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Revista Virtual de la Sociedad Paraguaya de Medicina Interna

versión On-line ISSN 2312-3893

Rev. virtual Soc. Parag. Med. Int. vol.13 no.1 Asunción  2026  Epub 29-Dic-2025

https://doi.org/10.18004/rvspmi/2312-3893/2026.e13122602 

Artículo original

Estudio clínico y microbiológico de enfermedades fúngicas invasivas en pacientes con neoplasias hematooncológicas en un centro de referencia de Paraguay

Clinical and microbiological study of invasive fungal diseases in patients with hematological malignancies at a referral center in Paraguay

Miguel Angel Montiel Alfonso1 
http://orcid.org/0000-0002-9541-4614

Carim Pedro Bittar Duarte1 
http://orcid.org/0009-0008-2205-0179

Lenis Aleli Orué Figueredo1 
http://orcid.org/0000-0003-3903-1114

José Sebastian Giménez Fretes1 
http://orcid.org/0009-0009-8101-4319

Victoria Anahí Fretes Bareiro1 
http://orcid.org/0009-0005-0039-4892

Juan Amilcar Ventura Bordón1 
http://orcid.org/0009-0003-4269-7002

Claudia Patricia Quintana González1 
http://orcid.org/0009-0002-0845-494X

Diego Brizuela Aquino1 
http://orcid.org/0009-0001-9784-3068

María Gricelda Prieto Fariña1 
http://orcid.org/0009-0001-8935-7254

María Gabriela González Ferreira1 
http://orcid.org/0009-0000-8145-2620

1 Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción. Facultad de Ciencias de la Salud. Hospital Central del Instituto de Previsión Social, Departamento de Medicina Interna, Servicio de Clínica Médica I. Asunción, Paraguay.


RESUMEN

Introducción:

las enfermedades fúngicas invasivas (EFI) representan una causa importante de morbimortalidad en pacientes con neoplasias hematológicas y trasplantes de progenitores hematopoyéticos.

Objetivo:

describir el perfil clínico y microbiológico de los episodios de EFI en pacientes adultos con neoplasias hematooncológicas en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social, Asunción, Paraguay.

Materiales y métodos:

estudio descriptivo, retrospectivo, realizado en Departamento de Medicina Interna entre 2022 y 2024. Se incluyeron pacientes adultos con neoplasias hematooncológicas o antecedentes de trasplante de progenitores hematopoyéticos, que presentaron EFI. Se utilizaron métodos microbiológicos estandarizados. Se describieron variables clínicas, epidemiológicas y terapéuticas mediante estadística descriptiva.

Resultados:

se incluyeron 34 pacientes, con un predominio del sexo femenino. Los diagnósticos más frecuentes fueron la leucemia mieloide aguda y el linfoma no Hodgkin. El 35,2% había recibido trasplante de progenitores hematopoyéticos, predominantemente alogénico. Los factores de riesgo más frecuentes fueron uso reciente de antimicrobianos, quimioterapia, catéter venoso central y corticoterapia en altas dosis. Las EFI más comunes fueron aspergilosis pulmonar invasiva y candidemias por Candida parapsilosis. El tratamiento principal fue voriconazol, aunque en algunos casos se requirió anfotericina B por problemas de disponibilidad. La mortalidad intrahospitalaria fue del 17,6%, concentrada en pacientes con aspergilosis invasiva.

Conclusiones:

las EFI presentan características diversas según los factores de riesgo del paciente y el perfil microbiológico institucional. Estos hallazgos destacan la necesidad de estrategias locales de vigilancia, diagnóstico precoz y tratamiento oportuno, así como la implementación de protocolos de profilaxis adaptados a cada contexto.

Palabras claves: infecciones fúngicas invasoras; neoplasias hematológicas; neutropenia febril; aspergilosis; candidiasis

ABSTRACT

Introduction:

Invasive fungal infections (IFIs) are a major cause of morbidity and mortality in patients with hematological malignancies and hematopoietic stem cell transplants.

Objective:

To describe the clinical and microbiological profile of IFI episodes in adult patients with hematological malignancies at the Central Hospital of the Instituto de Prevision Social, Asunción, Paraguay.

Materials and methods:

Descriptive, retrospective study conducted in the Department of Internal Medicine between 2022 and 2024. Adult patients with hematological malignancies or a history of hematopoietic stem cell transplantation who presented with IFIs were included. Standardized microbiological methods were used. Clinical, epidemiological, and therapeutic variables were described using descriptive statistics.

Results:

Thirty-four patients were included, with a predominance of females. The most frequent diagnoses were acute myeloid leukemia and non-Hodgkin lymphoma. Thirty-five-point two percent had received hematopoietic stem cell transplantation, predominantly allogeneic. The most frequent risk factors were recent use of antimicrobials, chemotherapy, a central venous catheter, and high-dose corticosteroid therapy. The most common IFIs were invasive pulmonary aspergillosis and candidemia caused by Candida parapsilosis. The main treatment was voriconazole, although in some cases, amphotericin B was required due to availability issues. In-hospital mortality was 17.6%, concentrated in patients with invasive aspergillosis.

Conclusions:

IFIs present diverse characteristics depending on patient risk factors and the institutional microbiological profile. These findings highlight the need for local surveillance strategies, early diagnosis, and timely treatment, as well as the implementation of prophylaxis protocols adapted to each context.

Keywords: invasive fungal infections; hematological neoplasms; febrile neutropenia; aspergillosis; candidiasis

INTRODUCCIÓN

Las enfermedades fúngicas invasivas (EFI) representan una de las principales complicaciones infecciosas en pacientes con neoplasias hematológicas, especialmente en aquellos sometidos a quimioterapia intensiva o trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH). Su aparición se asocia a una elevada morbimortalidad, prolongación de la hospitalización y mayor uso de recursos sanitarios, particularmente en contextos de inmunosupresión prolongada, neutropenia profunda y daño de las barreras mucocutáneas1,2.

Tanto los hongos levaduriformes, como las especies del género Candida, como los filamentosos, principalmente Aspergillus spp., son los principales agentes etiológicos, con distribución variable según la región geográfica, el perfil del paciente y los recursos diagnósticos disponibles3. En países de ingresos bajos y medios, como los de América Latina, los datos sobre la epidemiología, diagnóstico y manejo de EFI en pacientes hematooncológicos adultos son aún escasos, con una significativa subestimación de su carga real 4,5.

En Paraguay, la información epidemiológica sobre micosis invasivas sigue siendo limitada, aunque se han reportado casos clínicos y estudios observacionales que evidencian su presencia en contextos específicos. En pacientes internados en unidades de cuidados intensivos, se ha documentado el aislamiento de gérmenes oportunistas, incluyendo hongos, en un porcentaje significativo de muestras clínicas6. En el ámbito pediátrico, se han identificado factores de riesgo para infecciones sistémicas por Candida spp., como la inmunosupresión y las enfermedades oncohematológicas7. Asimismo, se han publicado reportes de aspergilosis invasiva con compromiso cutáneo8, de vías aéreas9 y pulmonar en pacientes hematológicos, con factores asociados a mayor mortalidad10.

El diagnóstico de EFI continúa siendo un reto clínico, dada la inespecificidad de los síntomas y hallazgos radiológicos, así como la limitada sensibilidad de los métodos microbiológicos clásicos11. La incorporación de técnicas de detección de antígenos, como el galactomanano y la β-D-glucano, junto con el uso de biomarcadores moleculares y la espectrometría de masas, ha mejorado la capacidad diagnóstica, pero su disponibilidad sigue siendo limitada en gran parte de los hospitales públicos de la región12,13.

En este contexto, es crucial generar evidencia local que permita conocer el perfil clínico, microbiológico y terapéutico de estas infecciones, a fin de fortalecer la capacidad de respuesta de los equipos de salud y optimizar las decisiones en cuanto a diagnóstico precoz, tratamiento antifúngico y prevención.

El objetivo fue realizar una descripción clínica y microbiológica de los episodios de EFI en pacientes adultos hematooncológicos en un centro de alta complejidad, a fin de generar datos locales y actualizar los datos regionales.

MATERIALES Y MÉTODOS

Diseño del estudio y población: se realizó un estudio observacional, retrospectivo y descriptivo, a partir de la revisión de historias clínicas de pacientes adultos internados con diagnóstico de EFI con antecedente de neoplasias hematológicas, en Hospital Central del Instituto de Previsión Social, Asunción, Paraguay, durante el periodo 2022 y 2024. Se incluyeron pacientes con diagnóstico confirmado de EFI, según los criterios diagnósticos consignados en la historia clínica y las pruebas disponibles. Se excluyeron aquellos casos con datos incompletos o registros insuficientes para el análisis. El muestreo fue por conveniencia.

Variables y recolección de datos: la información fue recolectada mediante revisión manual de los registros clínicos electrónicos e impresos. Se recopilaron variables demográficas, tipo y estadio de la neoplasia hematológica, antecedentes de trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH), características clínicas al ingreso, factores de riesgo para EFI, estudios diagnósticos realizados, hallazgos microbiológicos, histopatológicos e imagenológicos, tipo de tratamiento antifúngico recibido, y evolución clínica durante la internación.

Los resultados microbiológicos y de anatomía patológica fueron obtenidos de los informes disponibles en las historias clínicas, sin intervención directa por parte de los investigadores. En algunos casos, estudios complementarios (como PCR en sangre para micosis profundas o estudios histológicos) fueron gestionados por familiares en laboratorios privados, y posteriormente incorporados a los registros médicos institucionales.

Diagnóstico micológico: el análisis micológico se realizó en base a los resultados disponibles en las historias clínicas, derivados de estudios efectuados según los protocolos diagnósticos habituales del laboratorio institucional. Estos incluyeron exámenes microscópicos directos y cultivos en medios convencionales para hongos. En algunos casos, se identificaron especies mediante métodos complementarios como el cultivo cromogénico y técnicas de espectrometría de masas, incorporadas progresivamente desde 2013. La detección del antígeno galactomanano se realizó mediante ensayo inmunoenzimático (ELISA) en suero o lavado broncoalveolar, cuando estuvo disponible.

Para la clasificación de los casos de aspergilosis invasiva, se utilizaron los criterios diagnósticos establecidos por el Grupo de Estudio de Micosis de la Sociedad Médica de Enfermedades Infecciosas (MSGERC) y la Sociedad Internacional para Enfermedades Humanas por Hongos (ISHAM). Se definió aspergilosis probada como aquella con evidencia histopatológica directa de hifas septadas en tejido estéril o aislamiento de Aspergillus spp. en sitios normalmente estériles. La aspergilosis probable se estableció en pacientes con factores de riesgo predisponentes, hallazgos clínico-radiológicos compatibles y evidencia microbiológica indirecta, como la detección de galactomanano en suero o lavado broncoalveolar 2,12.

Estudios histopatológicos: los hallazgos histopatológicos fueron extraídos de los informes emitidos por el servicio de Anatomía Patológica de la institución, los cuales incluyeron la utilización de tinciones habituales como hematoxilina-eosina, PAS y Gomori-Grocott para la detección de estructuras fúngicas. En algunos casos, los estudios histológicos fueron realizados externamente en laboratorios privados por solicitud de los familiares, con el fin de obtener los resultados en un menor tiempo, lo que pudo haber contribuido a evitar demoras en el diagnóstico. Los informes correspondientes fueron posteriormente incorporados a la historia clínica del paciente.

Definiciones operativas: se definió neutropenia como un recuento absoluto de neutrófilos < 500 céls./mm³, y neutropenia profunda y prolongada como un recuento ≤ 100 céls./mm³ durante al menos 7 días consecutivos.

El uso de corticoides en altas dosis se consideró como la administración de ≥ 20 mg/día de prednisona o su equivalente por un mínimo de dos semanas en el mes previo al diagnóstico de EFI.

El uso reciente de antimicrobianos correspondió a la administración de cualquier agente antimicrobiano durante al menos 48 horas dentro de los 30 días previos a la EFI.

El diagnóstico de infección asociada a catéter se basó en el aislamiento de un mismo microorganismo en sangre periférica y en cultivo del catéter, conforme a técnicas estandarizadas (técnica de Maki).

Se definió coinfección como la detección simultánea de infección bacteriana y/o viral durante el episodio de EFI. Las infecciones bacterianas se diagnosticaron mediante aislamiento microbiológico en hemocultivos o muestras clínicas del foco. Las infecciones virales se identificaron mediante pruebas moleculares (PCR) o inmunofluorescencia indirecta (IFI) en muestras respiratorias, según disponibilidad institucional.

El choque séptico se definió como la necesidad de vasopresores para mantener una presión arterial media (PAM) ≥ 65 mm Hg, junto con un nivel de lactato > 2 mmol/L en ausencia de hipovolemia. El fallo multiorgánico se consideró como la disfunción progresiva y potencialmente reversible de al menos dos sistemas orgánicos.

Se consideró tratamiento antifúngico empírico a la administración de antifúngicos en pacientes de alto riesgo con fiebre persistente y neutropenia, sin aislamiento microbiológico, luego de 4-7 días de tratamiento antibacteriano adecuado, o frente a recurrencia febril tras una respuesta inicial.

La respuesta clínica favorable al tratamiento antifúngico se definió como la resolución de fiebre e hipotensión, mejoría de los signos y síntomas del foco infeccioso, descenso de los niveles de GM, y mejoría radiológica del compromiso anatómico inicial.

Análisis estadístico: los datos fueron sometidos a estadística descriptiva. Las variables categóricas se expresaron en frecuencias absolutas y porcentajes, mientras que las variables cuantitativas se presentaron como medias y desviaciones estándar (DE) o como medianas y rangos intercuartílicos (RIC), según la distribución observada.

Para la comparación de proporciones entre grupos (por ejemplo, tipos de agentes fúngicos o presencia de factores de riesgo), se utilizaron pruebas estadísticas no paramétricas (como la prueba de chi-cuadrado o test exacto de Fisher, según correspondiera). Para variables cuantitativas, se emplearon pruebas de Mann-Whitney o t de Student, dependiendo de la distribución de los datos y su homogeneidad de varianza. El análisis fue realizado utilizando un software estadístico de uso habitual (por ejemplo, SPSS®, Stata® o R®), si se dispone de esta información. Un valor de p < 0.05 fue considerado estadísticamente significativo.

Tamaño de muestra: por conveniencia se incluyeron todos los expedientes que reunían los criterios de inclusión.

Aspectos éticos: este estudio se realizó en conformidad con los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y las normativas nacionales vigentes sobre investigación en salud. Dado que se trata de un estudio retrospectivo, observacional y sin intervención directa sobre los pacientes, se garantizó la confidencialidad y anonimidad de los datos personales. La información fue recolectada exclusivamente de registros clínicos institucionales con fines científicos. El protocolo de investigación fue evaluado y aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.

RESULTADOS

Durante el período de estudio se identificaron 253 pacientes con neoplasias hematológicas, de los cuales 47 presentaron al menos un episodio de EFI. Tras la exclusión de 13 casos por falta de datos clínicos o microbiológicos relevantes, la cohorte final quedó conformada por 34 pacientes.

La media de edad fue de 48 ± 12 años y predominó el sexo femenino (64,8%). El 35,2% de los pacientes tenía antecedente de trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH), predominantemente de tipo alogénico (75%) (tabla 1).

Tabla 1 Características demográficas y oncológicas de los pacientes con enfermedades fúngicas invasivas y neoplasias hematológicas (n 34) 

Características Frecuencia %
Sexo femenino 22 64,8%
Sexo masculino 12 34,2%
RAN* < 100/mm3 al ingreso 23 67,6%
Trasplante de progenitores hematopoyéticos 12 35,20%
Autólogo 3 25%
Alogénico 9 75%
*Relacionado 6 67%
*No relacionado 2 22%
*Haploidéntico 1 11%

*RAN: recuento absoluto de neutrófilos

La mediana de días entre el TPH y el desarrollo de EFI fue de 19 días (rango: 5-28 días). El 42,8% recibía profilaxis antifúngica al momento del evento, con una mediana de 22 días (RIC: 9-31 días) desde su inicio hasta el diagnóstico de EFI, sin diferencias significativas entre hongos levaduriformes y filamentosos.

Las neoplasias hematológicas más frecuentes fueron la leucemia mieloide aguda (47,2%) y el linfoma no Hodgkin (26,4%) (figura 1).

Figura 1 Distribución porcentual de los principales tipos de neoplasias hematológicas en pacientes con enfermedades fúngicas invasivas (n 34)  

Los estadios clínicos más frecuentes al momento del diagnóstico de la EFI fueron el debut de la neoplasia hematológica (32,8%) y la recaída de la enfermedad de base (24,1%) (figura 2).

Figura 2 Distribución porcentual de los estadios clínicos de la enfermedad hematológica al momento del diagnóstico de enfermedad fúngica invasiva (n 34)  

En cuanto a los factores predisponentes para EFI, los más frecuentes fueron el uso reciente de antimicrobianos (73,5%), la quimioterapia en los últimos 30 días (67,6%) y la presencia de catéter venoso central (61,7%) (figura 3).

Figura 3 Factores predisponentes para enfermedades fúngicas invasivas 

La neutropenia profunda y prolongada se observó en 26,4% de la cohorte, con mayor frecuencia en casos de EFI por hongos filamentosos que por los levaduriformes (30,4% vs. 18,1%; p = 0,07). La mediana de duración de neutropenia hasta el diagnóstico de EFI fue de 21 días (RIC: 10,5-34,5).

En relación con la etiología de las enfermedades fúngicas invasivas (EFI), la forma más frecuente fue la aspergilosis pulmonar, presente en el 61,7% de los casos, seguida por fungemias por especies del género Candida (26,4%). En todos los casos de afectación pulmonar se aisló Aspergillus sp. También se identificaron dos casos de mucormicosis rinosinusal, con diagnóstico mediante cultivo de biopsias sinusales (tabla 2). No se registraron infecciones con compromiso pulmonar y rinosinusal simultáneo.

Tabla 2 Etiología y localización anatómica de las enfermedades fúngicas invasivas. Se incluyen los agentes micóticos identificados y su frecuencia relativa según el sitio de afectación (n 34) 

Localización Etiologías n (%)
Pulmonar Aspergillus sp 21 (61,7)
Fungemia C. parapsilosis 3 (8,8)
C. albicans 3 (8,8)
C. tropicalis 2 (5,8)
C. glabrata 1 (2,9)
Rinosinusal Fusarium solani 1 (2,9)
Rhizopus oryzae 1 (2,9)
Diseminado H. capsulatum 2 (5,8)

Se identificaron 21 pacientes con diagnóstico de aspergilosis invasiva, de los cuales 5 fueron categorizados como aspergilosis probada y 16 como aspergilosis probable. La tabla 3 resume los criterios aplicados para cada paciente.

Tabla 3 Criterios diagnósticos aplicados en los 21 casos de aspergilosis invasiva 

Caso Galactomanano en suero Galactomanano en BAL Hemocultivo TAC tórax Hallazgos radiológicos Clasificación MSGERC
P001 Positivo Positivo Negativo Sí Infiltrado + vidrio esmerilado Probable
P002 Positivo No realizado Negativo Sí Infiltrado Probable
P003 Positivo Positivo Positivo Sí Nódulos múltiples Probada
P004 Positivo Negativo Negativo Sí Vidrio esmerilado Probable
P005 Positivo Positivo Negativo Sí Infiltrado + signo del halo Probable
P006 Positivo No realizado Positivo Sí Nódulos múltiples Probada
P007 Positivo Positivo Negativo Sí Infiltrado Probable
P008 Positivo Positivo Positivo Sí Signo del halo Probada
P009 Positivo Negativo Negativo Sí Vidrio esmerilado Probable
P010 Positivo Positivo Negativo Sí Infiltrado Probable
P011 Positivo No realizado Negativo Sí Nódulos múltiples Probable
P012 Positivo Positivo Positivo Sí Lesión cavitada Probada
P013 Positivo Negativo Negativo Sí Infiltrado Probable
P014 Positivo Positivo Negativo Sí Vidrio esmerilado Probable
P015 Positivo No realizado Negativo Sí Infiltrado Probable
P016 Positivo Positivo Negativo Sí Signo del halo Probable
P017 Positivo Positivo Positivo Sí Nódulos múltiples Probada
P018 Positivo No realizado Negativo Sí Infiltrado Probable
P019 Positivo Positivo Negativo Sí Vidrio esmerilado Probable
P020 Positivo Positivo Negativo Sí Infiltrado Probable
P021 Positivo Positivo Positivo Sí Lesión cavitada Probada

BAL: lavado broncoalveolar; TAC: tomografía; MSGERC: Grupo de Estudio de Micosis de la Sociedad Médica de Enfermedades Infecciosas

El abordaje diagnóstico incluyó estudios imagenológicos en la totalidad de los casos, destacándose la realización de tomografía computada de tórax en el 73,5%, tomografía de senos paranasales en el 41,1% y ecografía abdominal en el 58,8%.

En los casos de aspergilosis pulmonar, los hallazgos tomográficos más frecuentes fueron infiltrados alveolares (71,4%), patrón en vidrio esmerilado (57,1%), nódulos múltiples (28,5%) y signo del halo (14,2%). En los casos de compromiso rinosinusal, se observó engrosamiento mucoso de cornetes en el 100% y ocupación completa del seno en el 50%.

Al comparar los métodos diagnósticos utilizados en los casos de aspergilosis invasiva, se observó una frecuencia de positividad del galactomanano en suero del 82,3%. En el lavado broncoalveolar (BAL), la positividad fue del 44,7%. Los hemocultivos resultaron positivos en 19% de los casos. La combinación de galactomanano en suero y BAL fue positiva en 33,3% de los casos, mientras que la positividad exclusiva en BAL se observó en 9,5%.

En cuanto al tratamiento antifúngico, el 85,2% de los pacientes recibió voriconazol, siendo éste el agente de elección en todos los casos de aspergilosis pulmonar (figura 4). No obstante, el 35,2% de estos pacientes recibió anfotericina B como terapia inicial, debido a la falta de disponibilidad de voriconazol en farmacia institucional al momento del diagnóstico.

La formulación más utilizada fue anfotericina B desoxicolato, administrada a dosis de 50 mg cada 24 horas, seleccionada por disponibilidad, aunque presenta mayor incidencia de efectos adversos, especialmente nefrotoxicidad, en la experiencia local. El cambio a voriconazol se realizó una vez restablecido el stock, conforme a protocolos institucionales.

Figura 4 Agentes antifúngicos utilizados en el tratamiento de las enfermedades fúngicas invasivas (n 34) 

En cuanto a la terapia de mantenimiento en los pacientes con aspergilosis pulmonar (n = 21), el paso desde la inducción con voriconazol o anfotericina B hacia un esquema de mantenimiento se concretó en el 90,5% de los casos (tabla 4). El agente más utilizado en esta fase fue voriconazol oral, administrado a dosis de 200 mg cada 12 horas, ajustado según función hepática y niveles plasmáticos cuando estaban disponibles. La duración promedio del tratamiento fue de 12 semanas (rango 6-24 semanas), dependiendo de la evolución clínica, radiológica y del estado inmunológico del paciente.

En un caso (4,8%), se utilizó itraconazol oral como terapia de mantenimiento, debido a intolerancia gastrointestinal al voriconazol. No se registraron eventos adversos graves durante esta fase, y en todos los casos se realizó seguimiento clínico y radiológico mensual.

Tabla 4 Terapia antifúngica en fase de mantenimiento de los casos de aspergilosis pulmonar (n 21) 

Terapia de mantenimiento n % Duración promedio
Voriconazol oral 19 90,5 12 semanas
Itraconazol oral 1 4,8 10 semanas
Sin mantenimiento 1 4,8 -

En los casos con seguimiento microbiológico disponible (n = 16), se evaluó el tiempo de resolución microbiológica tras el inicio del tratamiento antifúngico. La negativización del galactomanano sérico se observó en un promedio de 42 días (rango 21-84 días), mientras que los hemocultivos positivos se negativizaron en un promedio de 14 días (rango 7-28 días).

La resolución microbiológica fue más lenta en pacientes con neutropenia persistente, enfermedad pulmonar extensa o retraso en el inicio del tratamiento dirigido. En los casos con seguimiento completo, la negativización microbiológica mostró una correlación positiva significativa con la mejoría clínica (r = 0,78 p < 0,001) y radiológica (r = 0,82, p < 0,001).

La mortalidad intrahospitalaria fue del 17,6%, con predominio de casos de aspergilosis invasiva como etiología principal (83,3%), todos ellos en asociación con tuberculosis pulmonar (80%) o intestinal (20%). No se registraron fallecimientos entre los pacientes con EFI por otras causas.

DISCUSIÓN

Las EFI en pacientes hematooncológicos representan una amenaza creciente en términos de morbimortalidad, especialmente en contextos donde la infraestructura diagnóstica y terapéutica es limitada14. En concordancia con series internacionales, las EFI más frecuentes fueron la aspergilosis invasiva pulmonar y las candidemias, con predominancia de Aspergillus sp. y Candida parapsilosis como agentes etiológicos principales13,14. El predominio de C. parapsilosis ha sido también documentado en Latinoamérica, donde esta especie se asocia a dispositivos intravasculares y nutrición parenteral, condiciones frecuentes en pacientes hospitalizados con neoplasias hematológicas15.

La frecuencia de EFI en pacientes con leucemia mieloide aguda y linfoma no Hodgkin observadas en esta cohorte refuerzan su alta vulnerabilidad, particularmente en fases de inducción o recaída, coincidiendo con periodos de neutropenia profunda y sostenida16. La inmunosupresión asociada a quimioterapia, el uso de corticoides, la exposición reciente a antimicrobianos de amplio espectro y la presencia de catéteres centrales fueron factores consistentemente presentes en los casos documentados, en línea con lo descrito en estudios multicéntricos17,18.

El abordaje diagnóstico fue integral, combinando métodos imagenológicos, serológicos y microbiológicos. Los resultados obtenidos confirman la alta utilidad del galactomanano en suero como herramienta diagnóstica en pacientes inmunocomprometidos, con una tasa de positividad del 82,3%. Esta elevada sensibilidad respalda su inclusión como prueba de primera línea en contextos de sospecha de aspergilosis invasiva. En contraste, la positividad del galactomanano en lavado broncoalveolar (BAL) fue menor (44,7%), lo que podría estar influenciado por limitaciones logísticas en la realización del procedimiento, así como por el momento de la toma de muestra en relación con la evolución clínica. La baja frecuencia de positividad de los hemocultivos (19%) coincide con lo reportado en la literatura sobre su escasa sensibilidad en infecciones fúngicas invasivas, especialmente en pacientes con compromiso pulmonar, donde la carga fúngica circulante suele ser baja 19.

La combinación de galactomanano en suero y BAL permitió aumentar la sensibilidad diagnóstica en un tercio de los casos (33,3%), lo que sugiere que el abordaje multimodal mejora la capacidad de detección. En cambio, la positividad exclusiva en BAL fue poco frecuente (9,5%), lo que refuerza la necesidad de integrar biomarcadores séricos con estudios imagenológicos y microbiológicos para una clasificación más precisa de la aspergilosis invasiva en pacientes hematooncológicos.

En este estudio, los hallazgos tomográficos más frecuentes fueron infiltrados alveolares y vidrio esmerilado, mientras que el típico “halo sign” fue poco común, lo que coincide con estudios que describen presentaciones atípicas de aspergilosis en pacientes no neutropénicos o con inmunosupresión prolongada20,21.

El tratamiento antifúngico más utilizado fue voriconazol, en concordancia con las guías internacionales para el manejo de aspergilosis invasiva22. Sin embargo, en algunos casos se evidenció retraso en la administración del tratamiento óptimo por problemas de disponibilidad hospitalaria, debiendo iniciarse terapia con anfotericina B.

La correlación observada entre la negativización microbiológica y la mejoría clínica y radiológica progresiva en los casos con seguimiento completo coincide con reportes previos que sugieren una asociación entre la carga fúngica y la evolución terapéutica en aspergilosis pulmonar 23. La resolución más lenta en pacientes con neutropenia persistente, enfermedad pulmonar extensa o retraso en el inicio del tratamiento dirigido podría reflejar una interacción multifactorial entre el estado inmunológico, la extensión de la infección y el momento de intervención terapéutica. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de considerar variables clínicas y microbiológicas en conjunto al evaluar la respuesta al tratamiento 17.

La transición hacia terapia de mantenimiento en el 90,5% de los pacientes con aspergilosis pulmonar refleja una práctica consolidada en el manejo prolongado de esta infección 21. Voriconazol oral fue el agente predominante, administrado a dosis estándar y ajustado según función hepática y niveles plasmáticos, en línea con las recomendaciones internacionales 19. La duración promedio de 12 semanas, modulada por evolución clínica, radiológica e inmunológica, evidencia una estrategia individualizada y flexible.

El uso de itraconazol en un caso por intolerancia gastrointestinal al voriconazol destaca la importancia de contar con alternativas terapéuticas, especialmente en pacientes con comorbilidades. La ausencia de eventos adversos graves durante esta fase y el seguimiento mensual refuerzan la seguridad del esquema utilizado y la eficacia del monitoreo clínico-radiológico 17.

La mortalidad intrahospitalaria observada fue de 17,6%, concentrada en pacientes con aspergilosis pulmonar invasiva. Esta cifra es comparable a la reportada en series europeas y latinoamericanas, donde la mortalidad atribuible a EFI en receptores de TPH oscila entre el 15% y el 25%13,23. En contraste, no se observaron fallecimientos entre los pacientes con EFI causadas por otros agentes fúngicos, lo que podría indicar una menor agresividad clínica o una respuesta terapéutica más efectiva en estos casos.

En conjunto, estos hallazgos refuerzan la necesidad de implementar estrategias locales de vigilancia micológica, estandarizar protocolos de profilaxis antifúngica según riesgo y garantizar el acceso oportuno a métodos diagnósticos y terapéuticos. Asimismo, resulta clave generar conciencia institucional sobre el impacto de estas infecciones y promover la formación continua del personal sanitario en su abordaje.

Las limitaciones del estudio son las inherentes a su diseño. En primer lugar, se trata de un estudio retrospectivo y unicéntrico, lo que puede limitar la generalización de los resultados a otros contextos hospitalarios. Además, no se contó con datos sobre la sensibilidad in vitro de los aislamientos fúngicos ni con el monitoreo terapéutico de antifúngicos (niveles plasmáticos), herramientas que habrían permitido interpretar con mayor precisión el éxito o fracaso del tratamiento. Tampoco fue posible documentar de forma sistemática el tiempo entre el inicio de los síntomas y la instauración del tratamiento antifúngico, un factor crítico en el pronóstico. A pesar de estas limitaciones, los hallazgos obtenidos aportan información valiosa sobre el perfil clínico y microbiológico de las EFI en pacientes hematooncológicos en Paraguay, y sientan las bases para futuras investigaciones multicéntricas o prospectivas.

En conclusión, las enfermedades fúngicas invasivas constituyen una complicación frecuente y potencialmente grave en pacientes con neoplasias hematológicas, especialmente durante fases de intensa inmunosupresión. En esta cohorte paraguaya, la aspergilosis pulmonar invasiva y las candidemias por Candida parapsilosis fueron las formas más comunes de EFI, asociadas principalmente a neutropenia profunda, uso de antimicrobianos de amplio espectro y presencia de dispositivos vasculares.

El abordaje diagnóstico combinó métodos imagenológicos, serológicos y microbiológicos, permitiendo establecer el diagnóstico en la mayoría de los casos; sin embargo, persistieron limitaciones relacionadas con el acceso a pruebas de alta sensibilidad. Voriconazol fue el antifúngico más empleado, aunque su disponibilidad restringida condicionó demoras en el inicio del tratamiento en algunos pacientes.

Los hallazgos obtenidos refuerzan la necesidad de implementar programas institucionales de vigilancia micológica, mejorar el acceso al diagnóstico oportuno y optimizar las estrategias de profilaxis en función del riesgo individual. Asimismo, resaltan la importancia de generar evidencia local que oriente la toma de decisiones clínicas y sanitarias en contextos similares de América Latina.

Finalmente, este estudio sienta las bases para futuras investigaciones prospectivas que profundicen en el impacto del inicio precoz del tratamiento antifúngico, el papel de las coinfecciones como factores pronósticos, y la validación de nuevas herramientas diagnósticas adaptadas a entornos con recursos limitados.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Conflictos de interés: Los autores declaran no tener conflictos de interés relacionados con este estudio.

Contribución de los autores: Miguel Ángel Montiel Alfonso: concepción del estudio, recolección de datos, análisis estadístico, redacción del manuscrito. Carim Pedro Bittar Duarte: análisis microbiológico, interpretación de resultados, revisión crítica del manuscrito. Lenis Aleli Orué Figueredo, José Sebastián Giménez Fretes, Juan Amílcar Ventura Bordón: apoyo en recolección de datos clínicos, elaboración de tablas y figuras. Victoria Anahí Fretes Bareiro: revisión bibliográfica, apoyo en discusión y referencias. Claudia Patricia Quintana González: supervisión metodológica, revisión final del manuscrito. Diego Brizuela Aquino, María Gricelda Prieto Fariña, María Gabriela González Ferreira: colaboración en análisis clínico, revisión de resultados y aprobación de la versión final. Todos los autores aprueban la versión final del manuscrito y se hacen responsables de su contenido.

Financiamiento: Este estudio no recibió financiamiento externo. Fue realizado con recursos institucionales del Hospital Central del Instituto de Previsión Social y apoyo académico de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.

Disponibilidad de datos: Los datos utilizados en este estudio están disponibles en: https://www.revistaspmi.org.py/bd/2026/31_base_de_datos.xlsx

Revisión por pares: Este artículo fue evaluado mediante proceso de revisión por pares a doble ciego, acorde a las políticas de transparencia editorial de la revista. Los revisores autorizaron que sus nombres y dictámenes fueran publicados. Las observaciones y comentarios emitidos por los revisores fueron considerados por los autores, quienes aplicaron las modificaciones necesarias a la versión final publicada. Los dictámenes de los revisores pueden consultarse en el siguiente enlace: https://www.revistaspmi.org.py/dictamenes/2026/31_dictamenes.pdf

Editor responsable: Raúl Real Delor. Universidad Nacional de Asunción, Paraguay. https://orcid.org/0000-0002-5288-5854

Revisores: Susana Desirée Almirón Bareiro. Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social. Instituto de Medicina Tropical. Asunción, Paraguay. https://orcid.org/0000-0001-7173-3461 Martha Rosa Lourdes Marín Ricart. Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social. Hospital Nacional. Itauguá, Paraguay. https://orcid.org/0000-0002-4717-9656

Recibido: 20 de Julio de 2025; Aprobado: 18 de Agosto de 2025

Autor correspondiente Dr. Miguel Angel Montiel Alfonso Correos electrónicos: miganmontiel@gmail.com

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