INTRODUCCIÓN
La neurofobia es un fenómeno descrito como el miedo o ansiedad que sienten los estudiantes de medicina hacia las neurociencias y la neurología clínica, debido a la dificultad percibida para aplicar conocimientos teóricos a situaciones clínicas. Este concepto fue introducido por el Dr. Ralph F. Jozefowicz en 1994, quien observó que aproximadamente la mitad de los estudiantes de medicina experimentaban neurofobia durante su formación1.
Estudios internacionales han demostrado que la neurofobia constituye una barrera significativa en la educación médica. Hernández et al. señalan que este miedo puede repercutir negativamente en el rendimiento académico y en la calidad del manejo de pacientes neurológicos2. A su vez, Díaz et al. subrayan que la enseñanza de la neurología implica desafíos pedagógicos que requieren un enfoque integral para reducir el miedo y mejorar la competencia en neurociencias3.
Aunque la mayoría de los estudios sobre neurofobia provienen de países anglosajones y europeos, investigaciones recientes han explorado este fenómeno en América Latina, revelando hallazgos similares. Diversos estudios han analizado las percepciones hacia la neurología en estudiantes de medicina, resaltando la prevalencia de la neurofobia en distintos niveles de formación. Schon et al. estudiaron las percepciones hacia la neurología entre estudiantes y médicos de varias instituciones, concluyendo que esta especialidad es percibida como una de las más difíciles en comparación con áreas como la cardiología y la gastroenterología4. De igual manera, una revisión sistemática de Moreno-Zambrano et al., con más de 6405 encuestados de distintos países, evidenció que la neurofobia suele asociarse con deficiencias en la enseñanza de neuroanatomía y neurofisiología, lo que limita la capacidad de los estudiantes para integrar estos conocimientos en la práctica clínica5. En España, un estudio de Lambea-Gil et al. encontró una prevalencia del 34.1 % entre los estudiantes de medicina, identificando como principales contribuyentes al fenómeno una metodología de enseñanza teórica (59.4 %), contenidos de neuroanatomía (47.8 %) y una falta de integración en el currículo de neurociencias6. McCarron et al. destacaron que el bajo conocimiento y la falta de confianza en neurología, en comparación con otras especialidades, suelen relacionarse con una enseñanza inadecuada de la neuroanatomía7.
En América Latina, la neurofobia también ha generado interés. En Colombia, casi la mitad de los estudiantes (48 %) reportó haber experimentado neurofobia, y el 69 % percibió la neurología como una de las especialidades más difíciles8. Por otra parte, en Paraguay, un estudio realizado por Morínigo et al. reveló una prevalencia de neurofobia del 54 % en estudiantes de postgrado de Medicina Interna, quienes identificaron como principales factores la deficiente enseñanza en neurociencias básicas (63.3 %) y la complejidad del examen físico neurológico (50 %)9. Este hallazgo es especialmente relevante, ya que evidencia que la neurofobia prevalece incluso en niveles avanzados de formación, donde se esperaría un mayor dominio de estas competencias. Esta situación resalta la necesidad de intervenciones educativas tempranas y continuas en neurociencias durante la formación médica en Paraguay.
La importancia de un enfoque activo e integrador entre la teoría neurológica y su aplicación en la práctica clínica es esencial, particularmente porque, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las afecciones neurológicas son la principal causa de mala salud y discapacidad en todo el mundo. Desde 1990, se ha registrado un incremento del 18 % del volumen total de discapacidades, enfermedades y muertes prematuras (años de vida ajustados en función de la discapacidad, AVAD) causadas por afecciones neurológicas10. Asimismo, un reciente estudio reportó que, en 2021, más de 3000 millones de personas en todo el mundo vivían con alguna afección neurológica11.
Actualmente, no existen estudios publicados sobre la frecuencia de la neurofobia en estudiantes de medicina en Paraguay. Por ello, este proyecto busca explorar y documentar este fenómeno en el contexto paraguayo, proporcionando información crítica que permitirá desarrollar estrategias educativas adaptadas a la realidad local. Los resultados de esta investigación podrán informar la implementación de estrategias educativas específicas que reduzcan la neurofobia y optimicen la formación médica en Paraguay, promoviendo una atención neurológica de mayor calidad en el futuro. Además, esta investigación no solo contribuirá a la literatura académica sobre la neurofobia, sino que también ayudará a mejorar el currículo de neurociencias en el país, ofreciendo una formación más integral y preparadora para los futuros médicos en Paraguay, quienes deberán enfrentar y manejar patologías neurológicas a lo largo de su carrera.
METODOLOGÍA
Diseño y muestreo
El estudio se enmarcó en el paradigma cuantitativo, de tipo observacional descriptivo, con un diseño de asociación cruzada, temporalmente prospectivo y de corte transversal12. El muestreo fue no probabilístico de conveniencia.
Participantes
El estudio incluyó a estudiantes de medicina mayores de edad, matriculados en universidades nacionales y privadas acreditadas por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES), y que aceptaron participar en la investigación. La recolección de datos se realizó entre enero y octubre de 2024.
Tamaño de la muestra
El tamaño de la muestra se calculó utilizando el paquete epidemiológico Epidat 4.2. Para una frecuencia esperada de neurofobia de 34,1 %6, un nivel de confianza del 95 %, una precisión de 5 %, el tamaño mínimo quedó establecido en 345 participantes13. Finalmente, la muestra incluyó a 413 estudiantes de medicina.
Variables y mediciones
Las participantes informaron sobre su edad, curso académico, contacto previo con enfermedades neurológicas, interés en neurociencias, percepción de dificultad de las neurociencias, y preferencias de especialización. La neurofobia se midió con un cuestionario autoadministrado de 18 ítems, adaptado del instrumento de Lambea-Gil et al., originalmente compuesto por 17 preguntas6. Se añadió un ítem adicional: ¿Has participado en investigaciones relacionadas a neurología o neurocirugía? (Sí/No). Asimismo, se ajustó la pregunta relacionada con la especialización eliminando la referencia al "MIR" (examen de especialización en España) y dejando únicamente la palabra "especialización" para adaptarla al contexto paraguayo. Este cuestionario ha demostrado validez en la medición de actitudes hacia la neurología6. El cuestionario final se encuentra en el apéndice de este artículo.
Análisis y gestión de datos
El análisis y la gestión de los datos se realizaron cargando la información en una planilla de cálculo, que posteriormente fue procesada utilizando el paquete estadístico SPSS, versión 29. El análisis incluyó estadísticas descriptivas, como frecuencias, porcentajes, medidas de tendencia central y dispersión. Para comparar proporciones entre grupos, se emplearon las pruebas χ². Los datos se almacenaron en una plataforma segura y se anonimizan antes de realizar el análisis. Se utilizó un nivel de significancia del 5 %.
Asuntos éticos
Este estudio fue aprobado por la Cátedra de Psicología Médica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción, Paraguay (Ref. 012-012-2023) y se llevó a cabo siguiendo los principios de confidencialidad, igualdad y equidad establecidos en la Declaración de Helsinki. Las participantes que desearan recibir retroalimentación sobre la encuesta fueron invitadas a contactar un correo electrónico designado para obtener sus respuestas o realizar sugerencias específicas.
RESULTADOS
Este estudio sobre neurofobia en estudiantes de medicina de Paraguay (n = 413), se analizaron las características académicas y antecedentes en neurociencias. La distribución de los participantes por año académico reveló que el 25,7 % correspondía al quinto año, seguido por el primer año con el 19,4 %, tercer año con el 16,5 %, segundo año con el 15,5 %, sexto año con el 13,8 % y cuarto año con el 9,2 %. La edad promedio de los participantes fue de 22,65 años ± 3,263. 61,3 % eran mujeres. En cuanto a la experiencia previa en neurociencias, el 23,0 % de los estudiantes había realizado prácticas en neurología o neurocirugía, y el 13,6 % informó haber participado en investigaciones relacionadas con estas disciplinas.
El 49,6 % de los encuestados reportó haber tenido contacto estrecho con enfermedades neurológicas, ya sea personalmente o a través de familiares o amigos cercanos que requirieron apoyo o cuidado. Respecto a la intención de elegir neurología o especialidades afines como carrera profesional, el 31,7 % se posicionó de manera neutral, el 24,0 % señaló que era probable, y el 9,9 % indicó una alta probabilidad. Sin embargo, un 34,4 % combinó respuestas de improbabilidad alta y muy alta, reflejando una significativa reticencia hacia esta especialidad.
El análisis de los niveles de miedo o rechazo hacia la neurología evidenció una distribución variada: el 17,9 % de los estudiantes reportó un nivel muy bajo de miedo, mientras que el 29,3 % expresó un nivel bajo. Por otro lado, un 33,9 % se ubicó en un nivel neutro, indicando una percepción intermedia, y el 16,5 % manifestó un nivel alto de miedo, seguido de un 2,4 % que describió este miedo como muy alto.
En cuanto a las causas de neurofobia y percepciones sobre la enseñanza en neurología, la neuroanatomía fue señalada como el principal factor de miedo, dificultad o rechazo por el 35,8 % de los estudiantes, seguida de áreas como neurofisiología, bioquímica y biología (28,6 %), y la percepción de una enseñanza excesivamente teórica (32,9 %). Otros factores mencionados incluyen la integración insuficiente de la enseñanza de neurociencias (20,8 %), las características de los pacientes y diagnósticos (16,9 %) y el examen físico neurológico (6,3 %). Además, un 18,4 % identificó otras causas no especificadas que contribuyen a su rechazo.
La percepción sobre la enseñanza en neurología mostró insatisfacción generalizada: el 69,2 % de los estudiantes la consideró insuficiente, mientras que solo el 28,8 % la calificó como adecuada, y apenas un 1,9 % la describió como excesiva. Esto evidencia una necesidad de mejorar la formación en este campo. Asimismo, el 81,1 % de los encuestados indicó que no dispone de suficientes oportunidades para participar en actividades extracurriculares relacionadas con la neurología, como talleres o conferencias, lo que podría limitar su interés y familiaridad con la especialidad. Respecto a la claridad sobre las tareas de un neurólogo en su práctica diaria, el 36,8 % afirmó tener claridad al respecto, mientras que solo el 10,4 % manifestó una comprensión muy clara. En contraste, el 23,0 % indicó poca claridad, y el 3,9 % señaló tener muy poca comprensión, lo que refleja una falta de exposición y orientación profesional.
En relación con la autopercepción de conocimientos en neurociencias (Tabla 1), se observó que la mayoría de los estudiantes calificaron sus habilidades como intermedias. Por ejemplo, el 40,9 % se consideró neutral en neuroanatomía, mientras que el 49,4 % expresó la misma percepción respecto a neurofisiología, biología y bioquímica. Sin embargo, áreas como farmacología mostraron una mayor proporción de estudiantes que se calificaron con conocimientos muy escasos (34,9 %), lo que pone de manifiesto posibles deficiencias formativas. Además, la semiología y la patología neurológica reflejaron altos niveles de inseguridad, con más del 20 % de los estudiantes clasificándose en categorías bajas.
Tabla 1: Percepción de conocimientos en neurociencias en estudiantes de medicina del Paraguay (n = 413)
| Variable | Muy escasos n (%) | Escasos N (%) | Neutro n (%) | Altos n (%) | Muy altos n (%) |
|---|---|---|---|---|---|
| Neuroanatomía | 41 (9,9) | 117 (28,3) | 169 (40,9) | 76 (18,4) | 10 (2,4) |
| Neurofisiología, Biología, Bioquímica | 34 (8,2) | 91 (22,0) | 204 (49,4) | 74 (17,9) | 10 (2,4) |
| Histología, Anatomía Patológica | 39 (9,4) | 102 (24,7) | 185 (44,8) | 76 (18,4) | 11 (2,7) |
| Semiología | 109 (26,4) | 90 (21,8) | 102 (24,7) | 98 (23,7) | 14 (3,4) |
| Patología neurológica | 105 (25,4) | 100 (24,2) | 1 (0,2) | 127 30,8) | 71 (17,2) |
| Diagnóstico diferencial | 114 (27,6) | 103 (24,9) | 132 (32,0) | 58 (14,0) | 6 (1,5) |
| Farmacología | 144 (34,9) | 112 (27,1) | 112 (27,1) | 40 (9,7) | 5 (1,2) |
En términos de las estrategias percibidas para mejorar la docencia en neurología (Tabla 2), se destaca la importancia de enfoques prácticos. El 56,9 % de los estudiantes consideró que un aumento en la cantidad o la calidad de las prácticas clínicas sería fundamental para mejorar la enseñanza. Asimismo, el 43,3 % subrayó la relevancia de clases mejor estructuradas y diseñadas. Los seminarios y talleres también fueron considerados muy importantes por el 45 % de los participantes.
Tabla 2: Contribución de los siguientes aspectos para mejorar la docencia en neurología en estudiantes de medicina del Paraguay (n = 413)
| Variable | No contribuiría n (%) | Contribuiría n (%) | Neutro n (%) | Fundamental n (%) | Muy fundamental n (%) |
|---|---|---|---|---|---|
| Más o mejores recursos en línea | 27 (6,5) | 132 (32,0) | 75 (18,2) | 108 (26,2) | 71 (17,2) |
| Más o mejores materiales de texto | 14 (3,4) | 105 (25,4) | 71 (17,2) | 132 (32,0) | 91 (22,0) |
| Más o mejores materiales de Histología, Anatomía Patológica | 22 (5,3) | 87 (21,1) | 99 (24,0) | 132 (32,0) | 73 (17,7) |
| Más o mejores clases | 4 (1,0) | 61 (14,8) | 36 (8,7) | 133 (32,2) | 179 (43,3) |
| Más o mejores prácticas clínicas | 3 (0,7) | 49 (11,9) | 20 (4,8) | 106 (25,7) | 235 (56,9) |
| Más o mejores seminarios/talleres/pequeños grupos | 5 (1,2) | 62 (15,0) | 47 (11,4) | 113 (27,4) | 186 (45,0) |
Los resultados obtenidos evidencian percepciones y actitudes significativas entre los estudiantes de medicina del Paraguay hacia diversas disciplinas médicas. En términos de interés (Tabla 3), las materias de cardiología y endocrinología destacaron como las de mayor atracción, con un 19,1 % y un 20,3 % de los estudiantes reportando un alto interés, respectivamente. En contraste, disciplinas como hematología y psiquiatría mostraron niveles más bajos de interés, siendo consideradas de alto interés solo por un 9,2 % y un 11,4 % de los encuestados, respectivamente. Un aspecto relevante es que una proporción considerable de estudiantes se posicionó de manera neutral respecto a su interés en casi todas las materias, lo que podría reflejar una limitada exposición o falta de motivación hacia estas áreas del conocimiento.
En cuanto a la percepción de dificultad (Tabla 3), cardiología y neurología fueron identificadas como las materias más complejas, con un 30,0 % y un 22,3 % de los estudiantes clasificándolas como difíciles, respectivamente. La percepción de neurología como una asignatura desafiante podría estar relacionada con los niveles de neurofobia identificados previamente, sugiriendo una posible conexión entre la complejidad percibida y las actitudes negativas hacia esta especialidad.
En relación con la comodidad y seguridad al realizar exploraciones en pacientes con afecciones relacionadas con estas disciplinas (Tabla 4), se observa que una proporción significativa de estudiantes experimenta incomodidad o inseguridad, particularmente en el caso de pacientes con problemas neurológicos. Un 10,9 % de los encuestados reportó sentirse muy incómodo al realizar estas exploraciones, mientras que un 16,5 % manifestó sentirse inseguro.
Además, la probabilidad de elegir estas especialidades como carrera profesional es especialmente baja en el caso de psiquiatría, con un 30,5 % de los estudiantes indicando una muy baja probabilidad de optar por esta especialidad.
Tabla 4: Percepción de comodidad y seguridad, y probabilidad de elegir especialidades en estudiantes de medicina del Paraguay (n = 413)
En el análisis de la percepción y actitudes hacia la neurología, se identificaron diferencias estadísticamente significativas en diversos aspectos, destacando variaciones relevantes según el curso, como se detalla en la Tabla 5. La participación en prácticas previas de neurología o neurocirugía mostró una diferencia significativa entre cursos (χ² = 32,690; gl = 5; p < 0,001), con los estudiantes de quinto y sexto año registrando una mayor participación.
El nivel de miedo o rechazo hacia la neurología también presentó diferencias significativas (χ² = 35,120; gl = 20; p = 0,019), observándose una tendencia decreciente en los cursos superiores. Sin embargo, este miedo persistió en algunos estudiantes, incluso en los niveles avanzados. Por otro lado, la percepción de conocimientos en neuroanatomía varió de manera significativa por curso (χ² = 46,699; gl = 20; p = 0,001), destacándose que los estudiantes de los primeros años se consideran menos competentes en esta área.
Asimismo, las atribuciones de miedos o dificultades a la enseñanza eminentemente teórica resultaron significativas (χ² = 21,292; gl = 5; p = 0,001), sugiriendo que el enfoque pedagógico tiene un impacto notable en las actitudes hacia la neurología. De manera similar, la atribución de dificultades relacionadas con la comprensión de la neurofisiología, bioquímica y biología también evidenció diferencias relevantes (χ² = 17,721; gl = 5; p = 0,003), subrayando la necesidad de implementar estrategias educativas más efectivas y dinámicas en estas áreas.
DISCUSIÓN
La distribución de los estudiantes por año académico en este estudio es reveladora, destacándose la representación del quinto año (25,7 %). Este hallazgo podría estar relacionado con la mayor exposición teórica, y en menor medida práctica, que los estudiantes de cursos avanzados tienen hacia la neurología. La literatura indica que tanto el currículo académico como la calidad de la enseñanza clínica pueden influir significativamente en la percepción e interés por una especialidad14,15. Sin embargo, la disminución del interés hacia la neurología observada en los estudiantes de cursos superiores podría reflejar deficiencias en el enfoque pedagógico o en las oportunidades prácticas, lo que demanda intervenciones para fomentar un aprendizaje más significativo.
La baja participación en prácticas e investigaciones previas en neurología, reportada por solo el 23,0 % y 13,6 % de los estudiantes, respectivamente, es consistente con estudios previos que identifican la insuficiente exposición práctica como un factor determinante en el desarrollo de neurofobia5,16. Esta carencia podría disminuir la confianza y competencia de los estudiantes, limitando su interés por especializarse en neurología. En otros estudios se ha demostrado que las experiencias prácticas supervisadas y la investigación activa son herramientas efectivas para aumentar el interés y la comprensión de las especialidades médicas17.
Un hallazgo relevante es que el 49,6 % de los estudiantes tuvo contacto estrecho con enfermedades neurológicas en familiares, amigos o en su propia experiencia. Este contacto puede tener efectos opuestos: por un lado, fomentar la empatía y el interés, y por otro, aumentar la percepción de la complejidad y el desafío asociado a esta especialidad18,19. Este fenómeno podría reforzar la ambivalencia o el rechazo hacia la neurología en algunos estudiantes.
La probabilidad de elegir neurología como especialidad profesional mostró datos preocupantes, con un 41,6 % de los estudiantes ubicándose en las categorías de improbabilidad (1 o 2). Este resultado es comparable con estudios internacionales que identifican la neurofobia como un fenómeno frecuente en estudiantes de medicina, atribuido a la complejidad percibida de la disciplina20. Sin embargo, la proporción de estudiantes que se posiciona de manera neutral (31,7 %) representa una población susceptible de ser influenciada positivamente mediante cambios curriculares e intervenciones educativas21-23.
El miedo o rechazo hacia la neurología afecta a una parte considerable de los estudiantes. El 33,9 % reportó niveles neutros de miedo, lo que indica una percepción intermedia que podría ser modificada con intervenciones apropiadas. Estudios previos sugieren que esta actitud se relaciona con la densidad de información y la interconectividad de los conceptos en neurología, que pueden generar inseguridad y ansiedad24,25. Estas percepciones deben abordarse mediante enfoques pedagógicos que simplifiquen los conceptos y promuevan la confianza.
Factores específicos como la neuroanatomía (35,8 %) y la enseñanza eminentemente teórica (32,9 %) fueron destacados como principales causas de neurofobia. La insuficiencia en la comprensión de la neuroanatomía puede dificultar la integración de conocimientos clínicos, mientras que la enseñanza teórica limita la experiencia práctica, esencial para consolidar conocimientos y generar confianza26,27. Es crucial integrar metodologías prácticas e interactivas en la enseñanza de la neurología.
La percepción de la docencia como insuficiente (69,2 %) refleja una insatisfacción generalizada con el currículo actual. Es necesario revisar la formación académica para incluir simulaciones clínicas, prácticas supervisadas y tecnologías educativas innovadoras, lo que ha demostrado ser efectivo en otros contextos28-30. Además, la falta de oportunidades extracurriculares (81,1 %) limita el desarrollo de habilidades prácticas y el interés en neurología. Estas actividades deben incorporarse para fomentar una mayor exposición y compromiso con la especialidad31,32.
La falta de claridad sobre las funciones de un neurólogo también puede influir negativamente en la elección de la especialidad. Solo el 10,4 % de los estudiantes reportó una comprensión clara de las tareas de un neurólogo, lo que refuerza la necesidad de exponer a los estudiantes a roles específicos de la especialidad para reducir el desconocimiento y promover su interés33. Finalmente, las deficiencias en áreas críticas como farmacología (34,9 % de estudiantes reportando conocimientos muy escasos) resaltan la necesidad de implementar estrategias educativas que combinen teoría con práctica para mejorar la competencia clínica.
Limitaciones y fortalezas
Entre las limitaciones de este estudio, destaca su diseño transversal, que impide establecer relaciones causales entre las variables analizadas, sugiriendo la utilidad de estudios longitudinales en investigaciones futuras. Otra limitación es la naturaleza autoinformada de los datos, susceptible a sesgos de deseabilidad social o errores de memoria. La ausencia de datos cualitativos limita la comprensión de las razones subyacentes al miedo o rechazo hacia la neurología, lo que podría ser explorado mediante estudios mixtos. Finalmente, la variabilidad en la exposición práctica entre los años académicos sugiere la necesidad de un enfoque más estratificado. Entre las fortalezas, se encuentra el tamaño muestral significativo y la cobertura de múltiples aspectos relacionados con la neurofobia y la educación neurológica. Este enfoque integral permite identificar áreas clave para la mejora del currículo y las estrategias pedagógicas.
Implicancias para la docencia médica
Los hallazgos de este estudio tienen importantes implicancias para la educación médica. La necesidad de integrar más experiencias prácticas, enfoques interactivos y tecnologías innovadoras en la enseñanza de la neurología es evidente. La creación de oportunidades extracurriculares, como talleres y conferencias, y la incorporación de simulaciones clínicas y prácticas supervisadas pueden fomentar la confianza y el interés de los estudiantes. Además, mejorar la claridad sobre las funciones de un neurólogo y estructurar mejor el contenido teórico podría mitigar la percepción de dificultad y aumentar la motivación.
CONCLUSIÓN
Este estudio evidencia una alta prevalencia de neurofobia y percepciones negativas hacia la neurología entre los estudiantes de medicina en Paraguay. Factores como la insuficiencia en la formación académica, el enfoque teórico de la enseñanza y la falta de oportunidades prácticas son contribuyentes clave al rechazo y miedo hacia esta especialidad. Los datos resaltan la necesidad de revisar el currículo para incorporar metodologías pedagógicas dinámicas y prácticas, además de fomentar actividades extracurriculares que aumenten la confianza y la exposición de los estudiantes a la neurología. Mejorar la claridad sobre las funciones de un neurólogo y estructurar mejor los conceptos complejos también podría aumentar el interés y reducir la percepción de dificultad. Estos hallazgos subrayan la importancia de un enfoque educativo integral que prepare a los estudiantes de manera efectiva para abordar esta especialidad médica, fomentando una mayor aceptación y especialización futura en neurología.
















