INTRODUCCIÓN
El maíz (Zea mays L.) es uno de los cereales más sembrados en el mundo, y en Paraguay ocupa el 2do lugar de área sembrada luego de la soja, es utilizado para alimentación humana, animal, etc.
Hoy en día se busca alternativas de fertilización combinada para los cultivos con el fin de lograr mayores rendimientos de granos, en la búsqueda de las opciones se encuentra las distintas aplicaciones de fertilizantes de composición química y bioestimulantes de crecimiento. La utilización de bioestimulantes puede promover un aumento en la productividad de los cultivos mediante la mejora en la absorción y asimilación de nutrientes, tolerancia a estrés abiótico y mejora de las características agronómicas del cultivo, estas combinadas con una aplicación correcta según el análisis de suelo en nuestro cultivo de maíz podría lograr óptimos resultados.
En los últimos años, el uso de bioestimulantes, ha sido una estrategia dentro del programa de fertilización como complemento a la fertilización aplicada al suelo según (Zamudio et al., 2018). En los últimos años los estudios sobre los efectos de bioestimulantes se han intensificado en diferentes cultivos (Du Jardin, 2015), pero la mayor parte de la investigación se reporta en cultivos hortícolas y bajo condiciones de invernaderos (Grabowska et al., 2012;Mattneret al., 2013; Petrozza et al., 2013), son muy pocos estudios asociados al cultivo de maíz (Quezada et al., 2015; Tejada et al., 2018; Zamudio et al., 2018).
El uso de bioestimulantes orgánicos en la agricultura es cada vez más frecuente por la demanda nutricional de los cultivos de altos rendimiento, donde el objetivo generalmente es suplir los requerimientos nutricionales en épocas criticas (caso micronutrientes esenciales), acortar o retardar ciclos en la planta e inducir etapas especificas fenológicas, además, de que contrarrestan condiciones de estrés en la planta. (Suquilanda, M. 1996).
Además el mismo autor comenta que aporte genético en etapas productivas y nutrición foliar, encaminadas a mejorar directamente los procesos de absorción, transporte y transformación de los nutrientes en la hoja, tallos o frutos, donde se aprovecha los mecanismos de toma pasiva y activa que ocurre en estos órganos, las concentraciones en la aplicación de estos bioestimulantes orgánicos pueden variar entre 25% a 10% y dependen de la técnica, el nutriente y la frecuencia de aplicación, bien sea para activar o retardar procesos fisiológicos específicos, principalmente en el rendimiento (raíz, ápices, foliares y yemas) o para contrarrestar demandas energéticas en el desarrollo del cultivo
Los bioestimulantes se definen como aquellos productos que son capaces de incrementar el desarrollo, producción y/o crecimiento de los vegetales. Son moléculas biológicas que actúan potenciando determinadas expresiones metabólicas y/o fisiológicas de la planta. (Gallardo, 1998). Ya Lima (2000) los bioestimulantes se emplean para incrementar la calidad de los vegetales activando el desarrollo de diferentes órganos (Raíces, frutos, hojas, entre otros) y reducir los daños causados por el stress (Fitosanitarios, enfermedades, frio, calor, entre otros). Son complejos nutritivos que contienen micronutrientes, aminoácidos, extractos vegetales y hormonas de crecimiento; que se ofrecen en el mercado con la finalidad de hacer más eficientes los sistemas agrícolas productivos. (Epuin, 2004).
Estos productos tienen como cualidades estimular a las plantas hormonalmente, promover el desarrollo radicular, resistencia a enfermedades, estimulación del desarrollo vegetativo, translocación de nutrientes y por consiguiente aumento en el rendimiento. Son sustancias que, a pesar de no ser un nutriente, pesticida o un regulador de crecimiento, al ser aplicado en cantidades pequeñas genera un impacto positivo en la germinación, desarrollo, crecimiento vegetativo, floración, cuajado y desarrollo de frutos. (Saborio 2002).
Además, son energizantes reguladores de crecimiento que incrementan a la vez los rendimientos, ayudando a la fotosíntesis, floración, desarrollo de yemas, espigas, fructificación y maduración más temprana. (Velaseguí, 1997).
A pesar de que en otros países se llevan a cabo trabajos de investigación en el cultivo de maíz para observar la respuesta de rendimiento en función de la aplicación de bioestimulantes (Quezadaet al., 2005; Gazola et al., 2014; Galindo et al., 2015
La aplicación de bioestimulantes en los momentos críticos de crecimiento y desarrollo de la planta favorece el potencial productivo de los híbridos evaluados En la aplicación de los bioestimulantes el rendimiento de grano incrementó del orden de 0.9 a 1.3 t ha-1 La fácil asimilación por los complejos de los aminoácidos es responsable del aumento en el rendimiento de grano. En este sentido, los bioestimulantes foliares resulta una alternativa en la fertilización complementaria para incremento de producción en el cultivo de maíz (Martínez-Gutiérrez, 2022).
MATERIALES Y MÉTODOS
El experimento se realizó en el distrito de Eusebio Ayala Departamento de Cordillera, durante los meses de enero hasta mayo del 2023, cuyas coordenadas son Latitud 25°,27´37” S- longitud 56°,51´19” W.
El análisis de suelo arrojo un nivel crítico en contenido de fosforo, nivel bajo en calcio, magnesio y potasio, pH de 5,60 y el porcentaje de materia orgánica baja de 0,89. Se aplicó cal agrícola dolomítica al 70% de PRNT según análisis de suelo recomendación de 2.000 kg/ha
La población estuvo compuesta de 950 plantas en un área total de 240m². de 24 metros de largo y 10 metros de ancho con 4 tratamientos y 5 repeticiones totalizando 20 unidades experimentales, por unidad experimental se tuvo 47 plantas. La distancia de plantas fue de 20cm y 60 cm entre hileras. La distancia entre bloques fue de 1 metro.
Las variables de medición fueron altura de la planta, peso de las mil semillas, longitud de la mazorca en cm, rendimiento en kg por hectárea.
Se utilizó un diseño de bloques completos al azar con cuatro tratamientos T1 Testigo absoluto; T2 20 ml de bioestimulantes con combinación química, T3 30 ml de bioestimulantes con combinación química y cinco repeticiones cada una, totalizando 20 unidades experimentales.
Se realizó la preparación de suelo con una arada liviana con tractor, luego se realizó la siembra. Se procedió al monitoreo de las parcelas en forma constante, se aplicaron los cuidados culturales y fitosanitarios para el control de maleza, insectos y enfermedades. La aplicación del bioestimulante se aplicó a los 20 días después de la siembra (DDS) y la segunda aplicación a los 40 DDS
La cosecha fue realizadó manualmente a los 120 días después de la siembra y registrada en planillas habilitadas para el efecto, separando cada tratamiento por medio de bolsas enumeradas (T1, T2, T3), teniendo cuidado de no mezclar las mazorcas de un tratamiento con otro. Posteriormente, fue llevado al lugar de almacenamiento donde se realizaron las mediciones correspondientes.
Para el análisis de las variables de medición, los datos fueron recolectados de la siguiente manera: Altura de la planta: se procedió a medir desde el suelo hasta la punta de la inflorescencia y expresados en metros. Peso de las mil semillas: para el peso de mil semillas fue evaluado una vez que el cultivo llego a su ciclo y se procedió a la cosecha, trillado y pesaje. Los resultados fueron expresados en gramos. Longitud de la mazorca cm: se tomaron 10 mazorcas, de la parte central de las hileras los cuales fueron medidos con una cinta métrica para la obtención del promedio. El rendimiento fue evaluado despues de la cosecha con el trillado de las 3 hileras centrales de cada unidad experimental, los resultados fueron expresados en Kg por hectarea.
Los datos obtenidos fueron sometidos a un análisis de varianza (ANAVA) para determinar las medias de los tratamientos y los bloques, los resultados fueron sometidos al test de Tukey al 5% de probabilidad de error para la comparación de medias; para ello, se empleó el programa estadístico INFOSTAT.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Altura de la planta.
En el Grafico 1 se presentan los resultados de la altura de la planta en función de la aplicación de diferentes dosis de bioestimulante.
Se observó diferencia estadística significativa entre los tratamientos, siendo el tratamiento T4 (40 ml. de bioestimulante) presento la mayor altura de planta con 2,2 m. siendo estadísticamente diferente a los demás tratamientos. Esto se debe a que los bioestimulantes se emplean para incrementar la calidad de los vegetales activando el desarrollo de diferentes órganos (Raíces, frutos, hojas, entre otros) y reducir los daños causados por el stress (Fitosanitarios, enfermedades, frio, calor, entre otros). (Lima, 2000).
Longitud de espiga (cm)
Se puede observar en el Gráfico 2 que el tratamiento T4 (40 ml de bioestimulante) fue estadísticamente diferente a los demás tratamientos, con un valor de 22,46 cm.
Esto se debe a que los bioestimulante proporcionan los nutrientes esenciales para un buen desarrollo de la espiga. Concuerda con lo dicho por Epuin, (2004) que los bioestimulantes son complejos nutritivos que contienen micronutrientes, aminoácidos, extractos vegetales y hormonas de crecimiento; que se ofrecen en el mercado con la finalidad de hacer más eficientes los sistemas agrícolas productivos.
Peso de 1000 granos (gr)
En el Gráfico 3, se puede observar que hubo diferencia estadística significativa entre los tratamientos.
Los tratamientos T3 (30 ml de bioestimulante) y el T4 (40ml de bioestimulante) presentaron diferencias estadísticas con los demás tratamientos, siendo las medias de 268,8 gr y 290,6 gramos respectivamente, esto se debería aun mayor y mejor calidad de grano.
Se caracterizan principalmente por ayudar a las plantas a la absorción y utilización de nutrientes, obteniendo plantas más robustas que permiten una mayor producción y mejor calidad de cosechas. Además, son energizantes reguladores de crecimiento que incrementan a la vez los rendimientos, ayudando a la fotosíntesis, floración, desarrollo de yemas, espigas, fructificación y maduración más temprana. (Velaseguí, 1997).
4.4. Rendimiento kg/ha
En el Gráfico 4, se puede observar que hubo diferencia estadística significativa entre los tratamientos.
Los tratamientos T3 (30 ml de bioestimulante) y el T4 (40ml de bioestimulante) presentaron diferencias estadísticas con los demás tratamientos, siendo las medias de 3.242,4 kg/ha y 3.482,4 kg/ha gramos respectivamente.
Este resultado concuerda con lo comentado por Saborio (2002) que estos productos tienen como cualidades estimular a las plantas hormonalmente, promover el desarrollo radicular, resistencia a enfermedades, estimulación del desarrollo vegetativo, translocación de nutrientes y por consiguiente aumento en el rendimiento. Son sustancias que, a pesar de no ser un nutriente, pesticida o un regulador de crecimiento, al ser aplicado en cantidades pequeñas genera un impacto positivo en la germinación, desarrollo, crecimiento vegetativo, floración, cuajado y desarrollo de frutos.
CONCLUSIONES
Se observó la influencia de la aplicación de bioestimulante sobre las variables estudiadas. El tratamiento T4 (40 ml. de bioestimulante) presento mayor altura de planta (2.2 m) y longitud de espiga con 22,46 cm. Ya en el peso de 1000 granos y el rendimiento, los tratamientos T3 (30 ml de bioestimulante) y el T4 (40 ml de bioestimulante) presentaron el mayor valor.


















