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Población y Desarrollo

versão impressa ISSN 2076-0531versão On-line ISSN 2076-054X

Poblac.Desarro. vol.31 no.61 SAN LORENZO dez. 2025

https://doi.org/10.18004/pdfce/2076-054x/2025.031.61.091 

ARTÍCULO CIENTÍFICO

Análisis de factores sociodemográficos predictivos del estrés financiero en México. Año 2023

Analysis of sociodemographic factors predicting financial stress in Mexico, 2023

Quetzalli Atlatenco Ibarra¹ 
http://orcid.org/0000-0001-7352-863X

Salvador Hernández González² 
http://orcid.org/0000-0001-7237-9521

1Universidad Virtual de Estado de Guanajuato, Guanajuato, México

2Tecnológico Nacional de México en Celaya, Guanajuato, México


RESUMEN

El estrés financiero, entendido como el estado de tensión generada por la incapacidad de cubrir obligaciones económicas o por la incertidumbre financiera, se ha convertido en un problema creciente en México. Este estudio analiza los factores sociodemográficos y financieros que predicen su presencia en la población adulta, utilizando datos de la Encuesta Nacional de Salud Financiera (2023) del INEGI. Mediante el método CHAID (Chi-squared Automatic Interaction Detector), se desarrollaron tres modelos segmentados por grupos de edad: jóvenes (18-29 años), adultos (30-59 años) y adultos mayores (60 años o más). Los resultados revelaron que, entre los jóvenes, la variable más predictiva fue tener dependientes económicos, lo que incrementa significativamente el riesgo de estrés financiero. En el caso de los adultos, el sexo fue el factor determinante, mostrando que las mujeres experimentan mayores niveles de estrés en comparación con los hombres. Para los adultos mayores, la actividad económica surgió como el principal predictor. Estos hallazgos destacan la importancia de abordar el estrés financiero con políticas públicas diferenciadas, como programas de educación financiera para jóvenes, iniciativas de inclusión laboral para mujeres adultas y fortalecimiento de los sistemas de pensiones para los adultos mayores. La investigación no solo contribuye a la comprensión de las causas del estrés financiero en México, sino que también ofrece insumos para el diseño de estrategias alineadas con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 (ODS 1: "Fin de la pobreza"), enfatizando la necesidad de intervenciones específicas que consideren las particularidades de cada grupo etario.

PALABRAS CLAVE: Análisis estadístico; Bienestar social; Competencias para la vida; Estadísticas financieras; Recursos económicos

ABSTRACT

Financial stress, understood as a state of tension caused by the inability to meet financial obligations or due to financial uncertainty, has become a growing problem in Mexico. This study analyzes the sociodemographic and financial factors that predict its presence in the adult population, using data from the National Financial Health Survey (2023) conducted by INEGI. Using the CHAID method (Chi-squared Automatic Interaction Detector), three age-segmented models were developed: young adults (18-29 years), adults (30-59 years), and older adults (60 years or older). The results revealed that for young adults, the most predictive variable was having financial dependents, which significantly increases the risk of financial stress. Among adults, gender was the determining factor, showing that women experience higher stress levels compared to men. For older adults, economic activity emerged as the primary predictor. These findings highlight the importance of addressing financial stress through differentiated public policies, such as financial education programs for youth, labor inclusion initiatives for adult women, and strengthening pension systems for older adults. This research not only contributes to understanding the causes of financial stress in Mexico but also provides inputs for designing strategies aligned with Sustainable Development Goal 1 (SDG 1: "No Poverty"), emphasizing the need for targeted interventions that consider the specific characteristics of each age group.

KEYWORDS: Statistical analysis; Social welfare; Life skills; Financial statistics; Economic resources

INTRODUCCIÓN

La salud financiera de los mexicanos ha sido estudiada por algunos investigadores mediante la creación de índices como el desarrollado por García-Mata et al. (2022) y por Martínez Morales et al. (2024). También se han estudiado las variables que influyen en la salud financiera (García-Mata & Zerón-Félix, 2021). Sin embargo, el estrés financiero no ha tenido la misma atención y estudiarlo permitiría comprenderlo mejor para proponer soluciones que permitan gestionarlo y aminorar sus consecuencias y afectaciones. Zhang & Chatterjee (2023) definen al estrés financiero como la sensación de no poder afrontar los compromisos financieros y de no tener la capacidad de solventar las necesidad financieras cotidianas. Esta definición se complementa con el planteamiento de Van Dijk et al. (2022) quienes señalan que el estrés financiero es un constructo psicológico que se origina cuando las preocupaciones financieras urgentes exceden los recursos disponibles lo que pone en peligro el bienestar de las personas.

En este trabajo, siguiendo la definición que proporciona el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se entiende que el estrés financiero es un estado que se genera por la incertidumbre o problemas económicos, pero también por la inadecuada gestión de recursos que afecta la toma de decisiones lo que causa preocupación, ansiedad y presión y deriva en afectaciones sociales, físicas y psicológicas (INEGI, 2024a).

De acuerdo con Mejía Córdova (2016) hay una relación negativa entre el estrés financiero y la productividad lo cual determinó mediante una muestra no representativa de trabajadores de Petróleos Mexicanos (PEMEX). En el contexto estadounidense, Kim & Garman (2003) señalaron que el estrés financiero tiene relación positiva con el ausentismo laboral y con el compromiso laboral en una muestra analizada de trabajadores de empresas de seguros. En la misma nación, Kim et al. (2006), específicamente en una muestra de personas que solicitaron asesoría financiera, hallaron que el ausentismo laboral es una de las consecuencias del estrés financiero autorreportado y que también tiene efectos en su productividad porque dedican parte de su jornada laboral a administrar sus finanzas personales.

Por otro lado, Tito-Betancour et al. (2024) realizaron un estudio bibliométrico sobre artículos científicos relacionados con la salud financiera en la base de datos de Scopus y hallaron que los análisis sobre dicha temática fueron más prolíficos a partir del año 2016 y que el país que mayor producción científica tiene al respecto es Estados Unidos. Encontraron que uno de los principales descriptores es el estrés financiero, entendido como la "incapacidad de satisfacer las necesidades financieras actuales" (p. 64). Reportan que el estrés financiero es una causa de ausentismo laboral y que imposibilita la adecuada gestión financiera en los hogares.

No obstante lo anterior resulta muy relevante mencionar la importancia del contexto en el que se han desarrollado las investigaciones ya que Wei et al. (2024) explican que el estrés financiero en una muestra de trabajadores en China tiene relación positiva con el desempeño laboral. Aunado a ello hallaron que el compromiso laboral modera la relación entre el estrés financiero y el desempeño laboral. Sin embargo, si las personas sufren agotamiento emocional, la relación antes mencionada tiende a no ser significativa ya que las emociones influyen en cómo se percibe el estrés financiero y no son exclusivamente una consecuencia de acuerdo con los hallazgos de los autores.

Las preocupaciones financieras también afectan a los jóvenes tal y como lo apuntan Hossain et al. (2023) quienes describen que los jóvenes estudiantes universitarios en Bangladesh manifiestan padecer estrés financiero tienen fuertes repercusiones en su vida académica, social y personal. Cabe señalar que, en el caso de los jóvenes, se ha estudiado más el bienestar financiero que el estrés financiero como afirman Sorgente & Lanz (2017) y She et al. (2023).

El estrés financiero que las personas en México padecen, ha sido estudiado por algunos investigadores. Mejía Córdova (2017) halló que hay una correlación negativa entre el bienestar y el estrés financieros de una muestra de trabajadores de PEMEX en el sureste mexicano ya que su coeficiente de correlación fue de -0.60, es moderadamente fuerte. Sin embargo, es necesario señalar que el estrés financiero es el reportado por los mismos encuestados, es decir, depende de la percepción de los trabajadores no de una medición de sus preocupaciones financieras.

Invested (2024), presentó los resultados de una encuesta diseñada y aplicada por ellos mismos en aproximadamente 165 empresas en México a más de 5,961 empleados; uno de los tópicos que analizaron fue el estrés financiero de los trabajadores, entendido como la ansiedad y la preocupación por no tener bien establecidas las metas financieras personales. Hallaron que hay diferencias en el nivel de estrés financiero entre grupos generacionales, siendo los más afectados quienes se identifican como Millenials. Dichos resultados coinciden con los de McRae Ngo, S. (2024, June 03) quien describe los resultados de una encuesta efectuada por Bankrate en marzo de 2024, debido a que los estadounidenses de edad media (incluyen a la Generación X y Millenials) reportan mayor estrés financiero que las denominadas Generación Z (personas de entre 19 y 27 años de edad) y Baby Boomers (personas de entre 60 y 78 años de edad).

INEGI ha realizado diversas encuestas en México sobre temas financieros de las personas en convenio con otros organismos públicos como el Banco de México (BANXICO), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF). Su importancia radica en que permiten conocer la salud financiera de los mexicanos. Destaca la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares, la Encuesta sobre Inclusión Financiera, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares y la Encuesta Nacional de Salud Financiera (ENSAFI) aplicada en 2023. Dichos trabajos arrojan resultados sobre el manejo de los recursos de las personas, su acceso y uso de instrumentos financieros, comportamiento y conocimiento financiero, bienestar financiero, etc. En particular la ENSAFI tiene un apartado que mide el estrés financiero y detecta las consecuencias que tiene para las personas, así como las afectaciones que produce.

Algunas de estas encuestas ha sido insumo principal para investigaciones sobre salud financiera. En particular, García Mata (2024) emplea la Encuesta sobre Inclusión Financiera aplicada en 2021 para construir un índice de estrés financiero para determinar a qué edad se reporta el mayor valor de dicho índice, definiendo al estrés financiero como el sentimiento de angustia y preocupación derivado de la situación financiera personal. Halló que este se alcanza a los 56 años pero que cambia conforme a variables como el sexo, el estado conyugal, el número de dependientes económicos, el nivel educativo y la región en la que habitan los encuestados.

Castellanos-Alvarenga et al. (2024) investigaron el estrés financiero en jóvenes en Chile y hallaron que quienes planifican sus compras y tienen una actitud austera hacia el endeudamiento son más propensos a reportar sentirse financieramente estresados en comparación a quienes tiene una actitud hedonista hacia el endeudamiento y tienden a comprar de forma impulsiva.

Por lo anteriormente expuesto, el objetivo de este trabajo es predecir si las personas reportan padecer estrés financiero conforme a variables como el sexo, la situación conyugal, la actividad económica, dependientes económicos, recibir programas sociales, región y tamaño de la localidad de residencia, el control de ingresos y gastos, así como la influencia en las finanzas. Esto se hace por medio de árboles de decisión diferenciados de acuerdo con tres grupos etarios: jóvenes, adultos y adultos mayores. Este artículo es relevante porque identifica predictores clave del estrés financiero en tres diferentes grupos etarios de México, proporcionando evidencia empírica para diseñar políticas públicas diferenciadas que mejoren la salud financiera de la población.

MATERIALES Y MÉTODOS

Para realizar esta investigación se utilizaron los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Financiera (ENSAFI) aplicada por el INEGI del 25 de septiembre al 17 de noviembre de 2023 a una muestra representativa de la población mexicana de personas de 18 años o más para ello se entrevistó a 20,448 personas en ese rango de edad, lo que representa a 92.8 millones de personas considerando el factor de expansión (INEGI, 2024a). En la ENSAFI hay un apartado dedicado exclusivamente al estrés financiero, específicamente a las preocupaciones que lo originan, así como las emociones y las afectaciones físicas, emocionales y sociales que genera el estrés financiero. Es importante señalar que los resultados de la ENSAFI son datos abiertos que están disponibles en la página web del INEGI.

Los análisis cuantitativos que se presentan en este trabajo fueron realizados con el software estadístico SPSS versión 25. Se utilizó la técnica de segmentación, clasificación y predicción conocida como árbol de decisión con el método de división CHAID. Berlanga Silvente et al. (2013) aseveran que por medio de los árboles de decisión se "pronostican valores de una variable dependiente (criterio) basada en valores de variables independientes (predictoras)." (p.67).

En la ENSAFI se cuantifica el estrés financiero por medio de seis reactivos que representan preocupaciones financieras. Dos de éstos se refieren a la deuda y cuatro se centran en la planeación financiera. La dimensión deuda se centra en el temor a contraer un compromiso financiero adquirido mediante un préstamo o crédito. Por su parte la dimensión planeación en este contexto alude al proceso anticipado y organizado de distribuir y gestionar recursos económicos para cumplir metas, cubrir necesidades y prevenir riesgos, considerando tanto gastos esperados como imprevistos.

Estos reactivos se miden a través de una escala politómica de cuatro puntos que representan Mucha (1), Algo (2), Poco (3) o Nada (4). Los reactivos que se engloban en el factor deuda son los siguientes:

  • ¿Qué tanta preocupación siente actualmente por pedir un préstamo? (Deuda 1)

  • ¿Qué tanta preocupación siente actualmente que las deudas se acumulen? (Deuda 2)

Las preguntas que conforman el factor planeación son las siguientes:

  • ¿Qué tanta preocupación siente actualmente por gastar más de lo que tenía planeado? (Planeación 1)

  • ¿Qué tanta preocupación siente actualmente por que el dinero sea insuficiente para sus actividades de entretenimiento? (Planeación 2)

  • ¿Qué tanta preocupación siente actualmente por tener que gastar dinero en imprevistos (enfermedades, accidentes, reparación de vehículo)? (Planeación 3)

  • ¿Qué tanta preocupación siente actualmente por la dificultad de guardar dinero para futuras metas? (Planeación 4)

Tabla 1.  Preocupaciones financieras que determinan estrés financiero. Medidas descriptivas. 

Variable Media Mediana Moda Desviación estándar Coeficiente de variación
Deuda 1 2.38 2.00 1.00 1.2 53.11%
Deuda 2 2.13 2.00 1.00 1.24 58.08%
Planeación 1 2.28 2.00 1.00 1.18 51.89%
Planeación 2 2.54 3.00 3.00 1.15 45.25%
Planeación 3 2.01 2.00 1.00 1.09 54.10%
Planeación 4 2.18 2.00 1.00 1.11 51.05%

Fuente: Elaboración propia con base en salida SPSS. Tamaño de muestra: 20,448 personas.

En la Tabla 1 se observa que la mediana para la mayoría de las preguntas es 2, es decir, a la respuesta "Alguna". Destaca que la preocupación de las personas por no tener suficiente dinero para destinarlo al entretenimiento (Planeación 2) la mediana de las respuesta es 3, lo que se equipara a la respuesta "Poca" y que, para ese mismo reactivo, el coeficiente de variación es el menor. También se observa que para la pregunta referente a la preocupación por la acumulación de las deudas (Deuda 2) es la que tiene mayor variación, ya que el coeficiente respectivo es de 58.08%.

INEGI reporta que estandarizó las respuestas a las seis preguntas de forma que el estrés financiero fuera un valor entre 0 y 100. De esa manera determinó tres niveles de estrés financiero: alto (más de 72 puntos), moderado (de 40 a 72 puntos) y nada o poco (a lo más 39 puntos). Se observó que el puntaje del estrés financiero de los mexicanos es de 59.05 puntos y que las mujeres (62.5 puntos) reportan mayor estrés que los hombres (56 puntos), además de que la Ciudad de México (69.5 puntos) es la entidad en la que hay un mayor puntaje de estrés y que Nuevo León (49.8 puntos) es el menor a nivel nacional (INEGI, 2024b).

Se construyeron tres árboles de decisión para igual número de grupos etarios. Uno de los grupos es de los jóvenes, es decir, las personas de 18 a 29 años de edad, el segundo grupo corresponde a los adultos lo que comprende a las personas de 30 a 59 años de edad y finalmente, el grupo de las personas adultas mayores que agrupa a las personas de 60 años de edad y más.

La variable dependiente, las variables predictoras y sus respectivos valores, que se incluyeron en los tres árboles de decisión se pueden apreciar en la Tabla 2.

Tabla 2.  Variables dependientes y predictoras incluidas en los árboles de decisión 

Variable dependiente Valores
Estrés financiero Poco o nada estrés financiero
Mucho o algo estrés financiero
Variables predictoras Valores
Sexo Mujer
Hombre
Situación conyugal Unidos (Casados o en unión libre)
Desunidos (Solteros, separados, divorciados o viudos)
Actividad económica Trabaja
Jubilada o pensionada
Quehaceres del hogar o cuidado familiar
Tiene limitaciones físicas o mentales
Estudiante
Otros
Dependientes económicos Si tiene
No tiene
Programas sociales Beneficiario
No beneficiario
Localidad Reside en localidad menor a 15,000 personas
Reside en localidad mayor a 15,000 personas
Región Norte
Centro - Norte
Centro
Sur
Control de Ingresos y Gastos Lleva registro de ingresos y gastos
No lleva registro de ingresos y gastos
Influencia de los padres Durante la infancia o la adolescencia, los padres hablaron a los encuestados sobre finanzas
Durante la infancia o la adolescencia, los padres no hablaron a los encuestados sobre finanzas
Influencia de la escuela Llevaron algún curso sobre manejo de dinero durante su infancia en la escuela
No llevaron algún curso sobre manejo de dinero durante su infancia en la escuela
Influencia cursos En algún momento de su vida los encuestados llevaron algún curso sobre registro de ingresos y gastos
En algún momento de su vida los encuestados no llevaron algún curso sobre registro de ingresos y gastos

Fuente: Elaboración propia.

Las variables que se muestran en la Tabla 2 fueron adaptadas para esta investigación. Para las variables "Estrés financiero" se agruparon los niveles "poco" o "nada" para expresar que no existe estrés financiero y los niveles "mucho" o "algo" en la opción equivalen a padecer estrés financiero. Algunas de las respuestas de las variables predictoras se agruparon para simplificar el análisis y la interpretación de los resultados. Tal es el caso de la variable "Situación conyugal" para la que agruparon las opciones de respuesta casado y unión libre en una sola denominada "Unidos" y las demás opciones (solteros, separados, divorciados o viudos) en "Desunidos". En cuanto a la variable "Actividad económica", las nueve opciones de respuesta se agruparon en cinco opciones para los jóvenes y los adultos, y cuatro para los adultos mayores ya que para éstos últimos se agrupó la opción "otros" con "estudiantes" debido a que solamente dos personas de este grupo etario declararon ser estudiantes. Para la variable "Localidad" las cuatro opciones de respuesta se agruparon en dos opciones.

Para la variable predictora "Influencia de los padres" se agruparon cuatro preguntas del cuestionario de la ENSAFI, las cuáles son las que se enuncian a continuación:

  • "Cuándo usted era niña(o), ¿sus padres o tutores hablaban sobre la importancia del manejo adecuado del dinero?

  • Cuándo usted era niña(o), ¿sus padres o tutores hablaban sobre la importancia del ahorro?

  • En la adolescencia, ¿sus padres o tutores le daban dinero (mesada) para sus gastos y usted los administraban?

  • En la adolescencia, ¿sus padres o tutores le hablaron sobre gastos necesarios e innecesarios?" (INEGI, 2024c).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En esta investigación se halló que hay diferencias importantes de qué variables predictoras impactan más en la determinación del estrés financiero según el grupo etario al que pertenece cada persona. A continuación, se presenta los árboles de decisión que se obtuvieron para cada grupo etario primeramente para los jóvenes, seguidamente para adultos y, finalmente, para los adultos mayores.

Fuente: salida de SPSS

Figura 1.  Árbol de decisión estrés financiero para jóvenes. 

En la Figura 1 se especifica que el 69,4% de las personas de entre 18 y 29 años de edad padecen de estrés financiero. De este grupo etario, la principal variable predictora es tener o no dependientes económicos; se observa que en caso de tener dependientes económicos la probabilidad de sufrir estrés financiero es de 73,2% y que esta aumenta a 80,6% si, además, son beneficiarios de programas sociales, entendido esto como ser receptor de algún apoyo económico o programa de Bienestar del gobierno.

En la misma figura se establece que si los jóvenes no tienen dependientes económicos la probabilidad de reportar estrés financiero es del 66% y esa probabilidad disminuye a 61,8% si las personas controlan sus ingresos y gastos. Es muy escasa la literatura relacionada con el estrés financiero y los jóvenes, es mucho más abundante la que reporta el bienestar financiero y este grupo etario.

A continuación, se presentan los datos más relevantes de la primera figura:

  • 69,4% de los jóvenes reportaron padecer estrés financiero.

  • Tener dependientes económicos aumenta la probabilidad de estrés financiero a 73,2%.

  • Ser beneficiario de programas sociales eleva la probabilidad de estrés financiero a 80,6%.

  • Control de ingresos y gastos reduce la probabilidad de estrés financiero a 61,8% en quienes no tienen dependientes.

Fuente: salida de SPSS.

Figura 2.  Árbol de decisión estrés financiero para adultos. 

En el árbol de clasificación que se encuentra en la figura 2 se presentan los resultados para los adultos mexicanos, es decir las personas que tienen entre 30 y 59 años de edad. Resalta que el nivel de estrés financiero es mayor que el de los jóvenes ya que la probabilidad de padecerlo es de 73,1%. Destaca que la principal variable predictora es el sexo porque las mujeres son las que tienen más probabilidad de sufrir estrés financiero que los hombres debido a que su probabilidad asciende a 76,4%

La siguiente variable predictora es tener o no dependientes económicos para ambos sexos ya que la probabilidad de tener estrés financiero aumenta si los encuestados declaran tener dependientes económicos. A partir del siguiente nivel, hay más de una variable predictora: llevar control de ingresos y gastos, haber recibido algún curso relacionado con registros financieros y la región en la que viven los encuestados. Sobresalen el nodo en el que la probabilidad de padecer estrés financiero es de 73,3 % que consiste en que los encuestados son hombres, tienen dependientes económicos y no llevan control de ingresos y gastos; por otro lado, las mujeres que tienen dependientes económicos y que declararon no haber recibido algún curso de ingresos y gastos en algún momento de su vida tiene una probabilidad de 79,1% de sufrir estrés financiero. Por otro lado, la probabilidad de dicha situación es de 76,1% si la persona encuestada es mujer, no tiene dependientes económicos y vive en la región centro.

Los resultados de la Figura 2 son coincidentes con algunos de los hallazgos de García Mata (2024) puesto que determinó que, a los 56 años de edad, los mexicanos alcanzan el mayor nivel de estrés financiero y que las mujeres son las que más estrés financiero padecen a lo largo de su vida teniendo su punto máximo a los 52 años y los hombres a los 62 años. El mismo investigador encontró que si las personas no tienen dependientes económicos la edad aumenta a los 59 años, si tiene uno o dos dependientes la edad correspondiente es de 57 años, en caso de tres o cuatro dependientes el máximo nivel se alcanza a los 56 años, en caso de más dependientes económicos, este se presenta a los 61 años de edad.

Los datos que destacan de la segunda figura son los siguientes:

  • 73,1% de las personas de este grupo padecen estrés financiero, el más alto entre los grupos.

  • Las mujeres tienen mayor probabilidad de sufrir estrés financiero (76,4%) que los hombres.

  • Tener dependientes económicos aumenta el estrés en ambos sexos.

  • Hombres que no llevan control de sus ingresos y gastos tienen 73,3% de probabilidad de tener estrés financiero, mientras que, de las mujeres sin capacitación para llevar control de ingresos y gastos, 79,1% lo padecen.

  • Las mujeres sin dependientes en la región centro tienen 76,1% de probabilidad de tener esta condición.

Finalmente, en el árbol de decisión de los adultos mayores, el cual se muestra en el anexo (Figura 3), se observa que la probabilidad de tener estrés financiero es de 61%. La principal variable predictora es la actividad económica de los encuestados, se halló que, si éstos trabajan, se dedican a los quehaceres domésticos o cuidan a algún familiar o padecen alguna limitación física o psicológica tienen mayor probabilidad de sufrir estrés económico, ya que asciende a 63%. En esa misma rama del árbol de clasificación, la probabilidad aumenta a 66.5% si las personas tienen dependientes económicos.

Por otro lado, la probabilidad de reportar estrés financiero es del 64.5% si las personas de este grupo etario son jubilados, pensionados o tienen otra actividad, son mujeres y viven en la región centro, norte o sur.

Como se observa en la Figura 3 el estrés financiero de los adultos mayores es el menor de los grupos etarios, lo cual podría deberse parcialmente a la disminución de la pobreza que es una consecuencia de las pensiones universales para este sector que se elevaron a grado constitucional en 2018 (Rodríguez-Gómez, 2024), teniendo como implicación mayor capacidad de afrontar deudas. Se observa también que las personas pensionadas o jubiladas tienen una probabilidad menor de estrés financiero que quienes tienen otra actividad económica.

Los principales aspectos que emergen de la tercera figura son los siguientes:

  • El 61% de las personas que conforman este grupo etario, padecen estrés financiero, el más bajo entre los grupos estudiados.

  • La probabilidad de tener estrés financiero es del 63% de entre las personas que trabajan, realizan labores domésticas o tienen limitaciones físicas.

  • Tener dependientes económicos aumenta la probabilidad a 66.5%.

  • De entre los jubilados o pensionados, las mujeres que habitan en la región centro, norte o sur tienen 64.5% de probabilidad.

Los resultados de este estudio revelan patrones diferenciados de estrés financiero entre los grupos etarios en México, respaldados por variables sociodemográficas y financieras clave. En el caso de los jóvenes de 18 a 29 años, la principal variable predictora fue la presencia de dependientes económicos, lo que sugiere que las responsabilidades familiares tempranas exacerban la ansiedad financiera. Este hallazgo coincide con estudios como los de Hossain et al. (2023), que vinculan el estrés financiero en jóvenes con cargas económicas no anticipadas. La probabilidad aumentó significativamente entre beneficiarios de programas sociales (80.6%), lo que podría reflejar una dependencia de apoyos externos insuficientes para cubrir necesidades básicas.

Mientras que para las personas de entre 30 y 59 años el sexo emergió como el predictor más fuerte, puesto que las mujeres mostraron mayor estrés (76.4%). Esto se alinea con García Mata (2024), quien atribuye esta brecha a roles de género tradicionales, como la gestión de hogares con recursos limitados y menor acceso a empleos formales. La combinación de dependientes económicos y falta de control financiero elevó el estrés al 79.1%, destacando la necesidad de educación financiera dirigida a este grupo.

Por su parte, para los adultos mayores, la actividad económica fue determinante, siendo los jubilados o pensionados quienes mostraron menor estrés (61%). Esto respalda a Rodríguez-Gómez (2024) al señalar que las pensiones universales en México han mitigado la pobreza en este grupo. Sin embargo, quienes continúan trabajando o tienen dependientes presentaron mayor estrés (66.5%), sugiriendo que la seguridad financiera en la vejez aún es desigual.

Un factor común en los tres grupos etarios fue tener dependientes económicos, reforzando su papel crítico en el estrés financiero. Esto coincide con Kim et al. (2006), quienes vinculan cargas familiares con ausentismo laboral y reducción de productividad. La falta de registro financiero aumentó el estrés en jóvenes y adultos, esto refuerza hallazgos como los de Castellanos-Alvarenga et al. (2024), donde la planificación reduce el estrés en jóvenes. La asociación de los programas sociales con mayor estrés en jóvenes sugiere que estos apoyos podrían ser insuficientes o mal diseñados, requiriendo ajustes para empoderar financieramente a los beneficiarios.

CONCLUSIONES

En este trabajo se analizó el estrés financiero de acuerdo con la definición adoptada por el INEGI y en el que se incluyen dos dimensiones: planeación financiera y el endeudamiento. Se realizó el análisis para tres grupos etarios: jóvenes, adultos y adultos mayores. Para ello se construyeron tres árboles de decisión con las mismas variables predictoras: sexo, situación conyugal, actividad económica, dependientes económicas, ser acreedores de programas sociales, tamaño de la localidad y región en la que habitan los encuestados, llevar registro de ingresos y gastos, influencia en las finanzas por parte de los padres o escuela en la infancia o en la adolescencia y, finalmente haber recibido algún curso para el registro financiero.

Se halló que la variable predictora con mayor influencia para los jóvenes es tener o no dependientes económicos, para los adultos su sexo y para los adultos mayores su actividad económica. Además, se encontró que la probabilidad de padecer estrés financiero es más grande para los adultos, seguido de los adultos mayores y finalmente, los jóvenes.

Los hallazgos de esta investigación resaltaron la necesidad de políticas diferenciadas: programas de apoyo financiero para jóvenes, capacitación laboral y financiera para mujeres adultas, y fortalecimiento de pensiones para mayores, enfatizando el valor de la educación financiera adaptada a cada etapa del ciclo de la vida, desde la planeación básica de gastos hasta planificación para el retiro.

Esta investigación aporta una base empírica para reducir el estrés financiero, para mejorar la productividad, salud mental y bienestar social. Su enfoque en variables sociodemográficas ofrece herramientas prácticas para gobiernos, instituciones financieras y organizaciones civiles, de manera que se promuevan intervenciones efectivas y mayor resiliencia económica en México. Además, abre líneas para investigar poblaciones vulnerables, el impacto de crisis económicas y sugiere futuros estudios que incluyan dimensiones como resiliencia financiera, inclusión, capacidad de ahorro y salario suficiente, así como análisis diferenciados por regiones y trayectorias laborales.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Proceso de revisión: Doble ciego con dos evaluadores anónimos.

Editor responsable: Marcela Achinelli https://orcid.org/0000-0003-0737-6441 . Facultad de Ciencias Económicas - UNA. San Lorenzo, Paraguay

CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES: QAI y SHG realizaron la revisión bibliográfica, operacionalización y análisis de los datos, redactaron el manuscrito, discutieron los resultados, elaboraron las conclusiones y realizaron la revisión final.

FINANCIAMIENTO: Financiamiento propio.

CONFLICTO DE INTERÉS: Las autoras declaran no tener conflicto de intereses.

Recibido: 20 de Marzo de 2025; Aprobado: 02 de Junio de 2025

AUTOR CORRESPONDIENTE: Quetzalli Atlatenco Ibarra. Doctora en Ciencias de la Administración. Profesora de asignatura virtual en la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato. Celaya, Guanajuato, México. Email: quatlatenco@uveg.edu.mx

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