INTRODUCCIÓN
La obesidad es una patología de impacto global que constituye un interés prioritario en el sistema de salud debido al aumento en los años del número de personas que se enfrentan con problemas de sobrepeso/obesidad y por la importancia que tiene esta enfermedad en el riesgo de producir diversos padecimientos como enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus, e hipertensión arterial (HTA) 1,2.
Esta enfermedad es de etiología múltiple, siendo sus principales factores influyentes lo biológico, social y psicológico. Como bien es sabido la profesión médica implica estrés, malos hábitos alimentarios (tanto en horario, como en cantidad y calidad), sedentarismo ante la poca disponibilidad de tiempo que posee el residente para realizar actividad física, asociados muchas veces a componentes biológicos que son difíciles de erradicar. De ahí la problemática y la alta carga que tiene esta enfermedad en este grupo susceptible de individuos 3-5.
Por esto se plantea la problemática y la necesidad de estudiar esta enfermedad y fenotipificar para así poder ofrecer una alternativa de tratamiento dirigido a esta comunidad. En la actualidad ha surgido una herramienta para poder fenotipificar el sobrepeso y obesidad que es la escala de fenotipos de comportamiento alimentario, que ha mostrado una aceptable consistencia interna y una correlación positiva y estadísticamente significativa entre el índice de masa corporal (IMC) y cada subescala y la puntuación total de la escala 6. Sin embargo, dicha escala ha sido utilizada en muy pocos estudios por lo cual con este trabajo se busca innovar la búsqueda de la enfermedad y su fenotipificación para facilitar el manejo de esta patología 7.
Existen varios fenotipos. El hedónico está relacionado con el aspecto del alimento y la sensación que produce a nivel palatino, se describe como el placer subjetivo cuando consume un alimento. El fenotipo emocional o asociado al estrés utiliza la comida como estrategia de afrontamiento emocional. La hiperfagia es el fenotipo relacionado a la vía neuroendocrinológica, la hormona estimulante de melanocitos en el área lateral hipotalámica cuya señal insuficiente puede retrasar la liberación de dopamina, lo que aumenta el placer para el consumo de comidas y, por ende, la hiperfagia. El fenotipo desorganizado está relacionado con la organización de la persona a la hora de realizar sus comidas, en donde ésta se salta al menos una de las comidas principales o un período interprandial mayor de 5 horas 3,6.
Aunque hay algunos estudios que hablan sobre la prevalencia de sobrepeso y obesidad en médicos residentes en Latinoamérica mostrando resultados similares en sobrepeso y obesidad, representando un 53,1% en Paraguay y 63% en México, algo que no se está haciendo en estos reportes es clasificarlos según la fenotipificación. Esto cobraría relevancia a la hora de tratar esta patología que está en aumento y asociado al estilo de vida caótico como es el de los residentes en las distintas especialidades médicas 2,8. El objetivo del estudio fue determinar la frecuencia y fenotipificación de sobrepeso y obesidad en médicos residentes de especialidades troncales.
METODOLOGÍA
Se aplicó un estudio observacional descriptivo, transversal, con muestreo no probabilístico, de casos consecutivos. Los criterios de inclusión fueron: médicos residentes de especialidades troncales (cirugía general, ginecología, clínica médica y pediatría) que trabajen y realicen guardias en el hospital de Clínicas de San Lorenzo, Paraguay, en el periodo de junio a octubre de 2024. Los criterios de exclusión fueron: residentes que se negaron a participar en el estudio, los pertenezcan a subespecialidades y cuestionarios mal rellenados.
Se solicitó permiso a las autoridades hospitalarias y se invitó a los médicos residentes para participar en el estudio. Las informaciones se obtuvieron mediante la aplicación de una encuesta digital creada en Google Forms™ y enviado a los residentes por vía WhatsApp ®.
Se midieron variables sociodemográficas (edad, sexo, procedencia, residencia, año de residencia), antropométricas (peso, talla, circunferencia abdominal). Los factores de riesgo cardiovascular fueron la actividad física (por lo menos 150 minutos de ejercicio aeróbico leve por semana si/no), consumo de alcohol (> 40 gramos/día en hombres y > 20-25 gramos/día en mujeres), consumo de tabaco (≥5 cigarrillos/día), hipotiroidismo, síndrome de ovario poliquístico, dislipidemia, DM, dieta no saludable (es aquella en que no existe un equilibrio en la ingesta de alimentos de todos los grupos nutricionales). Además, se midieron horas de sueño/día, cantidad de guardias por semana y los fenotipos alimentarios (hedónico, compulsivo, emocional, hiperfágico, desorganizado), mediante la escala de fenotipos de conducta alimentaria 6. Se calculó el IMC a partir del peso y talla 2.
Los datos fueron introducidos en una hoja de Excel®, un examen preliminar de los mismos permitió valorar la autenticidad de los valores extremos y desviaciones. Para el análisis se utilizó el software Epi Info™ versión 7.2.0.1. Las variables cualitativas se expresaron en frecuencias relativas y absolutas, las cuantitativas en medias y desviación estándar.
Asuntos éticos: se respetaron los principios éticos básicos en la investigación. A cada uno de los médicos residentes se solicitó su consentimiento informado para participar en el estudio, la encuesta fue realizada en forma anónima.
RESULTADOS
Se analizaron 117 encuestas de médicos residentes, de los cuales 81 (69,2%) fueron del sexo femenino. La edad la media de los médicos fue de 28 ± 2 años.
Con respecto al año de residencia de los participantes, 43 (36,7%) se encontró en el tercer año de residencia, 36 (30,7%) en el primer año de residencia, 35 (29,9%) en el segundo año de residencia y 3 (2,5%) al cuarto año de residencia, siendo 43 (36,7%) pertenecientes al Servicio de Medicina Interna.
En relación con la procedencia de los médicos residentes, 67 (57,2%) son del Departamento Central, mientras que 34 (29%) proceden de la capital.
Entre los factores de riesgo cardiovascular, los más frecuentes fueron la dieta no saludable (62,3%) y el sedentarismo (52,1%) (tabla 1).
Tabla 1 Frecuencia de factores de riesgo cardiovascular en médicos residentes de especialidades troncales del Hospital de Clínicas (n 117)
| Factores de riesgo cardiovascular | n | % |
|---|---|---|
| Dieta no saludable | 73 | 62,3% |
| Sedentarismo | 61 | 52,1% |
| Sobrepeso y obesidad | 59 | 50,4% |
| Consumo de riesgo de alcohol | 52 | 45,6% |
| Consumo de tabaco | 13 | 11,1% |
| Hipotiroidismo | 5 | 4,2% |
| Síndrome de ovario poliquístico | 5 | 4,2% |
| Dislipidemia | 5 | 4,2% |
| HTA | 1 | 0,8% |
| DM tipo I | 1 | 0,8% |
HTA: Hipertensión arterial; DM tipo I: Diabetes Mellitus tipo I
La mayoría de los médicos residentes presentaron la circunferencia abdominal normal 80 (68,3%) (gráfico 1).
Se midió también la cantidad de horas de sueño/día, dando como media 5,5 ± 1 horas.
Respecto al IMC, no se encontraron residentes con obesidad grado III. Sin embargo, 59 (50,4%) residentes presentaban obesidad o sobrepeso (gráfico 2).
De los 59 médicos residentes con sobrepeso u obesidad, los fenotipos predominantes fueron el hedónico 19 (32,2%) y el emocional 19 (32,2%).
DISCUSIÓN
En este estudio en médicos residentes de las especialidades troncales del Hospital de Clínicas se encontró que los fenotipos predominantes de conducta alimentaria fueron el emocional y el hedónico del sobrepeso y obesidad. No se encontró publicaciones similares que evaluaran los fenotipos en médicos residentes.
La mayoría de los médicos fueron del sexo femenino, resultados similares a otros estudios realizados en médicos residentes del Hospital de Clínicas, al igual que la edad media 2,9. Respecto a la frecuencia de año de residencia y de las especialidades de los residentes que participaron en el estudio, la mayoría pertenecían al tercer año de residencia y de Medicina Interna. Este resultado podría deberse a la afinidad que existen entre este grupo de residentes y la investigadora principal, lo que podría constituir un sesgo de selección.
Respecto a los factores de riesgo cardiovasculares, la mayoría de los residentes son sedentarios. Esta frecuencia es similar a un trabajo realizado en el año 2020 a residentes del hospital de Luque, Paraguay, en donde que el 49% no realizaba ningún tipo de actividad física 7. Sin embargo, esto contrasta con otro reporte realizado en el Hospital de Clínicas en el año 2023 en donde solamente el 14% de los residentes no realizaba actividad física 9. Estas diferencias podrían deberse a la definición operacional utilizada y a que fueron variables autorreportadas. La respuesta que daban la mayoría de los encuestados respecto a la razón por la cual no realizaban actividad física era por falta de tiempo, pues pasan muchas horas en el hospital o realizando guardias 10. Este aspecto debería considerarse a nivel de la administración de las residencias médicas pues este grupo de trabajadores requieren un tiempo libre para descanso y actividades deportivas.
En esta muestra también se encontró que casi la mitad presenta consumo de riesgo de alcohol. En otro estudio hecho en México en médicos residentes también se encontró una prevalencia elevada de consumo mientras que en otra investigación realizada a médicos residentes del Hospital de Clínicas se encontró un porcentaje casi el doble en relación con estos hallazgos 8,9.
Respecto al consumo de alimentos saludables y dieta equilibrada que incluya frutas, verduras, vegetales y cumplir con la cantidad y proporción de comidas esperadas, el 62,3% de los residentes manifestaron que no cumplen este tipo de estilo de vida saludable, posiblemente por la falta de disponibilidad de alimentos nutritivos y la facilidad de obtener comida rápida. Un estudio nacional hecho en residentes en el año 2022 encontró que el 49% consumía comida rápida por lo menos 1 vez/día 7. En un estudio español en el año 2022 se describe la baja adherencia de médicos residentes a la dieta mediterránea y exceso de consumo de comidas ultra procesadas llegando hasta a un 71% de los participantes 11. Este aspecto también debería ser considerado por la administración del hospital ya que se trata de un factor de riesgo cardiovascular modificable.
El 11,1% de los residentes tiene hábito tabáquico. En otro estudio en médicos residentes del Hospital de Clínicas se encontró una frecuencia menor 9. Lastimosamente en esta investigación no se evaluó el uso de cigarrillos electrónicos, conducta en boga en estos tiempos. Entre otros factores de riesgo cardiovascular se detectó el síndrome de ovario poliquístico, el hipotiroidismo y la dislipidemia. En un estudio realizado a médicos de familia se encontró un resultado similar del nivel de las dislipidemias 8. Respecto al síndrome de ovario poliquístico, existe un hiperandrogenismo que también es una condición clínica con impacto cardiovascular debido a que desencadena resistencia a la insulina y predispone a la obesidad 12. Los resultados que se encontraron en este estudio se acercan bastante a la prevalencia encontrada a nivel nacional 13. Respecto a la diabetes mellitus tipo 1, fue encontrada en 0,8% de la muestra, porcentaje similar al hallado en un estudio mexicano en donde se encontró en un 1,5% de la población de residentes correspondientes a la especialidad de Medicina Familiar 8.
En lo que respecta a la circunferencia abdominal, 32% de los encuestados presentaban algún riesgo cardiovascular. En un trabajo realizado en Argentina en el 2022 en médicos residentes, se encontró que el 41% de los mismos presentaba algún riesgo cardiovascular por circunferencia abdominal, valor muy similar al que se encontró en este estudio 5.
Otra variable fue la hora de sueño diaria del residente. La gran mayoría de los éstos duermen aproximadamente menos de 6 horas por día. Esto incumple con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en adultos, recomienda un mínimo de 7 - 8 horas 14. En otro estudio anterior en residentes del Hospital de Clínicas se encontró también un bajo nivel de hora de sueño 15. Un número que llamó la atención fue que el 50% de los residentes de cirugía general encuestados dormían 4 horas o menos por día, con jornadas laborales que inician usualmente a la 3 de la mañana en el caso de la urgencia que es una vez por semana y 4 de la mañana en la sala de internado el resto de los días, lo que concuerda con la mayoría de los regímenes estructurados para la residencia médica en Latinoamérica en general 15. La importancia del sueño no solamente radica en fenómenos fisiológicos relacionados con la obesidad, sino que también favorece la disminución de ingesta en los días posteriores y un desorden y salto de comidas durante el periodo de guardia 11,16,17.
Con lo que respecta al estado nutricional de los residentes, la mitad tenía algún grado de sobrepeso/obesidad, resultado similar a un estudio realizado en el Hospital Nacional de Itauguá a residentes en el año 2024, con 47% de prevalencia de sobrepeso y obesidad 18.
En este trabajo se encontró que los fenotipos predominantes fueron el hedónico y el emocional relacionado al estrés, lo cual se explica totalmente por la naturaleza de la labor de los residentes, en donde muchas veces su único placer a lo largo del día se ve relacionado con la ingesta de alimentos hipercalóricos y con bajo valor nutricional y, por sobre todo, una vida cargada de estrés constante 19-24. Hasta ahora no se encontraron publicaciones relacionadas con residentes médicos y fenotipos de conducta alimentaria. Sin embargo, en un estudio realizado en Quito en el 2023 en estudiantes de medicina se encontraron que los fenotipos predominantes fueron el hedónico y el hiperfágico 25. Enfrentar los fenotipos hedónico e hiperfágico en personas con obesidad requiere un enfoque integral que aborde tanto los aspectos psicológicos como los conductuales, aspecto que se deberá abordar en futuras investigaciones.
Entre las limitaciones encontradas en el estudio se menciona que en el trabajo se incluyeron solamente los residentes de las especialidades troncales, lo cual constituye un sesgo se selección y que el diseño utilizado impide generalizar los resultados del estudio. Las otras debilidades fueron la existencia de pocos estudios que traten de la fenotipificación del sobrepeso y obesidad, para poder comparar los hallazgos y la posibilidad de sesgo que puede tener el estudio al aceptar datos como peso, talla y circunferencia abdominal directamente de los participantes.
Este estudio puede servir como punto de partida para realizar estudios observaciones analíticos e intervencionales con personal de salud en un futuro próximo. El sobrepeso y la obesidad en personal de salud, y el poder establecer la relación con estos fenotipos, sería de mucha utilidad en la práctica clínica, en primera instancia porque podría impactar positivamente al personal de salud y, en consecuencia, beneficiar a los pacientes.
En conclusión, más de la mitad de los médicos residentes presentan sobrepeso u obesidad y los fenotipos de conducta alimentaria más frecuentes fueron el hedónico y emocional. Los factores de riesgo cardiovascular más frecuentes fueron el consumo de alimentos no saludables, el sedentarismo y la ingesta de alcohol.

















