INTRODUCCIÓN
El 30 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al brote por SARS-CoV-2 como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional1. Pocos meses después, el 7 de marzo de 2020, se confirmó el primer caso de COVID-19 en Paraguay, lo que llevó a la rápida adopción de medidas sanitarias por parte del gobierno, incluyendo la promulgación del Decreto Nº 3442/2020, con el objetivo de mitigar la propagación del virus2,3.
Desde los primeros momentos de la pandemia, el personal de salud (PS) fue identificado como un componente esencial e insustituible del sistema sanitario4. La OMS ha reconocido reiteradamente que los trabajadores de salud constituyen el recurso más valioso de los sistemas de atención médica, ya que son los encargados de asegurar el acceso a servicios sanitarios esenciales, incluso en contextos de crisis. Diversos marcos conceptuales, como el propuesto por Rivelli et al. (2022), han definido al PS incluyendo tanto a quienes desempeñan funciones clínicas (médicos, enfermeros, técnicos) como a aquellos en roles no clínicos, pero igualmente expuestos en entornos asistenciales5.
En el contexto paraguayo, el Programa Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Infecciones Hospitalarias (PNPVCIH) adopta la definición de PS propuesta por la OMS, para los efectos de vigilancia del SARS-CoV-2, incluyendo a todo el personal que, sin estar necesariamente involucrado en la atención directa de pacientes, podía verse expuesto al virus en establecimientos de salud: desde personal de limpieza, seguridad y administrativo, hasta estudiantes y voluntarios6.
Esta amplia exposición convirtió a los establecimientos sanitarios en focos de transmisión secundaria del virus, elevando significativamente el riesgo de contagio entre los trabajadores de salud. La literatura internacional ha clasificado estos riesgos según el nivel de exposición, estableciendo categorías que van desde bajo hasta muy alto riesgo, dependiendo del contacto con pacientes infectados y de la realización de procedimientos generadores de aerosoles7.
A pesar de que en Paraguay no se han realizado estudios exhaustivos sobre el impacto directo de la pandemia en el PS, existen evidencias indirectas sobre los efectos del COVID-19 en los servicios esenciales de salud. Tullo et al. documentaron una reducción significativa de consultas médicas y controles de enfermedades crónicas no transmisibles durante el periodo pandémico, reflejo de la sobrecarga y vulnerabilidad del sistema8.
La transmisión del SARS-CoV-2 en entornos hospitalarios se ha asociado a múltiples vías, incluyendo gotas, fómites y aerosoles, lo que ha llevado a la implementación de estrictas medidas de control y vigilancia9. En países como el Reino Unido, donde se estima que hasta un 23,4% de los casos hospitalarios fueron de origen nosocomial, se han fortalecido los sistemas de monitoreo epidemiológico en los entornos sanitarios10,11.
En este contexto, y dada la relevancia crítica del PS para la sostenibilidad del sistema sanitario, el presente estudio tuvo como objetivo describir las características clínicas y epidemiológicas de la infección por SARS-CoV-2 en el PS de Paraguay durante el periodo 2020-2022.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio observacional, de corte transversal, basado en los datos provenientes de las notificaciones que fueron registradas en el formulario digital remitido al Programa Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Infecciones Hospitalarias (PNPVCIH), dentro del esquema de notificación obligatoria del PS expuesto a SARS-CoV-2 durante la pandemia, siendo este tipo de vigilancia la primera en realizarse en el país.
El estudio abarcó las notificaciones correspondientes al periodo comprendido entre la semana epidemiológica (SE) 10 del año 2020 (1 de marzo de 2020) y la SE 52 del año 2022 (31 de diciembre de 2022), provenientes de todas las regiones sanitarias de Paraguay. La población de estudio estuvo conformada por todo el PS activo que se encontraba prestando funciones en centros asistenciales del país durante el periodo señalado.
Se incluyeron todas las notificaciones remitidas al PNPVCIH en el periodo de estudio que correspondían a PS activo en funciones dentro de un centro asistencial. Se excluyeron las fichas con datos incompletos, las correspondientes a PS no activo y aquellas con resultados descartados.
Las variables registradas fueron: edad, sexo, departamento de procedencia, profesión, síntomas, resultados de pruebas laboratoriales, presencia de comorbilidades, requerimiento de internación (sala o unidades de cuidados intensivos), estado de vacunación según dosis, evolución (reinfección, alta o desenlace fatal) y variantes de SARS-CoV-2 implicadas según semana epidemiológica.
Para el análisis de los datos se utilizó una planilla electrónica Microsoft Excel® (versión 2019 Pro). Las variables cuantitativas se resumieron mediante mediana y rango intercuartílico (RIQ), dada la distribución no normal de los datos. Las variables cualitativas se expresaron en frecuencias absolutas y relativas porcentuales. No se realizaron pruebas de asociación estadística ni análisis multivariado, dado el carácter descriptivo del estudio.
En cuanto a los aspectos éticos, los datos analizados provienen del sistema de vigilancia epidemiológica del PNPVCIH y fueron recolectados de manera rutinaria como parte de las funciones esenciales de salud pública. La base de datos utilizada se encontraba anonimizada, por lo que no fue posible identificar a los participantes de manera individual. Se respetaron los principios éticos fundamentales de respeto a las personas, beneficencia y justicia, de conformidad con las pautas éticas internacionales del Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas (CIOMS) y la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial. Por tratarse de una información de carácter público, el análisis no requirió aprobación de un comité de ética.
RESULTADOS
Desde el 7 de marzo de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2022, se registraron un total de 798.231 casos positivos de SARS-CoV-2 en la población general de Paraguay, de los cuales 36.015 (4,51%) correspondieron a PS confirmado.
La mediana de edad del PS confirmado fue de 37 años (RIQ: 31-44). El 72,76% (n=26.203) correspondió al sexo femenino. El rango de edad de mayor frecuencia fue el de 29 a 39 años (n=17.182; 47,71%), seguido por el grupo de 40 a 50 años (n=8.505; 23,62%). En cuanto a las funciones desempeñadas, los casos confirmados se presentaron principalmente en personal de enfermería (n=15.390; 42,73%), seguido por profesionales médicos (n=7.878; 21,87%) y personal administrativo (n=3.897; 10,82%) (Tabla 1). A nivel territorial, las regiones sanitarias con mayor número de casos fueron Central (n=12.124; 33,66%), Capital (n=11.501; 31,93%), Itapúa (n=1.934; 5,38%), Alto Paraná (n=1.658; 4,60%) y Caaguazú (n=1.485; 4,12%).
Tabla 1 Características sociodemográficas y laborales del personal de salud confirmado para SARS-CoV-2, Paraguay, 2020-2022 (n=36.015)
| Características | 2020 | 2021 | 2022 | TOTAL | |||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | ||
| Casos | 6965 | 19,34 | 11111 | 30,85 | 17939 | 49,81 | 36015 | 100 | |
| Sexo | |||||||||
| Femenino | 4830 | 69,35 | 7947 | 71,52 | 13426 | 74,84 | 26203 | 72,76 | |
| Masculino | 2135 | 30,65 | 3164 | 28,48 | 4513 | 25,16 | 9812 | 27,24 | |
| Rango de edad | |||||||||
| 18-28 | 1091 | 15,66 | 1611 | 14,50 | 2602 | 14,50 | 5304 | 14,73 | |
| 29-39 | 3369 | 48,37 | 5233 | 47,10 | 8580 | 47,83 | 17182 | 47,71 | |
| 40-50 | 1601 | 22,99 | 2633 | 23,70 | 4271 | 23,81 | 8505 | 23,62 | |
| 51-61 | 785 | 11,27 | 1380 | 12,42 | 2081 | 11,60 | 4246 | 11,79 | |
| ≥62 | 119 | 1,71 | 254 | 2,29 | 405 | 2,26 | 778 | 2,16 | |
| Profesión | 0 | ||||||||
| Enfermero/a | 3014 | 43,27 | 5044 | 45,40 | 7332 | 40,87 | 15390 | 42,73 | |
| Medico/a | 1530 | 21,97 | 2068 | 18,61 | 4280 | 23,86 | 7878 | 21,87 | |
| Personal de salud | 871 | 12,51 | 1119 | 10,07 | 2118 | 11,81 | 4108 | 11,41 | |
| Administrativo | 708 | 10,17 | 1272 | 11,45 | 1917 | 10,69 | 3897 | 10,82 | |
| Servicios generales | 540 | 7,75 | 1142 | 10,28 | 1121 | 6,25 | 2803 | 7,78 | |
| Servicio en laboratorio | 302 | 4,34 | 466 | 4,19 | 1171 | 6,53 | 1939 | 5,38 | |
*El personal de salud puede presentar uno o más síntomas.
Fuente: Programa Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Infecciones Hospitalarias. Paraguay (2020-2022)
Los síntomas más frecuentes reportados en el PS fueron dolor de garganta (n=25.159; 69,86%), tos (n=23.026; 63,93%), cefalea (n=21.332; 59,23%), rinitis (n=18.343; 50,93%) y fiebre (n=17.120; 47,54%). Se observaron con menor frecuencia anosmia (n=6.080; 16,88%) y dificultad respiratoria (n=3.352; 9,31%) (Tabla 2).
Tabla 2 Categorización de riesgo y sintomatología del personal de salud confirmado para SARS-CoV-2, Paraguay, 2020-2022 (n=36.015)
| Características | 2020 | 2021 | 2022 | TOTAL | |||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | ||
| Casos | 6965 | 19,34 | 11111 | 30,85 | 17939 | 49,81 | 36015 | 100 | |
| Categorización de riesgo | |||||||||
| Atención al paciente positivo | 2288 | 32,85 | 4766 | 42,89 | 6362 | 35,46 | 13416 | 37,25 | |
| Viajero | 2041 | 29,30 | 4216 | 37,94 | 6638 | 37,00 | 12895 | 35,80 | |
| Contacto con PS positivo | 922 | 13,24 | 1721 | 15,49 | 4115 | 22,94 | 6758 | 18,76 | |
| SD | 1322 | 18,98 | 109 | 0,98 | 45 | 0,25 | 1476 | 4,10 | |
| Familiar/social | 392 | 5,63 | 297 | 2,67 | 736 | 4,10 | 1425 | 3,96 | |
| Sin nexo | - | - | 2 | 0,02 | 43 | 0,24 | 45 | 0,12 | |
| Síntomas frecuentes* | |||||||||
| Dolor de garganta | 3694 | 53,04 | 6783 | 61,05 | 14682 | 81,84 | 25159 | 69,86 | |
| Tos | 3283 | 47,14 | 6572 | 59,15 | 13171 | 73,42 | 23026 | 63,93 | |
| Cefalea | 3626 | 52,06 | 6698 | 60,28 | 11008 | 61,36 | 21332 | 59,23 | |
| Rinitis | 2295 | 32,95 | 5754 | 51,79 | 10294 | 57,38 | 18343 | 50,93 | |
| Fiebre | 2758 | 39,60 | 5344 | 48,10 | 9018 | 50,27 | 17120 | 47,54 | |
| Anosmia | 1608 | 23,09 | 3338 | 30,04 | 1134 | 6,32 | 6080 | 16,88 | |
| Dificultad respiratoria | 1074 | 15,42 | 1172 | 10,55 | 1106 | 6,17 | 3352 | 9,31 | |
| Reinfecciones | |||||||||
| Casos | 27 | 0,39 | 278 | 2,50 | 11763 | 65,57 | 12068 | 33,51 | |
*El personal de salud puede presentar uno o más síntomas.
Fuente: Programa Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Infecciones Hospitalarias. Paraguay (2020-2022)
Durante el periodo de estudio se registraron 794 hospitalizaciones en el PS, de las cuales el 55,04% (n=437) correspondió al sexo femenino. El 64,74% (n=514) requirió ingreso en sala común y el 35,26% (n=280) en unidades de cuidados intensivos. Entre los hospitalizados, el 21,28% (n=169) reportó al menos una comorbilidad previa. Las comorbilidades más frecuentes en los hospitalizados fueron las cardiopatías crónicas (20,91%), la obesidad (17,51%) y la diabetes (13,10%) (Tabla 3).
Tabla 3 Características de las hospitalizaciones del personal de salud confirmado para SARS-CoV-2, Paraguay, 2020-2022 (n=794)
| Características | 2020 | 2021 | 2022 | Total | ||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Casos | 323 | 40,68 | 452 | 56,92 | 19 | 2,39 | 794 | 100 |
| Sexo | ||||||||
| Femenino | 166 | 51,39 | 258 | 57,08 | 13 | 68,42 | 437 | 55,04 |
| Masculino | 157 | 48,61 | 194 | 42,92 | 6 | 31,58 | 357 | 44,96 |
| Rango de edad | ||||||||
| 18-28 | 13 | 4,02 | 17 | 3,76 | - | - | 30 | 3,78 |
| 29-39 | 98 | 30,34 | 138 | 30,53 | 3 | 15,79 | 239 | 30,10 |
| 40-50 | 98 | 30,34 | 118 | 26,11 | 4 | 21,05 | 220 | 27,71 |
| 51-61 | 71 | 21,98 | 112 | 24,78 | 9 | 47,37 | 192 | 24,18 |
| ≥62 | 43 | 13,31 | 67 | 14,82 | 3 | 15,79 | 113 | 14,23 |
| Profesión | ||||||||
| Medico/a | 136 | 42,11 | 160 | 35,4 | 7 | 36,84 | 303 | 38,16 |
| Enfermero/a | 113 | 34,98 | 177 | 39,16 | 7 | 36,84 | 297 | 37,41 |
| Personal de salud | 31 | 9,60 | 58 | 12,83 | 1 | 5,26 | 90 | 11,34 |
| Administrativo | 12 | 3,72 | 21 | 4,65 | 1 | 5,26 | 34 | 4,28 |
| Servicios generales | 17 | 5,26 | 15 | 3,32 | 2 | 10,53 | 34 | 4,28 |
| Servicio en laboratorio | 7 | 2,17 | 13 | 2,88 | 0 | 20 | 2,52 | |
| Odontólogo/a | 7 | 2,17 | 8 | 1,77 | 1 | 5,26 | 16 | 2,02 |
| Sitio de hospitalización | ||||||||
| Sala | 250 | 77,40 | 254 | 56,19 | 10 | 52,63 | 514 | 64,74 |
| UTI | 73 | 22,60 | 198 | 43,81 | 9 | 47,37 | 280 | 35,26 |
| Enfermedad de base* | 0 | |||||||
| Cardiopatías crónicas | 45 | 13,93 | 115 | 25,44 | 6 | 31,58 | 166 | 20,91 |
| Obesidad | 27 | 8,36 | 106 | 23,45 | 6 | 31,58 | 139 | 17,51 |
| Diabetes | 30 | 9,29 | 67 | 14,82 | 7 | 36,84 | 104 | 13,10 |
| Enfermedad pulmonar | 20 | 6,19 | 22 | 4,87 | 2 | 10,53 | 44 | 5,54 |
| Otros | 10 | 3,10 | 17 | 3,76 | 8 | 42,11 | 35 | 4,41 |
| Gestante | 3 | 0,93 | 4 | 0,88 | 1 | 5,26 | 8 | 1,01 |
*El personal de salud puede presentar uno o más síntomas.
Fuente: Programa Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Infecciones Hospitalarias. Paraguay (2020-2022)
Se registraron 188 defunciones en el PS durante el periodo estudiado, lo que representó una tasa de letalidad del 0,52% sobre el total de casos confirmados (188/36.015) y del 23,68% sobre el total de hospitalizados (188/794). El 53,19% (n=100) de los fallecidos correspondió al sexo femenino. Las defunciones se concentraron en el grupo de 40 años o más. El 67,0% (n=126) de los fallecidos padecía al menos una comorbilidad, identificándose hasta cuatro comorbilidades simultáneas en un mismo caso. La obesidad fue la comorbilidad más frecuente (41,49%; n=78), seguida por las cardiopatías crónicas (32,45%; n=61) y la diabetes (21,81%; n=41). En cuanto a las funciones desempeñadas, el 42,55% (n=80) correspondió a profesionales de enfermería y el 27,66% (n=52) a profesionales médicos. El 79,26% de los fallecidos requirió atención en unidades de cuidados intensivos (Tabla 4).
Tabla 4 Características de las defunciones del personal de salud confirmado para SARS-CoV-2, Paraguay, 2020-2022 (n=188)
| Características | 2020 | 2021 | 2022 | TOTAL | ||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Casos | 33 | 17,55 | 152 | 80,85 | 3 | 1,60 | 188 | 100 |
| Sexo | ||||||||
| Femenino | 14 | 42,42 | 85 | 55,92 | 1 | 33,33 | 100 | 53,19 |
| Masculino | 19 | 57,58 | 67 | 44,08 | 2 | 66,67 | 88 | 46,81 |
| Rango de edad | ||||||||
| 18-28 | 1 | 3,03 | 4 | 2,63 | - | - | 5 | 2,66 |
| 29-39 | 8 | 24,24 | 30 | 19,74 | - | - | 38 | 20,21 |
| 40-50 | 9 | 27,27 | 39 | 25,66 | - | - | 48 | 25,53 |
| 51-61 | 7 | 21,21 | 41 | 26,97 | 2 | 66,67 | 50 | 26,60 |
| ≥62 | 8 | 24,24 | 38 | 25,00 | 1 | 33,33 | 47 | 25,00 |
| Profesión | ||||||||
| Enfermero/a | 15 | 45,45 | 65 | 42,76 | - | - | 80 | 42,55 |
| Medico/a | 10 | 30,30 | 41 | 26,97 | 1 | 33,33 | 52 | 27,66 |
| Personal de salud | 2 | 6,06 | 30 | 19,74 | - | - | 32 | 17,02 |
| Servicios generales | 4 | 12,12 | 8 | 5,26 | 2 | 66,67 | 14 | 7,45 |
| Administrativo | 2 | 6,06 | 8 | 5,26 | - | - | 10 | 5,32 |
| Sitio de hospitalización | ||||||||
| UTI | 24 | 72,73 | 122 | 80,26 | 3 | 100 | 149 | 79,26 |
| Sala | 9 | 27,27 | 27 | 17,76 | - | - | 36 | 19,15 |
| No | - | - | 3 | 1,97 | - | - | 3 | 1,60 |
| Enfermedad de base* | ||||||||
| Obesidad | 13 | 39,39 | 63 | 41,45 | 2 | 66,67 | 78 | 41,49 |
| Cardiopatía crónica | 8 | 24,24 | 52 | 34,21 | 1 | 33,33 | 61 | 32,45 |
| Diabetes | 8 | 24,24 | 33 | 21,71 | - | - | 41 | 21,81 |
| Enfermedad pulmonar | 3 | 9,09 | 10 | 6,58 | - | - | 13 | 6,91 |
| Otros | 2 | 6,06 | 4 | 2,63 | 1 | 33,33 | 7 | 3,72 |
*El personal de salud puede presentar uno o más síntomas.
Fuente: Programa Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Infecciones Hospitalarias. Paraguay (2020-2022)
En relación con las variantes circulantes, desde la SE 42 de 2020 se registró la variante Gamma (n=13.219; 36,70%), desde la SE 26 de 2021 ingresó la variante Delta (n=817; 2,27%) y desde la SE 49 de 2021 la variante Ómicron (n=18.162; 50,34%). La introducción de Ómicron coincidió con un incremento en los casos de reinfección (Tabla 1), que representaron el 65,57% de los casos positivos en 2022 (Gráfico 1).
DISCUSIÓN
Los resultados de este estudio permiten caracterizar, por primera vez a nivel nacional, el perfil clínico y epidemiológico del PS afectado por SARS-CoV-2 en Paraguay durante los tres años de emergencia sanitaria. Los hallazgos más relevantes incluyen el predominio del sexo femenino entre los casos confirmados, las hospitalizaciones y las defunciones; la concentración de casos en el grupo etario de 29 a 39 años y en el personal de enfermería; y la presencia de obesidad y cardiopatías crónicas como comorbilidades predominantes entre los fallecidos.
El predominio femenino observado en los tres desenlaces es consistente con los informes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que señalaron que el 71% de las muertes por COVID-19 en trabajadores de salud de la región de las Américas correspondió a mujeres, quienes además representaban el 86% del personal de enfermería12. Esta distribución refleja la composición de género de la fuerza laboral sanitaria y no necesariamente una mayor susceptibilidad biológica. Cabe señalar, sin embargo, que en la población general paraguaya la mortalidad por COVID-19 fue predominantemente masculina, lo cual contrasta con lo observado en este grupo ocupacional y podría constituir un hallazgo de interés para futuros estudios analíticos.
La mediana de edad de 37 años coincide con lo reportado en Argentina, donde el grupo de 30 a 39 años concentró el 36,4% de los casos en PS durante 202013. El predominio de casos en las regiones sanitarias Central, Capital e Itapúa se corresponde con la distribución poblacional del país según el Censo Nacional de 202214 y con la mayor concentración de establecimientos de salud en esos departamentos.
En Paraguay, los 36.015 casos confirmados en PS representaron el 4,51% del total nacional (n=798.231)15, proporción superior a la reportada en Perú (3,68%) para el mismo periodo16,17. En Argentina, solo durante el año 2020 se reportaron 50.393 casos en trabajadores de salud13, cifra considerablemente alta en relación con el total paraguayo al cierre de 2022. Estas diferencias pueden atribuirse a variaciones en los sistemas de vigilancia, las definiciones operativas de caso y las coberturas de notificación entre los países.
La tasa de letalidad en el PS hospitalizado alcanzó el 23,68%, con el 79,26% de los fallecidos habiendo requerido unidades de cuidados intensivos. Estos datos son comparables con los reportados internacionalmente. En Perú, la letalidad en PS fue del 5,51% sobre el total de casos positivos18, superior al 0,52% observado en Paraguay; en Mexico, durante el 2020, la tasa de letalidad fue de 1,95%, dato que también supera lo observado a nivel local19, diferencias que podrían estar influidas por disparidades en la capacidad diagnóstica y en la exhaustividad de los registros.
Los síntomas más frecuentes fueron dolor de garganta, tos y cefalea, un perfil sintomático consistente con la presentación clínica típica de la infección por SARS-CoV-2. El incremento en la frecuencia de síntomas reportados a lo largo de los tres años de vigilancia puede explicarse, en parte, por el aumento concomitante en el número de casos. En cuanto a las comorbilidades, la obesidad, las cardiopatías crónicas y la diabetes fueron las más prevalentes tanto en los hospitalizados como en los fallecidos, hallazgo que guarda relación con los datos de la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de Enfermedades No Transmisibles (ENFR-2022), que documentó una prevalencia de hipertensión del 38,6%, obesidad del 32,4% y diabetes del 10,6% en la población general20.
Respecto a la dinámica de las variantes, la introducción de Ómicron a finales de 2021; considerada como una variante de preocupación por la OMS, por sus numerosas mutaciones, mayores riesgos de reinfección y aumento de casos21, tendencia que caracterizó al PS infectado, pero no con un incremento proporcional de hospitalizaciones ni defunciones. Este fenómeno es consistente con lo observado en otros contextos; en Países Bajos, van Lersel et al. estimaron que los esquemas de vacunación limitaron las hospitalizaciones y muertes en la población22, y en Argentina, Luzuriaga et al. reportaron una reducción del 35% en los casos de PS tras el inicio de la vacunación en febrero de 2021 (23). En Paraguay, el esquema de vacunación contra COVID-19 se implementó a partir de febrero de 2021, lo cual pudo haber contribuido a la disminución observada en los desenlaces graves durante 2022.
Este estudio presenta limitaciones que deben considerarse al interpretar los resultados. En primer lugar, el diseño descriptivo no permite establecer asociaciones causales entre las variables analizadas y los desenlaces de hospitalización o muerte. Los datos provienen de un sistema de vigilancia cuya calidad depende de la completitud y oportunidad de las notificaciones, por lo que es posible que exista subnotificación, particularmente en las regiones sanitarias con menor infraestructura. Las fichas con datos incompletos fueron excluidas, lo cual podría introducir un sesgo de selección. Además, no se dispuso de información sobre variables potencialmente relevantes como el estado vacunal detallado al momento de la infección, el uso de equipos de protección personal o las condiciones específicas de exposición laboral. Finalmente, el análisis se limitó a estadística descriptiva, lo que impide valorar la magnitud de la asociación entre comorbilidades y desenlaces graves.
Entre las fortalezas del estudio destacan su cobertura nacional, que incluyó notificaciones de todas las regiones sanitarias del país durante los tres años completos de la emergencia sanitaria. La fuente de datos es un sistema oficial de vigilancia del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, lo que confiere legitimidad y representatividad a la información. Se trata, además, del primer estudio publicado que describe de forma integral el impacto del SARS-CoV-2 en el PS paraguayo.
Los hallazgos de este estudio tienen implicancias relevantes para la salud pública. La identificación del perfil sociodemográfico y clínico del PS más afectado puede orientar el diseño de protocolos de vigilancia y protección específicos para futuras emergencias sanitarias. La alta prevalencia de comorbilidades entre los fallecidos subraya la importancia de implementar programas de promoción de la salud dirigidos a los propios trabajadores sanitarios. Para futuras investigaciones, se recomienda realizar estudios analíticos que permitan evaluar la asociación entre factores de riesgo específicos y los desenlaces de hospitalización y muerte, así como estudios que incorporen el estado vacunal como variable de análisis.
En conclusión, el PS femenino, perteneciente al grupo etario de 29 a 39 años y vinculado a funciones de enfermería, fue el más afectado por la infección por SARS-CoV-2 en Paraguay durante el periodo 2020-2022. Se registraron 36.015 casos confirmados, 794 hospitalizaciones y 188 defunciones, con una tasa de letalidad del 0,52% sobre los casos confirmados. La obesidad, las cardiopatías crónicas y la diabetes fueron las comorbilidades predominantes entre los trabajadores de salud fallecidos. Las regiones sanitarias Central y Capital concentraron la mayor carga de casos.
Estos resultados constituyen un insumo valioso para el diseño de estrategias de vigilancia y protección del PS ante futuras emergencias sanitarias. Se recomienda la realización de estudios analíticos que permitan identificar factores de riesgo específicos asociados a desenlaces graves en esta población.















