INTRODUCCIÓN
En general, las vacunas se implementan para prevenir el brote de enfermedades peligrosas, infecciosas y, a veces, incurables, lo que las convierte en una medida preventiva esencial en las prácticas médicas actuales.
Los académicos y profesionales de la salud corren un mayor riesgo de contraer enfermedades infecciosas debido al contacto rutinario con personas y entornos infectados 1. En muchos países, principalmente países subdesarrollados y en desarrollo, las condiciones de trabajo y los entornos de prácticas de los profesionales de la salud se caracterizan por la falta de personal, cargas de trabajo excesivas, estrés, exposición a riesgos laborales, entornos inseguros, enfermedades profesionales y violencia, que pueden provocar daños a la salud de los trabajadores 2.
Las Instituciones de Educación Superior que ofrecen carreras de medicina y otras áreas de la salud, tienen un papel esencial en incentivar los programas de inmunización y control de infecciones de los estudiantes de medicina, para que, de esta manera, sea posible asegurar la reducción de los riesgos de adquisición de enfermedades inmunoprevenibles. Los datos demuestran una relación positiva entre la infraestructura de los entornos hospitalarios o sanitarios, la vacunación profiláctica obligatoria y la reducción de la tasa de incidencia de enfermedades infecciosas 3,4.
Según datos publicados, los agentes etiológicos de enfermedades infecciosas más prevalentes son el virus de la hepatitis B (VHB), la hepatitis C (VHC) y la inmunodeficiencia humana adquirida (VIH) 5.
Los estudiantes de las carreras de medicina desde los primeros semestres están expuestos a un mayor riesgo de enfermedades inmunoprevenibles, siendo fundamental cumplir con las medidas de seguridad, como, por ejemplo, la inmunización a través de vacunas 3.
La pandemia de COVID-19 dio lugar a un aumento significativo de la conciencia sobre el papel de la vacunación. Inicialmente, el distanciamiento social, la cuarentena y las medidas higiénicas fueron las únicas respuestas a la COVID-19 6. Sin embargo, la esperanza de luchar realmente contra el virus solo se despertó con la disponibilidad de vacunas contra la COVID-19 a finales de 2020. Curiosamente, si bien la esperanza se aumentó con el desarrollo de vacunas exitosas, esto fue directamente paralelo con el escepticismo sobre la vacunación 7.
El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de Paraguay es el responsable de las vacunaciones, ayudando a controlar muchas enfermedades endémicas, los reportes luego de la pandemia refieren que algunas vacunas han sido desatendidas entre las que podemos mencionar la Fiebre Amarilla, la Tuberculosis y el Sarampión, siendo esta última, motivo de gran preocupación debido al abrupto aumento del número de casos en los últimos años a nivel nacional 8.
Esto demuestra la importancia de las actitudes relacionadas con la vacunación en relación con el enorme potencial de la vacunación debería ser un componente integral de la educación médica y también es una práctica común en las facultades de medicina, este aspecto ha recibido poca atención en los planes de estudio de medicina de pregrado en todo el mundo y la transferencia de conocimientos con respecto al contenido o los factores preventivos de las vacunas ha sido ineficaz hasta ahora, a pesar de la información actualizada, basada en la evidencia y fácilmente disponible 9.
Así, el objetivo de la presente investigación fue analizar el estado de vacunación de los estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción en la filial de Santa Rosa del Aguaray durante el año 2023.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio descriptivo, observacional en el que se incluyeron a todos los estudiantes matriculados durante el año 2023 en la Facultad de medicina de la Universidad Nacional de Asunción en la filial de Santa Rosa del Aguaray.
Para este estudio se creó una ficha de recolección de datos de variables demográficas y el estado de vacunación de los estudiantes.
El tamaño de la muestra del estudio se calculó con el programa WinEpi en prevalencia: 57%, margen de error: 3%, nivel de confianza: 99%, efecto de diseño: 3 y se encontró que el tamaño mínimo de la muestra a alcanzar era de 186. Se calculó y restó una tasa de no respuesta del 10% quedando como n final: 167 individuos.
Previa firma del consentimiento informado de todos los sujetos involucrados en el estudio, se recolectó información sobre las variables siguientes: edad, sexo, procedencia, curso actual, estado de vacunación para la edad y dosis de las mismas, en el caso de la vacunación contra influenza se solicitó información del año de la última aplicación.
Se tabularon los datos en un archivo del programa Excel de Microsof ®, y el análisis estadístico mediante el programa Epi Info ® mostrando frecuencias absolutas y relativas, además de las respectivas medias y desviación estándar, según tipo de variable.
Aspectos éticos: En todo momento se conservó la confidencialidad de los estudiantes, el trabajo fue aprobado por la Dirección de Investigación de la facultad de ciencias médicas de la UNA (filial), los participantes firmaron consentimiento informado antes de su participación en el estudio.
RESULTADOS
De un total de 223 alumnos matriculados, 169 alumnos aceptaron participar del estudio (75,8%), de los cuales 102 son del sexo femenino (60,4 %) con una razón de 1,5:1. La distribución por edad agrupada se muestra en la tabla 1, donde se colocaron por intervalos de frecuencia por grupo etario. La edad promedio fue de 23 ( 2 años.
El grupo etario de 22 a 25 años fue predominante (60,9%), en cuanto a la procedencia la mayoría procede del Departamento de San Pedro (76,9%) (Tabla 1).
Tabla 1 Características demográficas de estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción en Santa Rosa del Aguaray, 2023 N= 169
En cuanto a la distribución de los cursos se observó una distribución similar con un promedio de 33,8 ( 3,7 estudiantes por año, siendo el 3er curso (6to semestres) el de menor participación con 28 alumnos (16,6%), seguido de los del 5to curso (10mo semestre) con 33 alumnos (19,5%), segundo y cuarto curso (2do y 8vo semestre respectivamente) los de mayor participación con 37 estudiantes cada uno (21,9%).
Para la cobertura de vacunación se tuvieron en cuenta las vacunas contra COVID 19, Tétanos, Sarampión y Rubeola, Hepatitis B, Fiebre amarilla, Influenza y HPV, siendo esta última la de menor cobertura con solo el 45% de los estudiantes y con la vacuna contra COVID 19 la de mayor cobertura en el 98,8% (Figura 1)

Figura 1 Cobertura de vacunación en estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción en Santa Rosa del Aguaray, 2023 N= 169
Considerando la importancia del esquema completo de vacunación, en las que corresponden a las vacunas contra Hepatitis B, Tétanos y COVID 19 se indagó sobre la cantidad de dosis, la distribución se observa en la Figura 2.
Si bien la cobertura de tétanos fue del 95,9% (Figura 1), solo 47 alumnos (29%) tienen el esquema completo (Figura 2), en el caso de hepatitis B vemos que ese número es menor con solo 33 alumnos (23%) con esquema completo, a diferencia de COVID 19 en donde 82, (49%) tienen 3 dosis, 14 alumnos (8%) tienen 4 dosis.

Figura 2 Dosis de vacunación contra Hepatitis B, Tétanos y COVID 19 en estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción en Santa Rosa del Aguaray, 2023 N= 169
En el caso de la vacuna contra influenza que es anual, indagamos sobre el año de aplicación de la última dosis, tal como se observa en el Figura 3, solo 4 (2,8%) y 56 (39,2%) podemos decir que tienen cobertura ya que fueron vacunados entre este y el año pasado, es decir que el 58% de los alumnos no está cubierto contra influenza.
DISCUSIÓN
Aunque las Instituciones de Educación Superior exigen vacunación de los estudiantes para el inicio de las prácticas clínicas, datos de la literatura revelan que un gran contingente de estudiantes de facultades de medicina en varios países desconoce su estado de vacunación actual de sus estudiantes 10. Este hecho evidencia un vacío en los programas de prevención primaria por parte de las Universidades, ya que los académicos del campo de la salud como los médicos y estudiantes, están expuestos, desde los primeros períodos del curso, a ambientes posiblemente contaminados, y el hecho de no tener el esquema completo de vacunación, no es motivo de restricción académica a los estudiantes.
Una posible explicación es el hecho de que los propios ambientes hospitalarios no exigen la inmunización completa de los estudiantes de la carrera de atención a la salud al iniciar sus prácticas, por lo que las facultades descuidan presentar el carné de vacunación completo o las vacunas obligatorias al momento de la inscripción, de manera obligatoria a los estudiantes.
Estudios previos han expresado gran preocupación respecto de la vacunación recomendada para estudiantes de medicina contra las siguientes enfermedades: Hepatitis A y B, Influenza, Sarampión, Paperas, Rubéola, Neumococos, Tétanos, Difteria, Varicela y Tuberculosis 11,12,13.
En países como Brasil se registraron bajas coberturas de vacunación de enfermedades prevenibles por vacunas en algunos profesionales de la salud y entre esas enfermedades se encuentran la tuberculosis (81%), hepatitis B (64%) y el tétanos (60%) 14, en nuestra serie las cifras son más alentadoras con el 95,9% de la población vacunada contra tétanos y 85,2% contra hepatitis, cabe destacar que en el caso de la Hepatitis B y el tétanos, en el ambiente de trabajo, están asociados a un accidente con objetos corto punzantes y a la falta de uso de equipos esenciales de protección 9.
Es necesario considerar brindar un incentivo a toda la población y especialmente a aquellos individuos expuestos a riesgos laborales, para garantizar una cobertura de vacunación efectiva y minimizar riesgos de transmisión de enfermedades infecciosas prevenibles 15
El presente estudio reveló una alta cobertura vacunal para COVID-19 entre los estudiantes de medicina de la Universidad Nacional de Asunción, sin embargo, se observó una baja cobertura en otras vacunas esenciales como la del Virus del Papiloma Humano (HPV) y una proporción significativa de estudiantes no completaron el esquema de vacunación para Hepatitis B y Tétanos.
CONCLUSIÓN
Los resultados obtenidos resaltan la necesidad de mejorar las estrategias educativas y los programas de inmunización dirigidos a estudiantes de carreras de la salud, ya que están expuestos a un mayor riesgo de contraer enfermedades inmunoprevenibles en los entornos clínicos. Además, es fundamental promover políticas que garanticen el cumplimiento del esquema vacunal completo antes del inicio de las prácticas clínicas, a fin de proteger tanto a los estudiantes como a los pacientes con los que interactúan. Fortalecer estas medidas es crucial para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas en los hospitales y garantizar la seguridad en la atención médica.















