INTRODUCCIÓN
La salud bucal es un componente esencial del bienestar general de una persona y está directamente relacionada con la calidad de vida, ya que afecta funciones como la fonación, masticación y deglución. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades bucodentales no tratadas afectan a aproximadamente 3.500 millones de personas en todo el mundo, con una prevalencia del 45 % en patologías como la caries, la enfermedad periodontal y la pérdida dentaria1. En Paraguay, la Encuesta Nacional de Salud Bucodental indica que el 65,91 % de la población requiere algún tipo de tratamiento odontológico2.
Las personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) son especialmente vulnerables a desarrollar problemas de salud bucal, ya que la disminución de los linfocitos T CD4 puede favorecer la aparición de infecciones oportunistas y manifestaciones orales como gingivitis, periodontitis, xerostomía, aftas, leucoplasia vellosa y candidiasis3,4. Estas afecciones no solo impactan la salud general, sino que también pueden comprometer la adherencia al tratamiento antirretroviral y la calidad de vida de los pacientes5.
El acceso limitado a servicios de salud bucodental es un problema recurrente en poblaciones vulnerables, incluyendo personas con VIH/SIDA. Factores como el estigma, la discriminación, la falta de recursos económicos y la escasa cobertura en salud oral pueden dificultar la atención odontológica oportuna6,7. Entre los grupos más afectados se encuentran mujeres trabajadoras sexuales, usuarios de drogas inyectables, hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y personas transgénero, quienes pueden enfrentar barreras adicionales para acceder a servicios de salud adecuados8,9.
Existe poca información sobre el estado de salud bucal de los usuarios que acuden a estos programas, lo que dificulta el diseño de estrategias de intervención específicas.
Por ello, el presente estudio tiene como objetivo describir el estado de salud bucal de usuarios con VIH/SIDA atendidos en un hospital regional de Paraguay durante el año 2024. A través de esta investigación, se busca generar información relevante que contribuya a la formulación de políticas públicas enfocadas en mejorar el acceso y la calidad de los servicios odontológicos para personas con VIH en Paraguay.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio cuantitativo, observacional, descriptivo, de corte transversal, en un Hospital Regional de Paraguay durante los meses de agosto a diciembre del 2024.
La población del estudio estuvo conformada por 328 usuarios registrados en el programa del Hospital que cumplían con los criterios de inclusión. Se calculó el tamaño muestral utilizando un nivel de confianza del 95 % y un margen de error del 5 %, determinando una muestra representativa de 176 participantes. Se empleó un muestreo no probabilístico de casos consecutivos, incluyendo a todos los pacientes que acudieron al servicio durante el período del estudio y aceptaron participar voluntariamente.
Fueron incluidos en el estudio aquellos usuarios mayores de 18 años con diagnóstico confirmado de VIH/sida, que estuvieran siendo atendidosen un Hospital Regional de Paraguay. Además, y que hayan dado su consentimiento informado por escrito, asegurando su comprensión y voluntariedad en la participación del estudio. Se excluyeron aquellos pacientes que presentaran condiciones que impidieran la evaluación odontológica (discapacidades severas que afectaran su capacidad de cooperación durante el examen clínico). Asimismo, no fueron considerados en el análisis los usuarios que no completaron el cuestionario demográfico, debido a la importancia de estos datos para la caracterización de la muestra y el análisis de los resultados.
Se empleó una ficha clínica estructurada para la recopilación de datosdemográficos (edad, sexo, nacionalidad, nivel educativo y estrato socioeconómico) y un formulario de evaluación odontológica basado en el índice CPOD (Cariados, Perdidos y Obturados).
La exploración bucal se realizó en un ambiente clínico adecuado, utilizando luz artificial y material instrumental básico (espejo, pinza y sonda exploradora). El índice CPOD fue calculado como promedio general de los valores obtenidos en todos los pacientes examinados. Posteriormente, este promedio fue interpretado según los rangos propuestos por la OMS para poblaciones, que clasifican la carga de enfermedad como muy baja (0.0-1.1), baja (1.2-2.6), moderada (2.7-4.4), alta (4.5-6.5) o muy alta (6.6 o más), con el fin de contextualizar el estado general de salud bucal del grupo analizado.
Para garantizar la confiabilidad de la evaluación, los examinadores fueron previamente calibrados mediante una prueba de concordancia interobservador (kappa > 0.80).
Los datos recolectados fueron registrados enMicrosoft Office Excel 2016© y posteriormente procesados en StataMP-64. Se realizaron análisis descriptivos de las variables cualitativas mediante frecuencias absolutas y relativas. Las variables cuantitativas se analizaron utilizando medidas de tendencia central (media y mediana) y dispersión (desviación estándar). Se aplicaron pruebas estadísticas (prueba de chi-cuadrado) para comparar diferencias entre grupos, con un nivel de significancia del p<0.05.
El protocolo de investigación fue aprobado por el Comité de Ética de la Facultad de Odontología Santo Tomás de Aquino de la Universidad Nacional de Caaguazú, CEI FCOUNCA Nro. 010/2024, cumpliendo con los principios establecidos en la Declaración de Helsinki para estudios en seres humanos. Se obtuvo consentimiento informado de todos los participantes, garantizando la confidencialidad y anonimato de los datos.
RESULTADOS
Se incluyeron 176 usuarios atendidos en un Hospital Regional de Paraguay durante 2024. La mayoría correspondió al grupo etario de 18 a 24 años (n = 60), mientras que el grupo de 55 años y más fue el de menor representación (n = 2). Predominó el sexo femenino (n = 110) y el estrato socioeconómico medio (n = 98). La mayoría de los participantes tenía nacionalidad paraguaya (n = 170) y nivel educativo de secundaria completa (n = 76) (Tabla 1).
Tabla 1: Distribución de características demográficas de los pacientes con VIH/sida que acuden a un Hospital Regional de Paraguay, 2024. n = 176
Se presento un índice CPO-D general Alto de 10.03, presentándose un índice CPO-D moderado 4.00 en el sexo masculino y un índice CPO-D alto de 6.02 del sexo femenino. El cálculo referente al índice CPO-D evidencian una mayor cantidad de dientes afectados (n=541), lesión cariosa (n=126), y piezas con extracción indicada (n=82) en edades de 25 a 34 años, seguido del grupo de 18 a 24 años con mayor cantidad de pieza obturadas (147) y de 35 a 44 años con mayor cantidad de piezas dentarias perdidas (n=228), con un índice CPO-D muy bajo del grupo de 55 a más, y moderado en el grupo de 25 a 34 años. Con respecto al estrato socioeconómico evidencian mayor cantidad de piezas dentarias afectadas en el estrato socioeconómico bajo, y una mayor cantidad de piezas obturadas en el estrato socioeconómico medio, con un índice COP-D alto en estratos socioeconómicos bajos y medio (Tabla 2).
Tabla 2: Distribución de pacientes según el Índice CPO-D de los pacientes que acudieron a un Hospital Regional de Paraguay, 2024. n = 176.
Un 57,17% (n=754) de las piezas dentarias, requirió rehabilitación Oral, seguido de operatoria dental 28,08% (n=358), y el cirugía bucal 14,75% (n=198) (Tabla 3).
Tabla 3: Distribución de piezas dentrarias según la necesidad de tratamiento por Especialidades requeridas de los pacientes que acudieron alHospital Regional de Paraguay, 2024. (n = 176).
| Especialidades Odontológicas | Freuencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Rehabilitación Oral | 754 | 57,17 % |
| Operatoria Dental | 358 | 28,08 % |
| Cirugía Bucal | 198 | 14,75 % |
DISCUSIÓN
Este estudio evaluó el estado de salud bucal de los usuarios que acuden un Hospital Regional de Paraguay, encontrando un índice CPOD alto (10.03) en la población analizada. Estos resultados evidencian una alta prevalencia de caries y pérdida dentaria, lo que concuerda con investigaciones previas que han identificado una mayor vulnerabilidad a enfermedades bucodentales en personas que viven con VIH/SIDA1. La inmunosupresión característica de esta enfermedad puede predisponer a infecciones orales oportunistas y a una menor capacidad de defensa ante la caries y la periodontitis, impactando significativamente la calidad de vida de los pacientes2,3.
El análisis demográfico mostró que las mujeres presentaron un índice CPOD mayor que los hombres, lo que podría estar relacionado con factores biológicos, hábitos de higiene oral y acceso a la atención odontológica2. El análisis demográfico evidenció que las mujeres presentaron un índice CPO-D superior al de los hombres. Si bien este estudio no exploró directamente los factores biológicos, hormonales o conductuales que podrían influir en esta diferencia, la literatura especializada sugiere que las mujeres que viven con VIH podrían ser más vulnerables a alteraciones de la salud bucal, en parte debido a cambios hormonales que afectan la producción salival y a una mayor predisposición a condiciones relacionadas3,4. Esta situación podría incrementar el riesgo de caries y enfermedad periodontal, impactando negativamente en la calidad de vida4.
En cuanto a la edad, se observó que los participantes de entre 25 y 34 años presentaron la mayor cantidad de dientes afectados y lesiones cariosas activas, mientras que el grupo de 35 a 44 años registró el mayor número de piezas dentarias perdidas. Aunque este estudio no exploró los factores que podrían explicar estas diferencias, la literatura científica plantea que el daño dental podría aumentar progresivamente con la edad debido a factores acumulativos, como el acceso limitado a la atención odontológica y la exposición prolongada a condiciones sistémicas5. Estos resultados resaltan la necesidad de futuros estudios que analicen de manera específica los determinantes asociados a la progresión de la enfermedad bucal en personas que viven con VIH2,4.
En relación con el nivel socioeconómico, se observó que los participantes del estrato bajo presentaron un mayor número de piezas afectadas, mientras que aquellos del estrato medio registraron más piezas obturadas. Si bien este estudio fue de carácter descriptivo y no evaluó influencias causales, hallazgos similares han sido reportados en investigaciones previas, donde se asocia un menor nivel socioeconómico con una mayor prevalencia de caries no tratadas y enfermedad periodontal debido a barreras en el acceso a los servicios odontológicos6,7. Estudios realizados en América Latina y África refuerzan esta tendencia, destacando la necesidad de fortalecer los programas de prevención y acceso a la salud bucal en poblaciones vulnerables7,8.
Los resultados de este estudio son comparables con los obtenidos en otras poblaciones vulnerables. Por ejemplo, un estudio realizado en Colombia por Vásquez Hernández en 2018 encontró un índice CPOD alto en mujeres en situación de prostitución, mientras que en la India, Ankola en 2020 reportó un índice CPOD moderado (3.15) en trabajadoras sexuales8-10. Aunque estas poblaciones no son directamente comparables con los pacientes con VIH/SIDA, muestran que los grupos en situación de vulnerabilidad tienden a presentar problemas odontológicos severos debido a la falta de acceso a servicios de salud oral y factores socioeconómicos adversos10.
En el contexto de Paraguay, un estudio realizado por Gayoso et al. en 2021 identificó una alta prevalencia de infecciones orales en pacientes con VIH, resaltando la necesidad de un seguimiento odontológico más riguroso11. Investigaciones en Brasil y México12-17 han encontrado patrones similares, sugiriendo que las personas con VIH/SIDA tienen un riesgo significativamente mayor de enfermedad periodontal y lesiones cariosas debido a la inmunosupresión y los efectos adversos del tratamiento antirretroviral.
La alta necesidad de tratamientos rehabilitadores, conservadores y quirúrgicos observada en esta población coincide con los hallazgos de investigaciones previas que reportan una elevada carga de enfermedad bucal en personas que viven con VIH/SIDA1,11. Tal como señalaron Gayoso et al. en un estudio realizado en Paraguay, la infección por VIH se asocia frecuentemente a un deterioro progresivo de la salud oral, manifestado en infecciones oportunistas, lesiones cariosas no tratadas y pérdida de piezas dentarias18,19.
La infección por VIH plantea desafíos específicos en el ámbito odontológico, debido a la presencia de manifestaciones orales oportunistas, el riesgo de infecciones, la xerostomía asociada al tratamiento antirretroviral y la posible disminución de la respuesta inmune local20,21. Por ello, es fundamental que los odontólogos estén formados en protocolos de atención segura, manejo de lesiones bucales relacionadas con el VIH y estrategias de prevención orientadas a mejorar la calidad de vida de estos pacientes.
Uno de los principales desafíos de este estudio fue el sesgo de selección debido al uso de un muestreo no probabilístico, lo que limita la generalización de los resultados a toda la población con VIH en Paraguay. Además, el estigma asociado al VIH/SIDA pudo influir en la disposición de algunos pacientes a participar en el estudio, reduciendo el tamaño muestral. También, aunque se utilizó un índice estandarizado (CPOD), la ausencia de una evaluación longitudinal impide analizar la progresión de las enfermedades bucodentales en esta población.
Los hallazgos de este estudio evidencian la necesidad de intervenciones específicas en salud bucal para personas con VIH/SIDA. Se recomienda fortalecer la atención odontológica, incorporando programas de prevención y rehabilitación oral accesibles. También sería pertinente realizar estudios comparativos con otras poblaciones de Paraguay para evaluar si las condiciones varían en distintos centros de atención. Además, la implementación de programas de educación y promoción de la salud oral dirigidos a mejorar la adherencia a medidas preventivas en esta población podría contribuir significativamente a la reducción de enfermedades bucodentales, por lo que se sugiere ampliar futuras investigaciones con un diseño longitudinal para evaluar la evolución del estado de salud bucal en personas con VIH a lo largo del tiempo.
En conclusión, este estudio evidencia una elevada carga de enfermedad bucodental en personas que viven con VIH/SIDA, caracterizada por altos índices de caries, pérdida dentaria y necesidad de tratamiento rehabilitador. Si bien el diseño descriptivo no permite establecer relaciones causales, los resultados sugieren la importancia de considerar los factores sociodemográficos en la planificación de intervenciones. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de desarrollar estrategias de salud pública específicas que garanticen el acceso oportuno a la atención odontológica integral y contribuyan a mejorar la calidad de vida de esta población vulnerable.














