INTRODUCCIÓN
La enfermedad renal crónica (ERC) es una afección que representa una gran carga para la salud pública pues se estima que afecta hasta al 10% de la población adulta 1. Según datos de la OMS, solo en 2019, en la región de las Américas, presenta una tasa de mortalidad ajustada por edad de 15,6 por 100.000 habitantes 1,2. La ERC avanzada afecta múltiples sistemas deteriorando la calidad de vida de los pacientes y generando un impacto físico y psicológico significativo 2,3.
La dependencia funcional en un adulto mayor puede definirse como la necesidad de ayuda para realizar actividades básicas de la vida diaria. Para cuantificar esta dependencia funcional existen varias escalas, entre las que destaca, por su sensibilidad y especificidad, el índice de Barthel 4,5. Esta escala, publicada por Mahoney y Barthel en 1955, es una herramienta utilizada para proporcionar una estimación cuantitativa del grado de dependencia, siendo recomendado por la Sociedad Británica de Geriatría para la evaluación de las actividades básicas de la vida diaria en personas mayores 6,7. Diversos estudios han considerado un punto de corte de menos de 60 puntos en el índice de Barthel como diagnóstico de dependencia funcional o dependencia funcional severa 7-9.
El Hospital Central de Policía Rigoberto Caballero, Asunción, Paraguay, cuenta con su propio servicio de tratamiento sustitutivo renal, tanto para hemodiálisis como diálisis peritoneal. El objetivo de esta investigación fue determinar la prevalencia de la dependencia funcional en pacientes mayores de 50 años que realizan terapia hemodialítica en dicho centro de referencia utilizando el índice de Barthel. Se adoptó el punto de corte mayor de 50 años en pacientes sometidos a hemodiálisis porque existe evidencia reciente que en este grupo etario ya se observa una prevalencia elevada de fragilidad funcional. Wadhwa et al. 10 reportan que pacientes en diálisis crónica de 50 años o más presentan un 88% de pre-fragilidad o fragilidad. Por lo que dicho punto de corte permite capturar de forma precoz la dependencia funcional emergente en la población en hemodiálisis, adaptándose al fenómeno de envejecimiento funcional acelerado que se observa en esta población.
METODOLOGÍA
Diseño y población de estudio
Se realizó un estudio observacional, descriptivo de corte transversal, retrospectivo, con muestreo no probabilístico por conveniencia. Se incluyó a pacientes de sexo masculino y femenino, mayores de 50 años, con ERC en tratamiento hemodialítico en el servicio de nefrología del Hospital Central de Policía Rigoberto Caballero durante el periodo enero a mayo de 2025. Fueron excluidos pacientes con fichas clínicas con datos incompletos mayores al 30% de las variables de estudio y pacientes con alteración del estado de conciencia por el cual no puedan responder a las preguntas planteadas en la investigación.
Variables
Las variables sociodemográficas fueron: edad, sexo, procedencia; las variables clínicas: presencia de hipertensión arterial o diabetes mellitus tipo 2, tiempo de hemodiálisis, tipo de acceso vascular, y las laboratoriales: urea, creatinina, hemoglobina, potasio. La dependencia funcional se midió con el índice de Barthel.
Recolección e instrumentos
La recolección de datos se realizó con la aplicación del cuestionario de Barthel a los pacientes durante las sesiones de hemodiálisis, mediante una entrevista realizada por los autores. Posteriormente se efectuó una revisión de las fichas clínicas de los mismos para la obtención de datos clínicos y laboratoriales.
El índice de Barthel evalúa diez aspectos que abarcan ocho categorías de actividades básicas de la vida diaria-como alimentación, higiene personal, vestimenta, uso del inodoro, transferencias, movilidad y capacidad para subir y bajar escaleras-además de dos funciones corporales: control de esfínteres y micción. Cada aspecto se califica con 0, 5 ó 10 puntos, dependiendo del nivel de autonomía del individuo. La puntuación total oscila entre 0 (dependencia total) y 100 (independencia completa), de modo que, a menor puntuación, mayor es la dependencia funcional establecida. Los grados de dependencia funcional se agruparon con la siguiente escala: 21 - 60 puntos: dependencia funcional severa, 61 - 90 puntos: dependencia moderada, y 91 - 100: independencia funcional (6-9.
Tamaño de muestra
Se empleó una muestra censal, por lo que fueron incluidos la totalidad de los pacientes que cumplían con los criterios de selección establecidos durante el periodo de estudio.
Análisis de datos
Los datos fueron almacenados en la plantilla electrónica de datos Microsoft Excel 2010, luego procesados con el paquete informático Epi Info 7™. Los datos de las variables cualitativas fueron expresados en frecuencias y porcentajes agrupadas en tablas y gráficos, las cuantitativas en medidas de tendencia central y dispersión.
Aspectos éticos
El estudio se ajustó a los principios bioéticos de beneficencia, no maleficencia y justicia. Se obtuvo consentimiento informado de todos los participantes. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética de la institución (DDI194/2025).
Todos los autores participaron en el diseño del estudio, recolección de datos y análisis de los mismos. Todos aprobaron la versión final del manuscrito.
RESULTADOS
Se estudiaron 30 pacientes en hemodiálisis, con edades comprendidas entre 51 y 87 años, con una media de 63 ± 10 años y una mediana de 63 años. El 73,33% (22 pacientes) eran de sexo masculino. El 90% (27 pacientes) procedían del Departamento Central, 6,66% del interior del país y 3,33% de la Capital.
El tiempo medio desde el inicio de la hemodiálisis fue de 24,95 ± 26,15 meses, con una mediana de 17,5 meses para un valor mínimo de 1,5 mes y un máximo de 117 meses. Las demás características clínicas de los pacientes en estudio se presentan en la tabla 1.
Tabla 1 Características clínicas de los pacientes en hemodiálisis en el servicio de nefrología del Hospital Central de Policía Rigoberto Caballero durante el año 2025 (n 30)
| Variables | n | Porcentaje |
|---|---|---|
| Comorbilidades | ||
| Hipertensión arterial | 28 | 93,33% |
| Diabetes mellitus tipo 2 | 20 | 66,66% |
| Tipo de acceso vascular | ||
| Catéter yugular tunelizado | 15 | 50% |
| Catéter yugular (temporal) | 4 | 13,33% |
| Fístula arteriovenosa braquial | 11 | 36,66% |
En cuanto a las características laboratoriales, el valor medio de urea fue de 142,41 ± 45,31 mg/dL, creatinina de 9,54 ± 2,93 mg/dL, hemoglobina de 11,27 ± 2,13 g/dL y de potasio de 4,95 ± 0,71 mmol/dL.
El puntaje promedio del índice de Barthel para valoración de la dependencia funcional fue de 81,83 ± 27,24 puntos, mediana de 95 puntos y una moda de 100 puntos (gráfico 1).

Gráfico 1 Puntaje obtenido en el cuestionario de Barthel aplicado a los pacientes en hemodiálisis en el servicio de nefrología del Hospital Central de Policías Rigoberto Caballero durante el año 2025 (n 30)
El 16,66% (5) de los pacientes en hemodiálisis presentan dependencia funcional en sus actividades de la vida diaria y 23,33% (7) presentó dependencia moderada (gráfico 2)
DISCUSIÓN
Se evidenció que el 16,66% de los pacientes en hemodiálisis mayores de 50 años presentan dependencia funcional para las actividades básicas de la vida diaria, según el índice de Barthel. Asimismo, 23,33% presentó dependencia moderada, resultados que son comparables con lo expuesto por Andreu et al.11 quienes identificaron una prevalencia de dependencia funcional del 18,07% en pacientes sometidos a hemodiálisis en Cataluña. Por su parte, Arenas et al.12, en un estudio multicéntrico, reportaron que el 45,6% de los pacientes presentaban algún tipo de dependencia, siendo moderada en el 12,8% y severa en el 8,1%. Las discrepancias con este autor podrían explicarse por la diversidad de centros incluidos y las variaciones en las comorbilidades entre los pacientes. Asimismo, Sánchez et al.13 reportan una prevalencia de dependencia severa o total del 9%, y hasta un 28% de dependencia moderada en un grupo similar de personas, pero con una edad media 81,85 años. Estas diferencias pueden atribuirse a las edades entre este estudio y el nuestro. Mientras que, González et al.14 describen, en una población similar, una prevalencia del 15,5% de dependencia grave o total, pero utilizando herramientas alternativas al índice de Barthel para valorar la dependencia funcional.
En cuanto al estudio más reciente de Guerrero et al.15, si bien utilizaron el test SPPB para valorar fragilidad, sus hallazgos se alinean con la tendencia observada, presentando que el 37% de pacientes en hemodiálisis presentaron baja capacidad funcional. Por su parte, Oliveira et al.16 observaron que la mayoría de los pacientes en hemodiálisis presentaban independencia funcional, aunque también con una media de edad menor (58,01 años) y un tiempo de tratamiento relativamente prolongado (41,13 meses), similar al perfil clínico epidemiológico de nuestra investigación. Este hallazgo coincide con el presente estudio, donde el 60% mantuvo su independencia, lo cual sugiere que, a pesar del tratamiento crónico, los pacientes pueden preservar cierto nivel de autonomía funcional, especialmente si son más jóvenes o presentan menor carga de enfermedades.
En cuanto a la literatura nacional, Moreno F et al.17 utilizaron el cuestionario KDQOL-36 para conocer la calidad de vida en pacientes en hemodiálisis en el Hospital Nacional periodo 2022 y 2023, y reportan solo el 9,5% de los pacientes ve afectada sus actividades cotidianas, valorado mediante la subescala del cuestionario referente a los efectos de la enfermedad en la vida cotidiana. Estos datos no difieren en gran manera con los hallazgos de la presente investigación a pesar de las diferencias metodológicas.
En conjunto, estos resultados muestran que la dependencia funcional es una condición prevalente en la población en hemodiálisis, y que su magnitud puede variar según factores como la edad, el tiempo en tratamiento, la presencia de comorbilidades y los instrumentos de evaluación utilizados.
Las causas de la dependencia funcional son multifactoriales, pero han demostrado relación con la presencia de sarcopenia, las alteraciones metabólicas y las comorbilidades, situaciones frecuentes en pacientes con ERC. Real Delor et al. (18 observaron que la sarcopenia afecta hasta al 38,6% de los pacientes con ERC en hemodiálisis. Otro estudio nacional encontró que las alteraciones del estado ácido-básico se presentan en más del 80% de los pacientes con ERC, lo que puede alterar la dependencia funcional 19. Una investigación llevada a cabo en dos hospitales nacionales de referencia 20, describe condiciones contribuyen a la degradación proteica y al deterioro de la contractilidad muscular en este grupo de pacientes, como lo son la sarcopenia y el estado catabólico crónico de la uremia, potenciando el desarrollo de fragilidad, limitación para realizar actividades básicas de la vida diaria y generando dependencia funcional, empeorando así la calidad de vida del paciente.
Entre las fortalezas del presente estudio destaca la utilización de una herramienta validada como el índice de Barthel para evaluar la dependencia funcional, lo que garantiza la comparabilidad con otras investigaciones.
EL presente estudio presenta importantes limitaciones. Primeramente, se aplicó un diseño descriptivo transversal que no permite establecer relaciones causales ni evalúa evoluciones temporales. Otra limitación es el reducido tamaño de muestra, explicado por la capacidad del servicio en estudio, y utilización de un solo centro, que limita la generalización de los resultados. No se ha estudiado sarcopenia en estos pacientes, tampoco se cuentan con datos de sujetos de otras franjas etarias ni se cuenta con datos bioquímicos relevantes como estado ácido base o albúmina. Para futuras investigaciones se recomiendan estudios longitudinales, analíticos y multicéntricos, inclusión de mayor cantidad de parámetros clínicos y bioquímicos, además de valorar el uso de otras herramientas complementarias que permitan una valoración más integral como la calidad de la hemodiálisis, tema no explorado en esta investigación 21.
En conclusión, la prevalencia de dependencia funcional para las actividades básicas de la vida diaria en pacientes mayores de 50 años en tratamiento sustitutivo renal mediante hemodiálisis es del 16,66% según el índice de Barthel. Esta situación, sumada a la elevada prevalencia de comorbilidades como hipertensión y diabetes, resalta la necesidad de un abordaje integral en estos pacientes.















