INTRODUCCIÓN
El envejecimiento poblacional es uno de los fenómenos de mayor relevancia demográfica en la actualidad, caracterizado por el aumento progresivo de la proporción de personas adultas mayores (≥60 años)1. Este proceso plantea importantes desafíos para la sociedad, particularmente en el ámbito de la salud, debido a las implicaciones que conlleva el mantenimiento de la funcionalidad y la calidad de vida en esta etapa vital(2).
En este contexto, la valoración de la capacidad funcional en los adultos mayores constituye un eje central en el campo de la enfermería geriátrica, ya que permite identificar el grado de independencia y autonomía de esta población para realizar las actividades básicas de la vida diaria3. Una disminución en la capacidad funcional puede ser un factor predictivo de fragilidad, discapacidad y dependencia, lo que a su vez repercute negativamente en la calidad de vida de los adultos mayores4. La evaluación de esta capacidad no solo facilita la detección temprana de necesidades específicas, sino que también orienta la implementación de intervenciones personalizadas para mantener o mejorar su autonomía.
A nivel mundial, el aumento de la población adulta mayor ha sido notable, con proyecciones que indican que esta cifra se duplicará para el año 20505. En Paraguay, alrededor del 10% de la población son adultos mayores de 60 años o más, lo que representa una proporción significativa que tiende a crecer6. Estudios han demostrado que una proporción considerable de adultos mayores en esta región enfrenta niveles variables de dependencia funcional, lo que subraya la necesidad de intervenciones específicas. A nivel general, el porcentaje de personas con discapacidad en la región oscila entre un 5% y un 24%, incrementándose con la edad y siendo más elevado entre las mujeres7. Específicamente en el Departamento de Concepción, el 6,2% de los habitantes tiene 65 años o más, evidenciando la necesidad de atención a este grupo poblacional vulnerable8. Estas cifras subrayan la importancia de estudios locales que aborden la realidad específica de comunidades como Villa Oliva, donde el envejecimiento poblacional podría tener un impacto particular en la provisión de servicios de salud y el diseño de programas de apoyo.
Ante esta realidad, surgieron iniciativas para evaluar la capacidad funcional de los adultos mayores, con el fin de identificar aquellos que presentan dependencia y requieren intervenciones oportunas para promover su autonomía y bienestar. La escala de Barthel es un instrumento ampliamente utilizado y validado para este propósito, permitiendo determinar el grado de independencia en las actividades básicas de la vida diaria ABVD9. Dado que esta herramienta genera resultados fácilmente interpretables, su aplicación en un contexto local como el Barrio Villa Oliva resultó pertinente y ofreció la posibilidad de generar datos útiles que permitirían la toma de decisiones clínicas y administrativas.
Los hallazgos de esta investigación tienen el potencial de proporcionar información valiosa sobre el estado funcional de los adultos mayores en la comunidad estudiada. Estos datos permitirán al personal de salud diseñar e implementar estrategias y programas enfocados en promover un envejecimiento saludable, con independencia y autonomía, así como mejorar la calidad de vida de este grupo poblacional. Además, pueden contribuir para guiar intervenciones específicas que respondan a las necesidades particulares del contexto paraguayo, a fin de fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud ante los desafíos asociados al envejecimiento.
El objetivo general del estudio fue Determinar la capacidad funcional de adultos mayores del Barrio Villa Oliva, Concepción, Paraguay, año 2023. Asimismo, se plantearon los objetivos específicos de Identificar los datos sociodemográficos de los adultos mayores del Barrio Villa Oliva, y Categorizar a los adultos mayores según su nivel de capacidad funcional basado en los resultados de la escala de Barthel.
METODOLOGÍA
Estudio observacional, prospectivo, descriptivo de corte transversal con enfoque cuantitativo. La población estuvo constituida por 35 adultos mayores pobladores de Villa Oliva de la ciudad de Concepción, se aplicó muestreo no probabilístico de conveniencia.
Una vez obtenida la autorización institucional, se procedió a la recolección de la información. Para determinar la validación y la confiabilidad del instrumento se administró previamente a un grupo de adultos mayores de otro barrio con las mismas características de la muestra objeto de estudio, que no formaron parte de la muestra. Al igual que la revisión por parte de expertos para su validación. El método utilizado para la recolección de datos fue la encuesta, mediante la técnica de la entrevista y como instrumento cuestionario conteniendo la escala de Barthel validado y aprobado, con preguntas semiestructuradas que fueron recogidas de los sujetos de estudio o de los familiares en el caso de que los mismos no estuvieron en condiciones físicas y/o mentales para responder, participaron los adultos mayores pobladores del barrio Villa Oliva que cumplían con los criterios de inclusión, previamente a la aplicación del instrumento, se solicitó el consentimiento de los adultos mayores y/o familiares para la aplicación del cuestionario concretado a través de la firma en el respectivo documento.
La escala de Barthel es un ampliamente reconocido y utilizado para evaluar la capacidad funcional de un individuo para realizar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD).
El Índice de Barthel consta de 10 ítems que evalúan las siguientes actividades: comer, trasladarse entre la silla y la cama, aseo personal, uso del retrete, bañarse o ducharse, desplazarse, subir y bajar escaleras, vestirse y desvestirse, control de heces y control de orina. Cada ítem se puntúa de forma ponderada según el tiempo y la asistencia necesaria para realizar la actividad, con valores que oscilan entre 0 (dependencia total) y 5, 10 o 15 puntos (independencia), dependiendo del ítem.
La puntuación total de la Escala de Barthel varía de 0 a 100 puntos, con intervalos de 5 puntos. Una puntuación más alta indica un mayor nivel de independencia. La interpretación de los resultados se realiza según la siguiente escala de valoración:
< 20 puntos: Dependencia total
20 - 40 puntos: Dependencia grave
45 - 55 puntos: Dependencia moderada
60 - 95 puntos: Dependencia leve
100 puntos: Independiente
La validación del instrumento para este estudio se basó en el trabajo de Saavedra (2018), quien realizó una adaptación y validación del Índice de Barthel para su uso en la investigación sobre la discapacidad física en adultos mayores post evento cerebrovascular en Perú. En su tesis de grado titulada "Discapacidad física del adulto mayor post evento cerebrovascular según índice de Barthel Hospital Santa Rosa de Piura", presentada en la Universidad César Vallejo del Perú, Saavedra demostró la aplicabilidad y validez del instrumento en un contexto latinoamericano similar al de nuestro estudio9. Esta investigación previa respalda la idoneidad del Índice de Barthel para evaluar la capacidad funcional en adultos mayores en la población objetivo, asegurando la confiabilidad y validez de los datos recolectados. En el presente estudio, realizado en el Barrio Villa Oliva, dentro del casco urbano de la Ciudad de Concepción, se adaptaron los hallazgos y la metodología de Saavedra al contexto local. Estas adaptaciones se enfocaron en las diferencias sociodemográficas y culturales específicas de la población paraguaya. Estas modificaciones permitieron que el Índice de Barthel reflejara con precisión las condiciones de los adultos mayores de esta comunidad, proporcionando una evaluación contextualizada y adecuada de su capacidad funcional.
Los datos obtenidos fueron agrupados y cargados en planilla electrónica Excel 2016, los resultados se analizaron a través de estadística descriptiva.
RESULTADOS
Tabla 1: Distribución según datos sociodemográficos de los adultos mayores del barrio Villa Oliva de la ciudad de Concepción Paraguay, 2023, n= 35
| Datos sociodemográficos | Indicadores | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|---|
| *Edad | 65 - 69 años | 19 | 54 |
| 70 - 74 años | 9 | 26 | |
| 75 - 79 años | 3 | 9 | |
| 80 y más años | 4 | 11 | |
| *Sexo | Femenino | 21 | 60 |
| Masculino | 14 | 40 | |
| *Estado civil | Soltero | 15 | 43 |
| Casado | 11 | 31 | |
| Viudo | 9 | 26 | |
| Divorciado | 0 | 0 | |
| *Nivel de escolaridad | Primaria | 29 | 82 |
| Secundaria | 3 | 9 | |
| Universitaria | 0 | 0 | |
| Ninguno | 3 | 9 | |
| * Ocupación | Que haceres domésticos | 21 | 60 |
| Vendedores ambulantes | 3 | 9 | |
| Carpintería | 1 | 3 | |
| Otros (albañilería) | 5 | 14 | |
| No trabaja | 5 | 14 | |
| *Jubilado | Si | 1 | 3 |
| No | 34 | 97 | |
| *Recibe pensión de adulto mayor | Si | 19 | 54 |
| No | 16 | 46 | |
| *Seguro médico | IPS | 8 | 23 |
| Entes privados | 0 | 0 | |
| No tiene | 27 | 77 |
Los resultados del estudio revelaron información relevante sobre el perfil sociodemográfico y la capacidad funcional de los adultos mayores del Barrio Villa Oliva de la ciudad de Concepción, Paraguay, respondiendo al primer y segundo objetivos específicos del trabajo de investigación.
En cuanto a las características sociodemográficas, se encontró La mayoría de los encuestados son adultos mayores, con un predominio significativo en el grupo de 65 a 69 años (54%). Hubo una mayor representación femenina en la muestra (60%). Un alto porcentaje de adultos mayores eran solteros (43%). La escolaridad fue predominantemente baja, con la mayoría teniendo solo educación primaria (82%). La ocupación se centró en labores domésticas (60%).
En cuanto a los ingresos y beneficios sociales, se encontró que el 97% no eran jubilados. Esto puede ser un reflejo de la alta informalidad laboral y la falta de acceso a sistemas de pensiones durante su vida laboral activa. La falta de ingresos estables en la vejez puede tener un impacto negativo en el bienestar económico y la capacidad de los adultos mayores para cubrir sus necesidades básicas, como alimentación, vivienda y atención médica10.
Por otro lado, el 54% recibía la pensión de adultos mayores. El hecho de que la mayoría de los encuestados recibe la pensión de adultos mayores, un beneficio social implementado por el gobierno paraguayo es un aspecto positivo que puede contribuir a mitigar la situación de vulnerabilidad económica de este grupo poblacional11. Sin embargo, el 46% que no accedían a este beneficio sugiere la necesidad de revisar los criterios de elegibilidad y la ampliación de la cobertura de este programa.
Además, el 77% no contaba con seguro médico, y el 23% sí tenía cobertura de seguro (IPS). Es importante destacar que el acceso a una fuente estable de ingresos y servicios de salud es fundamental para garantizar una vejez digna y saludable. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado la importancia de contar con sistemas de seguridad social y cobertura de salud adecuados para los adultos mayores, como parte de las estrategias para promover un envejecimiento activo y saludable12.
En relación con la capacidad funcional evaluada mediante la escala de Barthel, los resultados mostraron que el 97% de los adultos mayores eran independientes para la actividad de comer, mientras que el 3% era incapaz de realizarla. En cuanto al traslado entre la silla y la cama, el 91% era independiente, el 6% necesitaba algo de ayuda y el 3% era incapaz de realizar esta actividad. Para el aseo personal, el 94% era independiente y el 6% necesitaba ayuda. En el uso del retrete, el 86% era independiente, el 11% necesitaba ayuda y el 3% era dependiente.

Figura 1: Distribución según actividad del uso del retrete de los adultos mayores, medido a través de la escala de Barthel, barrio Villa Oliva de la ciudad de Concepción - Paraguay, 2023, n=35.
En cuanto a bañarse o ducharse, el 94% era independiente, mientras que el 6% era dependiente de otras personas. Para desplazarse al menos 50 metros, el 77% era independiente, el 20% necesitaba una pequeña ayuda y el 3% era independiente en sillas de ruedas. En la actividad de subir y bajar escaleras, el 86% era independiente, el 11% necesitaba ayuda física o verbal y el 3% era incapaz de realizarla.

Figura 2: Distribución según actividad de desplazarse de los adultos mayores, medido a través de la escala de Barthel, barrio Villa Oliva de la ciudad de Concepción - Paraguay, 2023, n=35.
Respecto a vestirse y desvestirse, el 88% era independiente, el 9% necesitaba ayuda y el 3% era dependiente. En el control de heces, el 94% era continente, el 3% era incontinente y el 3% presentaba accidentes excepcionales. En cuanto al control de orina, el 91% era continente, el 6% presentaba accidentes excepcionales y el 3% era incontinente.
Estos hallazgos son coherentes con los cambios físicos y funcionales asociados al envejecimiento, que pueden afectar la movilidad, el equilibrio, la fuerza muscular y el control de esfínteres13.
En resumen, los resultados indicaron que el 63% de los adultos mayores encuestados eran independientes para realizar las actividades diarias, el 22% presentaba una dependencia leve, el 8% una dependencia moderada, el 4% dependencia grave y el 3% una dependencia total.
DISCUSIÓN
Los hallazgos de este estudio brindan información significativa sobre la capacidad funcional de los adultos mayores del Barrio Villa Oliva de la ciudad de Concepción, Paraguay. La evaluación mediante la escala de Barthel reveló que la mayoría de los participantes (63%) eran independientes para realizar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), lo cual es un indicador positivo de su funcionalidad y autonomía.
Estos resultados evidencian una relación significativa entre la independencia funcional de los adultos mayores y su capacidad para movilizarse. En cuanto al desplazamiento de al menos 50 metros, se observó que el 77% de los participantes era independiente, el 20% necesitaba una pequeña ayuda y el 3% era independiente en sillas de ruedas. Los hallazgos coinciden con lo documentado por Duran-Badillo et al., quienes señalan que, a mayor velocidad de marcha y longitud del paso, mayor es la independencia para realizar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD)14.
Sin embargo, es importante destacar que un porcentaje considerable (22%) presentaba una dependencia leve, el 8% presentaba dependencia moderada, el 4% presentaba dependencia grave y un pequeño porcentaje (3%) tenía dependencia total. Estos resultados concuerdan con la literatura revisada en donde se señala que a medida que avanza la edad, es más probable que se produzca una disminución en la capacidad funcional, lo que puede llevar a situaciones de dependencia y discapacidad15.
La capacidad funcional en la tercera edad debe estar ajustada a la esperanza de vida, de lo contrario, aumentaría la expectativa de incapacidad, lo que a su vez impactaría negativamente en la calidad de vida de los adultos mayores16.
En este aspecto, se enfatiza una investigación reciente realizada a nivel de Latinoamérica por Cigarroa et al., en Chile, la cual ha demostrado que la aplicación de programas de ejercicios físicos multicomponente es efectiva para disminuir el riesgo de caídas, mejorar equilibrio, fuerza muscular, capacidad funcional y calidad de vida de adultos mayores17.
Otro estudio realizado en un centro de atención primaria de salud de la ciudad de Talca (Chile) por Concha, Guzman y Marzuca sobre Efectos de un programa de ejercicio físico combinado sobre la capacidad funcional de mujeres mayores sanas en el cual se concluyó que el entrenamiento combinado (aeróbico y fuerza) mejoró la fuerza muscular, flexibilidad, tolerancia al ejercicio y capacidad de equilibrio18.
A este respecto, es importante mencionar que, en el Departamento de Concepción, la atención primaria de salud se ve dificultada por el estado actual de las Unidades de Salud de la Familia (USF), lo cual se evidencia por sus limitaciones significativas en vista de que muestran una preparación insuficiente, con solo el 7,32% clasificadas con el Índice de preparación de Servicio de Salud Alto, y en un 73,17% con preparación Intermedia. Además, áreas críticas como la disponibilidad de equipamiento básico, medicamentos esenciales y personal capacitado presentan deficiencias importantes19. Estas limitaciones estructurales y de recursos dificultarían la replicación de intervenciones como el de ejercicio físico combinado en este contexto, subrayando la necesidad de fortalecer las capacidades del sistema de atención primaria antes de considerar la implementación de este y otros tipos de programas enfocados a la atención de las personas adultas mayores.
Los resultados de este estudio son similares a los encontrados en otras investigaciones, como el estudio de Cabanillas, donde se reportó que el 56% de los adultos mayores tenían una capacidad funcional independiente y el 44% eran dependientes20. Estos datos resaltan la importancia de realizar evaluaciones periódicas de la capacidad funcional en esta población, con el fin de identificar oportunamente a aquellos individuos que requieren intervenciones y brindar apoyos para mantener su autonomía y calidad de vida.
Este estudio presentó algunas limitaciones. En primer lugar, se utilizó un muestreo no probabilístico de conveniencia, lo que podría haber sesgado los resultados hacia aquellos adultos mayores con mayor disponibilidad o con condiciones de salud que les permitan participar en el estudio. Además, el estudio se ocupó de un análisis transversal, lo que restringió la capacidad de evaluar cambios en la capacidad funcional a lo largo del tiempo. Esto es especialmente relevante en estudios sobre adultos mayores, donde la funcionalidad puede variar significativamente en períodos relativamente cortos debido a factores como enfermedades, intervenciones médicas o cambios en el entorno social.
En cuanto a los datos sociodemográficos, se encontró que la mayoría de los participantes eran mujeres (60%), con una edad predominante entre 65 y 69 años (54%), solteros (43%), con un nivel de escolaridad primaria (82%) y dedicados a las labores domésticas (60%). Además, se observó que el 97% no eran jubilados, el 54% recibía la pensión de adultos mayores y el 77% no contaba con seguros médicos.
La mayoría de los adultos mayores encuestados (63%) eran independientes para realizar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), lo que es un indicador positivo de su funcionalidad y autonomía. Sin embargo, es importante destacar que un porcentaje significativo (22%) presentó una dependencia leve, 8% dependencia moderada, 4% dependencia grave y un pequeño porcentaje (3%) tenía dependencia total.
En las actividades específicas evaluadas por la escala de Barthel, la mayoría de los participantes eran independientes en tareas como comer, aseo personal, uso del retiro, bañarse/ducharse, vestirse/desvestirse y control de esfínteres. Sin embargo, áreas como el traslado entre la silla y la cama, desplazamiento, subir y bajar escaleras, y control de heces y orina mostraron a un porcentaje menor que requería ayuda o era dependiente.
Los resultados obtenidos en este estudio brindan información valiosa sobre el perfil sociodemográfico de los adultos mayores del Barrio Villa Oliva de la ciudad de Concepción, Paraguay y su capacidad funcional en el año 2023. Esta información es fundamental para el diseño e implementación de programas y estrategias enfocadas en promover un envejecimiento saludable, prevenir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de esta población vulnerable.
Se recomienda la realización de estudios longitudinales que permitan observar la progresión de la capacidad funcional en esta población y un análisis más detallado de las barreras percibidas por los adultos mayores para acceder a servicios de salud. Además, sería pertinente explorar intervenciones específicas dirigidas a mejorar la movilidad y el acceso a recursos de salud mental y física.
En el ámbito práctico, los profesionales de la salud deben considerar el desarrollo de programas comunitarios adaptados, como actividades físicas multicomponentes y talleres educativos, que aborden las necesidades específicas de esta población.
En el caso del Barrio Villa Oliva, estas intervenciones deben incluir estrategias para fomentar la movilidad y proporcionar apoyo en aspectos económicos y sociales que limitan la funcionalidad y el acceso a servicios de salud. Finalmente, es fundamental fortalecer las políticas públicas orientadas al bienestar de los adultos mayores, garantizando su participación en la comunidad y promoviendo una vejez digna y plena en el ejercicio de sus derechos fundamentales.















