INTRODUCCIÓN
Los cigarrillos y otros sistemas electrónicos de administración de nicotina o vaporizadores de nicotina son sistemas que liberan aerosol que contienen diversas sustancias. Estos dispositivos consisten en un pequeño depósito o cartucho que contiene el líquido con o sin nicotina, propilenglicol, glicerina, saborizantes y otros compuestos químicos y que, mediante un sistema electrónico con una batería (generalmente recargable) y un atomizador, vaporiza la mezcla. Simulando a los cigarrillos tradicionales, se utiliza inhalando el aerosol producido y emite parte de este aerosol al ambiente 1. El cigarrillo electrónico fue creado en China en el año 2003 y patentado en el año 2007. Incluso antes de ser patentado, las ventas habían alcanzado a Europa y Estados Unidos y, desde entonces, se ha asistido a un rápido crecimiento en mercadeo, ventas y utilización 2.
El consumo de cigarrillos electrónicos puede tener efectos adversos y producir daño en la salud. En un trabajo de revisión en México, en 2023, se había estudiado los efectos colaterales de los cigarrillos electrónicos en una determinada población. Los más comunes fueron boca y faringe seca, tos, sensación de quemadura en boca, labios, faringe, dolor de cabeza, palpitaciones, problemas para respirar, mareo, disminución del gusto y somnolencia y, en los estudios de imagen pulmonar, el hallazgo más frecuente fue el de infiltrados en vidrio esmerilado con predominio en lóbulos inferiores. Entre las enfermedades que se pueden atribuir al uso de cigarrillos electrónicos se encuentra la lesión pulmonar asociada a cigarrillo electrónico o producto de vaporizador (EVALI), infarto agudo de miocardio y otras afecciones cardiovasculares, cáncer de pulmón entre otros 3.
En el Paraguay, desde el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, en su último reporte de diciembre del 2022, el 14,5 % de la población es fumadora de productos de tabaco. De este porcentaje el 12,5% es consumidora de vapeadores, en su mayoría jóvenes. El uso de estos dispositivos en jóvenes suele ser la puerta de entrada al consumo dual (cigarrillo convencional/ sustancias ilícitas). Un cigarrillo electrónico puede contener hasta 25 miligramos de nicotina, cuando un cigarrillo habitual contiene hasta 2 miligramos de nicotina (4.
En nuestro país se realizó un estudio en el año 2020, sobre la frecuencia y perfil de uso de cigarrillo electrónico, en estudiantes de medicina en la Universidad Nacional de Asunción, donde el 81 % de la muestra no fumaba ningún tipo de cigarrillo electrónico ni convencional. Sin embargo, el 74% era fumadora de cigarrillos electrónicos. Además, en cuanto a la percepción de riesgo con respecto a cigarrillos comunes, el 24% de los estudiantes piensa que fumar no tiene ningún riesgo y, tan solo 7%, piensa que genera un alto riesgo para la salud 5,6.
Por todo lo expuesto es de vital importancia conocer el uso de estos dispositivos en jóvenes médicos, profesión esta que debería alertar los efectos adversos y desaconsejar su uso en la población general. El fin de esta investigación es valorar la implementación de campañas de concienciación dentro de esta población joven que inicia la profesión, de manera a brindar una atención integral a los pacientes sobre todo enfocada en la prevención de enfermedades.
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño y población de estudio: se realizó un estudio descriptivo observacional, transversal. El muestreo fue no probabilístico de conveniencia. Los sujetos de estudio fueron los médicos residentes de las especialidades troncales de primer al tercer año (clínica médica, pediatría, cirugía general, ginecología), internos de pregrado y médicos residentes de subespecialidades (cardiología, dermatología, nefrología, terapia intensiva, oncología, reumatología, endocrinología, cirugía vascular, coloproctología, mastología) del Hospital de Clínicas, San Lorenzo, Paraguay. Los datos fueron recolectados entre junio y agosto 2024. Fueron excluidos aquellos que no accedían a participar del estudio y los cuestionarios con respuestas incompletas o mal llenadas.
Reclutamiento e instrumento de medición: se solicitó permiso a las autoridades universitarias. En la Dirección de Posgrado se obtuvo la nómina de los médicos residentes y de la Dirección de Pregrado la de los internos con sus respectivos números de celulares. Se envió a 300 de ellos un cuestionario de Google Forms ® por mensajería instantánea WhatsApp®. La encuesta fue elaborada por las autoras, a que se validó por una prueba piloto con residentes e internos de la Primera Cátedra de Clínica Médica. El llenado de dicho cuestionario implicó el consentimiento a participar.
Variables estudiadas: sociodemográficas: sexo, edad, ciudad de residencia, estado civil, especialidad primaria y subespecialidad, interno de pregrado. Aspectos relacionados al hábito tabáquico: fumador de tabaco, usa cigarrillo electrónico, tipo de cigarrillo electrónico utilizado (vapeadores desechables, vapeadores recargables), frecuencia de uso, tiempo de consumo, motivo de uso, efectos nocivos para la salud, realización de estudios de imagen pulmonar, antecedente de cáncer de pulmón en familiares de primer grado, principales síntomas relacionados al uso de cigarrillos electrónicos, familiares de primer grado que utilizan cigarrillos, conocimiento sobre el EVALI.
Tamaño de la muestra: por conveniencia se incluyó a todas las encuestas correctamente llenadas.
Análisis estadísticos: se utilizó el software Epi Info 7™ y Microsoft Excel™ aplicándose estadística descriptiva.
Aspectos éticos: se preservó identidad de cada sujeto al garantizar el anonimato de los participantes del presente estudio, tanto en la recopilación de datos como en su interpretación y presentación de los resultados. Los principios de beneficencia y no maleficencia fueron tenidos en cuenta a la hora de publicar los resultados y sacar conclusiones. Todos los sujetos que cumplieron con los criterios de inclusión fueron tratados sin discriminación. El proyecto fue aprobado por el comité de ética institucional.
RESULTADOS
Se obtuvo una muestra de 102 encuestados, de los cuales 63 personas (62%) correspondían al sexo femenino y la media de edad fue de 29 años. En cuanto a la procedencia, 46 personas (45%) proceden de Asunción, 33 personas (32%) de Gran Asunción y 23 personas (23%) del interior del país.
Con respecto al hábito de fumar cigarrillos electrónicos, 35 personas (34%) respondieron que si y 67 personas (66%) que no fuman estos dispositivos. Entre los que fuman, 27 personas (77%) utilizan los tipos desechables y 8 personas (23%) utilizan los recargables. Respecto a la frecuencia en que lo hacen, 49% respondieron que lo fuman a diario (tabla 1).
Tabla 1 Frecuencia de uso de los cigarrillos electrónicos en médicos residentes e internos del Hospital de Clínicas (n 35)
| Respuestas | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Diariamente | 17 | 49% |
| La mayoría de los días de la semana | 11 | 31% |
| 1 vez por semana | 5 | 14% |
| Ocasionalmente | 2 | 6% |
En cuanto al tiempo que llevan fumando cigarrillos electrónicos, 19 personas (54%) fuman menos de 1 año (gráfico 1).

Gráfico 1 Tiempo que médicos residentes e internos del Hospital de Clínicas llevan fumando cigarrillos electrónicos (n 35)
Con respecto a los motivos más frecuentes, entre los que fuman cigarrillos electrónicos, el 43% lo hacen por ansiedad (gráfico 2).

Gráfico 2 Motivos por el cual los médicos e internos del Hospital de Clínicas fuman cigarrillos electrónicos (n 35)
Entre los encuestados que utilizan cigarrillos electrónicos, 24 (69%) piensan que fumarlos es nocivo para la salud (gráfico 3).

Gráfico 3 Perspectiva de nocividad del uso de cigarrillo electrónico en los médicos residentes e internos del Hospital de Clínicas (n 35)
También se indagó si entre los que fuman cigarrillos electrónicos, presentan algún síntoma relacionado al uso de este dispositivo y 24 personas (69%) respondieron que no presentan ningún síntoma. Ninguno refirió tos crónica productiva (gráfico 4).
DISCUSIÓN
El presente estudio investigó sobre del uso de cigarrillos electrónicos en médicos residentes e internos de pregrado del Hospital de Clínicas, San Lorenzo, en el 2024 y halló una prevalencia de 34%.
Existen diversos estudios de prevalencia, del perfil, actitudes y conocimientos sobre el uso de los cigarrillos electrónicos o vapeadores, pero estos reportes se han realizado, mayoritariamente, en la población de jóvenes estudiantes del nivel secundario y terciario 7. En el Paraguay existe un trabajo publicado sobre la frecuencia, actitud y conocimiento del cigarrillo electrónico en estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción en el año 2022. Sus resultados arrojaron que, entre los que fuman estos dispositivos, hubo predominio del sexo masculino (54,8%), mientras que en la nuestra hubo predominancia de participación del sexo femenino (62%). Esto se podría explicar a que las mujeres son más activas en cuanto a la participación de encuestas virtuales, lo que crearía un sesgo de selección. Así también se había realizado un estudio de enfoque cuantitativo, no experimental, de corte transversal, sobre el “Conocimiento y práctica del uso de los cigarrillos electrónicos de los habitantes del Barrio Salinas de la ciudad de Ñemby en el año 2023”, con una muestra de 226 personas. Los participantes, en su mayoría, fueron jóvenes de 19 a 25 años, y hubo predominio del sexo femenino, como en nuestro estudio. En cuanto al conocimiento, el 97% contestó que conoce los cigarrillos electrónicos y que, a pesar de que un grupo mayoritario reconoce que los cigarrillos electrónicos tienen nicotina, existió un grupo que no sabía, lo que demuestra la necesidad de informar más sobre el tema.
La prevalencia hallada en nuestra investigación fue similar a otra realizada en Chile en el año 2021, pero con un total de 354 encuestados, donde el 32,9% de la muestra fuma cigarrillos electrónicos 8. Otro estudio realizado en España en el año 2020, de un total de 380 estudiantes, el 29,2% de ellos utilizan estos dispositivos electrónicos 9. En este estudio llama la atención que el motivo de uso más frecuente de estos dispositivos fue por curiosidad (70,1%). Este resultado coincide con otro análisis hecho en Cúcuta, Colombia, de este año, donde el motivo de uso más frecuente también fue también por curiosidad (39,44%) 11. Llama la atención que, en nuestro estudio, las causas más frecuentes del uso fueron por ansiedad (43%) y estrés laboral (34%). Estos resultados tal vez podrían deberse a las condiciones en que se trabaja en nuestro hospital, tema que debería investigarse.
En cuanto al tiempo que llevan fumando cigarrillos electrónicos, en su mayoría (54%) respondieron que lo llevan haciendo menos de 1 año. Este hallazgo se contrapone con el estudio realizado en Colombia en la Universidad de Santander 2024, donde el 28,89% de la muestra lo lleva haciendo más de un año 11. Estas diferencias podrían deberse a las condiciones socioculturales entre ambos países.
Con respecto a la frecuencia con que fuman los usuarios de estos dispositivos, se encontró que el 49% de los encuestados lo hacen a diario, resultado casi similar en otro estudio realizado en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña de República Dominicana en el año 2023 12. En éste se encontró que el 51% de los fumadores lo hacen todos los días de la semana, de entre un total de 316 encuestados.
En una investigación sobre la frecuencia, actitud y conocimiento del cigarrillo electrónico en estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción del año 2022, un importante porcentaje (57,1%) “desconoce” o cree que los vapeadores no son dañinos al pensar que no tienen en su composición, dietilenglicol/propilenglicol. Esto se contrapone con nuestro hallazgo donde el 69% de los encuestados respondió que estos dispositivos son nocivos o perjudiciales para la salud 13. A pesar de que mejoró el conocimiento sobre este aspecto, este hábito sigue siendo común en esta población.
En cuanto a los síntomas que se presentan con fumar estos cigarrillos, 69% de los encuestados respondieron no poseer ninguno al momento del estudio y el 17% presenta empeoramiento de la rinitis alérgica de base. En un estudio realizado en Chile en el año 2022, en una muestra de 53 encuestados con moderada a alta sospecha de lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos (EVALI), el 98% de los encuestados sí presentaron síntomas de predominio respiratorio, siendo la disnea la más frecuente (87%), seguido de tos (83%), dolor torácico (55%), dolor pleurítico (38%) y hemoptisis en 11) (14. Esta diferencia podría deberse a los dispositivos usados, su composición, duración de uso y a los factores predisponentes de la muestra estudiada.
Desde la introducción de los cigarrillos electrónicos en el mercado existen dos posturas entre los investigadores sobre sus riesgos y beneficios. Algunos consideran al cigarrillo electrónico como una vía para renormalizar el consumo de tabaco en los centros de trabajo y los lugares públicos, además de crear nuevos adictos a la nicotina, y por ello reclaman cautela y su regulación. Por otro lado, otros investigadores defienden estos dispositivos como una herramienta útil para dejar de fumar o reducir el consumo de tabaco, y también se sugieren como una posibilidad de reducción del daño para los fumadores 15. Esta controversia terminará cuando se expongan más datos locales sobre los efectos dañinos de este hábito 16.
El estudio tuvo la principal limitación de que aún no hay muchas publicaciones científicas sobre el uso de los cigarrillos electrónicos y mucho menos en la población médica. Son pocos los investigadores que se han animado a estudiar este dispositivo. Otras debilidades y limitaciones que se encontraron fueron la escasa representatividad de la muestra, pero las encuestas virtuales tienen este problema inherente, además de los escasos datos a largo plazo de su consumo, lo que dificulta comprender los impactos en la salud con el tiempo. También de que las actitudes hacia el vaping pueden variar según la cultura, lo que puede influir en los patrones de uso y en la percepción de riesgo. Por último, la amplia variedad de dispositivos y líquidos de vapeo dificulta la creación de conclusiones generales sobre sus efectos.
En el Paraguay se está trabajando sobre un anteproyecto en el Poder Legislativo, la Ley N° 5.538, la cual tiene como objetivo regular los sistemas electrónicos de administración de nicotina y sistemas similares sin nicotina, prohibir el uso en sitios como centros o establecimientos sanitarios y hospitalarios, centros y dependencias de las administraciones públicas, centros educativos públicos y privados, centros comerciales, casinos, clubes nocturnos, discotecas, bares, restaurantes, etc. Los fabricantes e importadores deberán cumplir estrictos requisitos como presentar al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social el diseño, envasado y folleto informativo de cada marca; inclusive prohibir su venta en aquellos lugares que se encuentren en un radio de cien metros de distancia de los establecimientos de educación, deportivas y de salud, sean públicos o privados. El incumplimiento de la ley tendrá una multa entre 5 y 20 salarios mínimos para actividades diversas no especificadas de la capital 17. Esto se equipara con Brasil, donde la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) regula estrictamente los dispositivos electrónicos para fumar 18. La ley prohíbe la importación, venta y publicidad de cigarrillos electrónicos. Sin embargo, en Argentina está permitido vapear y no hay ninguna reglamentación específica a nivel nacional o local que regule el vapeo salvo por la reglamentación de la ley antitabaco de 2013 19.
La residencia médica en cualquiera de sus especialidades o subespecialidades es considerada un período de riesgo para desarrollar problemas de salud mental, como ansiedad, estrés por lo que uno se expone vulnerablemente a probar estos dispositivos electrónicos. Este estudio podría ser de utilidad al Hospital de Clínicas para realizar las intervenciones necesarias para diagnóstico y manejo oportuno por parte del Departamento de Neumología.
Para poder prevenir y reducir la utilización de los cigarrillos electrónicos por los jóvenes y los adultos jóvenes debemos poner en práctica aquellas estrategias de prevención efectivas e informar sobre el potencial de adicción a la nicotina entre otros compuestos que tiene y los riesgos para la salud relacionados con el uso de estos dispositivos.
En conclusión, se halló que el 34% de los sujetos utilizan dispositivos electrónicos, con predominio del sexo femenino (62%), el tipo más utilizado fueron los desechables (77%), siendo el motivo de uso más frecuente estrés laboral (77%), el 69% son asintomáticos y el 17% tuvo empeoramiento de la rinitis alérgica de base.















