INTRODUCCIÓN
La pandemia por SARSCOV2 generó una crisis a nivel mundial en múltiples aspectos (salud, economía, aspecto social)1. Es posible que las causas que han llevado a la hospitalización de pacientes pediátricos también hayan sufrido variaciones entre los años previos a la pandemia, durante la misma2 y en la etapa posterior, con cambios en la demanda de atención más allá de la propia infección por SARS-Cov23.
En la salud pública, aparte de los gastos por camas y tratamientos; también se vio afectada la atención regular de salud del niño sano; no pudiéndose controlar los esquemas de vacunación4 y actuar oportunamente en casos de bajo peso o de exceso de peso pues pasaron desapercibidos para los padres5.
Es sabido que el confinamiento forzado por la pandemia modificó aspectos vinculados a estilos de vida saludable especialmente en adolescentes6 y adultos, 6involucrando incluso la afectación de la salud mental (depresión, ansiedad y estrés)7. E incluso se ha demostrado que los índices de obesidad en niños y otros factores de riesgo cardiovascular se vieron incrementados como consecuencia de la pandemia mencionada8,9.
Sin embargo, en los lactantes, que de por sí constituyen una población muy vulnerable, poco se sabe sobre las consecuencias de la discontinuidad en el seguimiento por parte del sector salud originado por el aislamiento obligado de la pandemia por COVID-19, aunque algunos estudios muestran que en el año 2021 en la región se observó un aumento de las consultas por déficit nutricional especialmente en los niños menores de 1 año10 mientras que niños mayores se observó una tendencia hacia el incremento no adecuado del peso corporal11.
En base a lo expuesto el objetivo del presente estudio fue evaluar y comparar las características del perfil epidemiológico y del nutricional, antes, durante y posterior a la pandemia por COVID-19 en niños de 0 a 24 meses hospitalizados en la Cátedra y Servicio de Pediatría del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Asunción durante los años 2019 al 2022.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio observacional, descriptivo con componente analítico de corte transverso realizado con datos secundarios a partir de fichas clínicas de pacientes lactantes de 0 a 24 meses de edad, internados en la Sala de Lactantes del Hospital de Clínicas, Facultad de Ciencias Médicas-Universidad Nacional de Asunción durante los periodos considerados para el estudio según como sigue.
Enero 2019 a diciembre 2019 como etapa pre pandémica
Enero 2020 a diciembre 2021: etapa intra pandemia por COVID-19
Enero 2022 a diciembre 2022: etapa post pandemia
Fueron incluidos niños de 0-24 meses de ambos sexos, hospitalizados en Sala de Lactantes del Servicio de Pediatría del Hospital de Clínicas San Lorenzo de enero 2019 a diciembre 2022. Fueron excluidos los casos con fichas clínicas incompletas.
El muestreo fue no probabilístico de casos consecutivos de pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión establecidos.
Para el cálculo del tamaño de muestra fue utilizada la prevalencia hallada por Sanabria M, Cristaldo N y Sánchez S (2019) 12, con lo que para un intervalo de confianza del 90% y un error alfa del 5%, la muestra esperada fue de 106 fichas clínicas del año 2019, 85 del año 2020, 93 del año 2021 y 104 del año 2022.
Previamente se solicitó permiso al Hospital para tener acceso a las fichas de pacientes internados en Sala de Lactantes del Servicio de Pediatría del Hospital de Clínicas, los datos requeridos fueron recolectados en una planilla electrónica de Microsoft Excel.
Para sociodemográfico las variables incluidas fueron: lugar de residencia, sexo, edad en meses, edad gestacional en semanas determinado por el test de Capurro al nacimiento con lo cual se evalúo si los niños fueron de término, prematuros o de post termino, escolaridad materna en años aprobados.
En cuanto al perfil epidemiológico, se contemplaron los diagnósticos durante la hospitalización y también situaciones severas como la presencia de sepsis u óbito.
Para la evaluación nutricional por antropometría se midió el peso en gramos, talla en centímetros y se utilizó el Z-Score Peso/Edad con los siguientes parámetros: Adecuado o eutrófico cuando el puntaje Z estuvo fue >- 1 DE, en riesgo cuando fue entre -1 DE y - 2DE, desnutrición por debajo de -2DE; así también se utilizó el Z-Score Peso/Talla con los siguientes criterios: Adecuado o eutrófico cuando el puntaje Z estuvo entre ? 1 DE, en riesgo cuando fue entre -1 DE y - 2DE, desnutrición por debajo de -2DE, sobrepeso entre +1 a +2 DE y obesidad por encima de + 2DE, y el Z-Score Talla/Edad con el cual se consideró adecuado a partir de -1DE, en riesgo de talla baja entre -1 DE y - 2DE y talla baja por debajo de -2DE. Al mismo tiempo, se evaluó la presencia de anemia utilizando los criterios de la OMS para esos periodos de tiempo (< 9.5 g/dL para los menores de 6 meses y a partir de los 6 < 11.0 g/dL)13.
También se evaluó el cumplimiento de esquema de inmunización según lo recomendado por el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social durante el periodo de estudio.
Para la recolección de datos fue utilizado un formulario digital en la plataforma Microsoft Excel? en el que fueron incluidas todas las variables citadas anteriormente. El cálculo de los puntajes Z zscore de Peso/Edad, Peso/Talla y Talla/Edad fueron realizados con el software ANTHRO14.
Las variables categóricas se presentaron en frecuencia y porcentajes. Los datos cuantitativos según su distribución se mostraron en promedio y desvío estándar o en mediana y rangos intercuartílicos. Para la comparación de promedios se aplicó ANOVA y para las medianas se utilizó Kruskal-Wallis. Para asociación de variables categóricas se aplicó el Chi2. En todos los casos se consideró como significativo un p<0,05. Fue utilizado el paquete estadístico IBM SPSS® versión 20.
Debido a que se trata de un estudio retrospectivo cuyos datos fueron registrados de manera anónima, no se sometió a un Comité de Ética. Sin embargo, fueron considerados los aspectos éticos de la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial 15 pues se veló por la confidencialidad y el respeto de los niños, se cuidó el principio de beneficencia y de justicia, ya que los datos recolectados podrían ser útiles para evaluar estrategias de acción a nivel de salud pública y no hubo discriminación alguna.
RESULTADOS
Se revisaron 450 fichas clínicas de pacientes internados en la Sala de Lactantes del Hospital de Clínicas, de las cuales se descartaron 62 fichas por no cumplir con los criterios (fichas incompletas, edad mayor a 2 años). Se analizaron 106 fichas clínicas del año 2019, 85 fichas clínicas del año 2020, 93 fichas clínicas del año 2021 y 104 fichas del año 2022 quedando finalmente la muestra constituida por 388 niños.
La mediana de edad de los niños fue similar por año estudiado como se puede notar en la Tabla 1 al igual que la distribución por sexo excepto en el año 2020 en el que hubo leve predominancia de niñas, pero sin significancia estadística. La mayoría residía en el departamento central y en la capital.
Tabla 1 Aspectos demográficos respecto a sexo, edad, residencia de niños y edad y escolaridad de padres por años estudiados.
| Variable | Descripción | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | Valor p |
| n=106 | n=85 | n=93 | n=104 | |||
| Sexo (n) | Femenino | 46 (43,3%) | 46 (54,1%) | 43 (46,2%) | 46 (44,2%) | p=0,46* |
| Masculino | 60 (56,6%) | 39 (45,8%) | 50 (53,7%) | 58 (55,7%) | ||
| Edad (meses) | Mediana | 5,5 | 7 | 7 | 4 | p=0,33** |
| Q1 | 2 | 2 | 3 | 1 | ||
| Q2 | 5,5 | 7 | 7 | 4 | ||
| Q3 | 14 | 12 | 12 | 12,7 | ||
| Residencia | Capital y central | 84 (79,2%) | 66 (77,6%) | 82 (88,1%) | 90 (86,5%) | p=0,08* |
| Otros | 22 (20,7%) | 19 (22,3%) | 11 (11,8%) | 14 (13,4%) | ||
| Edad Madre (años) | Promedio ± DE | 26,9 ±7,1 | 27,3± 6,1 | 26,7 ± 6,1 | 27,1 ± 5,09 | p=0,94*** |
| (Min-Max) | (13-45) | (18-48) | (15-45) | (17-39) | ||
| Edad Padre (años) | Promedio ± DE | 29,98 ±7,9 | 31,09 ± 7,1 | 28,72 ± 7,9 | 29,89 ± 5,7 | p=0,21*** |
| (Min-Max) | (17-56) | (17-47) | (17-53) | (19-48) | ||
| Escolaridad Madre | 2ria incompleta | 33 (31,1%) | 28 (32,9%) | 26 (27,9%) | 27 (25,9%) | p=0,22* |
| 2ria completa | 48 (45,2 %) | 37 (43,5%) | 57 (61,2%) | 61 (58,6%) | ||
| Terciaria | 25 (23,5%) | 20 (23,5%) | 10 (10,7%) | 16 (15,3%) | ||
| Escolaridad Padre | 2ria incompleta | 29 (27,3%) | 24 (28,2%) | 26 (27,9%) | 21 (20,1%) | p=0,21* |
| 2ria completa | 48 (45,2%) | 42 (49,4%) | 50 (53,7%) | 59 (56,7 %) | ||
| Terciaria | 19 (17,9%) | 9 (10,6%) | 14 (15%) | 12 (11,5%) |
*Chi cuadrado
**Kruskal Wallis
***ANOVA
En cuanto a la escolaridad de los padres, la mayor proporción correspondió a la categoría de secundaria completa, seguida por la incompleta como se observa en la Tabla 1, no se observó diferencias en la proporción durante los años analizados.
No se encontró diferencia significativa entre la edad gestacional y datos antropométricos (peso, talla e índices nutricionales) en los años estudiados como se observa en la Tabla 2.
Tabla 2 Tabla comparativa de antecedentes de edad gestacional y datos antropométricos por años estudiados
| AÑO | Media | Mínimo | Máximo | Valor P | |
| Edad gestacional | 2019 (n=106) | 37,6± 2,39 | 29 | 42 | 0,162 |
| 2020 (n=85) | 37,4± 1,96 | 30 | 41 | ||
| 2021 (n=93) | 38,0± 1,95 | 28 | 41 | ||
| 2022 ((n=104)) | 37,9± 1,58 | 28 | 40 | ||
| Peso | 2019 (n=106) | 7,32± 2,81 | 3.0 | 14.3 | 0,356 |
| 2020 (n=85) | 7,65± 3,104 | 2.5 | 15.0 | ||
| 2021 (n=93) | 7,87± 3,9 | 2.6 | 18.0 | ||
| 2022 ((n=104)) | 7,09± 37,6 | 2.4 | 17.3 | ||
| Talla | 2019 (n=106) | 66,1± 10,99 | 49 | 95 | 0,607 |
| 2020 (n=85) | 66,8± 11,5 | 48 | 91 | ||
| 2021 (n=93) | 67,3± 11,49 | 48 | 93 | ||
| 2022 ((n=104)) | 65,1± 13,92 | 44 | 98 | ||
| Perímetro cefálico | 2019 (n=106) | 41,8± 4,1 | 34 | 49 | 0,09 |
| 2020 (n=85) | 42,4± 4,81 | 32 | 57 | ||
| 2021 (n=93) | 42,6± 5,43 | 34 | 61 | ||
| 2022 ((n=104) | 40,5± 4,74 | 30 | 51 | ||
| WHZ | 2019 (n=106) | -0,004± 164,48 | -5.87 | 4.63 | 0,446 |
| 2020 (n=85) | 0,2± 169,07 | -4.35 | 4.29 | ||
| 2021 (n=93) | 0,2± 186,11 | -4.30 | 4.58 | ||
| 2022 ((n=104)) | -0,2± 210,86 | -5.72 | 4.78 | ||
| HAZ | 2019 (n=106) | -0,5± 172,12 | -5.60 | 3.23 | 0,999 |
| 2020 (n=85) | -0,5± 174,12 | -4.93 | 2.84 | ||
| 2021 (n=93) | -0,4± 166,79 | -6.66 | 3.65 | ||
| 2022 ((n=104)) | -0,5± 208,32 | -7.77 | 3.56 | ||
| WAZ | 2019 (n=106) | -0,3± 161,81 | -5.75 | 3.50 | 0,48 |
| 2020 (n=85) | -0,2± 149,12 | -4.48 | 3.49 | ||
| 2021 (n=93) | -0,2± 174,74 | -5.45 | 3.23 | ||
| 2022 ((n=104)) | -0,4± 214,64 | -6.29 | 3.13 |
En cuanto al perfil epidemiológico relacionado con las patologías que motivaron la hospitalización de los pacientes, en el 2019 y en el 2022 fueron en mayor porcentaje debido a cuadros infecciosos respiratorios (58% y 56% respectivamente), mientras que durante la pandemia SARSCov-2 estas frecuencias fueron menores (14% en 2020 y 38% en 2021, Chi2 p=0,0001) y se vio incrementado el porcentaje de cuadros infecciosos urinarios en el periodo 2020-2021 y de otros como los traumatismo, cuadros quirúrgicos o convulsiones lo cual puede observarse en la Tabla 3.
Tabla 3 Perfil de patologías al egreso por año estudiados
| Diagnósticos | AÑO | |||
| 2019 n=106 Frecuencia (%) | 2020 n=85 Frecuencia (%) | 2021 n=93 Frecuencia (%) | 2022 n=104 Frecuencia (%) | |
| Infección respiratoria* | 58 (54,7%) | 14(16,4%) | 38(40,8%) | 56(53,8%) |
| Infección Urinaria* | 10(9,4%) | 14(16,4%) | 16(17,2%) | 3(2,8 %) |
| Infección SNC | 3(2,8%) | 3(3,5%) | 2(2,1%) | 0 |
| Infección partes blandas | 7(6,6 %) | 8(9,4%) | 8(8,6%) | 13(12,5%) |
| Infección Gastrointestinal | 9(8,4%) | 10(11,7%) | 9(9,6%) | 10(9,6%) |
| Infección neonatal | 0 | 4(4,7%) | 1(1%) | 7(6,7%) |
Chi2 p=0,0001
Entre los cuadros infecciosos 26 pacientes del total (n=388) correspondieron a una infección grave (sepsis), 9 casos (8,4%) en 2019, también 9 (10,5%) en 2020, 4 (4,3%) en el 2021 y 4 (3,8%) en el 2022. (Tabla 3) Con respecto a la mortalidad, en esta muestra no se registraron óbitos.
En cuanto al perfil nutricional por antropometría se observó una cantidad mayor de niños hospitalizados con desnutrición principalmente del tipo severo entre los años 2021 y 2022 dado por el puntaje Z Peso/Edad que en los años 2019 y 2020 como se puede ver en la Tabla 4. Al respecto de la valoración de la situación nutricional de la talla, se observó que el mayor porcentaje correspondió a la talla adecuada. No se encontró diferencia significativa en cuanto a este aspecto en los periodos estudiados. Tanto en peso como en talla, no se halló diferencias por sexo.
Tabla 4 Perfil nutricional por antropometría y frecuencia de anemia durante 2019-2022

*Chi2= 0,02
** Chi2= 0,001
Se observó que un total de 150 niños hospitalizados durante los años estudiados presentaron anemia, y se determinó que hubo una distribución similar de la frecuencia por año, pero fue menor en el 2022 respecto a los años anteriores como se observa en la Tabla 4.
Con respecto a la inmunización activa se observó un incremento gradual de la frecuencia de esquema incompleto entre los años 2020 a 2022 (24,7, 31,2% y 30,8% respectivamente) con respecto a los años 2019 y 2020 (17%) lo cual representó una diferencia significativa (Chi2=0,01). Ver Gráfico 1.
DISCUSIÓN
Este trabajo compara la situación de la morbilidad y estado nutricional de pacientes de hasta 2 años hospitalizados, antes durante y posterior a la pandemia por SARS Cov-2 en un centro de referencia y se destaca el descenso de los cuadros respiratorios antes y posterior al cese de la pandemia y el aumento de la frecuencia de casos por infección urinaria entre otras patologías, así como también se observó un aumento significativo de niños desnutridos.
Este marco podría explicarse por la cohorte realizada en nuestro centro, donde la mayoría de los cuadros respiratorios eran internados en una sala específica para estos pacientes y podría explicar el mayor número de casos de infecciones urinarias en ese periodo 2020 en la Sala de Lactantes. Así también disminuyeron los casos quirúrgicos, lo cual puede asociarse al cese de las cirugías programadas por el aislamiento; descenso que se observó en varios servicios quirúrgicos a nivel mundial como mencionan Gallego et al.(2020)16. El artículo de revisión de Dante et al.17 realizado en el año 2021, comparó 25 artículos publicados de enero 2020 a 2021 constatándose coinfección bacteriana en 18 estudios, coinfección viral en 17 estudios y coinfección fúngica en 5 estudios; en su mayoría de foco respiratorio. En nuestra muestra no se halló ningún caso de infección fúngica, y la mayoría de las patologías fueron de índole bacteriana. Datos similares fueron reportados por Maldonado y cols. (2021)18 y Quiñonez et al (2021)19.
En el aspecto nutricional, se menciona el mayor número de casos de desnutridos moderados y severos principalmente en el 2022, lo cual puede atribuirse a la pérdida de la consulta control del niño sano donde podría haber intervenido de forma oportuna para su prevención y atención. Esto se vio reflejado también en varios estudios de Latinoamérica, en los que se encontró un aumento de casos de obesidad tal como los trabajos realizados por Jiménez S y Santana S.20) y por Del Castillo Villa en el 202321. A nivel país, informes del INAN (Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición) citaron un porcentaje de desnutrición global del 5,3% y la desnutrición aguda 5,6%, siendo relativamente mayor en aquellos de sexo masculino, y la prevalencia de exceso de peso fue del 22,3% (15,1% sobrepeso y 7,2% obesidad) en el periodo 2020 en niños menores de 5 años22 a diferencia de este trabajo, no se constató exceso de peso ni diferencias por sexo.
Uno de los puntos más afectados por la pandemia por SARSCOV2 fue la inmunización activa dado por el confinamiento debido a la pandemia; lo cual se demuestra en nuestro trabajo ya que se encontró una disminución de la cobertura de vacunación durante y después de la pandemia con valores preocupantes en el año 2022. Estos datos son coincidentes con varios estudios donde la inmunización de rutina en niño sufrió grandes estragos a nivel mundial referido por la OMS (2021)23 y referido por Rodrigues et al. (2022)24 y también a nivel nacional12. Ante esta situación queda el desafío de aunar esfuerzos para reestablecer la cobertura de inmunización.
Se menciona como limitante a la imposibilidad de realizar inferencias de estos resultados a la población general para el mismo grupo etario ya que fueron incluidos niños hospitalizados y además se recurrió a datos secundarios a partir de fichas clínicas lo que no permite realizar mayores pesquisas, por ello se sugiere realizar estudios longitudinales prospectivos para obtener mayor profundidad de la información respecto a estos temas.
Sin embargo, se considera que estos datos aportan información en cuanto a la necesidad de prestar atención sobre el impacto en la salud y la nutrición cuando se producen eventos que se consideran catastróficos los cuales en muchos casos ocasionan la discontinuidad de programas y políticas públicas establecidos por cada país de manera a diseñar estrategias para prevenir y controlar potenciales efectos deletéreos sobre todo en la población infantil.
CONCLUSIONES
Epidemiológicamente, hubo mayor número de ingresos cuadros respiratorios en la pre y postpandemia con respecto al periodo intra-pandemia SARSCov-2. Hubo un aumento significativo de los casos de desnutrición principalmente del tipo severo al término de la pandemia y clara disminución de la cobertura de inmunización regular en el 2022.















