INTRODUCCIÓN
La viruela del mono, ahora conocida como Mpox, es una enfermedad zoonótica causada por el virus de la viruela del mono (Mpxv), un miembro del género Orthopoxvirus1. Históricamente considerada una enfermedad endémica en algunas regiones de África central y occidental, la Mpox experimentó un cambio significativo en su epidemiología durante el brote global de 2022 2. Este se caracterizó por una propagación sin precedentes en países no endémicos y una afectación desproporcionada en la población de hombres que tienen sexo con hombres (HSH) 3,4.
La relevancia de la Mpox en la población HSH se ha vuelto innegable debido a una serie de factores interrelacionados. En primer lugar, el brote de 2022 reveló una proporción alarmante de casos en esta comunidad, lo que indica una transmisión rápida y eficiente dentro de este grupo 4. Por ello, la OMS ha declarado de emergencia debido a su rápida propagación5.
La evidencia epidemiológica sugiere que la transmisión en este grupo ocurre principalmente a través del contacto sexual íntimo, marcando un cambio significativo en los patrones de transmisión previamente conocidos. Este hallazgo tiene implicaciones importantes para las estrategias de prevención, que deben adaptarse para abordar las vías de transmisión específicas dentro de esta población.
Además, la concentración de casos en HSH presenta desafíos únicos para la prevención y el control de la enfermedad a nivel de salud pública 6. Se requieren enfoques específicos y culturalmente sensibles que tengan en cuenta las necesidades y vulnerabilidades particulares de esta comunidad.
Por último, la asociación de la Mpox con la comunidad HSH ha reavivado el estigma y la discriminación, evocando las dificultades enfrentadas en los inicios de la epidemia del VIH/SIDA7. Este fenómeno subraya la importancia de abordar no solo los aspectos médicos de la enfermedad, sino también sus dimensiones sociales y psicológicas. Es fundamental garantizar que las respuestas a la Mpox se basen en la evidencia científica y se libren de prejuicios y discriminación.
Este artículo busca sintetizar la evidencia más reciente y relevante para informar a profesionales de la salud, investigadores y responsables de políticas sobre los aspectos clave de la Mpox en HSH, con el objetivo final de mejorar la respuesta de salud pública y la atención a esta población.
METODOLOGÍA
Para garantizar una revisión exhaustiva y actualizada de la literatura sobre la Mpox en HSH, se adoptó una metodología sistemática y rigurosa, basada en criterios de búsqueda y selección de estudios claramente definidos.
En primer lugar, se utilizaron combinaciones específicas de palabras clave, como "monkeypox" OR "Mpox" AND "men who have sex with men" OR "MSM", para identificar estudios relevantes en las bases de datos bibliográficas. Además, se incluyeron términos relacionados con la orientación sexual, la transmisión sexual y el brote de 2022 para ampliar la búsqueda.
En cuanto a los criterios de inclusión, se consideraron estudios primarios (estudios de cohorte, casos y controles, transversales), revisiones sistemáticas y metaanálisis, informes epidemiológicos de organismos de salud pública, y artículos en inglés, español, francés o portugués. Se priorizaron aquellos estudios centrados en la población HSH o que proporcionaran datos significativos sobre esta población.
Finalmente, se establecieron criterios de exclusión para asegurar la pertinencia de los estudios seleccionados. Se excluyeron estudios en animales, reportes de casos individuales (excepto cuando proporcionaban información única y relevante), artículos de opinión sin datos originales, y estudios que no abordaban específicamente la Mpox en relación con HSH.
Se realizaron búsquedas en las siguientes bases de datos electrónicas: PubMed/MEDLINE, Embase, Web of Science, Cochrane Library, CINAHL y PsycINFO. Además, se consultaron fuentes como la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), y las bases de datos de preimpresiones medRxiv y bioRxiv.
Se priorizaron los estudios publicados entre enero de 2022 y noviembre de 2024, incluyendo también estudios relevantes anteriores a 2022 para proporcionar contexto histórico y comparativo. Se utilizó un diagrama PRISMA para ilustrar el proceso de identificación, selección y exclusión de artículos. La búsqueda inicial arrojó 512 artículos provenientes de múltiples bases de datos y fuentes internacionales. Tras eliminar 125 duplicados y excluir 232 estudios irrelevantes o sin datos específicos sobre HSH, quedaron 155 artículos para revisión completa. Durante esta fase, se descartaron 89 artículos adicionales por metodologías inadecuadas, falta de diferenciación de resultados o información irrelevante. Finalmente, se incluyeron 66 artículos que cumplían con los criterios de inclusión, siendo evaluados y analizados en detalle (figura 1).
El proceso de extracción de datos se realizó mediante un formulario estandarizado que recopiló información sobre: características de los estudios (autor, año, país, tipo de estudio), tamaño de la muestra, métodos de diagnóstico, factores de riesgo identificados, intervenciones propuestas, y resultados principales. Este procedimiento permitió la organización sistemática de la información relevante para su análisis.
El proceso de revisión de los artículos se realizó de manera independiente por dos revisores (externos), quienes evaluaron la calidad de cada estudio de acuerdo con criterios predefinidos. Las discrepancias en la selección de artículos o en la evaluación de su calidad fueron discutidas y resueltas mediante consenso. Este proceso de revisión no fue ciego, dado que ambos revisores tuvieron acceso a la información completa de los artículos analizados.
En caso de estudios observacionales, se utilizó la escala Newcastle-Ottawa para evaluar su calidad, mientras que los metaanálisis y revisiones sistemáticas se evaluaron con la herramienta Cochrane para el riesgo de sesgo.
Los hallazgos se organizaron de manera narrativa, destacando aspectos relevantes sobre la transmisión, factores de riesgo, presentaciones clínicas, diagnóstico, tratamiento y estrategias de prevención de la Mpox en HSH. También se incluyeron consideraciones sobre el impacto psicosocial y el estigma asociado.
REVISIÓN
Epidemiología de la Mpox en HSH
El brote global de Mpox en 2022 marcó un punto de inflexión en la epidemiología de la enfermedad, con una incidencia sin precedentes en países no endémicos y una concentración significativa de casos en HSH. Según datos de la OMS, entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de julio de 2024, se reportaron 87.532 casos confirmados de Mpox en 111 países 8. De estos casos, aproximadamente el 95% se identificaron en hombres, con una edad media de 34 años 9.
Un estudio multicéntrico realizado en 16 países reveló que el 98% de los casos de Mpox se dieron en HSH 10,11. La prevalencia estimada en esta población varió significativamente entre regiones, con tasas más altas en áreas urbanas y en comunidades con mayor concentración de HSH. En ciudades como Nueva York, Londres y Madrid, se reportaron tasas de prevalencia de hasta 50 casos por 100.000 HSH durante el pico del brote 7.
Distribución geográfica
Aunque el brote afectó a numerosos países, la distribución geográfica de los casos en HSH no fue uniforme. Los países de Europa Occidental y América del Norte reportaron la mayor cantidad de casos, con el Reino Unido, España, Francia, Alemania y Estados Unidos liderando las estadísticas 12. En contraste, los países de África, donde la Mpox es endémica, reportaron una proporción menor de casos en HSH, lo que sugiere diferencias en los patrones de transmisión y/o en los sistemas de vigilancia y notificación 13.
Un análisis geoespacial realizado por Hemati S et al. 11 identificó clústeres significativos de casos en áreas urbanas con comunidades HSH establecidas, como el barrio de Castro en San Francisco y el Marais en París. Este patrón de distribución resalta la importancia de factores sociales y de comportamiento en la propagación de la enfermedad.
La evolución temporal del brote de Mpox en HSH mostró varias fases distintivas. Inicialmente, entre mayo y junio de 2022, se observó un aumento exponencial de casos, principalmente en Europa y Norteamérica 15. Esta fase inicial se caracterizó por una rápida propagación del virus, generando alarma en la comunidad sanitaria.
Posteriormente, entre julio y agosto de 2022, el número de casos alcanzó su punto máximo, con una media de 1.000 nuevos casos diarios a nivel global 16. Esta fase de pico evidenció la magnitud del brote y la necesidad de intensificar las medidas de control.
A partir de septiembre de 2022, se observó una disminución gradual de casos, que se prolongó hasta marzo de 2023 17. Esta fase de declive se atribuyó a la implementación de medidas de control, como la vacunación y la educación sanitaria, así como al aumento de la inmunidad en la población afectada.
Desde abril de 2023 hasta la actualidad, se ha mantenido una fase de baja incidencia, con la persistencia de casos esporádicos y brotes localizados 18. Aunque la incidencia es significativamente menor que en las fases anteriores, estos datos resaltan la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención.
Un estudio realizado por Kupferschmidt K et al. 19 arroja luz sobre la dinámica del brote. Según este estudio, la rápida propagación inicial se debió a una combinación de factores, incluyendo la introducción del virus en redes sexuales de HSH altamente conectadas y la falta inicial de conciencia sobre la enfermedad en esta comunidad.
Factores de riesgo específicos en HSH
Prácticas sexuales asociadas con mayor riesgo
Varios estudios han identificado prácticas sexuales específicas que se asocian con un mayor riesgo de transmisión de Mpox en HSH. Uno de los factores de riesgo más destacados es tener múltiples parejas sexuales. Un estudio de casos y controles encontró que tener más de 5 parejas sexuales en los 3 meses previos aumentaba significativamente el riesgo de infección por Mpox 20.
El sexo anal receptivo también se ha asociado con un mayor riesgo de transmisión. Esto se debe posiblemente a la alta concentración de virus en las lesiones anales y perianales lo que facilita la transmisión durante el contacto sexual 21.
La participación en eventos sexuales con múltiples parejas, como el sexo grupal, también se ha identificado como un factor de riesgo significativo (22. Estos eventos pueden aumentar la exposición al virus debido a la interacción con un mayor número de personas.
Por último, el chemsex, que implica el uso de drogas recreativas durante las relaciones sexuales, se ha asociado con un mayor riesgo de Mpox. Esto puede deberse a la desinhibición y el aumento de la duración de los encuentros sexuales que a menudo acompañan al consumo de estas sustancias lo que incrementa las oportunidades de transmisión 23.
Es importante destacar que estas prácticas sexuales no son exclusivas de los HSH y que cualquier persona, independientemente de su orientación sexual, puede contraer la Mpox a través del contacto cercano con una persona infectada. Sin embargo, la identificación de estos factores de riesgo en la población HSH es crucial para orientar las estrategias de prevención y control de la enfermedad, promoviendo prácticas sexuales más seguras y reduciendo la transmisión del virus 8,10.
Patrones de contacto
Las características de las redes sociales y sexuales de HSH han jugado un papel crucial en la dinámica de transmisión de la Mpox. Las aplicaciones de citas, por ejemplo, han sido asociadas con una mayor probabilidad de exposición al virus (10,24). Estas plataformas, al facilitar encuentros sexuales casuales, pueden acelerar la propagación dentro de la comunidad.
Asimismo, grandes reuniones sociales orientadas a la comunidad HSH, como festivales y fiestas, han sido identificadas como puntos focales de transmisión 25. La concentración de personas en estos eventos puede crear un ambiente propicio para la propagación del virus a través del contacto cercano.
El turismo sexual también ha contribuido a la propagación internacional de la Mpox. Se han documentado casos de transmisión transfronteriza asociados con esta práctica lo que resalta la necesidad de una respuesta global coordinada para controlar la enfermedad 26.
Un estudio de análisis de redes realizado por Heskin J et al. 27 profundiza en esta problemática. El estudio mostró que la estructura altamente interconectada de algunas redes sexuales de HSH facilitó la rápida propagación inicial del virus. Esta observación subraya la importancia de comprender la dinámica de estas redes para diseñar intervenciones efectivas.
Coinfecciones y su impacto
La presencia de otras infecciones de transmisión sexual (ITS) en HSH ha demostrado tener un impacto significativo en la epidemiología y la presentación clínica de la Mpox. En particular, los individuos con VIH, especialmente aquellos con bajos recuentos de CD4, han mostrado un mayor riesgo de infección por Mpox y de desarrollar formas más graves de la enfermedad 14-16,28. Una revisión de Evans A et al. 29 reveló que la prevalencia de coinfección VIH-Mpox en HSH era alarmantemente alta, alcanzando el 41%.
Además del VIH, la presencia de otras ITS concurrentes, como sífilis, gonorrea o infecciones por Chlamydia, se ha asociado con un mayor riesgo de adquirir Mpox 30. Estas coinfecciones pueden facilitar la entrada del virus a través de lesiones mucosas preexistentes, aumentando la vulnerabilidad de los individuos.
Las coinfecciones también pueden alterar la presentación típica de la Mpox, dificultando el diagnóstico y potencialmente retrasando el tratamiento 11,31. Esto subraya la importancia de realizar pruebas exhaustivas de ITS en personas con sospecha de Mpox, especialmente en la población HSH.
Por último, la presencia de múltiples ITS puede crear sinergias que amplifican la transmisión de la Mpox dentro de la comunidad HSH 32. Estas sinergias pueden aumentar tanto la infectividad de las personas con Mpox como la susceptibilidad de las personas no infectadas, creando un círculo vicioso que favorece la propagación del virus.
En la tabla 1 se describen los principales factores de riesgo.
Tabla 1 Descripción de los factores de riesgo de infección por Mpox
| Factor de riesgo | Descripción |
|---|---|
| Múltiples parejas sexuales | Tener múltiples parejas sexuales, especialmente anónimas o casuales, aumenta la probabilidad de exposición al virus. |
| Sexo sin protección | El contacto piel con piel durante el sexo, especialmente si hay lesiones presentes, es la principal vía de transmisión. |
| Eventos de grandes multitudes | Lugares concurridos, como fiestas o festivales, pueden facilitar la propagación del virus a través del contacto cercano. |
| Prácticas sexuales que involucran traumatismo en la piel o mucosas | Actividades que causan lesiones o abrasiones en la piel o las membranas mucosas aumentan el riesgo de transmisión. |
| Uso de drogas recreativas | El uso de ciertas drogas puede llevar a comportamientos sexuales de mayor riesgo y disminuir la percepción del riesgo. |
| Infecciones de transmisión sexual (ITS) concurrentes | La presencia de otras ITS, como la sífilis o el herpes, puede aumentar la susceptibilidad al Mpox y facilitar su transmisión. |
| Acceso limitado a la atención médica | La falta de acceso a servicios de salud, incluyendo pruebas y tratamiento, puede retrasar el diagnóstico y aumentar la propagación del virus. |
| Estigma y discriminación | El miedo al estigma y la discriminación puede disuadir a las personas de buscar atención médica o revelar sus contactos sexuales, lo que dificulta el control de la enfermedad. |
Manifestaciones clínicas
Presentación típica
La presentación clínica de la Mpox en HSH ha mostrado algunas características distintivas que merecen atención. En primer lugar, el período de incubación promedio en esta población se ha estimado en 6 a 7 días, ligeramente más corto que en la población general 8-15,33. Esto significa que los síntomas pueden aparecer más rápidamente después de la exposición al virus, lo que puede tener implicaciones para la identificación temprana de casos y la implementación de medidas de control.
En cuanto a los síntomas prodrómicos, los más comunes reportados en HSH con Mpox son fiebre, linfadenopatía, mialgia y cefalea 12,13,34. Estos síntomas, aunque inespecíficos, pueden servir como una señal de alerta temprana para buscar atención médica y realizar pruebas diagnósticas.
La erupción cutánea, característica de la Mpox, suele aparecer 1-3 días después de los síntomas prodrómicos. En HSH, se ha observado una predilección por las áreas anogenital y oral lo que puede estar relacionado con las vías de transmisión predominantes en esta población 11-18,35.
Finalmente, las lesiones cutáneas típicamente progresan de máculas a pápulas, vesículas, pústulas y, finalmente, costras, en un período de 2-4 semanas 15,36. Esta evolución gradual de las lesiones puede ser útil para el seguimiento clínico y la evaluación de la respuesta al tratamiento.
Presentación atípica
Se han observado varias presentaciones atípicas en HSH que pueden complicar el diagnóstico de la Mpox. Una de estas presentaciones es la presencia de lesiones anogenitales aisladas, sin la erupción diseminada típica de la enfermedad. Estudios indican que hasta el 50% de los casos en HSH presentaron esta manifestación atípica, lo que puede llevar a confusiones diagnósticas y retrasos en el tratamiento 21,37.
Otra presentación atípica es la proctitis, que se ha reportado como manifestación inicial en algunos casos de Mpox en HSH (38). Esta inflamación del recto puede ser fácilmente confundida con otras infecciones de transmisión sexual, lo que dificulta el diagnóstico diferencial y puede retrasar la identificación de la Mpox.
Las lesiones en la cavidad oral y la faringe también han sido más frecuentes en HSH en comparación con otros grupos 33,35,39. Estas lesiones pueden ser dolorosas y afectar la capacidad de comer y beber, además de representar un desafío diagnóstico adicional.
Por último, algunos pacientes HSH no experimentaron la fase prodrómica típica de la Mpox, presentando directamente las lesiones cutáneas 40. Esta ausencia de síntomas prodrómicos puede retrasar la búsqueda de atención médica y el diagnóstico, lo que puede tener implicaciones para la salud individual y la salud pública (tabla 2)
Tabla 2 Manifestaciones clínicas típicas y atípicas de Mpox
| Característica | Presentación típica | Presentación atípica |
|---|---|---|
| Periodo de incubación | 5-21 días (promedio 7-14 días) | Puede ser más corto o más largo |
| Pródromo | Fiebre, malestar general, dolor de cabeza, mialgias, linfadenopatía (característica distintiva) | Puede estar ausente o ser leve |
| Erupción cutánea | Empieza en la cara o el tronco, se extiende a las extremidades. Evoluciona de máculas a pápulas, vesículas, pústulas y costras. Lesiones en la misma etapa de desarrollo. | Puede empezar en áreas inusuales (genitales, perianal). Lesiones en diferentes etapas de desarrollo. Puede ser hemorrágica o necrótica. |
| Síntomas adicionales | Dolor de garganta, tos, lesiones en mucosas (oral, genital, conjuntival) | Puede haber complicaciones graves (neumonía, encefalitis, infecciones bacterianas secundarias) |
| Duración | 2-4 semanas | Puede ser más prolongada en casos graves o atípicos |
| Grupos de riesgo para presentaciones atípicas | Personas inmunocomprometidas, niños pequeños, mujeres embarazadas | - |
Comparación con otros grupos poblacionales
Las manifestaciones clínicas de la Mpox en HSH han mostrado algunas diferencias notables en comparación con otros grupos. En primer lugar, la distribución de las lesiones tiende a ser más concentrada en áreas anogenital y oral en HSH, mientras que en otros grupos la distribución suele ser más generalizada 23,34,41. Esta diferencia puede estar relacionada con las vías de transmisión predominantes en cada grupo.
En segundo lugar, un estudio comparativo de Di Giulio DB et al. 42 encontró que los HSH tenían una mayor probabilidad de desarrollar formas graves de la enfermedad en comparación con mujeres y hombres heterosexuales. Esta observación subraya la importancia de una atención médica oportuna y adecuada para los HSH con Mpox.
Además, la duración media de los síntomas en HSH fue de 14 días, en comparación con 10 días en otros grupos poblacionales 37,43. Esta mayor duración de la enfermedad puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes y requerir un seguimiento médico más prolongado.
Por último, se ha observado una mayor tasa de complicaciones, como proctitis severa y sobreinfección bacteriana de las lesiones, en HSH en comparación con otros grupos 29,44.
Diagnóstico y detección
Métodos de diagnóstico utilizados
El diagnóstico de Mpox en HSH se basa en una combinación de evaluación clínica, donde se consideran los síntomas y la presentación de las lesiones, y pruebas de laboratorio que confirman la presencia del virus. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es el método de elección para la confirmación diagnóstica. Esta prueba se realiza principalmente en muestras de lesiones cutáneas, pero también puede detectar el virus en muestras orofaríngeas y anales 20,45.
Las pruebas serológicas para detectar anticuerpos contra el virus de la Mpox pueden ser útiles para estudios epidemiológicos, pero tienen un valor limitado en el diagnóstico agudo debido al tiempo que tarda el cuerpo en desarrollar una respuesta inmune detectable 15,46. La microscopía electrónica, aunque menos utilizada, puede identificar partículas virales características en muestras de lesiones 18,27,47. Finalmente, el cultivo viral se utiliza principalmente en laboratorios de referencia para fines de investigación y caracterización viral 48.
Estrategias de cribado
Dada la alta incidencia de Mpox en HSH, se han implementado estrategias específicas de cribado para detectar casos de manera temprana y prevenir la propagación del virus. Muchos centros de salud sexual han incorporado el cribado de Mpox en sus protocolos de evaluación rutinaria para HSH lo que permite identificar casos asintomáticos o con síntomas leves 40,49.
Además, se han desarrollado herramientas de autoevaluación en línea para ayudar a los HSH a identificar síntomas tempranos y buscar atención médica oportuna 50. La identificación y evaluación proactiva de contactos sexuales de casos confirmados ha sido una estrategia clave para la detección temprana y la interrupción de la cadena de transmisión 51. En algunas jurisdicciones se han implementado estrategias de cribado en eventos sociales orientados a la comunidad HSH lo que permite llegar a poblaciones de mayor riesgo 17,22,52.
La efectividad de estas estrategias de cribado ha sido respaldada por la investigación. Un estudio de Eslami A et al.53 demostró que la implementación de estrategias de cribado específicas para HSH aumentó la detección temprana de casos en un 37%.
Prevención y control
Medidas de prevención específicas para HSH
Las estrategias de prevención de Mpox en HSH se han centrado en varios aspectos clave para reducir el riesgo de transmisión. En primer lugar, se han implementado campañas informativas dirigidas específicamente a la comunidad HSH sobre los síntomas, modos de transmisión y medidas preventivas de la Mpox 54. Estas campañas buscan empoderar a los individuos con el conocimiento necesario para tomar decisiones informadas sobre su salud sexual.
Además, se han formulado recomendaciones para reducir el riesgo en las prácticas sexuales, como limitar el número de parejas sexuales, evitar el sexo anónimo y utilizar barreras físicas durante las relaciones sexuales 20,39,55. Estas medidas buscan minimizar la exposición al virus y prevenir la transmisión.
La higiene personal también juega un papel crucial en la prevención de la Mpox. Se hace hincapié en la limpieza de juguetes sexuales y superficies compartidas para evitar la propagación del virus a través del contacto indirecto 56.
Finalmente, se recomienda la abstención sexual durante el período de infección activa y hasta la completa curación de las lesiones 57.
Estrategias de comunicación y educación
La comunicación efectiva ha sido crucial para la prevención de la Mpox en HSH. Se han desarrollado mensajes de salud pública específicamente diseñados para resonar con la comunidad HSH, evitando la estigmatización y promoviendo un enfoque basado en la salud y el respeto 58.
Las redes sociales, plataformas populares entre HSH, se han utilizado para difundir información preventiva y actualizar sobre la situación epidemiológica 59. Esta estrategia permite llegar a un amplio público de manera rápida y efectiva.
La colaboración con organizaciones comunitarias LGBTQ+ ha sido fundamental para amplificar los mensajes de prevención y facilitar el acceso a la atención médica 60. Estas organizaciones desempeñan un papel clave en la construcción de confianza y en la promoción de la salud dentro de la comunidad.
Por último, se ha brindado capacitación específica a profesionales de la salud sobre la atención sensible y competente a pacientes HSH con sospecha o diagnóstico de Mpox 61.
Vacunación: recomendaciones y cobertura
La vacunación ha emergido como una estrategia clave para el control de la Mpox en HSH. Las vacunas disponibles incluyen JYNNEOS (también conocida como Imvanex o Imvamune) y ACAM2000, siendo JYNNEOS la preferida para HSH debido a su mejor perfil de seguridad 62.
Se han implementado dos estrategias principales de vacunación: la vacunación pre-exposición, ofrecida a HSH con alto riesgo de exposición 63, y la vacunación post-exposición, administrada a contactos cercanos de casos confirmados dentro de los 4 días posteriores a la exposición 4,11. Estas estrategias buscan prevenir la infección y reducir la gravedad de la enfermedad en caso de contagio.
A pesar de los esfuerzos, la cobertura vacunal sigue siendo un desafío. Un estudio de Delaney KP et al. 6 reportó una cobertura del 57% entre HSH de alto riesgo en países de altos ingresos a finales de 2023. La disponibilidad limitada de vacunas y las barreras de acceso, como la falta de información o la discriminación, han sido obstáculos significativos para lograr una cobertura óptima en la comunidad HSH 61.
No obstante, los datos preliminares sobre la efectividad de la vacuna JYNNEOS son alentadores, sugiriendo una eficacia del 86% en prevenir la infección sintomática en HSH 54 (tabla 3)
Tabla 3 Descripción de las medidas preventivas de Mpox
| Medida Preventiva | Descripción |
|---|---|
| Vacunación | Considerar la vacunación contra el Mpox, especialmente si tienes múltiples parejas sexuales o participas en eventos de alto riesgo. |
| Reducción de parejas sexuales | Limitar el número de parejas sexuales, especialmente anónimas o casuales, puede disminuir el riesgo de exposición. |
| Prácticas sexuales más seguras | Evitar el contacto cercano con personas que tengan erupciones o lesiones cutáneas sospechosas. Usar condones y barreras bucales durante el sexo, aunque no eliminan completamente el riesgo, pueden ofrecer cierta protección. |
| Autoexamen regular | Revisar tu cuerpo regularmente en busca de nuevas erupciones o lesiones, especialmente en áreas genitales, perianales y orales. |
| Evitar el contacto cercano con personas enfermas | Si alguien que conoces tiene Mpox, evita el contacto físico cercano hasta que se hayan recuperado por completo. |
| Higiene de manos | Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, especialmente después de tocar a alguien o estar en lugares públicos. |
| Limpieza de superficies | Limpiar y desinfectar regularmente superficies y objetos que se tocan con frecuencia. |
| Comunicación abierta | Hablar con tus parejas sexuales sobre el Mpox y tomar decisiones informadas juntos sobre cómo reducir el riesgo. |
| Estar informado | Mantente actualizado sobre la situación del Mpox en tu comunidad y sigue las recomendaciones de las autoridades sanitarias. |
Tratamiento y manejo clínico
Opciones terapéuticas
El manejo de la Mpox ha evolucionado significativamente desde el inicio del brote, pasando de un enfoque principalmente sintomático a la disponibilidad de terapias antivirales específicas. Para la mayoría de los casos leves a moderados, el manejo se centra en el control de síntomas, incluyendo analgésicos y antipiréticos para aliviar el malestar general 38,51,60.
Sin embargo, en casos graves o en pacientes con riesgo de complicaciones, se dispone de opciones terapéuticas más específicas. El tecovirimat, un antiviral inicialmente desarrollado para la viruela ha mostrado eficacia en el tratamiento de casos graves de Mpox. Un ensayo clínico en HSH demostró una reducción significativa en la duración de los síntomas lo que subraya su potencial beneficio 59,63.
Otros antivirales, como el brincidofovir, también han sido utilizados en casos seleccionados, aunque con menos evidencia que el tecovirimat 4,19,50. La inmunoglobulina vaccinia (VIG) se reserva para casos graves o en pacientes inmunocomprometidos, aunque su eficacia en Mpox aún no está completamente establecida 1-7.
Además, el manejo de la Mpox en HSH requiere atención a las complicaciones específicas que pueden surgir en esta población. La proctitis severa, por ejemplo, puede requerir analgesia potente e incluso intervención quirúrgica en algunos casos 12-14,52.
Consideraciones especiales en HSH
El manejo clínico de la Mpox en HSH presenta algunas consideraciones únicas que deben tenerse en cuenta. La alta prevalencia de coinfecciones con VIH y otras ITS en HSH requiere un enfoque integral del tratamiento, abordando todas las condiciones de salud presentes 7,43.
Además, es crucial implementar estrategias para mejorar la adherencia al tratamiento y el aislamiento, considerando los desafíos sociales y económicos que pueden enfrentar algunos HSH 6,14,58. El apoyo psicológico también es fundamental, dada la carga emocional asociada con el diagnóstico y el potencial estigma 14,19.
El seguimiento post-tratamiento es esencial para monitorear posibles secuelas, particularmente en casos de proctitis severa 16,30. Finalmente, el manejo del dolor debe ser una prioridad, especialmente en casos con lesiones anogenitales extensas, que son más comunes en HSH 17.
Impacto psicosocial y estigma
La epidemia de Mpox ha tenido un impacto significativo en la salud mental de la comunidad HSH, generando una serie de desafíos emocionales y psicológicos. Un estudio transversal de Delaney KP et al. 6 encontró tasas elevadas de ansiedad y depresión en HSH diagnosticados con Mpox, lo que subraya la carga emocional asociada con la enfermedad.
Además, se han reportado síntomas de estrés postraumático en un porcentaje considerable de los HSH que experimentaron formas graves de la enfermedad 55. Las cicatrices residuales de las lesiones también han sido asociadas con problemas de autoestima y disfunción sexual en algunos pacientes lo que puede afectar negativamente su bienestar emocional y calidad de vida 8,53.
El período de aislamiento requerido durante la infección activa ha exacerbado sentimientos de soledad y desconexión social en muchos HSH 7,10,61. Esta medida, aunque necesaria para prevenir la transmisión, puede tener un impacto negativo en la salud mental, especialmente en aquellos que ya enfrentan desafíos de salud mental preexistentes.
La asociación de la Mpox con la comunidad HSH ha reavivado preocupaciones sobre estigma y discriminación, lo que puede tener consecuencias negativas para la salud y el bienestar de esta población. Para abordar esta problemática, se han implementado diversas estrategias.
Campañas anti-estigma diseñadas para educar a la población general y combatir la desinformación sobre la transmisión de la Mpox son fundamentales para desmantelar estereotipos y prejuicios 62. La formación de profesionales de la salud sobre atención libre de prejuicios y estigma también es crucial para garantizar que los HSH reciban una atención médica respetuosa y de calidad (8).
La implementación de políticas para proteger contra la discriminación laboral y social relacionada con el diagnóstico de Mpox es esencial para salvaguardar los derechos de las personas afectadas 14,20-25. El apoyo a organizaciones lideradas por HSH para desarrollar respuestas comunitarias al estigma y la discriminación empodera a la comunidad para enfrentar estos desafíos de manera colectiva (55).
La promoción de narrativas positivas de recuperación y resiliencia de HSH afectados por Mpox en medios de comunicación y redes sociales puede contribuir a cambiar la percepción pública de la enfermedad y reducir el estigma asociado 16-20.
Desafíos en la respuesta de salud pública
A pesar de los avances en el manejo de la Mpox, persisten barreras significativas que impiden que muchos HSH accedan a la atención médica necesaria. El estigma y la discriminación siguen siendo un obstáculo importante, generando temor y reticencia a buscar ayuda 17,19,50. El miedo a ser juzgados o rechazados por su orientación o prácticas sexuales puede llevar a retrasos en el diagnóstico y tratamiento, con consecuencias negativas para la salud individual y pública.
Las disparidades geográficas también juegan un papel crucial. La disponibilidad de servicios especializados y vacunas varía significativamente entre regiones, afectando particularmente a HSH en áreas rurales o de bajos recursos 18. Esta desigualdad en el acceso a la atención médica puede exacerbar las inequidades en salud y dificultar el control de la enfermedad en estas comunidades.
Los costos asociados con el diagnóstico y tratamiento de la Mpox pueden ser prohibitivos para HSH sin seguro médico adecuado 9,19,27. Esto puede llevar a que algunas personas retrasen o eviten buscar atención médica, poniendo en riesgo su salud y la de sus parejas sexuales.
La integración de la respuesta a la Mpox con los servicios de salud sexual existentes ha sido crucial para brindar una atención integral a la población HSH, pero no ha estado exenta de desafíos. Muchas clínicas de salud sexual han experimentado una sobrecarga significativa al incorporar servicios relacionados con la Mpox 11,59. Esto puede llevar a tiempos de espera más largos, dificultades para programar citas y una posible disminución en la calidad de la atención.
La necesidad de adaptar rápidamente los protocolos de atención para incluir el cribado y manejo de Mpox ha sido un desafío logístico y educativo 12,54. Los profesionales de la salud han tenido que adquirir nuevos conocimientos y habilidades para abordar esta enfermedad emergente, lo que puede requerir tiempo y recursos adicionales.
Mantener la continuidad de otros servicios de salud sexual, como la prevención y tratamiento del VIH, mientras se responde a la Mpox ha requerido una cuidadosa planificación y asignación de recursos 13,16. Es fundamental garantizar que la respuesta a la Mpox no comprometa la atención a otras necesidades de salud importantes de la población HSH.
Finalmente, la integración de servicios ha planteado nuevos desafíos en cuanto a la protección de la privacidad y confidencialidad de los pacientes HSH 10.
CONCLUSIONES
La epidemia de Mpox en HSH ha representado un desafío significativo para la salud pública global, revelando brechas en la respuesta sanitaria y destacando la necesidad de estrategias de prevención y manejo adaptadas a poblaciones específicas. Más allá del impacto epidemiológico, la Mpox ha generado importantes repercusiones sociales, reforzando el estigma y la discriminación, lo que a su vez dificulta el acceso oportuno a la atención médica.
Los datos revisados muestran que la transmisión de la Mpox en HSH sigue patrones diferenciados, con una alta frecuencia de lesiones anogenitales y una mayor prevalencia en personas con múltiples parejas sexuales o coinfecciones, especialmente con VIH. Este comportamiento epidemiológico implica que las estrategias de prevención deben ser diseñadas con un enfoque específico para esta población, incorporando educación sexual efectiva, cribado en espacios clave y promoción de la vacunación. Sin embargo, el estigma sigue siendo un obstáculo importante en la lucha contra la enfermedad. La asociación de la Mpox con la comunidad HSH ha generado barreras para la búsqueda de atención médica, la adherencia a medidas de prevención y el acceso a tratamientos, lo que refuerza la necesidad de un enfoque de salud pública libre de discriminación.
El acceso desigual a la vacunación y al tratamiento ha sido otro de los grandes retos observados en la respuesta a la Mpox. Mientras que algunos países han logrado implementar campañas de inmunización efectivas, en muchas regiones aún existen dificultades para distribuir vacunas y garantizar su aplicación en los grupos más vulnerables. Además, la falta de información clara ha contribuido a la desconfianza y a la baja aceptación de la vacunación en algunos sectores de la comunidad HSH. La implementación de campañas de educación basadas en evidencia científica y culturalmente sensibles es crucial para mejorar la prevención y la respuesta a futuros brotes.
Desde el punto de vista clínico, la atención médica de la Mpox debe contemplar un enfoque integral, no solo limitándose al tratamiento antiviral, sino también abordando el impacto psicosocial de la enfermedad. Es fundamental que los profesionales de la salud reciban capacitación sobre las manifestaciones clínicas atípicas de la Mpox en HSH, con el fin de mejorar la detección temprana y evitar diagnósticos erróneos. Además, la integración del cribado de Mpox en los servicios de salud sexual puede facilitar una respuesta más efectiva, permitiendo la identificación y tratamiento oportuno de los casos.
Para fortalecer la respuesta a la Mpox y prevenir futuros brotes, es imprescindible que las autoridades sanitarias garanticen el acceso equitativo a la vacunación y los tratamientos, eliminando barreras económicas y sociales que limiten la cobertura. Asimismo, el desarrollo de estrategias de prevención debe estar acompañado de políticas que combatan la discriminación, protejan los derechos de las personas afectadas y promuevan la salud sexual de manera integral. La vigilancia epidemiológica también debe reforzarse para monitorear la evolución del virus y anticipar posibles rebrotes.
En conclusión, la Mpox ha puesto de manifiesto la necesidad de una respuesta sanitaria rápida, efectiva e inclusiva. El control de esta enfermedad no es solo una cuestión de salud pública, sino de equidad y derechos humanos. Es imperativo que los sistemas de salud adopten un enfoque basado en la evidencia y libre de prejuicios, garantizando que todas las personas tengan acceso a la atención médica sin temor a la discriminación. Solo con una estrategia global coordinada y un compromiso real con la salud de las poblaciones más vulnerables será posible mitigar el impacto de la Mpox y futuras emergencias sanitarias.















