INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica caracterizada por el desequilibrio entre la concentración de glucosa en sangre y los mecanismos hormonales utilizados para su regulación. La misma puede desarrollar complicaciones tales como enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular, enfermedad renal, retinopatía diabética, arteriopatía periférica o pie diabético. El desarrollo de estas complicaciones se ve favorecido por las comorbilidades que presenten los pacientes diabéticos. Entre estas se destacan la hipertensión arterial, dislipidemia, deficiencia de lipoproteína de alta densidad, sedentarismo, obesidad e incluso bajo peso 1-9.
Según diversos estudios es común que la diabetes afecte con mayor frecuencia a la población femenina, mayores de 40 años con nivel de escolaridad bajo. Así mismo, entre las comorbilidades, destacan la dislipidemia, hipertensión y obesidad en porcentajes variables. Por otra parte, entre las complicaciones en el trascurso de la enfermedad destacan los eventos cardio y cerebro vasculares 5,10-12.
A pesar de los esfuerzos en cuanto a la promoción de la prevención, tratamiento y educación de los pacientes con y sin diabetes, existe una brecha entre los conocimientos y la actitud en cuanto al manejo de esta. La implicancia que tienen el buen control metabólico para evitar las complicaciones crónicas es que los factores modificables permiten retardar la aparición y disminución del impacto que pueden tener en la calidad de vida de paciente diabético.
Considerando de que no existen publicaciones sobre las complicaciones crónicas en este centro sanitario, el objetivo de este estudio fue describir las características sociodemográficas y clínicas de los pacientes diabéticos tipo 2 que acuden a un programa de diabetología, con el fin de poder realizar alguna intervención oportuna en esta población
MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó un estudio con diseño observacional, descriptivo, transversal, en pacientes que acuden al Programa Nacional de Diabetes del Hospital Regional de Villarrica, Paraguay, en el periodo de 2023-2024. Se incluyeron a todos los pacientes con diabetes tipo 2. Fueron excluidos los expedientes incompletos. Se utilizó un muestreo por conveniencia.
Las variables estudiadas fueron: sociodemográficas: edad, sexo, nivel educativo y estado civil. También las comorbilidades (hipertensión, dislipidemia, deficiencia de lipoproteína de alta densidad, estado nutricional según IMC) y las complicaciones crónicas (retinopatía diabética, enfermedad cerebro vascular, cardiopatía isquémica, arteriopatía periférica, enfermedad renal, pie diabético).
Los datos fueron sometidos a estadística descriptiva con el programa Open Epi™. Las variables cualitativas se resumen en frecuencias y porcentajes mientras que las cuantitativas en medidas de tendencia central y de dispersión.
El cálculo del tamaño de la muestra se realizó utilizando el software Open Epi™. Considerando una población finita de 3684 pacientes con diagnóstico de diabetes del mencionado centro en el periodo de estudio, prevalencia esperada de alguna complicación en 50%, margen de error de 5% e intervalo de confianza de 95%, se obtuvo una muestra mínima de 348 pacientes.
El protocolo de investigación fue aprobado por el Comité de Ética de la Universidad Nacional de Itapúa. No existe conflicto de intereses.
RESULTADOS
Fueron procesadas 348 fichas clínicas, donde 62% (n 216) fueron del sexo femenino y 38% (n 132) masculino. El rango etario más afectado fue el de mayores de 60 años con 49% (n 169), seguido de aquellos entre 40 a 60 años, 30% (n 103) y por último con 22% (n 76) los menores de 40 años.
Predominaron los pacientes con nivel educativo primario 54% (n 189) seguido por secundario 30% (n 104), 11% (n 38) con estudio superior y 5% (n 17) analfabetos.
Según el estado civil 33% (n 115) eran casados, 21% (n 74) solteros, 20% (n 70) divorciados, 14% (n 50) en unión libre, 11% (n 39) viudos.
Las comorbilidades más frecuentes fueron la obesidad, hipertensión arterial, y la deficiencia de HDL, observándose en un mismo paciente la presencia de dos o más de las comorbilidades (gráfico 1).
De los 348 pacientes, 45,4% (n 158) presentaron una o más complicaciones a lo largo de la enfermedad, siendo las más frecuentes la enfermedad renal, cardiopatía isquémica y retinopatía diabética (gráfico 2).
DISCUSIÓN
En la presente investigación pudo observarse que el sexo femenino fue el más afectado, resultado que se corresponde a lo mencionado por Basto-Abreu A et al11, Russo MP et al12, Otero LM et al13 y Carcasés D et al14, pero contrario a lo mencionado por Medina et al15. Esta predisposición de las mujeres a la diabetes puede estar relacionado con su sistema hormonal que favorece el almacenamiento de grasa, favoreciendo el sobrepeso, la obesidad y resistencia a la insulina 16,17. No obstante, durante la menopausia, las mujeres experimentan una caída en los niveles de estrógenos, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Así mismo, las mujeres pueden estar más expuestas a ciertos factores de riesgo, como la desigualdad social y económica, que pueden llevar a una dieta y nutrición pobres, falta de actividad física, y mayor consumo de tabaco y alcohol 18,19. Tampoco se midió el antecedente de diabetes gestacional, sabiendo que la misma puede tener efectos a largo plazo en la salud de la madre, aumentando el riesgo de desarrollar complicaciones crónicas de la diabetes 20,21. Lastimosamente, muchas de estas variables no están disponibles en los expedientes revisados para poder indagar estas asociaciones.
Por otra parte, este estudio demostró que el rango etario más afectado fue el de mayores de 60 años, coincidiendo con lo mencionado por Basto-Abreu A et al ( 11, Russo MP et al (12, Carcasés D et al14 y Velázquez et al (16. La edad es un factor no modificable pero ciertamente sí se puede insistir en mejorar la calidad de vida y la funcionalidad de los adultos mayores 16,22.
En cuanto al nivel educativo pudo observarse una mayor frecuencia de casos en aquellos pacientes que contaban solamente con estudios primarios lo cual es similar a lo encontrado por Basto-Abreu A et al11 y Otero LM et al13. La educación del paciente es parte fundamental del tratamiento, en cuanto al manejo de la medicación como la necesidad de cambios en los estilos de vida. Eso se logra brindando en forma constante la información necesaria, precisa y sencilla de acuerdo con la capacidad del individuo. Por eso resulta relevante saber el nivel educativo del individuo.
De acuerdo con el estado civil de los participantes, el mayor porcentaje correspondía a los pacientes casados del mismo modo que afirma Otero LM et al13. Formar una familia conlleva más responsabilidades que en muchos casos no permiten el debido autocuidado ya sea por cuestiones económicas o de tiempo u otras circunstancias. Esta asociación amerita un estudio dirigido, tal vez con enfoque cuantitativo.
En cuanto a las comorbilidades, la más frecuente fue la obesidad y la hipertensión arterial, resultados que se correlacionan a lo mencionado por Carcasés D et al14 y Velázquez et al16 pero distinta a lo mencionado por Russo MP et al12 y Otero LM et al13 quienes refieren que las comorbilidades más frecuentes en sus muestras fue la dislipidemia. Por tanto, se debe hacer hincapié en lograr modificar estos factores que sí se pueden mejorar optando por implementar actividad física, dieta adecuada, entre otros hábitos saludables 23.
Por otra parte, pudo observarse que un 45% de los pacientes presentó alguna complicación a lo largo de la enfermedad, cifra superior al mencionado por Russo MP et al (12) quien refiere una frecuencia de 37%. De las mismas, la más frecuente fue la enfermedad renal, lo cual es semejante a lo mencionado por Medina et al15, seguido de la cardiopatía isquémica. Este hallazgo es igual al reportado por Russo MP et al12, en cuyo trabajo no se contempló a la enfermedad renal como variable, a lo que se puede deber esa diferencia de resultados.
La fortaleza del trabajo fue el acceso al número elevado de pacientes, mediante los cuales se logró recabar datos relevantes. La debilidad fue la metodología del diseño descriptivo, transversal y monocéntrico. Tampoco se midió el nivel de control metabólico que pudiera explicar la elevada frecuencia de complicaciones.
Se recomienda que los programas ya implementados dentro de la salud pública fortalezcan acciones para lograr intervenciones terapéuticas integrales de manera a lograr disminuir las comorbilidades y complicaciones de esta enfermedad. También es recomendable realizar investigaciones multicéntricas para comparar los resultados con otros centros que llevan adelante este programa nacional.
En conclusión, el sexo más afectado fue el femenino, en el rango etario de mayores de 60 años, con educación primaria y de estado civil casado.
Las comorbilidades más frecuentes fueron la obesidad, la hipertensión arterial y la deficiencia de HDL. Las complicaciones crónicas más prevalentes fueron la enfermedad renal, la cardiopatía isquémica y la retinopatía diabética.
















