INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades» 1. Además, la OMS definió en 1986 el estilo de vida como «una forma general de vida basada en la interacción entre las condiciones de vida en un sentido amplio y los patrones individuales de conducta determinados por factores socioculturales y características personales» (2.
Los hábitos de salud o estilos de vida constituyen uno de los factores más importantes que afectan la salud del individuo 3. Los estilos de vida que fomentan la salud son definidos como «un patrón de percepción multidimensional que obliga al individuo a permanecer saludable mientras previene enfermedades» 4. Por lo tanto, tener un estilo de vida en la etapa universitaria constituye un componente valioso en la promoción de la salud, lo cual motiva a diferentes universidades y ciudades en Latinoamérica a buscar estrategias con el fin de promover cambios en la salud del país desde la raíz del problema. Como ejemplo de lo anterior, en Colombia, se encuentra la Guía de Universidades Saludables y el programa «Bogotá más activa» 5.
Se han demostrado cambios significativos en los hábitos de salud en los primeros años de la carrera de medicina, debido al aumento del consumo de alcohol y la disminución en la actividad física y socialización. Estos cambios podrían deberse a los ajustes académicos y emocionales que podría estar experimentando el estudiante 6. Otros impactos estudiados en los hábitos de salud son el aumento de la ansiedad y la disminución de la calidad de sueño, los cuales se han asociado al desarrollo de la depresión, el uso de sustancias adictivas y el suicidio 7,8.
En tiempos recientes, la incidencia del estrés ha aumentado drásticamente, siendo prevalente también en estudiantes. Algunos estudios realizados en estudiantes de medicina refieren la gran cantidad de estresores que promueven un deterioro en los hábitos de salud en la carrera tales como la falta de tiempo, el excesivo contenido en las clases y exigirse mucho a sí mismos, entre otros 9. Sin embargo, existen estudios donde se presentan evidencias que podrían ayudar al estudiante a sobrellevar estos estresores y mejorar su propia calidad de vida 10.
La carga curricular de la facultad de medicina exige al estudiante una gran demanda de tiempo, la cual se traduce en horarios irregulares y nocturnos, que generan el deterioro de la calidad del sueño, por lo que este constituye un parámetro fundamental para la consolidación de los conocimientos 11,12. Una mala calidad del sueño está relacionada con trastornos habituales tales como el insomnio y la hipersomnia que desencadenan bajos niveles de atención, problemas en el manejo de situaciones y toma de decisiones. Estos, en conjunto, podrían explicar el bajo desempeño académico 13.
La adopción de nuevos patrones incluye a la alimentación, la cual se ve influenciada por diversos factores relacionados con la calidad y cantidad de los alimentos consumidos, y otros tales como la distancia de la casa a la facultad, etcétera 14,15. Mantener una actividad física regular ayuda en la prevención y control de enfermedades no transmisibles como afecciones cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, así como contribuye de forma positiva a la salud mental 16. A pesar de que los estudiantes de medicina conocen la importancia de la actividad física, no todos alcanzan niveles recomendados de ésta lo cual conduce al sedentarismo, al sobrepeso e incluso a la obesidad 17,18. Establecer estos factores permitirá a las autoridades académicas diseñar programas curriculares y extracurriculares que permitan al mismo tener una mejor calidad de vida por lo que el objetivo del presente estudio fue determinar los hábitos de salud de los estudiantes de medicina de la Facultad de Medicina (FCM) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Paraguay durante el año 2024.
METODOLOGIA
El estudio fue observacional, descriptivo, transversal. El ámbito geográfico fue la UNA, la cual cuenta con 14 facultades, entre ellas la Facultad de Ciencias Médicas, que cuenta con su hospital escuela, el Hospital de Clínicas 19-21. La población accesible incluyó a los estudiantes de la facultad de medicina de la UNA que estaban cursando la carrera durante los meses de marzo a noviembre del 2024. El criterio de inclusión fue estar matriculados.
El tipo de muestreo utilizado fue no probabilístico por conveniencia. Para el cálculo de la muestra se consideró una población total de 906 estudiantes matriculados en el año 2024, un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 5%, sumando un 10% de tasa de rechazo para participar de la investigación, lo que resultó en un tamaño mínimo de muestra de 270 estudiantes. La unidad de análisis fueron los estudiantes.
Para la recolección de datos, se utilizó un cuestionario estructurado denominado «Cuestionario de prácticas y creencias sobre estilos de vida» de M. Arrivillaga et al del año 2002 22. La escala utilizada fue la de tipo Likert 23.
Las variables estudiadas fueron sociodemográficas, académicas, hábitos de salud relacionados a la condición física, relacionados a la recreación y manejo del tiempo libre, relacionados a la alimentación y relacionados al sueño. La investigación fue aprobada por el Comité de Ética según el dictamen CEI N° 83/2024 Código TI 587/284.
RESULTADOS
La muestra estuvo compuesta por 307 estudiantes, de las cuales el 57,6% (177) fueron mujeres. La edad media fue de 22 ± 2 años. En cuanto al semestre académico, los resultados mostraron una mayor participación del cuarto semestre del segundo año (28,3%) (tabla 1).
Tabla 1 Características demográficas y académicas de los estudiantes de medicina de la UNA, Paraguay, 2024 (n 307)
| Características sociodemográficas | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Masculino | 130 | 42,3 |
| Femenino | 177 | 57,7 |
| Grupos etarios | ||
| 19-21 años | 91 | 29,6 |
| 22-24 años | 171 | 55,7 |
| 25-27 años | 38 | 12,4 |
| 28-30 años | 3 | 1 |
| 31-33 años | 4 | 1,3 |
| Semestres | ||
| 2 (1° año) | 54 | 17,6 |
| 4 (2° año) | 87 | 28,3 |
| 6 (3° año) | 79 | 25,8 |
| 8 (4° año) | 66 | 21,5 |
| 10 (5° año) | 21 | 6,8 |
La mayoría de los estudiantes (82%) realizó algún tipo de actividad física siempre o algunas veces. Las principales razones para realizar ejercicios fueron mejorar la salud física, el bienestar general y reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo (30,6%) (tabla 2).
Tabla 2 Frecuencia y razones para realizar actividad física de los estudiantes de medicina de la UNA, Paraguay, 2024 (n 307)
| Hace ejercicio, camina, trota o realiza algún deporte | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Siempre/ algunas veces | 252 | 82 |
| No realiza actividad física | 55 | 18 |
| Razón principal por la que la persona decide realizar regularmente actividad física | ||
| Mejorar mi salud física y bienestar general | 94 | 30,6 |
| Reducir el estrés y mejorar mi estado de ánimo | 94 | 30,6 |
| Mantenerme en forma para actividades deportivas o recreativas | 18 | 5,9 |
| Socializar con amigos o compañeros | 27 | 8,8 |
| Seguir rutina establecida o recomendación médica | 9 | 3 |
| No realiza actividad física regularmente | 65 | 21,1 |
En cuanto a las actividades de condición física el 62,5% realiza ocasionalmente ejercicios que ayudan al funcionamiento cardíaco. Entre las actividades relacionadas a la recreación y manejo del tiempo libre el 85,7% realiza ocasionalmente algún tipo de recreación en su tiempo libre. El 89% de los estudiantes trasnocha ocasionalmente (tabla 3).
Tabla 3 Condición física, recreación y manejo del tiempo libre y el sueño de los estudiantes de medicina de la UNA, Paraguay, 2024 (n 307)
| Condición física | Siempre % (n) | Algunas veces % (n) | Nunca % (n) |
|---|---|---|---|
| Realiza ejercicios que ayuden al funcionamiento cardiaco (spinning, aeróbicos, zumba, entre otros). | 11,5% (35) | 62,5% (192) | 26% (80) |
| Realiza ejercicios para la tranquilidad (yoga, meditación). | 4,6% (14) | 31,6% (97) | 63,8% (196) |
| Recreación y manejo del tiempo libre | |||
| Inclusión de momentos de descanso en la rutina. | 17,9% (55) | 79,5% (244) | 2,6% (8) |
| Comparte con su familia/amigos en su tiempo libre. | 19,6% (60) | 77,5% (238) | 2,9% (9) |
| Realiza actividades de recreación en su tiempo libre (cine, leer, pasear). | 11% (34) | 85,7% (263) | 3,3% (10) |
| Destina parte de su tiempo libre para actividades académicas o laborales. | 11,4% (35) | 81,1% (249) | 7,5% (23) |
| Sueño | |||
| Duerme al menos 7 horas diarias | 10,1% (31) | 81,8% (251) | 8,1% (25) |
| Trasnocha | 5,5% (17) | 88,9% (273) | 5,6% (17) |
| Se levanta descansado | 5,2% (16) | 88,6% (272) | 6,2% (19) |
| Le cuesta trabajo conciliar el sueño | 6,2% (19) | 58% (178) | 35,8% (110) |
| Se mantiene con sueño durante el día | 9,1% (28) | 84,4% (259) | 6,5% (20) |
| Utiliza pastillas para dormir | 2,3% (7) | 18,9% (58) | 78,8% (242) |
| Respeta sus horarios de sueño | 8,5% (26) | 67,7% (208) | 23,8% (73) |
Entre los hábitos de alimentación considerados como saludables referidos por los estudiantes de medicina, el 63,5% refiere consumir de 1 a 2 litros de agua, el 61,89% incluye ocasionalmente alimentos frescos y saludables en la dieta. Solo el 35,2% desayuna siempre, 72% mantiene horarios regulares en las comidas algunas veces. El 93,2% refiere consumir comidas rápidas ocasionalmente (tabla 4).
Tabla 4 Hábitos de la alimentación de los estudiantes de medicina de la UNA, Paraguay, 2024 (n 307)
| Hábitos alimenticios | Siempre % (n) | Algunas veces % (n) | Nunca % (n) |
|---|---|---|---|
| Consume entre 1 a 2 litros de agua diariamente | 35,2% (108) | 63,5% (195) | 1,3% (4) |
| Consume dulces, helados y pasteles más de dos veces en la semana | 10,8% (33) | 85% (261) | 4,2% (13) |
| Incluye vegetales, frutas, panes, cereales, lácteos, granos enteros y fuentes adecuadas de proteína | 38,1% (117) | 61,9% (190) | 0 (0) |
| Limita su consumo de grasas (manteca, queso crema, carnes grasosas, mayonesas, entre otros) | 13,4% (41) | 80,4% (247) | 6,2% (19) |
| Mantiene un horario regular en las comidas | 18,2% (56) | 72% (221) | 9,8% (30) |
| Desayuna antes de iniciar su actividad diaria | 35,2% (108) | 57,6% (177) | 7,2% (22) |
| Consume comidas rápidas (pizza, hamburguesas, entre otros) | 4,2% (13) | 93,2% (286) | 2,6% (8) |
DISCUSIÓN
Con relación a los datos sociodemográficos, se observó una mayor proporción de mujeres. Esto se puede explicar debido a una mayor tendencia de participación femenina en la población estudiada que a su vez estaría relacionado con la creciente presencia del sexo femenino en ámbitos académicos (24.
En relación con las variables académicas, se observó una mayor participación de los estudiantes que se encuentran cursando el cuarto semestre, etapas que representan mayor estrés y presión según estudios, factor que estaría relacionado con los cambios de hábitos de la población estudiantil (25. Esto también podría generar un sesgo de selección.
En cuanto a la condición física de los estudiantes, los resultados demostraron que, en general, la muestra encuestada manifiesta un estilo de vida saludable, aunque los ejercicios realizados no sean hechos diariamente. Esto denota un esfuerzo para mantenerse en buen estado. Quienes no realizaban ningún tipo de actividad física constituían la minoría y, a la larga, esta situación podría acarrear problemas de salud tanto mental como física 26. Las principales motivaciones fueron con respecto a la salud física, bienestar general, para reducir el estrés y para mejorar el estado de ánimo. Esto resalta el efecto positivo que tiene la actividad física en la tensión emocional y la salud mental, especialmente en una población sometida a altos niveles de estrés, como lo demuestra Diaz Martin 27 en su trabajo de estrés y formas de afrontarlo. Esta forma de afrontamiento promueve un estilo de vida saludable y mejora, a su vez, la salud mental.
Con relación a los hábitos alimenticios, una gran parte de los encuestados refiere realizar hábitos alimenticios saludables de forma regular, ya que gran parte de ellos se mantiene hidratado, lo que podría deberse a una concienciación generalizada sobre los beneficios de la buena hidratación para el funcionamiento óptimo del organismo y el bienestar general. En cuanto a los que no se hidrataban correctamente, esto se podría asociar con niveles elevados de estrés y ansiedad que manejan, como lo demuestra Pérez Iñigo 28, quien en su investigación demuestra que mientras más estresado y ansioso se encuentre el estudiante, menos niveles de hidratación tendrá, ya que el consumo de agua se reemplaza por el consumo de bebidas energizantes y otras similares.
Una gran parte de los encuestados reflejó una alimentación balanceada con un horario regular para sus comidas, lo cual representa una buena planificación y mantenimiento de una rutina diaria a pesar de las exigencias académicas. Un gran porcentaje aseguró desayunar siempre antes de iniciar sus actividades diarias, lo cual es clave para un buen rendimiento físico y mental ante la elevada carga horaria y alta complejidad de las asignaturas estudiadas. Sin embargo, se observó algunos hábitos poco saludables en los estudiantes, tales como el consumo de comidas rápidas y alimentos altos en azúcares refinados como helados y pasteles, probablemente debido a que la falta de tiempo y el estrés constante los lleva a optar por opciones rápidas y accesibles. Además, la fatiga y el alto nivel de actividad puede hacer que busquen alimentos que ofrezcan una sensación de saciedad rápida, aunque no sean los más nutritivos. Pensaríamos que quienes no mantenían un horario regular en sus comidas, podría deberse al estilo de vida agitado que llevan y a la dificultad para adherirse a una rutina establecida por las limitaciones de tiempo, como fue demostrado en el estudio de Torres C et al29 sobre los hábitos alimenticios en estudiantes de medicina del primer al sexto año. Estos patrones insalubres se relacionaban con el estilo de vida desordenado, producto de la exigencia académica que acarreaban los encuestados.
Los resultados obtenidos demuestran una alta prevalencia de alteraciones del sueño. Esto podría deberse a la falta de constancia en la rutina diaria o a cambios relacionados a técnicas de estudio utilizadas antes de algún examen parcial, entrega de trabajo u otra actividad académica, que podrían generar en los estudiantes un factor de estrés. Este hallazgo coincide con el estudio de Lezcano H et al30) sobre Características del Sueño y su calidad en Estudiantes de Medicina de la Universidad de Panamá, realizado en el año 2014. A pesar de estos resultados, se encontró que a la mayoría no les costaba trabajo conciliar el sueño. Representaban una minoría los estudiantes que utilizaban alternativas como el consumo de pastillas para dormir.
En relación con la recreación y manejo del tiempo libre, se ha visto que una gran mayoría incluía frecuentemente momentos de descanso en la rutina y también se observó que un gran número de participantes dedicaba en sus tiempos libres, un espacio para compartir con amigos y familiares. En cuanto a la realización de actividades de recreación y actividades extracurriculares tanto académicas como laborales, se observó que una frecuencia relativamente alta de estudiantes que dedicaban en 49,18% para actividades de ocio y en 42,35% para actividades académicas y laborales. Un estudio realizado por Fares J et al31 sobre las actividades extracurriculares asociados con estrés y Burnout en estudiantes de medicina preclínica de la Universidad Americana de Beirut, Líbano, en septiembre del 2016, reportaba diferentes tipos de actividades aplicadas por la población estudiada para reducir niveles de estrés. La utilización del tiempo destinado al ocio para realizar actividades extracurriculares laborales denota la necesidad, ya sea exclusivamente económica o por dependencia de múltiples factores interpersonales, de destinar un tiempo fuera de la rutina académica a trabajar. Esto ocurre a pesar de las exigencias que supone la carrera de medicina. En el estudio realizado por Torres Rentería et al32 sobre el sistema de educación superior ecuatoriano en 2021 se destaca que los estudiantes de medicina con condiciones socioeconómicas menos favorables podrían sufrir más limitaciones de horario destinado al estudio.
En cuanto a las limitaciones del presente trabajo, podríamos mencionar aquellas principalmente relacionadas al sesgo de memoria por parte de los encuestados para recordar con precisión algunos de los puntos solicitados en la encuesta. Así mismo, esta investigación fue monocéntrica y con muestreo no probabilístico, lo que impide realizar generalizaciones a otras poblaciones. La otra limitación encontrada fue el instrumento aplicado que no ofrece patrones de comparación actuales en cuanto a las recomendaciones de actividad física, hidratación y horas de sueño recomendadas por la OMS.
En conclusión, las características demográficas destacan por una mayor participación femenina y una mayoría de jóvenes adultos en etapas iniciales e intermedias de la carrera. Los estudiantes presentan una tendencia positiva hacia la actividad física regular y una dieta relativamente balanceada. Sin embargo, el consumo ocasional de comida rápida y alimentos altos en azúcar, junto con alteraciones en los patrones de sueño, reflejan el impacto del estrés y la sobrecarga académica en sus hábitos de salud.
Estos hallazgos subrayan la importancia de implementar programas institucionales que promuevan un equilibrio adecuado entre las responsabilidades académicas y el bienestar físico y emocional de los estudiantes. Es importante aplicar iniciativas que fomenten el manejo adecuado del estrés, con énfasis en el manejo de hábitos de sueño saludables y una mayor conciencia sobre la alimentación que podrían contribuir a una mejor calidad de vida y un desempeño académico más sostenible.














