INTRODUCCIÓN
Se entiende por suplemento nutricional (SN) a un producto que está destinado a complementar la dieta, que contenga uno o más ingredientes dietéticos tales como vitaminas, minerales, hierbas u otras plantas medicinales, aminoácidos y otras sustancias; destinado a ser ingerido por la boca en forma de pastillas, polvos, cápsulas blandas de gelatina o líquidos; y posee una etiqueta que lo identifica1 y pueden ser suplementos dietéticos, ayudas ergogénicas nutricionales, suplementos deportivos y suplementos nutricionales terapéuticos2. El Instituto Australiano del Deporte clasifica a los suplementos en cuatro categorías: A, B, C y D según la evidencia científica y de su seguridad para la utilización en atletas; siendo los de la categoría A aquellos con más respaldo científico y los más seguros3.
Su consumo debería variar para cada persona de acuerdo con la edad, sexo, disciplina deportiva, nivel de rendimiento y según los objetivos que se deseen alcanzar. Aunque uno de los principales objetivos de los suplementos es mejorar el rendimiento deportivo, la realidad es que los deportistas amateurs recurren a su uso con fines estéticos4.
Por otra parte, la práctica de actividad física regular supone un factor protector para prevención y tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles5. Por el contrario, cuando se realiza de forma compulsiva podría devenir en consecuencias negativas como el aumento del riesgo de lesiones, dolor, ansiedad, depresión y deterioro de la vida social6.
La prevalencia de consumo de suplementos y una relación poco saludable con el ejercicio físico es especialmente alta en individuos con dismorfia muscular (DM)7,8 llamada también “Vigorexia” o “Complejo de Adonis”9.
La quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V, por sus siglas en inglés) de la Asociación Americana de Psiquiatría define a la DM como un trastorno obsesivo-compulsivo dentro del trastorno dismórfico corporal en el cual al sujeto le preocupa la idea de que su estructura corporal sea pequeña o poco musculosa10.
Entre los instrumentos para la detección de DM se destaca el cuestionario Muscle Appearance Satisfaction Scale (MASS), diseñado para la valoración de los síntomas de la Vigorexia. Este instrumento también analiza el uso de sustancias como los suplementos nutricionales11. Por lo tanto, considerando todo lo anterior, surge la interrogante: ¿Cuáles son las características del consumo de suplementos nutricionales, actividad física y la frecuencia de dismorfia muscular en usuarios de un gimnasio de la ciudad de Asunción de diciembre del 2022 a febrero del 2023?
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio observacional descriptivo de corte transversal. Los participantes fueron adultos de entre 18 a 45 años, de ambos sexos, usuarios de un gimnasio de la ciudad de Asunción que acudieron a las instalaciones durante un periodo comprendido entre el 28 de diciembre del año 2022 hasta el 16 de febrero del 2023, quienes otorgaron su consentimiento informado para participar. Los criterios de inclusión establecidos fueron: asistencia previa al gimnasio de al menos seis meses seguidos, tres días a la semana, mínimo una hora por día, y realizar entrenamiento de pesas (ejercicio de resistencia progresiva con máquinas o pesas libres). Se excluyeron fisicoculturistas, deportistas de élite y embarazadas debido a que sus objetivos de entrenamiento no se adecuaban a la investigación.
Para la selección del gimnasio, se solicitó mediante nota oficial a la Dirección de Establecimientos de Salud, Afines y Tecnología Sanitaria dependiente del MSPBS, una lista de gimnasios registrados y habilitados en la ciudad de Asunción. Se identificaron seis gimnasios habilitados. Ante la limitada colaboración de los propietarios, se solicitó a la Municipalidad de Asunción una lista de instalaciones con patentes comerciales bajo la categoría de "gimnasios". Se procedió a analizar cada establecimiento según su presencia en la plataforma Instagram, número de seguidores y publicaciones recientes, estableciendo comunicación con uno de ellos que respondió positivamente.
El reclutamiento de participantes se realizó mediante un acercamiento directo a los usuarios que cumplían con los criterios de inclusión. Cada participante accedió a un cuestionario electrónico donde se informaba sobre los objetivos del estudio, beneficios, confidencialidad de datos y carácter voluntario de la participación, otorgando su consentimiento informado electrónicamente.
La determinación del tamaño muestral se basó en hallazgos de estudios previos. En primer lugar, se tomó como referencia el trabajo de Tabarelli y Villamayor12, que reportó una proporción de uso de suplementos nutricionales cercana al 46,6%. A partir de este dato como proporción esperada en la población objetivo y estableciendo un nivel de confianza del 95% junto con un margen de error definido previamente, la aplicación de la fórmula para estudios descriptivos con variables dicotómicas indicó que eran necesarios al menos 61 participantes. Asimismo, Velázquez-Comelli13 informó que el 51,35% de los usuarios de gimnasios en Asunción presentaban DM. Al efectuar un cálculo análogo tomando dicha prevalencia como referencia y manteniendo los mismos criterios estadísticos, se confirmó un tamaño muestral mínimo de 61 sujetos. Finalmente, para compensar eventuales pérdidas de participantes, se decidió aumentar el tamaño calculado en un 10%, con lo cual la muestra objetivo ascendió a 68 individuos14.La recolección de datos se llevó a cabo durante 7 semanas consecutivas mediante un muestreo no probabilístico por casos consecutivos.
El instrumento utilizado consistió en un cuestionario de cuatro secciones: datos sociodemográficos, actividad física, consumo de suplementos y evaluación de DM mediante la Escala de Satisfacción Muscular (MASS). Este instrumento, junto con su traducción al español, fue previamente validado15. Antes del inicio del estudio, se realizó una prueba piloto con 30 personas de características similares a la población objetivo para evaluar la comprensión, extensión, complejidad terminológica y secuencia lógica de las preguntas.
Para el análisis de los datos se utilizó Excel® y el programa estadístico SPSS®. Se empleó estadística descriptiva con frecuencias absolutas (n) y relativas porcentuales (%) para variables cualitativas, y medianas con rango intercuartílico para variables cuantitativas, según distribución no paramétrica verificada mediante la prueba Shapiro-Francia. Para evaluar la asociación entre el uso de suplementos nutricionales y la frecuencia de DM se empleó el estadístico Chi-cuadrado de Pearson.
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción (Código: 922/2022).
RESULTADOS
Participaron del estudio 72 personas, usuarios de un gimnasio de la ciudad de Asunción, con participación mayoritaria de mujeres con respecto a hombres, una mediana de edad de 28 años, el 79,17% (n=57) de estado civil soltero y mayormente de escolaridad universitaria. El 53,95% (n=41) fueron asalariados, y un 45,83% (n=33) con nivel de ingreso mensual de entre 1 y 2 salarios mínimos (Tabla 1).
Tabla 1 Datos sociodemográficos de usuarios de gimnasio de Asunción en los años 2022 y 2023 (n=72)
| Datos sociodemográficos | (n) | % |
|---|---|---|
| Edad (años)* | 28* | 33-25* |
| Sexo | ||
| Mujeres | 44 | 61,11 |
| Hombres | 28 | 38,89 |
| Estado civil | ||
| Soltero/a | 57 | 79,17 |
| Casado/a | 7 | 9,72 |
| Unión libre | 7 | 9,72 |
| Divorciado/a | 1 | 1,39 |
| Escolaridad | ||
| Secundaria | 6 | 8,33 |
| Universitaria | 40 | 55,56 |
| Universitaria no concluida | 11 | 15,28 |
| Posgrado | 15 | 20,83 |
| Ocupación | ||
| Estudiante | 11 | 14,47 |
| Asalariado/a | 41 | 53,95 |
| Amo/a de casa | 2 | 2,63 |
| Independiente | 21 | 27,63 |
| Desempleado | 1 | 1,32 |
| Nivel de ingreso mensuales | ||
| <1 salario mínimo o menor | 7 | 9,72 |
| 1-2 salarios mínimos | 33 | 45,83 |
| >3 salarios mínimos | 26 | 36,11 |
| Sin ingresos mensuales | 6 | 8,33 |
*Mediana y p75-p25.
Al momento de referir otro tipo de entrenamiento adicional, el 29,17% (n= 21) realizaba actividades en la sala de cardio (cinta, bicicleta, escaladora, elíptica) (Tabla 2).
Tabla 2 Tipos de modalidad de entrenamiento adicional practicados por usuarios de gimnasio de Asunción en los años 2022 y 2023 (n=72)
| Tipos de modalidad de entrenamiento adicional | n | % |
|---|---|---|
| Sala de cardio (Cinta, bicicleta, escaladora, elíptica) | 21 | 29,17 |
| Funcional | 11 | 15,28 |
| Pilates | 3 | 4,17 |
| Clases de baile (Zumba) | 8 | 11,11 |
| Body Pump | 4 | 5,56 |
| Ciclismo | 1 | 1,39 |
| Yoga | 1 | 1,39 |
| Pesas | 1 | 1,39 |
| Caminata al aire libre | 1 | 1,39 |
| Fútbol de vez en cuando | 1 | 1,39 |
| CrossFit | 1 | 1,39 |
| Ninguna otra actividad | 19 | 26,39 |
| Total | 72 | 100,00 |
La mayoría de los participantes (62,50%, n=45) asistía al gimnasio 5 veces por semana, con una antigüedad de entrenamiento superior a 2 años en el 59,72% (n=43) de los casos. En cuanto a la duración de cada sesión, el 91,67% (n=66) dedicaba entre 1 y 2 horas diarias al entrenamiento. Respecto a los hábitos alimenticios, el 47,22% (n=34) de los usuarios manifestó seguir prácticas dietéticas específicas, mientras que el 40,28% (n=29) reportó consumir suplementos nutricionales al momento de la encuesta. De estos últimos, el consumo fue mayor en hombres que en mujeres (16 hombres [55%] vs 13 mujeres [45%] del total de consumidores) (Tabla 3).
Tabla 3 Características de entrenamiento, prácticas dietéticas y uso de suplementos nutricionales en usuarios de gimnasio de Asunción en los años 2022 y 2023 (n=72)
| Características | n | % |
|---|---|---|
| Frecuencia semanal de entrenamiento | ||
| 3 veces por semana | 5 | 6,94 |
| 4 veces por semana | 13 | 18,06 |
| 5 veces por semana | 45 | 62,50 |
| 6 veces por semana | 7 | 9,72 |
| 7 veces por semana | 2 | 2,78 |
| Antigüedad de entrenamiento | ||
| Entre 6 meses y 1 año | 13 | 18,06 |
| Entre 1 y 2 años | 16 | 22,22 |
| Más de 2 años | 43 | 59,72 |
| Tiempo dedicado al entrenamiento por día | ||
| Entre 1 y 2 horas | 66 | 91,67 |
| Más de 2 horas | 6 | 8,33 |
| Prácticas dietéticas | ||
| Sí | 34 | 47,22 |
| No | 38 | 52,78 |
| Uso de suplementos | ||
| Consume actualmente | 29 | 40,28 |
| No consume actualmente | 43 | 59,72 |
Del total de usuarios evaluados, 14 participantes (19,44%) presentaron dismorfia muscular, en contraste con 58 usuarios (80,56%) que no manifestaron esta condición. Entre los casos identificados con dismorfia muscular, se observó un predominio masculino con 8 casos (57,14%) frente a 6 casos femeninos (42,86%).
Al analizar la posible asociación entre el consumo de suplementos nutricionales y la presencia de DM, se observó que, de los 29 consumidores de suplementos, 6 (20,69%) presentaban DM, mientras que, entre los no consumidores, 8 (18,60%) manifestaban esta condición. El análisis estadístico mediante la prueba Chi-cuadrado de Pearson no evidenció una asociación significativa entre ambas variables (p=0,826), lo que sugiere que el consumo de suplementos no está relacionado con la presencia de DM en la población estudiada (Tabla 4).
Tabla 4 Relación entre consumo de suplementos nutricionales y dismorfia muscular en usuarios de gimnasio de Asunción en los años 2022 y 2023 (n=72)
| Dismorfia muscular | ||||
|---|---|---|---|---|
| Consumo de suplementos | Con DM | Sin DM | Total | p* |
| Consume | 6 | 23 | 29 | 0,826 |
| No consume | 8 | 35 | 43 | |
| Total | 14 | 58 | 72 | |
*Prueba de Chi-cuadrado de Pearson.
DISCUSIÓN
La muestra fue conformada con participación mayoritaria de mujeres respecto a hombres, lo cual difiere con la mayoría de los estudios enfocados al consumo de suplementos y DM. Al igual que lo encontrado por Velazquez Comelli13, que estudió las prácticas dietéticas y frecuencia de vigorexia en usuarios de gimnasios de la ciudad de Asunción, los usuarios de gimnasios eran adultos jóvenes, con nivel educativo universitario, asalariados y con salario de entre 1 a 2 salarios mínimos. Estas características son similares también a lo hallado en otros estudios y define en su mayoría a los usuarios de gimnasios16,17.
El porcentaje de consumo de SN es de 40%, valor mayor a lo hallado por Jorquera et al.16, en el cual, de los 1.555 sujetos asistentes a gimnasios considerados, un 28,6% declararon consumir suplementos, mientras que un 71,4% dijo no utilizarlos. Por otra parte, la frecuencia de consumo de suplementos fue menor a lo encontrado en usuarios de gimnasios de la ciudad de Asunción en el 2019, estudio en el cual 68,9% de los usuarios de gimnasios se encontraba consumiendo suplementos. Tal diferencia podría deberse a que para el presente estudio no se tuvo en cuentas a fisicoculturistas y deportistas, los cuales acostumbran a realizar planes de alimentación específicos junto con el consumo de suplementos nutricionales para cubrir sus elevados requerimientos nutricionales13.
Respecto al sexo que presenta un mayor consumo de SN, en el presente estudio el consumo de SN fue mayor en hombres que en mujeres (55 % hombres vs 45% mujeres), similar a lo hallado por Rodríguez et al.17, en Chile, donde se estudió el consumo de suplementos en usuarios de gimnasio, en el mismo, de 314 encuestados un 63,1% correspondía al sexo masculino, mientras que un 36,9% fueron de sexo femenino.
En lo que refiere al tipo de suplemento más consumido, fueron en su mayoría los suplementos proteicos, resultado esperado teniendo en cuenta que la totalidad de la muestra realiza entrenamiento de levantamiento de pesas, y que la mayor parte de participantes consume suplementos para lograr el desarrollo muscular, además el 82% creía necesario el consumo de suplementos para el logro de los objetivos. El mayor consumo de suplementos proteicos es un factor que se reitera en los estudios enfocados al consumo de suplementos, incluyendo a lo hallado por Rodríguez et al.17, el cual reveló que el tipo de suplemento más consumido en relación con su composición de nutrientes fueron las proteínas (55,6%).
La muestra estudiada llevaba más de 2 años de asistir al gimnasio, en su mayoría 5 días a la semana y dedicando al entrenamiento de 1 a 2 horas, similar a lo hallado por Andrade Sarlaza et al.18, el cual estudiaba los niveles de adicción al ejercicio. La evidencia científica relaciona estas variables de actividad física al consumo de suplementos nutricionales y a la frecuencia de dismorfia muscular. Según lo hallado por Jorquera et al, aquellos individuos que llevan mayor tiempo de entrenamiento en el gimnasio tienden a consumir más SN. En tanto que un estudio Molero López-Barajas et al.19, encontró una relación entre las mayores horas semanales de entrenamiento y mayores puntajes de vigorexia.
El 19,44% de los participantes presenta dismorfia muscular tras aplicar la Escala de Satisfacción Muscular, lo cual es bastante menor a lo encontrado en los estudios de Velazquez Comelli13 como al de Valdés Badill et al.20 que señalaron una prevalencia de DM de 51 y 55%, respectivamente. Pero más acordes a lo hallado por Martínez-Segura et al.7, y Babusa et al.21, la frecuencia de DM sigue siendo considerable, teniendo en cuenta que muchos de estos estudios se realizaron exclusivamente en varones. Si bien no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la frecuencia de DM entre sexos, esta fue mayor en hombres.
Se identificaron ciertos patrones para los consumidores de suplementos dietéticos, la mayoría de los cuales son hombres, con un alto nivel educativo, usuarios de suplementos a base de proteínas y aminoácidos, practicantes de culturismo y con el objetivo de ganar masa muscular y obtener fuerza22. A su vez, la insatisfacción con la imagen corporal y la dismorfia muscular están relacionadas con la búsqueda de delgadez por parte de las mujeres y de aumento de masa muscular por parte de los hombres23. La imagen corporal es un predictor clave del consumo de suplementos24.
Se debe resaltar que al momento de realización de la encuesta se pudo aclarar las dudas de los participantes acerca de la misma, otorgando mayor veracidad al estudio.
Cabe mencionar que, una de las principales limitaciones encontradas fue el tamaño pequeño de la muestra, la cual impide extrapolar los resultados a la población general.
Otra limitación observada al realizar el análisis de los datos fue la disparidad existente entre sexos debido a que hubo mayor participación femenina, pudiendo representar un sesgo en los resultados del trabajo de investigación.
Esta investigación no presenta una muestra significativa que permita generalizar los resultados al resto de la población, es por eso por lo que para futuras investigaciones se sugiere ampliar el tamaño de muestra, así como también realizarlas con una muestra equitativa de sexos.
CONCLUSIONES
La muestra estudiada estuvo constituida por 72 usuarios de un gimnasio de la ciudad de Asunción, con una mediana de edad de 28 años y una participación mayoritaria de mujeres. En su mayoría, de estado civil soltero, de escolaridad universitaria, asalariados y con un nivel de ingreso mensual de entre 1 y 2 salarios mínimos.
En cuanto a la actividad física, además del entrenamiento con pesas, la otra modalidad de entrenamiento mayormente realizada fueron las relacionadas a la sala de cardio (cinta, bicicleta, escaladora, elíptica). La mayoría de los usuarios de gimnasio asiste 5 veces por semana y lleva entrenando más de dos años. Casi la totalidad de la muestra entrena de 1 a 2 horas por día.
El 40,28% de la muestra estudiada consume suplementos nutricionales; y es más frecuente en los hombres.
Se observó que 2 de cada 10 usuarios del gimnasio poseen dismorfia muscular, con mayor frecuencia en hombres que en mujeres, aunque no se encontraron diferencias significativas entre ambos sexos.
Por último, no se encontró relación significativa entre el consumo de suplementos nutricionales y la dismorfia muscular.














