INTRODUCCIÓN
La implementación de medidas de prevención en salud ocupacional frente al riesgo químico ha avanzado significativamente en los países desarrollados. Sin embargo, a nivel global, la capacidad para gestionar la exposición a sustancias peligrosas y proteger la salud de los trabajadores lucha por mantenerse al día con la expansión de su uso, una brecha especialmente pronunciada en las naciones en desarrollo1.
En este contexto, es fundamental generar información confiable que permita identificar y monitorear los riesgos en actividades laborales específicas, como aquellas que implican el contacto con materiales de potencial toxicidad. El análisis de parámetros hematológicos y bioquímicos es una herramienta clave para este monitoreo.
La gasolina comercializada contiene diversos solventes orgánicos volátiles. Aunque se presenta como una mezcla compleja, sus principales componentes tóxicos son el benceno, el tolueno y el xileno (BTX). Estos compuestos actúan fundamentalmente sobre el sistema nervioso central, pudiendo causar somnolencia, fatiga y cefalea2. Además, múltiples estudios han demostrado que pueden alterar la función de la médula ósea, induciendo cambios en la producción de glóbulos rojos, leucocitos y plaquetas3-6.
La toxicocinética del BTX se caracteriza por una rápida absorción pulmonar de sus vapores, facilitada por su naturaleza lipofílica. Una vez en el organismo, estos compuestos se distribuyen a diversos órganos diana y son biotransformados principalmente en el hígado para facilitar su excreción7. Este proceso hepático es una vía común para el grupo BTX, ya que los tres hidrocarburos son metabolizados inicialmente por la misma isoenzima del citocromo P450, la CYP2E1, antes de entrar en las fases de conjugación que los preparan para su eliminación renal2. De forma paralela a esta función, se ha reportado una asociación entre la actividad de esta enzima y la generación de especies reactivas de oxígeno (ROS), un mecanismo de alteración celular8.
En Paraguay, el sector de distribución de combustibles ha experimentado una notable expansión. Específicamente en la región de Alto Paraná, existe un número considerable de trabajadores en estaciones de servicio. Según un listado oficial proporcionado por la Municipalidad de Ciudad del Este, a la fecha del estudio en 2023 se encontraban habilitadas 65 estaciones de servicio en la ciudad, lo que dimensiona el universo de trabajadores en contacto directo con los componentes de la gasolina9. Esta población laboral está en contacto directo y continuo con los componentes de la gasolina durante su jornada, que la expone a los riesgos de salud mencionados.
Teniendo en cuenta estos antecedentes, el presente estudio se propuso describir los valores basales de los parámetros hematológicos y hepáticos en un grupo de trabajadores de estaciones de servicio de Ciudad del Este, y comparar de manera descriptiva los resultados según distintos rangos de antigüedad laboral.
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño metodológico
Este trabajo observacional, no experimental, descriptivo, con enfoque cuantitativo y de corte transversal se realizó con el objetivo de evaluar parámetros hematológicos y hepáticos de 49 trabajadores de estaciones de servicio que realizan expendio de combustibles. Los participantes fueron seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los criterios de inclusión para este estudio abarcaron a trabajadores de las estaciones de servicio ubicadas en Ciudad del Este, siempre que fueran mayores de 18 años y hubieran aceptado participar voluntariamente. Por otro lado, los criterios de exclusión consideraron a aquellos trabajadores que se negaron a firmar el consentimiento informado, así como a quienes presentaban un hábito de consumo frecuente de alcohol o tabaco. Adicionalmente, se excluyó a los participantes con antecedentes de enfermedades hepáticas o hematológicas cuya antigüedad en el rubro fuera menor a un año.
De un total de 65 estaciones habilitadas en la ciudad, se incluyeron 15, elegidas según disponibilidad de acceso, aceptación institucional y la aceptación voluntaria de los trabajadores y su firma del consentimiento informado. Las estaciones participantes se distribuyeron en distintos puntos geográficos de la ciudad, incluyendo los barrios San José, Boquerón, Santa Ana, Área 2, Km 4 y Km 6/5, lo que permitió una variabilidad espacial y operativa en términos de ubicación, condiciones laborales y nivel de exposición ambiental.
La recolección de datos y los análisis clínicos se llevaron a cabo durante los meses julio - agosto 2023.
Recolección de datos personales y antropométricos
Previa firma de una nota de consentimiento informado, se empleó un cuestionario para la recolección de datos como: edad, sexo, antigüedad laboral, conocimiento de equipo de protección personal. El peso corporal se registró empleando una balanza personal BRAVO para la medición del peso y cinta métrica para la altura. Mediante una fórmula matemática se obtuvieron los valores del IMC de cada sujeto. El estado nutricional fue clasificado con ayuda del estándar designado por la OMS10.
Determinación del perfil hematológico y hepático
Las muestras de sangre fueron extraídas por venopunción siguiendo normas estándar de bioseguridad y asepsia, recolectando 2 mL en tubos con EDTA para hemograma y 3 mL en tubos secos para pruebas hepáticas. La recolección fue realizada por personal capacitado en el lugar de trabajo, utilizando material estéril y descartable.
La determinación de parámetros del perfil hepático se hizo con el equipo automatizado de química hepática BS-200E/BA-88A para determinación de bilirrubina total, directa y GGT empleando reactivos de la marca HUMAN.
El análisis del hemograma utilizó el analizador hematológico automatizado Humacount 30TS basado en el principio de la impedancia eléctrica para el contaje de las poblaciones celulares (glóbulos rojos, blancos y plaquetas), así como de espectrofotometría de absorción para la medición de hemoglobina, VCM a partir del histograma de los glóbulos rojos, HCM y CHCM mediante cálculo matemático realizado por el mismo equipo. Para la fórmula leucocitaria se llevó a cabo el método manual de preparación del frotis sanguíneo con posterior tinción de May-Grunwald-Giemsa.
Análisis estadístico
Los datos obtenidos fueron organizados e introducidos en planillas de Microsoft Excel 2019, donde se realizó una primera depuración, codificación y estructuración de las variables de estudio, también se utilizó en la sistematización y elaboración de tablas, así como en el análisis estadístico, aplicando medidas de estadística descriptiva (medias, frecuencias y desviación estándar). Posteriormente, se empleó el software SPSS Statistics versión 25 para llevar a cabo la prueba ANOVA para evaluar diferencias en los parámetros según la antigüedad laboral.
Asuntos éticos
El protocolo de este trabajo ha sido aprobado por el Comité de Ética, y se ha obtenido el consentimiento informado de los sujetos del estudio. El documento que certifica esta aprobación será anexado.
Protección de personas
Los procedimientos seguidos se ajustaron a las normas éticas del comité de experimentación humana y a los estándares del CIOMS, conforme a la Declaración de Helsinki.
RESULTADOS
Para el presente estudio se visitaron 15 estaciones de servicio localizadas en Ciudad del Este, fueron encuestados 59 trabajadores con cargo exclusivo de expendio de gasolina, de los cuales se analizaron muestras de 49 de ellos debido a que cumplían los criterios de inclusión, y aceptaron participar de forma voluntaria en el trabajo de investigación. De estos trabajadores 12 eran del sexo femenino y 37 del masculino, el rango de antigüedad en el rubro de los mismos es de 1 a 24 años (X̅: 6 ± 5,9), mientras que el rango de edad se extiende de 18 a 61 años (X̅: 31 ± 9,3). En la Tabla 1 se presentan las características generales y ocupacionales de la población en estudio.
Tabla 1. Características generales de los trabajadores de las Estaciones de Servicio de Ciudad del Este, Paraguay (n=49).
| Características | |
|---|---|
| Sexo (n, %) | |
| Masculino | 37 (76%) |
| Femenino | 12 (24%) |
| Edad (años) | X̅: 31 (DE: ± 9,3) |
| Antigüedad laboral (años) | 6 (DE: ±5,9) |
| Estado nutricional (n, %) | |
| Desnutrido | 0 (0%) |
| Normopeso | 17 (35%) |
| Sobrepeso | 22 (45%) |
| Obesidad | 10 (20%) |
| Uso de equipos de protección personal | |
| Sí | 49 (100%) |
| No | 0 (0%) |
| Tipo de Equipo de protección personal utilizado | |
| Solo uniforme | 1 (2%) |
| Uniforme y botas | 47 (96%) |
| Guantes, uniforme y botas | 1 (2%) |
| Mascarilla | 0 (0%) |
| Capacitación sobre salud laboral y medidas de seguridad ocupacionales | |
| Si | 32 (65%) |
| No | 17 (35%) |
Con respecto al comportamiento de los parámetros hematológicos evaluados los resultados revelan diferencias entre hombres, mujeres y el total de la muestra. En los hombres, todas las medias se mantuvieron dentro de los valores de referencia, mientras que en las mujeres solo se observó un ligero aumento en el porcentaje medio de linfocitos (38%) respecto al rango normal (23–35%). No obstante, al analizar la proporción de sujetos con alteraciones, se identificó que en los hombres predominaron las alteraciones en hemoglobina (29,7%), glóbulos rojos (21,6%) y linfocitos (59,5%), mientras que en las mujeres se observó mayor frecuencia de alteraciones en neutrófilos (66,7%), linfocitos (58,3%) y eosinófilos (50%). En ambos sexos no se detectaron alteraciones en los basófilos. Tabla 2.
Tabla 2. Distribución y variabilidad de parámetros hematológicos por sexo.
| Parámetro | Hombres | Mujeres | Total | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Media y DE | N (%) de pacientes con alteraciones | Media y DE | N (%) de pacientes con alteraciones | Media y DE | N (%) de pacientes con alteraciones | |
| GB (/mm3) | 7513 ± 1839 | 3 (8,1%) | 7329 ± 1356 | 0 (0,0%) | 7468 ± 1722 | 3 (6,1%) |
| GR (/mm3) | 5192703 ± 386880 | 8 (21,6%) | 4437500 ± 253059 | 0 (0,0%) | 5007755 ± 484352 | 8 (16,3%) |
| HB (g/dl) | 14,65 ± 1,07 | 11 (29,7%) | 13,08 ± 1,08 | 0 (0,0%) | 14,26 ± 1,26 | 11 (22,4%) |
| HTO (%) | 45,90 ± 3,23 | 3 (8,1%) | 40,10 ± 2,52 | 0 (0,0%) | 44,47 ± 3,95 | 3 (6,1%) |
| Plaquetas (/mm3) | 224378 ± 49794 | 3 (8,1%) | 241250 ± 55637 | 1 (8,3%) | 228510 ± 51212 | 4 (8,2%) |
| Neutrófilos (%) | 57 ± 8 | 20 (54,1%) | 57 ± 10 | 8 (66,7%) | 57 ± 9 | 28 (57,1%) |
| Linfocitos (%) | 35 ± 8 | 22 (59,5%) | 38 ± 9 | 7 (58,3%) | 36 ± 9 | 29 (59,2%) |
| Monocitos (%) | 5 ± 2 | 8 (21,6%) | 4 ± 1 | 0 (0,0%) | 4 ± 2 | 8 (16,3%) |
| Eosinófilos (%) | 3 ± 2 | 13 (35,1%) | 1 ± 1 | 6 (50,0%) | 2 ± 2 | 19 (38,8%) |
| Basófilos (%) | 0 ± 0 | 0 (0,0%) | 0 ± 0 | 0 (0,0%) | 0 ± 0 | 0 (0,0%) |
Con respecto a los parámetros de la química hepática analizados, el 8,16% (n=4) de ellos presenta valores séricos alterados en al menos uno de los parámetros analizados, todos ellos son del sexo masculino. De los 4 parámetros hepáticos analizados (GGT, BT, BD, BI), 3 se encontraron alterados (BT, BD, BI) y su distribución se describe a continuación (Tabla 3).
Tabla 3. Distribución y variabilidad de parámetros hepáticos por sexo.
| Parámetro | Hombres | Mujeres | Total | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Media y DE | N (%) de pacientes con alteraciones | Media y DE | N (%) de pacientes con alteraciones | Media y DE | N (%) de pacientes con alteraciones | |
| GGT (U/l) | 22 ± 9 | 0 (0,0%) | 16 ± 7 | 0 (0,0%) | 21 ± 9 | 0 (0,0%) |
| BT (mg/dl) | 0,64 ± 0,43 | 3 (8,1%) | 0,51 ± 0,14 | 0 (0,0%) | 0,61 ± 0,38 | 3 (6,1%) |
| BD (mg/dl) | 0,19 ± 0,10 | 1 (2,7%) | 0,20 ± 0,04 | 0 (0,0%) | 0,19 ± 0,09 | 1 (2,0%) |
| BI (mg/dl) | 0,46 ± 0,34 | 4 (10,8%) | 0,32 ± 0,13 | 0 (0,0%) | 0,42 ± 0,31 | 4 (8,2%) |
Con respecto al comportamiento del hemograma en relación con la antigüedad, solo se observa un aumento lineal de la media de los glóbulos rojos, hematocrito, hemoglobina y monocitos. Mientras que las plaquetas presentan un comportamiento inverso. Sin embargo, todos ellos se mantienen dentro del rango de referencia (a excepción de los glóbulos rojos) y no presentan significancia estadística (Tabla 4).
Tabla 4. Media y significancia estadística de los parámetros hematológicos en relación a los años de antigüedad laboral.
| Parámetro | Años de antigüedad | Valor p* | |||
|---|---|---|---|---|---|
| 1 a 6 (n=31) | 7 a 12 (n=9) | 13 a 18 (n=7) | 19 a 24 (n=2) | ||
| Glóbulos blancos (/mm3) | 7449 | 8685 | 6416 | 6570 | 0,134 |
| Glóbulos rojos (/mm3) | 4877419 | 5213333 | 5230000 | 5325000 | 0,097 |
| Hemoglobina (g/dL) | 13,98 | 14,83 | 14,64 | 14,65 | 0,231 |
| Hematocrito (%) | 43,53 | 46,06 | 46,23 | 45,72 | 0,182 |
| VCM (fl) | 89,35 | 88,33 | 88,57 | 85,50 | 0,455 |
| HCM (pg) | 28,72 | 28,47 | 28,10 | 27,45 | 0,599 |
| CHCM (g/dl) | 32,18 | 32,18 | 31,74 | 32,00 | 0,798 |
| Plaquetas (/mm3) | 234846 | 242750 | 205200 | 163000 | 0,204 |
| Neutrófilos (%) | 58,13 | 56,56 | 54,00 | 61,00 | 0,615 |
| Linfocitos (%) | 35,61 | 35,00 | 38,00 | 30,50 | 0,569 |
| Monocitos (%) | 4,13 | 4,44 | 5,57 | 6,50 | 0,239 |
| Eosinófilos (%) | 1,81 | 3,67 | 2,42 | 2,00 | 0,096 |
| Basófilos (%) | 0,32 | 0,33 | 0,00 | 0,00 | 0,605 |
*Prueba de ANOVA. Nivel de significancia 0,05.
En la Tabla 5 se presentan los valores de la media del comportamiento de los parámetros hepáticos evaluados con respecto a la antigüedad, se evidencia que la mayor parte de los participantes presentan valores dentro de los rangos de referencia y ninguno de los parámetros presentó asociación estadística significativa con esta variable.
Tabla 5. Media y significancia estadística de los parámetros hepáticos con respecto a la antigüedad laboral.
| Parámetro | Años de antigüedad | Valor de p* | |||
|---|---|---|---|---|---|
| 1 a 6 (n= 31) | 7 a 12 (n= 9) | 13 a 18 (n= 7) | 19 a 24 (n= 2) | ||
| GGT | 20 | 21 | 21 | 32 | 0,978 |
| BT | 0,5 | 1,0 | 0,9 | 0,9 | 0,483 |
| BD | 0,2 | 0,2 | 0,2 | 0,3 | 0,398 |
| BI | 0,4 | 0,4 | 0,7 | 0,6 | 0,325 |
* mg/dl para BT, BD, BI y U/I para GGT
DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Este estudio tuvo como objetivo describir las posibles variaciones de los niveles basales de los parámetros hematológicos y de química hepática en trabajadores expuestos a componentes de la gasolina en estaciones de servicio, con respecto a la antigüedad laboral.
La población evaluada presentó una edad promedio de 31 años (DE: ±9,3) y una antigüedad laboral media de 6 años (DE: ±5,9), con rangos que alcanzaron hasta los 24 años de servicio, lo cual coincide con las características descritas por Santacruz D y Amarilla M11 en una población similar de trabajadores de estaciones de servicio en Paraguay. El 76% de los participantes eran del sexo masculino, lo que refleja la distribución laboral habitual del sector; sin embargo, no se observaron diferencias significativas entre sexos en los parámetros analizados.
Referente a la capacitación sobre medidas de seguridad el 65% afirmó haber participado y tener conocimientos, lo cual se asemeja a los datos recabados por los autores en el estudio previamente mencionado11, que indicaron que más de la mitad del personal informó poseerlos.
En cuanto al uso de equipos de protección personal (EPP), el 100% reportó utilizar uniforme y botas; sin embargo, el uso de guantes fue poco frecuente y ninguno mencionó el uso de mascarilla, lo cual evidencia una brecha tanto en la protección respiratoria como dérmica. Esto coincide con lo reportado por Chávez12, quien documentó que, pese a recibir kits completos de EPP, los trabajadores de estaciones de servicio no hacían uso adecuado de guantes ni mascarillas.
La mayoría de las medias de los parámetros hematológicos analizados en hombres y mujeres se encontraron dentro de los rangos de referencia establecidos. Sin embargo, se observaron alteraciones en un porcentaje considerable de la población, especialmente en variables como hemoglobina, glóbulos rojos, neutrófilos, linfocitos, monocitos y eosinófilos, lo que sugiere efectos subclínicos de la exposición que no necesariamente se reflejan en la media poblacional.
Al comparar nuestros hallazgos con los reportados en la literatura, se observan coincidencias y también discrepancias. Por ejemplo, en cuanto a las diferencias por sexo, la media de linfocitos fue ligeramente superior al rango de referencia en las mujeres (38% vs. 23–35%), mientras que en los hombres se mantuvo dentro de la normalidad. Además, la proporción de mujeres con alteraciones en neutrófilos (66,7%) y eosinófilos (50%) fue mayor que la de los hombres (54,1% y 35,1%, respectivamente). Esto coincide parcialmente con lo señalado por Moro et al.13, quienes encontraron que las mujeres podrían ser más susceptibles a las alteraciones hematológicas asociadas a la exposición a benceno. Sin embargo, en nuestro estudio las medias poblacionales femeninas permanecieron dentro de rango normal (excepto linfocitos), lo cual podría atribuirse a las características metodológicas: nuestro tamaño muestral femenino fue reducido (n=12), lo que limita la capacidad de detectar diferencias estadísticamente significativas y puede atenuar las comparaciones con estudios con mayor representación de mujeres.
Por otro lado, la mayor proporción de hombres con alteraciones en hemoglobina (29,7%) y glóbulos rojos (21,6%) coincide con lo descrito por Teklu et al.14 y Chaiklieng et al.15, quienes demostraron que la exposición crónica a vapores de gasolina se asocia con disminuciones en hemoglobina, hematocrito y recuento eritrocitario, particularmente en trabajadores con mayor tiempo de servicio. En nuestro estudio, aunque las medias poblacionales se mantuvieron en rango normal, la proporción de hombres afectados podría reflejar variaciones individuales en la susceptibilidad o diferencias en el grado de exposición según las tareas desempeñadas, como también la distribución demográfica de la población.
En relación con los glóbulos blancos, se identificaron alteraciones en un 8,1% de los hombres, mientras que ninguna mujer presentó este tipo de cambio. Tanto en hombres como en mujeres se evidenció una alta frecuencia de alteraciones en linfocitos y neutrófilos (≈60%), hallazgo similar al descrito por Zhang et al.16 quienes documentaron linfocitopenia y neutropenia como efectos tempranos de la toxicidad hematológica inducida por benceno. Sin embargo, la diferencia principal radica en el diseño: nuestro estudio transversal ofrece una "fotografía" en un momento determinado, sin permitir evaluar progresión temporal ni establecer causalidad, mientras que el diseño longitudinal del autor mencionado identificó cambios acumulativos dependientes de la dosis.
Esta discrepancia metodológica podría explicar por qué en nuestra población no se evidenció una disminución significativa del valor de las medias, sino más bien un aumento en la proporción de sujetos con alteraciones.
La ausencia de alteraciones en basófilos concuerda con el estudio revisado de Kuranchie et al.17, que no describen cambios relevantes en esta línea celular. Este hallazgo refuerza la consistencia entre nuestro estudio y la literatura en aquellos parámetros que no suelen ser sensibles a la exposición a BTEX.
En cuanto a los parámetros de química hepática, las medias de GGT y bilirrubina total, directa e indirecta se mantuvieron dentro de los valores de referencia en hombres y mujeres, indicando ausencia de alteraciones significativas a nivel poblacional. Sin embargo, se registraron alteraciones individuales en bilirrubinas exclusivamente en los hombres, lo que sugiere cierta susceptibilidad hepática en este grupo. De la muestra total, solo 4 participantes (8,16%) presentaron al menos un parámetro sérico alterado, todos del sexo masculino: bilirrubina total 8,1%, directa 2,7% e indirecta 10,8%. Algunos de estos individuos presentaron más de un parámetro alterado, lo que explica los porcentajes individuales por tipo de bilirrubina.
Estos hallazgos, particularmente la concentración de alteraciones en bilirrubinas exclusivamente en hombres, concuerdan con la literatura que reporta diferencias en los niveles séricos de bilirrubina entre sexos, siendo generalmente más elevados en hombres que en mujeres18. Esta predisposición fisiológica por diferencias en el metabolismo hepático podría explicar la mayor susceptibilidad observada en nuestra cohorte masculina. En este contexto, estudios como el de Jabir et al. han encontrado alteraciones en bilirrubina principalmente en trabajadores con exposiciones prolongadas, sugiriendo que la duración del contacto con ciertos agentes es un factor determinante en la aparición de estas disfunciones19. Por su parte, Carvalho et al. describieron elevaciones en GGT en trabajadores de refinerías, un contexto de exposición más intensa que podría explicar la discrepancia con nuestros resultados20.
Las diferencias metodológicas entre estudios (nivel y tiempo de exposición, tipo de población, tamaño muestral y control de factores confundentes como consumo de alcohol o uso de fármacos hepatotóxicos) podrían justificar estas variaciones.
En conjunto, nuestros resultados sugieren que las alteraciones hepáticas en trabajadores de estaciones de servicio son discretas y focalizadas, mientras que parámetros como la GGT podrían requerir exposiciones más prolongadas o intensas para evidenciar cambios.
Al analizar los parámetros hematológicos con respecto a la antigüedad laboral, específicamente la serie roja, en 2019 un estudio21 observó el aumento de la concentración de eritrocitos en la totalidad de una población expuesta a los componentes de la gasolina. Este hallazgo coincide con los resultados de este estudio donde se evidenció un crecimiento lineal de los valores medios de eritrocitos, hemoglobina y hematocrito conforme aumentaba la antigüedad laboral, aunque sin alcanzar significancia estadística. Sin embargo, los resultados de la Tabla 4 no estratifica los valores hematológicos por sexo, lo que puede generar sesgo, ese incremento observado puede deberse a una sobrerrepresentación masculina en las categorías de mayor antigüedad laboral.
Por otro lado, Sahb22 reportó un decrecimiento significativo en la media de hemoglobina, hematocrito e índices eritrocitarios, lo cual difiere de los hallazgos de este trabajo, en el que, a pesar del aumento lineal de los valores, los parámetros se mantuvieron dentro de los rangos normales.
En cuanto a las plaquetas, se observó que sus valores medios se mantuvieron dentro del rango normal, aunque presentaron una tendencia decreciente conforme aumentaban los años de exposición ocupacional. Este comportamiento inverso coincide con lo planteado por Sun et al. quienes identifican la exposición recurrente como un factor crítico para la afectación de los linajes celulares, atribuida a una disminución progresiva de la función medular23. Igualmente, nuestro estudio se ve limitado por no haber podido realizar un seguimiento a los participantes a lo largo de su vida laboral. En consecuencia, resulta complejo determinar la evolución exacta de estos cambios en el tiempo y confirmar que la exposición prolongada en el trabajo fue la causa principal.
Cuando se comparan los valores obtenidos con la variable antigüedad o tiempo de exposición se contempla que la media de los valores séricos de las determinaciones realizadas - dentro de los valores referenciales - se encuentran incrementadas en el grupo de participantes con más 19 años en el rubro para GGT (X̅= 32) y BD (X̅= 0,3 mg/dl); mientras que para BT se manifiesta el aumento en el rango de 7 a 12 años (X̅= 1,0 mg/dl) y para BI en el rango de 13 a 18 años (X̅=0,7 mg/dl). Así mismo lo expuesto en 2022 por Santa Cruz y Amarilla11 refiere un aumento de la media para todos los parámetros hepáticos pero especialmente GGT en el grupo de trabajadores que tienen más de 7 años de antigüedad en el rubro (X̅= 32) concordando exactamente con la media de los participantes de este trabajo para tal determinación, sin embargo, no se ha encontrado significancia estadística en ambos casos; lo que difiere de los resultados del trabajo de Molina y Vargas24 que establecieron relaciones significativas, sugiriendo, que la exposición a disolventes orgánicos se asocia con el incremento de la actividad de GGT; mientras que con respecto al comportamiento de la BT, los datos de este estudio corresponden con lo investigado por los autores citados previamente, manifestándose una tendencia incremental a partir de los 7 años de antigüedad, lo que también concuerda con Majid et al.25 en el aumento para el grupo de trabajadores de entre 6 a 10 años de antigüedad, aunque en este caso la significancia estadística si fue comprobada, infiriendo así que un mayor periodo de exposición a los vapores tóxicos de la gasolina pueden asociarse a efectos hepáticos adversos.
En este trabajo se constata el ligero aumento de BD en el grupo de mayor exposición, en contrapartida, un estudio reciente11 encontró una asociación inversa significativa, es decir, un decrecimiento de las medias en comparación al incremento de los años de trabajo, y consideraron que este resultado podría atribuirse a la dificultad con la que el hígado conjuga la bilirrubina a medida que sus funciones se ven afectadas.
Referente a la BI se obtuvo un valor promedio normal (X̅=0,4 mg/dl), similar a la media señalada obtenida por Negrin et al. (X̅=0,5 mg/dl) en 201426.
Por último, el valor de p presentado corresponde al resultado de la prueba ANOVA de un factor. Este valor indica si existe una diferencia estadísticamente significativa entre las medias de todos los grupos de antigüedad (1-6, 7-12, 13-18 y 19-24 años) considerados en conjunto, y no a una comparación entre pares de grupos específicos. Dado que ninguno de los valores p obtenidos fue estadísticamente significativo (p > 0.05), no se procedió a realizar pruebas de comparación múltiple (post-hoc), ya que no se encontró evidencia de una diferencia global entre los grupos analizados.
Aunque el estudio tuvo como objetivo demostrar una correlación estadísticamente significativa entre la antigüedad laboral y las alteraciones del perfil hepático, los resultados obtenidos no permiten atribuir una relación directa. No obstante, las tendencias observadas permiten generar nuevas hipótesis sobre la posible afectación hepática por exposición ocupacional crónica. Es importante profundizar en el impacto que la exposición prolongada tiene en la salud de los trabajadores a largo plazo. Si bien no se halló una relación clara entre antigüedad y alteraciones de salud, la tendencia observada podría indicar un efecto acumulativo de la exposición crónica que, con el tiempo, podría derivar en problemas de salud más graves, como enfermedades hematológicas o hepática.
Es importante destacar que este trabajo ha analizado nuevos enfoques de una población ya conocida, de modo a aportar nuevos datos y realizar inferencias que pueden servir de base para generar nuevas líneas de investigación.
Algunas de las limitaciones a las que nos hemos enfrentado durante el desarrollo de este trabajo de investigación son, en primer lugar, el acceso a la población, este pudo verse afectado por las rigurosas políticas propuestas por los emblemas para obtener información sobre los empleados; así también, la falta de homogeneidad con respecto al género y el tamaño de la muestra, ya que para establecer relaciones del conjunto de datos y resultados que sean más precisos y representativos, es importante considerar un tamaño muestral mayor.
Se recomienda realizar estudios de casos y controles longitudinales para evaluar los efectos a largo plazo de la exposición a gasolina, incorporar la medición de metabolitos (fenol, ácido hipúrico y metil-hipúrico) como índices biológicos de exposición, y complementar con pruebas citogenéticas para valorar efectos genotóxicos. Asimismo, se sugiere replicar la investigación en otras poblaciones con exposición crónica a solventes orgánicos y considerar la influencia del estado nutricional en la variación de los parámetros analizados, dado que una alta proporción de los participantes presentaba sobrepeso.
En síntesis, este estudio revela la presencia de alteraciones subclínicas en parámetros hematológicos y de química hepática en una proporción considerable de los trabajadores expuestos a componentes de la gasolina, a pesar de que los valores promedio poblacionales se mantuvieron dentro de los rangos de referencia. Se identificaron diferencias notables en la susceptibilidad individual según el sexo, con predominio de alteraciones eritrocitarias y linfocitarias en hombres, y de la serie blanca en mujeres. Se observó una tendencia incremental en los niveles de bilirrubina asociada a la antigüedad laboral a partir de los siete años, sugiriendo posibles efectos acumulativos de la exposición crónica. La brecha detectada en el uso de equipos de protección personal, especialmente mascarillas y guantes, resalta la necesidad de fortalecer los programas de vigilancia médica y capacitación en salud ocupacional. Estos hallazgos sientan las bases para futuras investigaciones longitudinales que incorporen biomarcadores de exposición y pruebas citogenéticas para comprender plenamente el impacto a largo plazo de la exposición ocupacional en este sector.














