INTRODUCCIÓN
La ingesta de cáusticos representa un grave problema de salud pública en países en desarrollo. En pacientes pediátricos suele ocurrir de manera accidental, principalmente entre los 1 a 5 años, etapa caracterizada por la curiosidad y exploración del entorno1,2.
Las consecuencias pueden ser devastadoras, desde lesiones leves hasta secuelas crónicas graves o muerte, con un importante impacto médico-social y económico3.
Los cáusticos son sustancias químicas que lesionan directamente los tejidos expuestos. La gravedad del daño depende de factores como el tiempo de exposición, concentración, pH, cantidad ingerida y presentación del agente4.
Los álcalis con pH>12 y ácidos con pH<3 causan las lesiones más severas. Los álcalis producen necrosis por licuefacción con mayor penetración tisular, mientras los ácidos causan necrosis coagulativa que puede limitar la perforación4,5.
La clínica es variable, desde casos asintomáticos hasta manifestaciones graves como disfagia, sialorrea, lesiones orales y distrés respiratorio. La endoscopia digestiva alta realizada en las primeras 24 horas constituye el estándar de oro diagnóstico, permitiendo evaluar la extensión del daño según la clasificación de Zargar, establecer el pronóstico y definir el manejo terapéutico6,7.
En Paraguay, un estudio previo en el Centro Nacional de Toxicología identificó al hipoclorito de sodio como el cáustico más frecuente, representando el 34% de los casos. No obstante, existe escasa información publicada sobre las características clínico-endoscópicas y evolución de estos pacientes a nivel local8.
El objetivo de este estudio es describir el perfil epidemiológico y los hallazgos endoscópicos en pacientes pediátricos que consultaron por ingesta de cáusticos en el Hospital de Clínicas durante un periodo de 10 años, con el fin de contribuir al conocimiento de esta problemática y promover la búsqueda de estrategias de prevención efectivas.
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño y población
Estudio observacional descriptivo con componente analítico, retrospectivo. Los criterios de inclusión considerados: pacientes menores de 18 años, de ambos sexos que consultaron por ingesta de cáusticos en el Hospital de Clínicas entre enero 2013 y diciembre 2023. Se identificaron 16 historias clínicas de pacientes que cumplían los criterios de inclusión, no se excluyó a ningún paciente. El criterio de exclusión estaba definido como una historia incompleta.
Variables de estudio: Se analizaron variables sociodemográficas (edad, sexo, procedencia), características maternas (edad, escolaridad, estado civil), clínicas (tipo de cáustico, sintomatología, tiempo hasta consulta) y endoscópicas (tiempo hasta endoscopia, grado de lesión según clasificación de Zargar, localización, complicaciones). Los hallazgos endoscópicos se clasificaron según Zargar en: grado 0 (mucosa normal), grado I (edema e hiperemia), grado IIa (erosiones superficiales), grado IIb (úlceras circunferenciales/profundas), grado IIIa (necrosis focal) y grado IIIb (necrosis extensa).
Análisis estadístico: Los datos obtenidos de las historias clínicas fueron registrados en una planilla electrónica de Microsoft Office Excel ® versión 2016. Los datos fueron analizados utilizando el paquete estadístico Stata versión 16.0. Las variables cuantitativas se expresaron como mediana y rango intercuartílico (RIC) o media y desviación estándar según su distribución. Las variables cualitativas se expresaron como frecuencias absolutas y relativas. Para el análisis bivariado se utilizó el Test exacto de Fisher considerando significativo p<0,05.
Aspectos éticos: El estudio fue aprobado por las autoridades del servicio de acuerdo con la Resolución CD. N˚708/2022. Se respetó la confidencialidad de los datos y el anonimato de los participantes.
RESULTADOS
Se incluyeron 16 pacientes con diagnóstico de ingesta de cáusticos. La mediana de edad fue 2 años (RIC 1,6-3), con predominio del sexo masculino (62,5%). El 68,7% procedía de zona urbana. La edad media materna fue 29,2 ± 7,6 años, predominando la educación secundaria incompleta (62,5%). El 75% de los pacientes tenía al menos un hermano (Tabla 1).
Tabla 1 Características sociodemográficas y clínicas de pacientes pediátricos con ingesta de cáusticos. Hospital de Clínicas, 2013-2023 (n=16)
| Características | n/M | %/RIC |
|---|---|---|
| Edad (años)* | 2 | 1,6-3 |
| Sexo masculino | 10 | 62,5 |
| Procedencia urbana | 11 | 68,7 |
| Características maternas | ||
| Edad (años)† | 29,2 | ±7,6 |
| Escolaridad secundaria incompleta | 10 | 62,5 |
| Estado civil (casada/unión) | 12 | 75,0 |
| Manifestaciones clínicas | ||
| Vómitos | 10 | 62,5 |
| Disfagia | 4 | 25,0 |
| Disnea | 3 | 18,8 |
| Lesión oral | 2 | 12,5 |
| Sialorrea | 2 | 12,5 |
| Tipo de cáustico | ||
| Álcalis | 15 | 93,7 |
| Soda cáustica | 10 | 62,5 |
| Hidróxido de potasio | 3 | 18,7 |
| Otros álcalis | 2 | 12,5 |
| Ácidos | 1 | 6,3 |
| Tiempo hasta consulta | ||
| < 12 horas | 11 | 68,7 |
| 12-24 horas | 3 | 18,8 |
| > 24 horas | 2 | 12,5 |
*Mediana (RIC: Rango intercuartílico) †Media ± desviación estándar
Los síntomas más frecuentes fueron vómitos (62,5%), disfagia (25%) y disnea (18,8%). El tipo de cáustico más frecuentemente ingerido fue alcalino (93,7%), principalmente soda cáustica (62,5%), seguido de hidróxido de potasio (18,7%). Solo un paciente ingirió ácido sulfúrico.
El 68,7% de los pacientes consultó dentro de las primeras 12 horas post-ingesta. Sin embargo, solo el 31,2% se realizó endoscopia dentro de las primeras 24 horas. Las lesiones endoscópicas según clasificación de Zargar fueron: grado 0 (31,3%), grado I (12,5%), grado IIa (25%), grado IIb (12,5%) y grado III (12,5%). La localización más frecuente fue esofágica (50%) (Tabla 2).
Tabla 2 Hallazgos endoscópicos y evolución de pacientes pediátricos con ingesta de cáusticos (n=16)
| Variable | n | % |
|---|---|---|
| Tiempo hasta endoscopia | ||
| < 24 horas | 5 | 31,2 |
| ≥ 24 horas | 10 | 62,5 |
| No realizada | 1 | 6,3 |
| Clasificación de Zargar | ||
| Grado 0 | 5 | 31,3 |
| Grado I | 2 | 12,5 |
| Grado IIa | 4 | 25,0 |
| Grado IIb | 2 | 12,5 |
| Grado III | 2 | 12,5 |
| No evaluable | 1 | 6,2 |
| Localización de lesiones | ||
| Esófago | 8 | 50,0 |
| Mucosa oral | 1 | 6,2 |
| Estómago | 1 | 6,2 |
| Sin lesiones | 5 | 31,3 |
| No evaluable | 1 | 6,2 |
| Complicaciones | ||
| Estenosis esofágica | 2 | 12,5 |
| Neumonitis química | 1 | 6,25 |
| Mediastinitis | 1 | 6,25 |
| Sin complicaciones | 12 | 75,0 |
| Días de internación | ||
| ≤ 5 días | 9 | 56,2 |
| 6-10 días | 3 | 18,8 |
| > 10 días | 4 | 25,0 |
Se encontró asociación estadísticamente significativa entre el tiempo hasta la realización de la endoscopia y el grado de lesión (p=0,03). El 25% de los pacientes presentó complicaciones, principalmente estenosis esofágica, las cuales se asociaron significativamente con el grado de lesión endoscópica (p=0,03).
El 87,5% recibió antibioticoterapia, 75% corticoterapia y 50% protectores gástricos. La mitad de los pacientes requirió internación por 5 días o menos, mientras que el 25% permaneció hospitalizado por más de 10 días.
DISCUSIÓN
Este estudio retrospectivo de 10 años proporciona información sobre las características clínico-endoscópicas de la ingesta de cáusticos en pacientes pediátricos paraguayos. La edad de los pacientes y el predominio masculino coinciden con reportes previos, reflejando la vulnerabilidad de los niños pequeños durante la etapa exploratoria1,2.
El predominio de cáusticos alcalinos, siendo estos 9 de cada 10, particularmente soda cáustica, es consistente con estudios realizados en la región, reportaron similar resultado en Uruguay, con 40% de casos por soda cáustica9.
Esta tendencia podría explicarse por el fácil acceso a estos productos y su frecuente almacenamiento en envases no originales, lo que incrementa el riesgo de ingesta accidental.
Los vómitos y la disfagia fueron los síntomas más frecuentes, similar a lo reportado por Vázquez et al. Sin embargo, encontramos una mayor frecuencia de disnea comparado con otros estudios, lo que podría relacionarse con diferencias en el tiempo de consulta o en la severidad de los casos10.
Un hallazgo preocupante fue que solo 3 de cada 10 pacientes accedió a endoscopia dentro de las primeras 24 horas, a pesar de que casi 7 de cada 10 consultó tempranamente. Esta demora podría explicarse por limitaciones en la disponibilidad del servicio, considerando que las guías recomiendan la evaluación endoscópica temprana para optimizar el manejo y pronóstico6,7.
La significativa asociación encontrada entre el tiempo hasta la endoscopia y el grado de lesión (p=0,03) refuerza la importancia del diagnóstico temprano. Aunque la mayoría de las lesiones fueron leves a moderadas, sin embargo, un cuarto de los pacientes desarrolló complicaciones, principalmente estenosis esofágica, tasa similar a la reportada en la literatura11.
El manejo terapéutico incluyó antibióticos en 87,5% de los casos, porcentaje comparable al 90% reportado por Rodríguez et. al, aunque la evidencia sobre su beneficio en casos no complicados es controversial. El uso de corticoides en 3 de cada 4 pacientes y protectores gástricos en apenas la mitad de ellos refleja la variabilidad en los protocolos de manejo10.
Entre los posibles sesgos se identifica el sesgo de selección al tratarse de un hospital de referencia, las limitaciones inherentes a la recolección retrospectiva de datos y al tratarse de registros clínicos no realizados con fines de investigación además de posibles factores de confusión no controlados como comorbilidades previas sobre todo digestivas, el estado nutricional, el volumen ingerido, la concentración del agente caustico, la variabilidad en la interpretación endoscópica y las acciones previas a la consulta realizadas ya sea por otros facultativos o por los propios familiares como la inducción al vomito entre otros.
Las principales limitaciones del estudio incluyen su naturaleza retrospectiva, el tamaño muestral reducido y la procedencia de un único centro. Sin embargo, los hallazgos proporcionan información sobre esta problemática en nuestro medio. Se requieren estudios de seguimiento de estos pacientes de forma a evaluar el impacto en la calidad de vida de los pacientes que ingieren este tipo de sustancia.
CONCLUSIONES
La ingesta de cáusticos en nuestra población afecta principalmente a niños pequeños, con predominio de sustancias alcalinas y una tasa significativa de complicaciones. La demora en la realización de endoscopia y su asociación con la severidad de las lesiones sugieren la necesidad de mejorar el acceso a este procedimiento diagnóstico. Se requieren medidas preventivas efectivas, incluyendo educación comunitaria y regulaciones sobre el almacenamiento y comercialización de productos cáusticos.














