INTRODUCCIÓN
La apendicitis aguda constituye una de las emergencias quirúrgicas de mayor prevalencia a nivel global(1), y aunque su tratamiento mediante apendicectomía ha alcanzado altos estándares de seguridad, las complicaciones postoperatorias siguen representando un desafío clínico significativo(2). Entre ellas, la Infección del Sitio Quirúrgico (ISQ) es la complicación más frecuente, con un impacto directo en la morbilidad del paciente y en la eficiencia de los recursos sanitarios(3) (4) (5).
La literatura científica reporta una amplia variabilidad en la incidencia de ISQ; se constata que las tasas de infección oscilan significativamente dependiendo del contexto económico y sanitario(6) (7). Algunos autores(8) (9) (10) reportan que la incidencia puede variar entre el 5% y el 20% dependiendo de las condiciones operatorias y la adherencia a protocolos. Investigaciones más recientes, como las de Allegranzi y otros investigadores(11) (12) (13) (14), sugieren que en entornos de recursos limitados la carga de infección es mayor debido a barreras en los protocolos de control.
Factores como la duración prolongada de la cirugía y la presencia de comorbilidades metabólicas, específicamente la diabetes mellitus, han sido identificados consistentemente como determinantes para el desarrollo de sepsis de la herida(15) (16) (17) (18). Asimismo, la técnica laparoscópica se ha consolidado como un factor protector frente a la ISQ en comparación con el abordaje abierto, ofreciendo ventajas significativas en la reducción de complicaciones infecciosas superficiales(12) (18).
Considerando que la infección del sitio quirúrgico puede triplicar la estancia hospitalaria y elevar los costos de atención(14), es necesario actualizar los datos epidemiológicos locales. En el contexto nacional, estudios previos han reportado tasas variables de infección. Investigaciones realizadas en el Hospital General de Luque(2) reportaron tasas de complicaciones infecciosas cercanas al 4,8% en apendicectomías laparoscópicas, en el Hospital Central del IPS(1) describen un 3,2% de complicaciones en cuadros de peritonitis generalizada. Por consiguiente, el objetivo de este estudio fue determinar la incidencia y los factores de riesgo pre e intraoperatorios asociados al desarrollo de ISQ en pacientes sometidos a apendicectomía en el Hospital Regional de Ciudad del Este, así como evaluar su impacto en la estancia hospitalaria.
MATERIALES Y MÉTODO
Se realizó un estudio observacional, analítico y retrospectivo de cohorte. La investigación se desarrolló en el Servicio de Cirugía General del Hospital Regional de Ciudad del Este, abarcando procedimientos quirúrgicos realizados entre los años 2022 y 2025. La población de estudio incluyó a pacientes mayores de 18 años, intervenidos de urgencia con diagnóstico de apendicitis aguda. Se incluyeron pacientes con registros clínicos completos de técnica quirúrgica (abierta/laparoscópica) y seguimiento postoperatorio. Se excluyeron pacientes con datos perdidos en variables críticas o apendicectomías incidentales.
La recolección se realizó mediante la revisión de fichas clínicas y la utilización de planillas de Excel. Las variables estudiadas incluyeron: 1. Demográficas: edad y sexo, 2. Clínicas: Comorbilidades: (diabetes mellitus, hipertensión arterial), 3. Quirúrgicas: tipo de abordaje (abierta vs. laparoscópica) y duración del procedimiento (minutos), 4. Resultados: desarrollo de infección del sitio quirúrgico (ISQ) y días de estancia hospitalaria.
Las intervenciones fueron realizadas siguiendo los protocolos estándar del Servicio de Cirugía. Para la apendicectomía abierta, se empleó la incisión de Rocky-Davis o McBurney en casos no complicados, y laparotomía mediana infraumbilical ante sospecha de peritonitis difusa. La apendicectomía laparoscópica se realizó mediante técnica de tres puertos (umbilical de 10mm y dos accesorios de 5mm).
La elección de la técnica quirúrgica no fue aleatorizada, sino basada en el criterio clínico del cirujano de guardia y la disponibilidad de equipos. Generalmente, se reservó el abordaje laparoscópico para pacientes hemodinámicamente estables y con menor sospecha de plastrones apendiculares complejos, lo cual podría introducir un sesgo de selección hacia casos menos graves en este grupo. Todos los pacientes recibieron profilaxis antibiótica preoperatoria (Cefazolina 1g + Metronidazol 500mg, o esquema alternativo según alergias) conforme a las guías institucionales.
Se reconoce la ausencia de datos sobre el Índice de Masa Corporal (IMC) y la medición de grasa visceral debido a la naturaleza retrospectiva de los registros, variables que son factores de riesgo conocidos para ISQ. Asimismo, la clasificación de gravedad intraoperatoria (grado de peritonitis o presencia de abscesos) no pudo ser estandarizada para todos los pacientes.
El análisis se ejecutó en Python (librerías scipy.stats y pandas). Dada la distribución no normal de las variables cuantitativas (prueba de Shapiro-Wilk p < 0,05), se utilizaron pruebas no paramétricas: Prueba U de Mann-Whitney para comparar tiempos y estancia entre grupos (ISQ vs. No ISQ). Prueba Exacta de Fisher o Chi-cuadrado para variables categóricas. Se estableció un nivel de significancia de 0,05.
El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación y autorizado por la Dirección del Hospital, garantizando la confidencialidad de los datos y el anonimato de los participantes conforme a la Declaración de Helsinki.
RESULTADOS
La cohorte final incluyó un total de 137 pacientes sometidos a apendicectomía de urgencia, 8 de ellos desarrollaron infección de sitio quirúrgico, lo que representa una incidencia global del 5.8%. La distribución demográfica se detalla en la Tabla 1. Se observó un predominio de adultos jóvenes, con el 45,3% de la muestra (n=68) concentrada en el grupo etario de 20 a 29 años. En cuanto a la distribución por sexo, se registró una mayor frecuencia de pacientes del sexo femenino (58,7%).
Tabla 1. Características Demográficas de los Pacientes Sometidos a Apendicectomía (N=137)
| Variable | Frecuencia absoluta (n) | Frecuencia relativa (%) | Intervalo de Confianza (95%) |
|---|---|---|---|
| Población Total | 137 | 100 | --- |
| Grupo Etario (años) | |||
| 18 – 19 | 10 | 6,7 | [2,7 – 10,7] |
| 20 – 29 | 68 | 45,3 | [37,0 – 53,6] |
| 30 – 39 | 34 | 22,7 | [15,8 – 29,6] |
| 40 – 49 | 24 | 16,0 | [10,1 – 21,9] |
| 50 – 60 | 14 | 9,3 | [4,7 – 13,9] |
| Sexo | |||
| Femenino | 88 | 58,7 | [50,8 – 66,6] |
| Masculino | 62 | 41,3 | [33,4 – 49,2] |
Fuente: Elaborado por los autores
Nota. Datos obtenidos de registros hospitalarios del periodo 2022-2025
El subgrupo de pacientes con diabetes mellitus (tabla 2) presentó una tasa de infección del 40,0% (n=2/5), cifra clínicamente superior al 4,5% observado en pacientes no diabéticos, aunque la diferencia mostró una significancia estadística marginal (p = 0,061). La mediana de tiempo operatorio fue mayor en el grupo que desarrolló infección (84,5 min; RIC: 59-105) comparado con el grupo sin infección (64,5 min; RIC: 54.5-84.5). Esta diferencia mostró una tendencia estadística (U = 469,0, p = 0,068).
Tabla 2. Comparación de Factores Clínicos y Quirúrgicos según el Desarrollo de Infección del Sitio Quirúrgico (ISQ)
| Variable | Total (N=137) | Con ISQ (n=8) | Sin ISQ (n=129) | Valor p |
|---|---|---|---|---|
| Factores Preoperatorios | ||||
| Diabetes Mellitus, n (%) | 5 (3,6%) | 2 (40%) | 3 (2,3%) | 0,061 a |
| Hipertensión Arterial, n (%) | 11 (8%) | 1 (9,1%) | 10 (7,8%) | 0,341 a |
| Factores Intraoperatorios | ||||
| Duración Cirugía (min), Mediana (RIC) | 65,0 (55-85) | 84,5 (59,0-105,0) | 64,5 (54,5-84,5) | 0,068 b |
| Técnica Quirúrgica, n (%) | 0,441 c | |||
| Abierta | 96 (70,1%) | 8 (8,3%) | 88 (91,7%) | |
| Laparoscópica | 24 (17,5%) | 0 (0,0%) | 24 (100%) | |
| Mixta/Conversión | 17 (12,4%) | 0 | 17 (100%) | |
| Resultados Postoperatorios | ||||
| Estancia Hospitalaria (días), Mediana (RIC) | 2,0 (1,0-2,0) | 4,0 (3,0-4,0) | 1,5 (1,0-2,0) | <0,001 b |
Fuente: Elaborado por los autores
Nota. ISQ = Infección del Sitio Quirúrgico; RIC = Rango Intercuartílico (P25-P75). a. Calculado mediante la Prueba Exacta de Fisher. b Calculado mediante la prueba U de Mann-Whitney. c Calculado mediante la prueba Chi-cuadrado de Pearson.
En relación con la técnica quirúrgica, la cohorte se distribuyó en tres grupos: abordaje abierto (n=96, 70,1%), abordaje laparoscópico (n=24, 17,5%) y cirugía mixta o conversión (n=17, 12,4%). La incidencia de ISQ fue del 8,3% en el grupo de cirugía abierta (n=8/96).
Es destacable que no se registraron casos de infección ni en el grupo laparoscópico (0/24) ni en el grupo de cirugía mixta (0/17). Aunque la diferencia porcentual es clínicamente evidente, no alcanzó significancia estadística debido a los tamaños muestrales de los subgrupos (p=0.441). La presencia de ISQ se asoció significativamente con una estancia hospitalaria prolongada. La mediana de internación en pacientes infectados fue de 4,0 días (RIC: 3,0-4,0) frente a 1,5 días (RIC: 1,0-2,0) en pacientes no infectados (p < 0.001).
DISCUSIÓN
En el presente estudio, la incidencia global de Infección del Sitio Quirúrgico (ISQ) en apendicectomías fue del 5,8%. Este hallazgo sitúa a nuestro centro en una posición favorable dentro del contexto internacional. Al contrastar con el metaanálisis global de Danwang et al.(8), que reporta una incidencia acumulada de 7% (IC 95%: 1,0–17,6) a nivel mundial y del 12,6% en el continente africano, nuestra tasa se alinea más estrechamente con los estándares europeos (5,8%).
La incidencia global hallada es consistente con reportes nacionales previos como los del IPS Central(1) y Hospital Regional de Luque(2). Este valor relativamente bajo sugiere una adecuada adherencia a los protocolos de asepsia y antisepsia del servicio, a pesar de las limitaciones de recursos(3).
Es fundamental reconocer la naturaleza multifactorial de la ISQ. Además de la diabetes y el tiempo quirúrgico, intervienen variables no medidas en este estudio como el IMC (obesidad), la carga bacteriana intraabdominal (peritonitis vs. apendicitis catarral) y la variabilidad inter-cirujano. La ausencia de infecciones en el grupo laparoscópico debe interpretarse con cautela; si bien coincide con la literatura que atribuye menor trauma tisular a este abordaje, es posible que exista un sesgo de selección al utilizarse esta técnica preferentemente en casos menos complejos en nuestro medio.
Uno de los hallazgos clínicos más críticos fue la tasa de infección del 40% en el subgrupo de pacientes con diabetes mellitus, frente al 4,5% en no diabéticos. Si bien el valor p obtenido fue marginal (p = 0,061) debido al error tipo II secundario al tamaño muestral reducido (n=5), la magnitud del efecto es biológicamente innegable. Martin et al.(19), en su revisión sistemática de 94 estudios, establecieron que la diabetes es un factor de riesgo independiente con un Odds Ratio (OR) de 1,53 a 2,22 en cirugía de emergencia. Nuestro estudio sugiere un riesgo relativo aún mayor en nuestra población, lo que podría explicarse por el descontrol glucémico perioperatorio. Como detallan algunos autores(16) (17) (20), la hiperglucemia (>140 mg/dL) inhibe la quimiotaxis de los neutrófilos y la fagocitosis, mecanismos esenciales para la defensa contra patógenos entéricos; por ende, la "tendencia" estadística observada debe interpretarse clínicamente como una señal de alarma prioritaria.
Respecto a la duración del procedimiento, observamos una mediana de tiempo operatorio 20 minutos superior en el grupo infectado. Este dato es altamente consistente con el metaanálisis de Cheng et al.(21), quienes reportaron que, en promedio, los procedimientos que derivan en ISQ duran 30 minutos más que los no complicados. Cheng estima que el riesgo de infección aumenta un 37% por cada hora adicional de cirugía, debido a la mayor exposición de la herida al ambiente y la desecación tisular. En nuestra cohorte, el umbral de 85 minutos parece ser el punto de inflexión donde el riesgo se dispara.
En cuanto a la técnica quirúrgica, la ausencia total de infecciones en el grupo laparoscópico y el mixto contrasta con el 8,3% observado en la cirugía abierta. Esta superioridad de la laparoscopía es respaldada por la literatura(12) (22) (23) (24) (25), que en varios estudios reportaron tasas del 4% para laparoscopía versus 12% para abierta. La reducción del riesgo en nuestra serie (0% vs 4% de la literatura) podría atribuirse al uso sistemático de bolsas de extracción, que evitan el contacto directo del apéndice séptico con la pared abdominal, validando la recomendación de Turner et al.(26) sobre la superioridad de este abordaje en la prevención de infecciones parietales.
Finalmente, confirmamos que la ISQ impacta severamente la eficiencia hospitalaria, elevando la mediana de estancia de 1,5 a 4,0 días. Aunque este incremento es significativo, es menor al reportado por Badia et al. y Totti et al.(11) (14) en infecciones profundas (hasta 10 días de exceso), lo que sugiere que la mayoría de nuestras infecciones fueron superficiales y de manejo relativamente rápido. No obstante, triplicar la estancia implica triplicar el costo de oportunidad de la cama hospitalaria, reforzando la necesidad de estrategias preventivas enfocadas en los grupos de alto riesgo identificados: diabéticos y cirugías prolongadas.
La incidencia de la infección en el sitio quirúrgico en apendicectomías en el Hospital Regional de Ciudad del Este es del 5,8%. Si bien factores como la técnica quirúrgica y la duración no alcanzaron significancia estadística estricta, la tendencia clínica indica que la diabetes mellitus y los procedimientos prolongados (>85 min) son predictores críticos de riesgo. La apendicectomía laparoscópica demostró ser una técnica segura con nula tasa de infección superficial. Se recomienda implementar protocolos de control glucémico estricto perioperatorio para reducir esta complicación que impacta severamente en la estancia hospitalaria.
Agradecimientos
A los funcionarios del servicio de bioestadística del HRCDE por su valioso aporte en esta investigación.
Contribución de los autores
Concepción y diseño del trabajo: O.M. Gamarra, J.M. Fonseca da Costa Brasil, I. Moura Bahia, A.M. Oliveira Barbosa.
Recolección y obtención de datos: O.M. Gamarra, J.M. Fonseca da Costa Brasil, A.M. Farias da Silva, M.E. dos Santos Alves Fonseca, M.L. Sousa Simões, J.T. Barcyscyn.
Análisis e interpretación de datos: O.M. Gamarra, J.M. Fonseca da Costa Brasil, A.B. de Souza Adachi, T. Jordão Rezende, O.A. Pinheiro Batista.
Redacción del borrador del manuscrito: O. M. Gamarra, H. Marques Rodrigues, B. Coelho Brito.
Revisión crítica del manuscrito y aprobación final: Todos los autores.














