INTRODUCCIÓN
El trigo (Triticum aestivum L.) es un cultivo fundamental para la alimentación humana. En Paraguay, la siembra directa de trigo se ha difundido ampliamente en la zona sur y este del país desde la década del 2000. El país pasó de ser un importador de trigo a lograr el autoabastecimiento e incluso convertirse en exportador del grano. Esta evolución está relacionada con las condiciones climáticas locales, caracterizadas por un clima subtropical con inviernos relativamente cortos. Cabe destacar que el trigo es una especie adaptada a climas templados-fríos, por lo que las variedades mejoradas y aclimatadas en el país corresponden al tipo primaveral (Kohli y Cubilla. 2007).
Según datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO, 2024), la superficie total sembrada de trigo en 2024 fue de 369.182 hectáreas, con una producción total de 1.078.239 toneladas y un rendimiento promedio de 2.294 kg ha⁻¹. Uno de los principales factores que limitan el rendimiento del cultivo es el manejo inadecuado de la fertilización nitrogenada (Quintana y Scarpello, 2022). La eficiencia en el uso del nitrógeno en los cultivos agrícolas es generalmente baja debido a las pérdidas ocasionadas por su alta solubilidad y volatilidad en ciertas condiciones del suelo. Esto no solo impacta negativamente en la rentabilidad económica, sino que también contribuye a la contaminación ambiental (González Figueroa et al., 2022).
El mejoramiento genético y la aplicación de una fertilización eficiente han permitido en los últimos años incrementar el potencial de rendimiento del cultivo (Val et al., 2022). La expansión del área foliar verde en el trigo está directamente influenciada por la disponibilidad de nitrógeno, lo que a su vez afecta la fracción de radiación interceptada por el cultivo y la eficiencia de intercepción. Además, la duración de la senescencia foliar puede verse alterada por deficiencias de nitrógeno y fósforo, elementos clave para el índice de cosecha en comparación con otros nutrientes (Golik, 2022), las deficiencias de nitrógeno en trigo pueden adelantar la floración y acortar la fase de crecimiento de las espigas, aunque este efecto solo se manifiesta cuando el crecimiento del cultivo está gravemente afectado (Abbate, 2017), asi mismo el nitrógeno es el nutriente más limitante en los sistemas de producción y el que mayor impacto tiene en la determinación del rendimiento y la calidad del grano (Val et al., 2020).
La aplicación de nitrógeno, y otros elementos minerales pueden incrementar el rendimiento del trigo hasta en un 45 % con respecto a un cultivo sin fertilización (Quintana y Scarpello, 2002). Sin embargo, aunque la fertilización con nitrógeno permite mejorar el rendimiento, los niveles de proteína en los granos de trigo no siempre presentan diferencias significativas entre los tratamientos fertilizados y el testigo sin fertilizar (Oropesa, 2012).
En el Paraguay se encontró que la fertilización nitrogenada del trigo en cobertura ayuda a mejorar la productividad del cultivo, al aplicar 30 kg ha-1 de N se alcanzó un rendimiento de 2.297 kg ha-1, dosis por encima de los 30 kg ha-1 ya no presenta efectos a aumentar el rendimiento (Moral et al., 2017).
En el trigo se observaron respuestas diferentes en la producción de materia seca total y rendimiento en grano a la aplicación de N, esta respuesta a su vez se ve afectada por la distribución errática de las precipitaciones a lo largo de los años (Martínez et al., 2016).
Con el objetivo de identificar la mejor dosis de nitrógeno para incrementar rendimiento y calidad fisiológica de semilla de trigo en las condiciones del Bajío, la fertilización nitrogenada no solo incrementa el rendimiento del trigo, sino que también mejora la calidad fisiológica de la semilla. En diferentes regiones de México, la dosis óptima de fertilización ha sido establecida en 240 kg ha⁻¹ (Buenrostro Rodríguez et al., 2024). Otros autores expresan que, en el cultivo de trigo, los mayores incrementos en rendimiento de grano se han observado cuando la fertilización nitrogenada se fracciona en un 50 % al momento de la siembra y el otro 50 % durante la fase final de espigazón. Con una dosis de 200 kg N ha⁻¹, se ha registrado un aumento en la producción de biomasa, el rendimiento y la eficiencia en el uso de la radiación (Villafaña Arroyo et al., 2014).
MATERIALES Y MÉTODOS
El experimento se llevó a cabo en la localidad de La Paz, Itapúa, cuyas coordenadas son 26°58'21.7'' S de latitud y 55°54'35.4'' O de longitud. Durante el estudio, la temperatura promedio fue de 27,8 ºC y la precipitación media alcanzó 132 mm. El suelo del sitio experimental pertenece al grupo Rhodic Paleudult arcilloso muy fino de acuerdo a la clasificación de López et al., (1995), el análisis de suelo presentó calores de pH de 5,90, un contenido de materia orgánica del 3,27 dag dm⁻³ (considerado medio), fósforo de 24,61 mg dm⁻³ y potasio de 0,25 cmol dm⁻³. El cultivo anterior al del trigo fue soja manejado en sistema de siembra directa tanto para el cultivo antecesor como del trigo.
El estudio se desarrolló entre mayo y septiembre de 2021. Se utilizó trigo de la variedad Toruk y se estableció un diseño experimental de bloques completos al azar con un arreglo factorial 3 × 2 y cuatro repeticiones. Los tratamientos consistieron en la aplicación de N-urea en diferentes dosis y momentos fenológicos. Se evaluaron dos factores: el momento de aplicación de la urea (macollaje y llenado de grano) y la dosis de N-urea (0, 45 y 90 kg ha⁻¹).
Cada unidad experimental estuvo conformada por 13 hileras de 4 m de largo y 2 m de ancho, con un área útil de 5,61 m², considerando descartes de 0,3 m en los bordes laterales y 0,7 m en los extremos. Se estableció una separación de 1,5 m entre bloques y 1 m entre unidades experimentales.
Se evaluaron el peso de 1.000 granos y el rendimiento de grano, la medición del peso de 1.000 granos se realizó mediante el conteo y pesado en una balanza electrónica digital con precisión de 0,1 g, el rendimiento de grano se calculó mediante la siguiente ecuación:
Las variables de calidad fueron evaluadas de acuerdo a lo propuesto por (Olan et al., 2012) e incluyeron el peso hectolítrico, Falling Number y contenido de gluten. El peso hectolítrico (PH) se definió como el peso de un volumen en kg/hectolitros de trigo, expresado en kg/hl. La actividad enzimática (Falling Number) se midió para determinar la capacidad fermentativa de la harina, ya que esta actividad puede variar según las condiciones climáticas al momento de la cosecha. La evaluación del contenido de gluten se llevó a cabo mediante el lavado de la masa con una solución salina, eliminando el almidón y las proteínas solubles (albúminas y globulinas), reteniendo las proteínas insolubles (gliadinas y gluteninas).
Para el análisis de los datos, se realizó un análisis de varianza (ANOVA) para cada variable evaluada. Antes de aplicar el ANOVA, se verificó la normalidad de los datos. Posteriormente, las diferencias significativas se determinaron mediante la prueba de comparación de medias de Tukey, con un nivel de significancia de α = 0,05, se realizó el análisis de correlación de Pearson entre el conjunto de las variables. El análisis estadístico se realizó utilizando el software InfoStat® versión estudiantil (Di Rienzo et al., 2013).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la Tabla 1 se presentan los resultados del peso de 1.000 granos y el rendimiento del trigo en función de la aplicación de tres dosis de urea en dos momentos fenológicos del cultivo.
Tabla 1. Peso de 1.000 granos y rendimiento del trigo según distintas dosis de N-urea aplicadas en dos momentos fenológicos. La Paz, 2021
| Momento de aplicación de N-urea | Dosis | Peso de 1.000 granos (g) | Rendimiento (kg ha-1) |
|---|---|---|---|
| Macollaje | 0 | 27,8 a | 1.839 a |
| 46 | 29,95 bc | 2.507 b | |
| 92 | 32,5 d | 3.180 c | |
| Llenado de grano | 0 | 28,6 ab | 1.845 a |
| 46 | 29,8 bc | 2.317 b | |
| 92 | 30,3 c | 2.284 b | |
| Promedio macollaje | 30,35 | 2.508 | |
| Promedio llenado de granos | 29,30 | 2.149 | |
| Fc Momentos | 12,88** | 19,02** | |
| Fc Dosis | 39,9** | 39,86** | |
| Fc interacción | 4,27* | 11,03** | |
| CV% | 2,4 | 8,68 |
Nota: Fc = valor de F calculado en el ANOVA; * = diferencia significativa (p ≤ 0,05); ** = diferencia altamente significativa (p ≤ 0,01). Letras minúsculas distintas indican diferencias significativas entre tratamientos según la prueba de Tukey.
El peso de 1.000 granos fue altamente afectado por los efectos individuales de los tratamientos, mientras que la interacción resultó significativa. La mayor dosis de N-urea aplicada en el macollaje del trigo permitió obtener el mayor peso de 1.000 granos, con diferencias significativas respecto a las demás dosis. En contraste, el menor peso de 1000 granos se registró en los tratamientos sin aplicación de N-urea.
Dado que el peso de 1.000 granos es uno de los principales componentes del rendimiento del trigo, la fertilización nitrogenada se considera una práctica de manejo clave para su optimización. Abbate (2017) señala que la disminución del peso de los granos está directamente relacionada con la disponibilidad de nitrógeno en la planta durante la fase reproductiva. Val et al. (2020) también afirman que el fertilizante nitrogenado influye en la producción del cultivo, lo que concuerda con los resultados de este estudio, donde se observó un efecto significativo de la fertilización sobre el peso de los granos.
El rendimiento de grano fue significativamente influenciado por la dosis de N-urea, el momento de aplicación y la interacción de ambos factores. Se observó que la aplicación de urea en el macollaje resultó en un rendimiento promedio superior en 360 kg ha⁻¹ en comparación con la aplicación durante el llenado de grano. En cuanto a las dosis, se evidenció una respuesta positiva a la fertilización nitrogenada, alcanzándose el mayor rendimiento con la dosis de 92 kg de N ha⁻¹ aplicada en macollaje, superando en 1.341 kg ha⁻¹ al testigo sin fertilización, con las dosis evaluadas se observa una tendencia a aumentar el rendimiento incluso por encima de la mayor dosis evaluada.
Resultados similares fueron reportados por Villafaña Arroyo et al., (2014), quienes indicaron que el rendimiento del trigo aumenta con dosis altas de nitrógeno. Asimismo, Quintana y Scarpello (2022) enfatizan que una fertilización inadecuada representa una limitante importante en la determinación del rendimiento del cultivo.
En la Tabla 2 se presentan los resultados de las variables relacionadas con la calidad del grano.
Tabla 2. Parámetros de calidad del trigo (PH, Falling Number, gluten y afrecho) según distintas dosis de urea aplicadas en dos momentos fenológicos. La Paz, 2021.
| Momento de aplicación de urea | Dosis (kg ha-1) | PH (kg/hl) | Fallin number (segundos) | Gluten (%) | Afrecho (%) |
|---|---|---|---|---|---|
| Macollaje | 0 | 74 | 372 | 60 | 28 |
| 46 | 78 | 381 | 60 | 27 | |
| 92 | 80 | 403 | 62 | 28 | |
| Llenado de grano | 0 | 76 | 383 | 57 | 28 |
| 46 | 78 | 381 | 57 | 28 | |
| 92 | 79 | 382 | 59 | 28 | |
| Promedio macollaje | 77 | 385 | 60 | 27 | |
| Promedio llenado de granos | 78 | 382 | 58 | 28 | |
| Fc momentos | 0,04ns | 0,39ns | 1,75ns | 0,81ns | |
| Fc dosis | 31,33** | 1,04ns | 0,41ns | 0,09ns | |
| Fc interacción | 3,93* | 1,07ns | 1ns | 1,89ns | |
| CV | 1,41 | 5,6 | 9,16 | 2,47 |
Nota: Fc = valor de F calculado en el ANOVA; ** = diferencia altamente significativa (p ≤ 0,01); ns = diferencia no significativa.
El PH fue la única variable de calidad que presentó diferencias altamente significativas debido a la dosis de urea y diferencias significativas en la interacción entre dosis y momento de aplicación. En contraste, Falling Number, y gluten no mostraron diferencias significativas en el ANOVA, aunque se observó una tendencia al aumento de estos valores con las dosis más altas de urea, el porcentaje de afrecho fue prácticamente igual con todos los tratamientos. Estos resultados respecto a la calidad del trigo (falling number, gluten y afrecho) permiten inferir que el nitrógeno que la planta absorbe es suficiente para su determinación en contenido incluso con el tratamiento testigo que puede satisfacer su demanda a partir de la materia orgánica del suelo o el nitrógeno remanente en el suelo proveniente del cultivo anterior (soja).
Estos resultados coinciden con los de Oropesa (2012), quien encontró que, si bien los niveles de proteína en granos de trigo fueron óptimos, los distintos tratamientos de fertilización no presentaron diferencias significativas con respecto al testigo sin fertilizar.
En la Tabla 3 se presentan los resultados del análisis de correlación para las variables evaluadas.
Tabla 3. Análisis de correlación entre variables en función de la aplicación de distintas dosis de urea en dos momentos fenológicos. La Paz, 2021.
| Rendimiento | Rendimiento | Peso 1.000 granos | PH | Fallin number | Gluten | Afrecho |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | ||||||
| Peso 1.000 granos | 0,87 | 1 | ||||
| PH | 0,71 | 0,67 | 1 | |||
| Falling number | 0,39 | 0,21 | 0,28 | 1 | ||
| Gluten | 0,23 | 0,29 | 0,04 | 0,08 | 1 | |
| Afrecho | -0,18 | -0,03 | -0,28 | 0,35 | 0,22 | 1 |
Se encontró una correlación alta y positiva entre el rendimiento, el peso de 1000 granos y el pH, correlación por encima de 0,60 se considera alta y positiva, mientras que el afrecho mostró correlaciones negativas (bajas) con estas variables.
Estos hallazgos confirman la relación positiva entre el rendimiento y el pH, lo que resalta la importancia de la fertilización nitrogenada en la producción de trigo.
El análisis de correlación muestra que el rendimiento del trigo es determinado por el peso del grano y que a su vez estas variables son afectadas por la fertilización nitrogenada, así mismo que la variable relacionada a la calidad (PH) del trigo se correlaciona con el rendimiento y el peso de 1000 granos.
Se evidencia que la fertilización nitrogenada en las condiciones climáticas y edáfica en las que se realizaron este trabajo afecta más al rendimiento y su componente peso de 1000 granos, mientras que los parámetros de calidad son menos influenciados por esta práctica agronómica.
CONCLUSIÓN
Los resultados del estudio indican que la aplicación de N-urea en el estado de macollaje genera una respuesta superior en los componentes de producción del trigo en comparación con su aplicación en el llenado de grano.
Asimismo, el incremento en la dosis de N-urea se asoció con un aumento significativo en el rendimiento del cultivo, evidenciando la importancia de una adecuada fertilización nitrogenada para optimizar la producción. Estos hallazgos destacan la necesidad de estrategias de manejo eficientes que maximicen la disponibilidad de nitrógeno en los momentos críticos del desarrollo del trigo.














