INTRODUCCIÓN
La parasitosis intestinal constituye la afectación del tubo digestivo por protozoos y helmintos. Actualmente forman parte de un grave problema de salud pública, afectan a países en vías de desarrollo como lo es nuestro país generando así una importante morbilidad1.
La OPS menciona que una de cada tres personas está infectada por geohelmintos y cerca de 46 millones de niños entre 1 y 14 años están en riesgo de infectarse por estos parásitos2. Por otro lado, la Asociación Española de Pediatría señala que, el 50% de las parasitosis se producen en niños entre uno y cinco años de edad3. La giardiasis, la criptosporidiosis y la amebiasis se encuentran entre las infecciones entéricas de mayor prevalencia alrededor del mundo4. En un trabajo realizado en el país en niños indígenas y no indígenas mostró una frecuencia de enteroparasitosis de 56,1% entre los primeros y 35,5% en los segundos5.
Los factores predisponentes son la falta de suministro de agua potable, falta de lavado de manos, no desinfectar los alimentos, el hacinamiento, la pobreza y por sobre todo la falta de conocimiento sobre la parasitosis y su tratamiento(6 - 7). La contaminación fecal de la tierra o del agua es frecuente en regiones donde no hay adecuada disposición de excretas, por ende, permite que los huevos y las larvas de los helmintos eliminados en las heces, se desarrollen y lleguen a ser infectantes, siendo esta su principal forma de contagio8.
Los niños infectados por la parasitosis generalmente son asintomáticos, aquellos que manifiestan síntomas presentan diarrea, vómito, deficiencia de vitamina A, pérdida de peso, malnutrición, que pueden llevar al desarrollo de trastornos físicos y cognitivos afectando así su desempeño escolar9.
Las medidas de prevención consisten en: saneamiento ambiental, construcción higiénica de la vivienda humana, adecuada disposición de las excretas, suministro de agua potable y alimentos no contaminados, aplicación de reglas elementales de higiene, entre otros10. La desparasitación puede prevenir 82% del retraso en el crecimiento y es responsable de 35% del aumento de peso en niños en edad preescolar con malnutrición11.
En un estudio realizado en Ecuador en donde evalúa el nivel de conocimiento sobre parasitosis de los padres o cuidadores de niños arrojó como resultado que dichas personas tienen un conocimiento adecuado solo en un 37,5%12 mientras que, en España otro estudio encontró que el conocimiento inadecuado sobre el tema expuesto fue de un 52,2%13). A nivel nacional no hemos encontrado muchas publicaciones sobre la situación de la parasitosis intestinal actual, ni mucho menos sobre el conocimiento, es por ello la importancia de realizar este trabajo de investigación que tuvo por objetivo determinar el nivel de conocimiento de los padres acerca de la parasitosis en niños/as que acuden al Hospital Nacional de Itauguá (HNI)en 2024.
MATERIALES Y METODOS
Se realizó un estudio observacional, descriptivo de corte transversal en padres o tutores de niños que acuden a consulta ambulatoria al Hospital Nacional de Itauguá en el 2024. El tipo de muestreo fue no probabilístico por conveniencia. El instrumento utilizado fue un cuestionario de selección múltiple elaborado por las investigadoras basado en un artículo original realizado por Ladrón de Guevara et al10, en formato de Google y distribuido mediante Whatsapp. La identificación del nivel de conocimiento estuvo dada por el porcentaje de respuestas correctas que tuviera cada persona encuestada. Se identificó como nivel de conocimiento adecuado un porcentaje igual o superior al 60% de respuestas correctas, y porcentaje inferior al 60% de respuestas correctas fue considerado como inadecuado.
El tamaño de muestra se estimó teniendo en cuenta un nivel de confianza del 95%, un margen de error del 3% y una proporción esperada de 2,7% de conocimiento adecuado reportado por Ladrón de Guevara et al10 arrojando un tamaño de muestra de 113 padres o tutores como mínimo a ser encuestados.
Todos los datos fueron recogidos utilizando un cuestionario pre codificado y almacenados en una planilla Microsoft Excel para su procesamiento. Para las variables cuantitativas se utilizaron medidas de tendencias central y de dispersión, en tanto, que para las cualitativas se realizaron frecuencias y porcentajes. Los análisis se realizaron mediante EpiInfo V. 7.2.
Se respetaron los principios éticos básicos de investigación, garantizando la confidencialidad de los datos. La participación fue voluntaria y como beneficio se les otorgó folletos informativos de cómo prevenir la parasitosis. La investigación fue aprobada por el Comité de ética de la Universidad del Pacifico y autorizada por los directivos del HNI.
RESULTADOS
Del total de encuestados, el 70,83% (n=85) pertenece al sexo femenino, la mediana de edad fue de 32± (RI) 10,5 años, predominando el rango de 24 a 30 años con el 36,13%, el 39,17% afirmó tener escolar básica como nivel educativo, el 85,83% residía en zona urbana, el 39,17% refirió tener 2 hijos, como puede observarse en la Tabla 1.
Tabla 1. Características sociodemográficas de la población de estudio. n: 120
| Variables | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Femenino | 85 | 70,83 |
| Masculino | 35 | 29,17 |
| Edad | ||
| 18 a 23 años | 12 | 10,08 |
| 24 a 30 años | 43 | 36,13 |
| 31 a 37 años | 32 | 26,89 |
| 38 a 44 años | 17 | 14,29 |
| 45 a 51 años | 10 | 8,40 |
| Mayor a 51 años | 5 | 4,20 |
| Nivel educativo | ||
| Educación inicial | 1 | 0,83 |
| Primaria | 11 | 9,17 |
| Escolar básica | 47 | 39,17 |
| Secundaria | 24 | 20,00 |
| Universitario | 37 | 30,83 |
| Lugar de residencia | ||
| Zona rural | 17 | 14,17 |
| Zona urbana | 103 | 85,83 |
| Número de hijos | ||
| 1 | 35 | 29,17 |
| 2 | 47 | 39,17 |
| 3 o más | 38 | 31,67 |
Respecto a conocimientos generales sobre la parasitosis el 68,33% (82/120) responde que su significado es una enfermedad contagiosa causada, por lombrices o gusanos que se alojan en el intestino de los seres vivos, el 30 % (36/120) afirma que el agente causal son los protozoos, el 64,17% (77/120) reconoce que el grupo de enfermedades parasitarias está conformado por giardiasis, teniasis, oxuriasis. Tabla 2
Tabla 2. Frecuencia de conocimientos de la población de estudio sobre la parasitosis. n: 120
| Conocimientos generales sobre la parasitosis | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Significado de parasitosis | ||
| Enfermedad contagiosa causada, por lombrices o gusanos que se alojan en el intestino de los seres vivos | 82 | 68,33 |
| El parásito es un organismo que produce enfermedades solo en humanos | 21 | 17,50 |
| Se trata de un tipo de alergia que afecta a niños/as causando picazón | 17 | 14,17 |
| Causa de la parasitosis | ||
| Bacterias | 66 | 55,00 |
| Protozoos | 36 | 30,00 |
| Hongos | 9 | 7,50 |
| Virus | 9 | 7,50 |
| Grupo de enfermedades parasitarias que conoce | ||
| Giardiasis, teniasis, oxuriasis | 77 | 64,17 |
| Dengue, Zika, Chikungunya | 26 | 21,67 |
| Tuberculosis, neumonía, bronquiolitis | 17 | 14,17 |
Como se puede apreciar en la tabla 3 el 70% (84/120) de los padres indicó que uno de los signos o síntomas de la parasitosis es la diarrea, seguido de pérdida de peso con el 61,67% (74/120) y con respecto a las consecuencias de no desparasitar a los niños el 66,66% (80/120) afirma que provoca desnutrición y el 98,33% (118/120) refiere que ante la presencia de algún síntoma llevaría al pediatra para una evaluación y tratamiento correcto.
Tabla 3. Comprensión de los padres sobre signos, síntomas, consecuencias y prevención de la parasitosis. n: 120
| Comprensión de los padres | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Síntomas de la parasitosis* | ||
| Diarrea | 84 | 70,00 |
| Pérdida de peso | 74 | 61,67 |
| Anemia | 68 | 56,67 |
| Dolor abdominal | 64 | 53,33 |
| Dificultad de aprendizaje | 17 | 14,17 |
| Tos | 12 | 10,00 |
| Dolor de garganta | 12 | 10,00 |
| Estornudos | 6 | 5,00 |
| Consecuencias de no desparasitar a los niños | ||
| Provoca desnutrición por lo cual afecta el crecimiento y desarrollo | 80 | 66,67 |
| Provoca anemia | 30 | 25,00 |
| No existen consecuencia ya que se trata de algo pasajero en los niños | 10 | 8,33 |
| Si su hijo presenta alguno de estos síntomas usted que haría | ||
| Llevar al pediatra para una evaluación y tratamiento correcto | 118 | 98,33 |
| Sospecharía de parásitos y le daría un remedio casero para la expulsión | 2 | 1,67 |
| Formas de prevenir la parasitosis | ||
| Beber agua potable, cocinar bien los alimentos como las carnes antes de consumirlo y desparasitar anualmente a los niños | 86 | 71,67 |
| Consumir remedios caseros a base de hierbas para evitar la parasitosis | 2 | 1,67 |
| Lavado de manos constantemente | 32 | 26,67 |
*Se podía marcar más de una respuesta
En cuanto a las veces que deben desparasitarse los niños y adolescentes el 50,83%(61/120) de los padres mencionan que deben ser cada 6 meses, el 44,17% (53/120) cada 1 año y el 5% (6/120) afirma que solo se desparasita si presentan síntomas.
El 34,17% (41/120) ha escuchado hablar sobre la Campaña Nacional “Jaityke Sevo’i”, de los 41 el 39% (16/41) lo escucho por el Hospital, el 37% (15/41) en la escuela y el 24% (10/41) a través de los medios de comunicación.
Como se puede observar en la tabla 4 existe un nivel de conocimiento adecuado en cuanto a las consecuencias y la prevención, no así con respecto a los tipos parásitos y los síntomas que son menores al 60%.
DISCUSIÓN
El conocimiento de los padres sobre las enfermedades parasitarias es crucial, ya que su comprensión y acciones preventivas son fundamentales para proteger la salud de sus hijos y de toda la familia. En el presente estudio observamos un predominio de mujeres, con una mediana de edad de 32 años. Además, el nivel educativo predominante fue el escolar básico, representado por el 39,17% de la población, lo cual contrasta con el 76,04% de personas que alcanzan un grado académico hasta la secundaria según el estudio de Sánchez et al12 en Ecuador en 2023. En relación al número de hijos, nuestra población muestra un predominio de familias con dos hijos (39,17%), lo que difiere del estudio de Monfort et al13, que reporta un 36% de padres con un solo hijo. Estos hallazgos nos brindan una visión integral de las diferencias y similitudes sociodemográficas que pueden influir en el conocimiento y la percepción de las enfermedades parasitarias en la población de estudio.
Con respecto al nivel de conocimiento cabe mencionar que los padres encuestados respondieron correctamente acerca del significado de la parasitosis en un 68,33%, similar a lo mencionado por Ortiz et al14 en una investigación realizada en una comunidad de Ecuador donde el 60% respondió satisfactoriamente. Ahora bien, en cuanto al agente causal el 55% de nuestra población estudiada respondió inadecuadamente, al igual que lo reportado por Sánchez et al12 en donde un 62,50% tuvo un conocimiento inadecuado sobre el tipo de parásito, en otro artículo realizado en Angola15 encontramos una diferencia mucho mayor donde indica que un 97,92% de las personas encuestadas no conoce sobre el agente causal, esta diferencia podría deberse a que en Angola aún la alfabetización y educación va evolucionando lentamente.
Nuestros resultados muestran que el 64,17% de la población estudiada reconoce al grupo de enfermedades parasitarias como la giardiasis, teniasis y oxuriasis. Esto es comparativamente similar al estudio de Monfort et al13, donde el 71% de la población reconoce al Enterobius vermicularis (que provoca la enfermedad de oxuriasis). Esta similitud en el reconocimiento general de parásitos indica un conocimiento relativamente alto en ambas poblaciones. Sin embargo, la diferencia en las especies específicas reconocidas podría deberse a factores educativos y culturales que influyen en el conocimiento de ciertas enfermedades sobre otras. Esta diferencia también podría deberse a que el cuestionario tendría otro formato de respuestas.
Por otro lado, queda evidenciado que los padres no conocen exactamente los síntomas que podría presentar su hijo si tuviese una parasitosis intestinal ya que el 52% de ellos ha dado una respuesta inadecuada, al igual que Hernández et al15 que expresa que el 66,67% tiene una falta de conocimiento sobre la sintomatología y de modo similar Sánchez et al12 demostró que solo el 14,58% tenía un conocimiento adecuado exponiendo así un predominio de desconocimiento de los encuestados, al igual a lo hallado por Manotas16 donde el 94% tiene un conocimiento no satisfactorio sobre las manifestaciones clónicas. Esta falta de conocimiento tiene importantes consecuencias, ya que puede llevar a un retraso en el diagnóstico y tratamiento adecuado, aumentando el riesgo de complicaciones y la transmisión de la enfermedad dentro del hogar.
Las consecuencias o complicaciones que se presentan en los niños puede ir desde pequeños malestares hasta un alto grado de desnutrición que puede afectar incluso su nivel de aprendizaje, es importante destacar que en nuestra población estudiada un alto porcentaje de padres reconocen las complicaciones a las que puede llevar no realizar la desparasitación anual en los niños lo cual es alentador comparando con el trabajo de Sánchez et al12, en el cual resalta el poco conocimiento de padres, los resultados además mostraron que el 61% desconoce maneras de prevención de parasitosis intestinal en contraste con lo hallado en nuestro trabajo donde existe un muy alto porcentaje de encuestados (71,67%) que identifica correctamente las formas de prevención.
Otro punto a destacar es el nivel de conocimiento que posee en su mayoría los padres sobre el daño que puede llegar a causar la falta de tratamiento y lo importante que resulta practicar la prevención de la parasitosis y esto puede deberse a la Campaña Nacional de desparasitación “Jaityke Sevo’i”, que busca lograr que los niños se desparasiten al menos una vez por año y que los padres sean conscientes de ello y de los beneficios que esto ofrece a sus hijos, pero aún queda mucho por trabajar para llegar a más padres y que sepan que hay un sistema que busca prevenir las consecuencias de la parasitosis en nuestro país y así mejorar la calidad de vida en los niños.
Si bien podemos notar que aún quedan cierto grado de confusión en los padres a cerca de la definición o los síntomas respecto a la parasitosis, resulta reconfortante que tras analizar los resultados y las comparaciones con trabajos de países distintos podemos destacar que actualmente los padres reconocen que, ante la presencia de algunos de los síntomas, debe llevar a su hijo para que un médico pueda realizar el diagnóstico y tratamiento correspondiente.
En conclusión, los resultados de nuestro estudio reflejan poco conocimiento respecto a algunos aspectos generales de parasitosis intestinal infantil, sin embargo, existe un alto conocimiento respecto a la consecuencias y formas de prevención de esta afección.














