo, el 54,5% indicó estar muy de acuerdo en que los exámenes representan adecuadamente los contenidos trabajados y que la retroalimentación recibida incrementa su motivación. En relación con la equidad y variedad de los métodos de evaluación, más del 90% de los estudiantes expresó acuerdo, lo que refleja una valoración positiva de la justicia, claridad y diversidad de las evaluaciones implementadas.
La mayoría los alumnos del cuarto grado tienen una percepción positiva sobre los instrumentos de evaluación, en la efectividad para comprender y aplicar conocimientos, equidad al ser considerados justos y variados, y la capacidad para generar motivación mediante actividades participativas y retroalimentación. Si bien existen algunas opiniones neutrales o en desacuerdo en aspectos como la claridad de instrucciones o la representatividad de los exámenes, estos sugieren oportunidades específicas de mejora. En general, los instrumentos aplicados cumplen adecuadamente su función evaluativa desde esta percepción de los alumnos.

Nota. Figura sobre la percepción de los alumnos del cuarto grado en relación a los instrumentos de evaluación, construida con los datos recabados de la encuesta. Fuente: Elaboración propia (2025).
Figura 2. Percepción de los alumnos del cuarto grado sobre instrumentos de evaluación
La composición sociodemográfica del quinto grado, conformado por 20 alumnos, destaca una mayoría de sexo femenino (12) y una mayoría de alumnos de 11 años (16). Los resultados de la Figura 3 muestran una valoración altamente positiva de los instrumentos de evaluación por parte de los estudiantes. En todos los ítems, entre el 95% y el 100% de las respuestas se concentran en las categorías "de acuerdo" y "muy de acuerdo". En particular, entre el 60% y el 70% de los alumnos manifiesta estar muy de acuerdo en que las evaluaciones les ayudan a comprender los contenidos, que las actividades son motivadoras y que los métodos utilizados son justos y adecuados. Asimismo, el 100% de los estudiantes afirma que las tareas y proyectos favorecen la aplicación práctica de los aprendizajes. Las respuestas neutrales o de desacuerdo son mínimas y no superan el 5% en ningún ítem, lo que evidencia una percepción ampliamente favorable respecto a la claridad, equidad y utilidad de las evaluaciones implementadas.
La figura 3 muestra que los alumnos del quinto grado en mayoría perciben que los instrumentos de evaluación son efectivos, equitativos y motivadores, les ayudan a comprender y aplicar mejor los contenidos, a expresar sus ideas y a reconocer en qué deben mejorar. Además, valoran la variedad de actividades y la retroalimentación como elementos que fortalecen su interés y participación. Si bien la mayoría muestra una percepción positiva, una pequeña minoría se centra en "ni de acuerdo ni en desacuerdo" y "en desacuerdo", en el ítem sobre si los exámenes reflejan bien el contenido y la variedad de evaluaciones; esto sugiere que, aunque la forma de evaluación es percibida de manera positiva, todavía hay camino de mejora para que cada alumno pueda sentirse realmente comprendido en el proceso.

Nota. Figura sobre la percepción de los alumnos del quinto grado en relación a los instrumentos de evaluación, construida con los datos recabados de la encuesta. Fuente: Elaboración propia (2025).
Figura 3. Percepción de los alumnos del quinto grado sobre instrumentos de evaluación
La composición sociodemográfica del sexto grado, conformado por 18 alumnos, destaca una mayoría de sexo femenino (11) y alumnos de 12 años (16). Los resultados evidencian una percepción mayoritariamente positiva sobre los instrumentos de evaluación, concentrándose entre el 65% y el 85% de las respuestas en las categorías "de acuerdo" y "muy de acuerdo" en la mayoría de los ítems. Destacan especialmente las afirmaciones vinculadas a la utilidad de las tareas y proyectos para aplicar los contenidos, así como a la comprensión de las instrucciones y a la variedad de los métodos de evaluación, donde alrededor del 80% del alumnado expresa acuerdo o acuerdo fuerte. Si bien se observan respuestas neutrales en proporciones moderadas (entre el 10% y el 20%), las opiniones en desacuerdo son minoritarias y no superan el 10% en ningún caso. En conjunto, los datos reflejan una valoración favorable de la evaluación como herramienta para el aprendizaje, la motivación y la mejora de los conocimientos y habilidades.
La figura 4 muestra que los alumnos del sexto grado perciben los instrumentos de evaluación como efectivos para comprender y aplicar los contenidos, motivadores por las actividades y la retroalimentación, y justos gracias a la claridad, variedad y adecuación de los métodos. Aunque la mayoría valora positivamente estos aspectos, se señalan áreas puntuales para mejorar, especialmente en la claridad de instrucciones, la representatividad de los exámenes y la motivación; mejorar estas áreas contribuirá a fortalecer la experiencia evaluativa para todos los alumnos.
DISCUSIÓN
La evaluación se concibe como un proceso sistemático de recopilación y análisis riguroso de información, obtenida mediante diversos instrumentos, con el fin de sustentar decisiones pedagógicas y favorecer aprendizajes complejos en los estudiantes (Mendiola & González, 2020). Los resultados reflejan que los alumnos perciben la utilización de diversos instrumentos de evaluación, destacándose cuestionarios, pruebas escritas, proyectos y rúbricas. No obstante, algunos estudiantes manifestaron dificultades para comprender los criterios de evaluación y recibir retroalimentación clara sobre su desempeño académico.
El análisis global de los resultados permitió identificar coincidencias entre la percepción de los docentes, el análisis documental y la percepción de los estudiantes, confirmando la utilización de una variedad de instrumentos de evaluación, aunque con áreas de mejora relacionadas con la retroalimentación, la objetividad y la atención a la diversidad. La retroalimentación formativa constituye un recurso pedagógico clave para el aprendizaje autorregulado, ya que favorece la reflexión crítica del estudiante sobre su desempeño y orienta al docente en la adecuación de sus estrategias didácticas, fortaleciendo un proceso educativo continuo, flexible y adaptativo (Hinojosa-Torres et al., 2024).
Desde hace décadas, la evaluación del aprendizaje se concibe como un proceso integral que requiere el uso de diversos instrumentos que permitan evidenciar el logro de aprendizajes en los estudiantes (Hamodi et al., 2015). Los resultados de la presente investigación coinciden con estudios previos que señalan la utilización de instrumentos variados en la práctica docente. Granados et al. (2022) concluyeron que el profesorado es consciente de su papel, llamado a transformar los escenarios educativos mediante la adopción de herramientas innovadoras, apoyadas en los círculos de acción docente, con una metodología que mejore su práctica pedagógica y los integre como equipo. El estudiante es el centro del proceso de evaluación formativa y compartida, evidenciándose que la autoevaluación y la coevaluación entre sus pares fortalecen el desarrollo de sus habilidades y destrezas (Torres et al., 2021).
La utilización de instrumentos que evalúan aprendizajes conceptuales, procedimentales y actitudinales se encuentra en concordancia con el enfoque constructivista, que propone una evaluación formativa, integral y centrada en el estudiante (Martínez, 2007; MEC, 2021). Sin embargo, los resultados evidencian desafíos relacionados con la claridad de la retroalimentación y la subjetividad en la valoración, aspectos que también han sido identificados en investigaciones realizadas en contextos similares (Aquino Walko, 2022; Vázquez Garrido, 2022).
En percepción de los docentes, los instrumentos de evaluación cumplen funciones clave: medir progreso, identificar avances y dificultades, orientar la enseñanza, promover autoevaluación y atender necesidades del alumnado. Se destacan la selección basada en criterios de confiabilidad, validez, claridad, justicia, adaptabilidad, interés y practicidad.
En el ámbito del aprendizaje conceptual, las docentes destacan como más efectivos instrumentos como cuestionarios diagnósticos, ensayos, pruebas abiertas y objetivas, mapas conceptuales, exámenes orales, proyectos, debates y el Registro de Secuencia de Aprendizaje (R.S.A.). Para el aprendizaje procedimental, mencionaron observación directa o sistemática, pruebas escritas, orales, prácticas y proyectos, así como rúbricas, listas de verificación, estudio de casos, portafolios, evaluaciones por pares y simulaciones o juegos de rol. En relación con el aprendizaje actitudinal, las docentes destacan el uso de listas de cotejo, escalas tipo Likert, cuestionarios, entrevistas, observación directa, registros anecdóticos, pruebas de valores o dilemas, autoevaluación y evaluación por pares.
Por su parte, la percepción de los alumnos del segundo ciclo indica que los instrumentos de evaluación son mayoritariamente considerados efectivos, equitativos y motivadores, al favorecer la comprensión, aplicación de conocimientos y la retroalimentación. No obstante, en cuarto, quinto y sexto grado se señalan aspectos a mejorar, como la claridad de instrucciones, la representatividad de los exámenes y la diversidad de actividades evaluativas. Estos resultados coinciden con Vázquez Garrido (2022), quien destaca la importancia de la claridad y la retroalimentación para percibir justicia; con Freire et al. (2023), que subrayan el rol motivador de la evaluación formativa; y con Alcaraz Andreu (s.f.), quien propone diversificar la evaluación más allá de la calificación, considerando el esfuerzo, el contexto y las capacidades individuales del alumnado.
Asimismo, la triangulación de datos permitió confirmar que, si bien existe una diversidad de instrumentos de evaluación, aún se requieren mejoras en la capacitación docente, la diversificación de recursos y la aplicación de ajustes razonables para atender la diversidad de los estudiantes, en concordancia con lo destacado por Guzman Sisa et al. (2025), donde se menciona que la inclusión educativa es un pilar fundamental en la enseñanza y que la diversidad de estudiantes requiere estrategias pedagógicas adaptadas.
La investigación permitió describir los instrumentos de evaluación utilizados por los docentes del segundo ciclo de una escuela privada en la ciudad de Ñemby durante el periodo 2023–2024, evidenciando que los docentes emplean una variedad de instrumentos que abarcan aprendizajes conceptuales, procedimentales y actitudinales, tales como cuestionarios, pruebas escritas, rúbricas, proyectos y portafolios, en coherencia con el enfoque constructivista y los lineamientos establecidos por el Ministerio de Educación y Ciencias.
Los resultados obtenidos a través de la entrevista a docentes, el análisis documental y el sondeo a estudiantes permitieron confirmar la existencia de una práctica evaluativa diversificada; sin embargo, también se identificaron debilidades relacionadas con la claridad de la retroalimentación, la subjetividad en la valoración de los aprendizajes y las limitaciones para atender la diversidad de los estudiantes, aspectos que requieren ser fortalecidos para garantizar una evaluación integral.
En este sentido, se considera fundamental promover instancias de capacitación continua para los docentes en el uso de instrumentos de evaluación, así como la diversificación de estrategias evaluativas y la aplicación de ajustes razonables, con el fin de mejorar la calidad del proceso de evaluación del aprendizaje en el segundo ciclo de la Educación Escolar Básica. La evaluación, entendida como un proceso formativo, debe contribuir al desarrollo integral del estudiante y a la mejora de la práctica pedagógica, fortaleciendo así la calidad educativa.
Contribución de los autores
Conceptualización: Monserrat Bobadilla Román; Félix Fabián Galeano Vera; Carlos Rafael Riquelme Benítez.
Curación de datos: Monserrat Bobadilla Román; Félix Fabián Galeano Vera.
Análisis formal: Monserrat Bobadilla Román; Félix Fabián Galeano Vera.
Investigación: Monserrat Bobadilla Román; Félix Fabián Galeano Vera.
Metodología: Monserrat Bobadilla Román; Félix Fabián Galeano Vera.
Redacción – borrador original: Monserrat Bobadilla Román; Félix Fabián Galeano Vera.
Redacción – revisión y edición: Carlos Rafael Riquelme Benítez.















