Introducción
La Diabetes Mellitus tipo 2 (DM tipo 2) es una enfermedad metabólica crónica no transmisible que se caracteriza por la hiperglucemia, se asocia con una deficiencia absoluta o relativa de la producción y/o de la acción de la insulina y que con el tiempo conduce a daños graves en el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios 1.
Según el informe mundial de la diabetes publicada en el año 2016 por la Organización Mundial de la Salud (OPS) la cantidad de personas con diabetes aumentó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. La prevalencia mundial de la DM tipo 2 en adultos (mayores de 18 años) se ha incrementado del 4,7 % en 1980 al 8,5 % en 2014, también aumento un 5 % la mortalidad prematura por diabetes, se estima que en 2016 la diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de muertes y más de la mitad de los fallecidos son menores de 70 años y que fue la séptima causa de mortalidad en el 2016 1. El crecimiento en el número de casos esperado (62 %) para el año 2045 es mayor en los países latinoamericanos que lo pronosticado para otras áreas. La expectativa de crecimiento se basa en la prevalencia alta de las condiciones que preceden a la diabetes, como la obesidad y la intolerancia a la glucosa 2.
En Paraguay de acuerdo a los datos de la segunda Encuesta Nacional de factores de riesgo de enfermedades no transmisibles, el 10,6 % de la población adulta tiene diabetes 3.
La prevención de la diabetes y sus complicaciones es uno de mayores desafíos de los sistemas de salud, teniendo en cuenta que la educación es el factor más influyente en la salud y la conservación de la misma, se considera una buena estrategia para reducir la aparición de complicaciones en los usuarios que padecen la diabetes mellitus 4.
La educación de los pacientes tiene un rol esencial en el incentivo y apoyo para que ellos mismo asuman el compromiso de controlar diariamente su condición, y es importante que comprendan porqué debe mantener un control de la glicemia, saber cómo hacer y conocer las estrategias adecuadas para resolver los problemas que aparezcan 5. Estudios realizados en diversas partes del mundo muestran efectos positivos del proceso educativo en diabetes 6-8.
La educación en DM tipo 2 es importante porque permite informar, motivar y fortalecer a los afectados y a sus familiares con base en estrategias para promover el autocontrol y autocuidado de la enfermedad. En este sentido, han evolucionado técnicas educacionales a lo largo de las últimas décadas y se han modificado las propuestas didácticas para intervenciones que propician la autonomía del paciente a través de su participación, colaboración, elaboración de aprendizaje y obtención de conocimiento significativo 9.
El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto de una intervención educativa sobre el nivel de conocimiento, prácticas de estilo de vida saludable y control metabólico de los pacientes del Programa de DM tipo 2 del Departamento de Concepción, Paraguay.
Metodología
Se realizó un estudio experimental, simple ciego. Se tuvo 2 grupos de características similares a uno se aplicó la intervención (educación) y al otro grupo no se aplicó la intervención (grupo de control) la relación entre grupo intervención y grupo control fue de 1:2.
La población de estudio estuvo constituida por pacientes con DM tipo 2 adultos, de ambos sexos del departamento de Concepción, Paraguay. Los criterios de inclusión fueron pacientes mayores de edad, quienes formaban parte del programa de Diabetes y asistían regularmente a los controles ofrecidos por los Servicios del Ministerio de Salud Pública en el departamento de Concepción entre los meses de abril a octubre del año 2023. Asimismo, se demostró indispensable que los participantes hubieran expresado su consentimiento para participar en el estudio y contaran con la capacidad de tomar decisiones de manera autónoma. Se excluyeron a los pacientes que no sabían leer o presentaban alguna discapacidad que les impidiera responder el instrumento, así como a aquellos diagnosticados con DM tipo 1. Se utilizó el muestreo probabilístico, aleatorio simple. La variable independiente correspondió a la intervención educativa, mientras que las variables dependientes incluyeron el nivel de conocimiento, los estilos de vida, el control metabólico y la adherencia al tratamiento de los participantes.
Para la recolección de datos en los pacientes del grupo control e intervención se utilizaron dos cuestionarios validados, para evaluar el nivel de conocimiento utilizó el cuestionario Diabetes Knowledge Questionnaire (DKQ 24), con un coeficiente de confiabilidad de 0.78 y validado para utilizarse en población hispanohablante 10 y para medir el estilo de vida se utilizó un cuestionario denominado IMEVID, es un instrumento validado en México, en idioma español, diseñado para medir el estilo de vida en pacientes ambulatorios con diabetes mellitus 11. Para medir la glicemia en ayunas se utilizó un glucómetro digital de la marca CodeFree® y para la hemoglobina glicosilada se utilizó un medidor de hemoglobina glicosilada portátil de la marca STANDARD TM F200®. En ambos grupos se hicieron las mediciones de las variables al inicio y al final del estudio.
La intervención educativa tuvo una duración de 12 semanas, se conformó 10 grupos de 16 personas que participaron de 6 sesiones educativas con un intervalo de 2 semanas cada encuentro, las clases se impartió con las metodologías de charlas y talleres con apoyo de equipo audiovisuales, los contenidos desarrollados fueron extraídos de la página web del Programa Nacional de Diabetes del Ministerio Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay. Cada encuentro tuvo una duración de 90 minutos cada sesión, las mismas fueron realizadas por profesionales de enfermerías capacitadas en Educación en Diabetes. Antes de iniciar la educación se realizó un taller de capacitación con los profesionales de enfermería y nutricionista para estandarizar el programa de intervención.
Para realizar las mediciones previamente se les explicó a los pacientes el motivo del estudio, se registraron datos sociodemográficos y de la enfermedad, posteriormente fueron aplicados los cuestionarios de investigación.
Para el reclutamiento, se solicitó autorización de la Dirección de la Primera Región Sanitaria y a los encargados de las instituciones donde se encuentran registrados los pacientes.
A las variables cualitativas se les calculó la frecuencia absoluta y relativa y a las cuantitativas la media y la desviación estándar. Las variables nivel de conocimiento, estilo de vida, control metabólico y adherencia al tratamiento se dicotomizaron en alto y bajo nivel de conocimiento, estilo de vida saludable e inadecuado, buen y mal control metabólico y adherente y no adherente al tratamiento. Para buscar la diferencia del nivel de conocimiento, estilo de vida, control metabólico y adherencia al tratamiento entre el grupo control y el grupo de intervención se utilizó la prueba de Chi cuadrado de Pearson. Como criterio de significación estadística bilateral se utilizó p≤0,05. Todos los análisis estadísticos se realizaron con el software IBM® SPSS® 21.
Para el estudio se tuvo en cuenta a los principios establecidos en el Código de Núremberg y la Declaración de Helsinki. Se mantuvo la confidencialidad de los datos personales y se respetó el consentimiento de los participantes. Los pacientes del grupo de intervención se beneficiaron del efecto de la educación y a los pacientes del grupo control se le indicaron que deben consultar con su médico para mejorar su control metabólico. Los autores declaran que no reciben financiación externa ni tienen conflictos de interés comercial.
Resultados
El estudio inició con 480 pacientes, de los cuales 320 pacientes corresponden al grupo control y 160 al grupo intervención. Durante el estudio se perdieron 2 pacientes del grupo intervención (1,2 %) de la muestra. Terminaron el estudio 478 pacientes de los cuales 320 pacientes corresponden al grupo control y 158 pacientes al grupo intervención, las características sociodemográficas y clínicas se presentan en la Tabla 1.
El nivel de conocimiento antes de la intervención educativa, en el grupo control fue bajo en 276 (86,3 %) de los pacientes y 149 (94,3 %) del grupo de intervención. Luego de la intervención educativa en el grupo control 270 (84,6 %) continúan con el nivel bajo de conocimiento de la enfermedad y en el grupo de intervención 157 (99,4 %) presentaron un alto nivel de conocimiento la enfermedad, hubo una mejora significativa en el nivel de conocimiento (p< 0,0001). Con respecto al estilo de vida, al inicio del estudio 165 (51,6 %) del grupo control y 85 (53,8 %) del grupo intervención presentaron un estilo saludable, al final hubo una mejoría significativa en el grupo de intervención 144 (91,1 %) p= 0,0001 y en grupo control el 163 (50,9 %) mantuvo un estilo de vida saludable, no hubo cambios significativos p< 0,694 (Tabla 2).
En relación al comportamiento de la media de la glicemia en el grupo control y en el grupo de intervención, en ambos grupos disminuyeron en forma estadísticamente significativa (p=0,001) pero en el grupo de intervención la disminución fue mayor en relación al grupo control (3,7 mg/dL) vs (8,3 mg/dL) (Figura 1).

Figura 1 Comparación de la media de la glicemia entre el grupo control y el grupo intervención de pacientes. (n= 478)
En relación al comportamiento de la media de la hemoglobina glicosilada en el grupo control y en el grupo de intervención, en ambos grupos disminuyeron en forma estadísticamente significativa (p=0,001) pero en el grupo de intervención la disminución fue mayor en relación al grupo control (0,9 %) vs (4,1 %) (Figura 2).

Figura 2 Comparación de la media de la hemoglobina glicosilada entre el grupo control y el grupo intervención de pacientes (n= 478)
Se encontró que la adherencia al tratamiento al inicio 85 (53,8 %) en el grupo intervención y 110 (34,4 %) en el grupo control, al final del estudio el grupo de intervención presento 137 (86,7 %) de adherencia al tratamiento y el grupo control aumento a 118 (36,9 %), ambos grupos presentaron mejoría significativa p< 0,0001. Tabla 3
Discusión
El objetivo de la investigación fue evaluar el efecto de una intervención educativa en el nivel de conocimiento, en las prácticas de estilo de vida saludable, en el control metabólico y en la adherencia al tratamiento de los pacientes del Programa de Diabetes del Departamento de Concepción, Paraguay.
Se aplicó una intervención educativa a pacientes diabéticos y se ha encontrado un resultado positivo estadísticamente significativo en el nivel de conocimiento, estilo de vida saludable, control metabólico y adherencia al tratamiento en el grupo de intervención posterior a la aplicación del programa educativo. Los resultados de este estudio son semejantes a los reportados en investigaciones previas 12-14, donde se observó que, tras una intervención educativa, se produjeron diferencias significativas en el nivel de conocimiento de la enfermedad, mejor control metabólico y del estilo de vida saludable de los participantes.
Al evaluar las características sociodemográficas de los pacientes que participaron en el estudio, se observó que ambos grupos presentaron una edad promedio de 60,7 ± 1 años. El sexo predominante fue el femenino, la mayoría con estado civil casado/a, la procedencia predominante fue la rural, y la mayoría de los pacientes no culminó ningún nivel educativo. Estos resultados son consistentes con los reportados en un estudio realizado en Perú sobre la efectividad de una intervención educativa en el nivel de conocimiento sobre DM tipo 2 y prácticas de autocuidado 15, donde el promedio de edad fue de 60 años y la mayoría de los participantes también era de sexo femenino. Sin embargo, difieren en el nivel educativo, que en su mayoría correspondía a nivel superior en dicho estudio.
En cuanto a los datos clínicos, el tiempo promedio desde el diagnóstico fue de 7,3 años en el grupo control y 6,6 años en el grupo de intervención. Este resultado difiere de lo reportado en un estudio realizado por López et al. 16, sobre la intervención educativa en el nivel de conocimiento de pacientes con diabetes y baja o nula escolaridad, donde el tiempo promedio con la enfermedad fue de 9 años. Respecto a los niveles de glicemia y hemoglobina glicosilada (HbA1c), ambos grupos mostraron una disminución tras la intervención educativa, en concordancia con lo observado por Bächler et al. 17 en Chile, en el estudio sobre la eficacia de un programa educativo estructurado en población diabética. En dicho estudio, se evidenció una reducción significativa de los niveles de hemoglobina glicosilada y glicemia, siendo esta reducción más pronunciada en el grupo de intervención en comparación con el grupo control.
En ambos grupos, el mayor porcentaje de participantes recibió tratamiento con antidiabéticos orales, y la mayoría presentó enfermedades concomitantes con la diabetes, siendo la hipertensión arterial la más frecuente. Estos resultados son consistentes con otros estudios publicados recientemente 18,19.
La intervención educativa, se organizó a través de dos grupos; control y experimental, al inicio del estudio se obtuvo un bajo nivel de conocimiento de los pacientes en ambos grupos, luego de la implementación del programa educativo elevo el nivel de conocimiento del grupo de intervención, los cuales coinciden con el publicado por Figueira et al. 20, sobre efectos de intervención educativa sobre el conocimiento de la enfermedad en pacientes con diabetes mellitus en Brasil, donde los resultados muestran una mejoría significativa del conocimiento de la enfermedad (p<0,001), de la adhesión al tratamiento medicamentoso (antidiabéticos orales) (p=0,0318) y de las tasas de hemoglobina glucosilada (p=0,0321).
Al inicio, los grupos estudiados ya mostraban hábitos saludables. Sin embargo, tras la intervención educativa, se observó un aumento en el número de pacientes con estilos de vida saludables en el grupo de intervención. Cabe destacar que la respuesta de algunos pacientes en relación a su estilo de vida no concordaba con los resultados metabólicos, lo que sugiere que podría tratarse de una respuesta inadecuada por parte de los pacientes. Estos hallazgos coinciden con el estudio realizado sobre el efecto de una intervención educativa sobre el estilo de vida, el control glucémico y el conocimiento de la enfermedad, en personas con diabetes mellitus tipo 2 realizado en México 14, que luego de la intervención educativa mejoraron su estilo de vida significativamente. De manera similar, otro estudio cuasi experimental 21 reportó que, tras implementar una intervención educativa, se registraron mejoras significativas en los indicadores de salud. Estas se reflejaron en una reducción del IMC, niveles más bajos de hemoglobina glucosilada y una disminución en las concentraciones de colesterol y triglicéridos. Los resultados evidencian el impacto positivo que tuvo el programa educativo en la salud de los participantes.
Al inicio del presente estudio, la mayoría de los pacientes de ambos grupos presentaron mal control metabólico con valores de HbA1c >7 y glicemia >130, luego de la intervención educativa aumentó la cantidad de pacientes con HbA1c y glicemia controlada en el grupo de intervención, también mejoraron algunos pacientes del grupo control, que podría deberse a que con los resultados alterados se le recomendó acudir con su médico tratante, que por ética profesional no se podía obviar dicho paso y de esta manera también tuvieron una intervención pero diferente al grupo de intervención, cabe resaltar que el control metabólico fue mayor en el grupo de intervención que en el grupo control; estos resultados concuerdan con los obtenidos en una investigación de intervención educativa de similar en tiempo 22, en el que lograron disminuir significativamente los valores de HbA1c y glucosa.
En cuanto a la adherencia al tratamiento previo a la investigación se obtuvo que la mayoría de los pacientes del grupo de intervención tenían adherencia al tratamiento, contrario al grupo control que la mayoría no eran adherentes al tratamiento, luego de la aplicación de la intervención educativa el grupo de intervención mejoraron significativamente, también mejoraron un pequeño porcentaje de los pacientes del grupo control que al igual al control metabólico se debe que acudieron a su médico tratante, y reiniciaron o regularizaron su tratamiento, estos resultados coinciden con lo realizado por diversos investigadores 8,14,23,24 quienes han encontrado un cambio positivo en la adherencia al tratamiento posterior a la intervención educativa.
La limitación en este estudio es la corta duración del periodo post intervención, se recogieron datos a los 3 meses siguientes a la intervención, que es el requerimiento mínimo de tiempo para este tipo de investigación, según estudio cuando el periodo de la intervención educativa es prolongada los resultados de la intervención permanecen más tiempo en los pacientes 25.
Los resultados de este estudio son de interés para el Programa Nacional de Diabetes porque aporta evidencia de la importancia de la educación para incrementar el nivel de conocimiento, y que a su vez permiten fomentar prácticas y estilos de vida saludables para el buen control metabólico de la enfermedad, con el fin de evitar las complicaciones agudas y crónicas de la DM tipo 2.

















