INTRODUCCIÓN
Las áreas protegidas son reconocidas como herramientas clave para conservar la biodiversidad y los ecosistemas. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza [IUCN], 2017), constituyen “un espacio geográfico claramente definido, reconocido, dedicado y gestionado mediante medios legales u otros tipos de medios eficaces para conseguir la conservación a largo plazo de la naturaleza y de sus servicios ecosistémicos y sus valores culturales asociados” (p. 96). Estos espacios son fundamentales para la preservación ambiental y la sostenibilidad global.
En Paraguay, las áreas protegidas ocupan aproximadamente el siete por ciento del territorio nacional y albergan cerca del cuarenta por ciento de la flora y fauna autóctonas, constituyendo uno de los mecanismos más eficaces para la conservación del patrimonio natural y cultural del país. Además de su función ecológica, estos espacios presentan un potencial de relevancia para el desarrollo del turismo sustentable, combinando la conservación con beneficios económicos y sociales (Ávalos, 2014). De acuerdo con González Salas et al. (2024), las áreas protegidas cumplen funciones clave como espacios para la investigación científica y la educación ambiental, fortaleciendo el conocimiento y la valoración de la conservación tanto en las comunidades locales como en la sociedad en su conjunto.
La industria del turismo de naturaleza ha evolucionado hacia un modelo más sofisticado y diferenciado, respondiendo a una demanda creciente de experiencias de alta calidad que combinan el contacto con ecosistemas naturales y estándares de servicio elevados. Esta especialización progresiva ha posicionado al sector como un componente estratégico del mercado turístico global, con un potencial de desarrollo considerable en múltiples contextos geográficos y socioeconómicos (Haukeland et al., 2023).
El turismo ha adquirido una creciente relevancia económica, situándose como la sexta fuente de ingresos del país. Según datos del Banco Central del Paraguay y el Observatorio Turístico del Paraguay, los ingresos turísticos aumentaron de 264 millones de dólares en 2012 a aproximadamente 619 millones en 2017 (Secretaría Nacional de Turismo [SENATUR], 2023). Este crecimiento plantea el desafío de fortalecer la oferta de productos turísticos sustentables, aprovechando eficientemente los recursos disponibles.
No obstante, la existencia de áreas protegidas con potencial turístico no garantiza automáticamente su éxito como destino. La gestión eficiente es clave para lograr un desarrollo turístico sustentable que asegure la conservación y beneficie a las comunidades locales. Según Leung et al. (2019), el turismo puede generar ingresos para las áreas protegidas y comunidades cercanas, además de promover apoyo político para su mantenimiento. Sin embargo, para materializar estos beneficios, es necesario implementar estrategias que transformen los recursos naturales y culturales en productos turísticos sostenibles. Gambarota et al. (2023) enfatizan la importancia de la participación de diversos actores en la planificación y gestión del turismo en estas áreas.
Los recursos turísticos comprenden todos aquellos elementos disponibles en un espacio determinado, ya sean de origen natural o cultural, que pueden ser utilizados con fines turísticos. Esta concepción implica no solo su existencia física, sino también su potencial para integrarse en una oferta articulada y atractiva. Lejos de ser entidades estáticas, los recursos turísticos son construcciones dinámicas que responden a procesos culturales, sociales y económicos. Su verdadero valor reside en la capacidad de convertirse en experiencias memorables para los visitantes, situando la vivencia turística como eje central de una oferta competitiva y sostenible (Ballina, 2020).
La jerarquización de recursos turísticos, metodología ampliamente utilizada en estudios de planificación turística, permite evaluar sistemáticamente el potencial de atracción de cada recurso mediante criterios cuantitativos y cualitativos. Diversos estudios han empleado esta metodología en áreas protegidas, como Pires (2013) en Brasil, y Arroyo-Solórzano y Rojas-Prendas (2021) en Costa Rica, demostrando su utilidad para establecer prioridades de desarrollo y conservación.
El Parque Nacional Ñacunday, ubicado en el distrito del mismo nombre, Departamento de Alto Paraná, Paraguay fue creado en 1973 y cuenta con una superficie de aproximadamente 2000 hectáreas. Destaca por su extraordinaria belleza escénica y ubicación estratégica dentro de la región fronteriza entre Paraguay, Brasil y Argentina, albergando numerosos recursos turísticos con gran potencial de desarrollo. Sin embargo, la deficiente conectividad terrestre y otras limitaciones han obstaculizado el flujo de visitantes, lo que a su vez ha desalentado a los pobladores locales en el desarrollo de iniciativas y servicios turísticos (Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible- [MADES], 2020). Esta situación evidencia la necesidad de contar con un diagnóstico sistemático que permita identificar y priorizar los recursos disponibles para orientar estrategias de desarrollo turístico sostenible.
En este contexto, el objetivo de la investigación fue jerarquizar los recursos turísticos del Parque Nacional Ñacunday como diagnóstico y base para la elaboración de estrategias con el fin de aportar información sobre los recursos que pueden integrar un producto turístico. Esta jerarquización, fundamentada en criterios estandarizados de valoración, permitió identificar prioridades de intervención y desarrollo para maximizar el potencial turístico del área. El estudio buscó responder específicamente a la siguiente pregunta: ¿Qué recursos turísticos del Parque Nacional Ñacunday y su área de influencia presentan mayor potencial, según criterios de jerarquización, para ser integrados en estrategias de desarrollo turístico sostenible?
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación adoptó un diseño metodológico mixto, con integración secuencial de métodos: primero se aplicó una fase cualitativa de observación estructurada e inventario descriptivo de los recursos turísticos del Parque Nacional Ñacunday y su área de influencia; luego, una fase cuantitativa de jerarquización basada en criterios e índices numéricos estandarizados. El estudio se desarrolló con un alcance descriptivo-evaluativo de los recursos.
Unidades de Análisis
Las unidades de análisis fueron ocho recursos turísticos (naturales y culturales) identificados dentro del Parque Nacional Ñacunday y su área de influencia, durante las cuatro visitas realizadas al distrito, en los meses de abril y mayo de 2023. Este período fue seleccionado por ofrecer condiciones climáticas favorables y corresponder a temporada baja, lo que permitió un análisis más profundo de los recursos en condiciones de menor masificación.
Técnica e instrumentos de recolección de datos
La técnica utilizada fue la observación estructurada, complementada con la aplicación de un inventario turístico mediante un formulario basado en la metodología del Centro Interamericano de Capacitación Turística (CICATUR-OEA, 2009), citada por el SINAC (2016). Dicha metodología contempla fichas estandarizadas para el registro de recursos naturales y culturales, ampliamente empleadas en diagnósticos de potencial turístico en América Latina, por lo que no requirió procesos de validación adicionales.
Cada formulario fue completado in situ durante las observaciones de campo, permitiendo la verificación directa de la información registrada y el contraste con la evidencia empírica obtenida en el terreno.
Se aplicaron dos fichas, para el registro de los atractivos conforme a la siguiente clasificación:
Atractivos naturales, con ítems orientados a registrar tipos de relieves (montañas, cerros, costas, ríos, cascadas, lagunas, entre otros), grado de fragilidad ambiental y nivel de apertura al público, además de campos de identificación (nombre del atractivo, fotografía y coordenadas GPS).
Atractivos culturales, que incluye categorías de manifestaciones artificiales (museos, sitios históricos, obras de ingeniería), expresiones culturales (folklore, gastronomía, música, ferias) y acontecimientos (fiestas populares, eventos deportivos o religiosos), incorporando también nivel de fragilidad y apertura.
Cada ficha permitió documentar y clasificar los recursos observados, incorporando evidencias fotográficas y localización georreferenciada mediante el uso de una cámara digital (smartphone de 12 megapíxeles) y un Dron DJI Mavic Air.
El proceso metodológico de inventario y jerarquización se desarrolló en dos fases principales:
Fase 1: Identificación y registro de recursos turísticos
La identificación y selección de recursos se realizó mediante:
Revisión bibliográfica de informes institucionales (MADES, 2020; SEAM, 2015; SENATUR, 2023;) y publicaciones científicas (Almeida et al., 2019; Ávalos, 2014;).
Mapas del Plan de Manejo del Parque Nacional Ñacunday (SEAM, 2015) y Sistemas de Información Geográfica (SIG).
El registro siguió la metodología del Centro de Investigación y Capacitación Turística (CICATUR) de la OEA qué incluyó:
Descripción detallada de recursos actuales y potenciales.
Localización georreferenciada.
Documentación visual (fotografías y mapas).
Aplicación de modelo resumido de fichas conforme a las recomendaciones de la Guía para la elaboración de planes de turismo sostenible en áreas silvestres protegidas (Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica, 2016).
Fase 2: Jerarquización de recursos turísticos
Se estableció el nivel de importancia de los recursos mediante un proceso de jerarquización basado en los criterios de la OEA y la metodología del Ministerio de Turismo de Ecuador- MINTUR (2018) para inventarios de atractivos turísticos. La clasificación se estructuró en cuatro niveles jerárquicos, siguiendo los parámetros del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú- MINCETUR (2018), conforme se observa en la siguiente Tabla.
Tabla 1. Jerarquización de atractivos turísticos.
| Jerarquía | Descripción |
|---|---|
| IV | Recursos excepcionales y de gran significado para el mercado turístico internacional, capaces por sí solos de motivar una importante corriente de visitantes (actuales o potenciales). |
| III | Recursos con rasgos excepcionales, capaces de motivar por sí solos o en conjunto con otros recursos contiguos, una corriente de visitantes nacionales o extranjeros (actuales o potenciales). |
| II | Recursos con algunos rasgos llamativos capaces de interesar a visitantes que hubiesen llegado a la zona por otras motivaciones turísticas, o de motivar corrientes turísticas locales. |
| I | Recursos sin mérito suficiente para considerarlo al nivel de las jerarquías anteriores, pero que, igualmente, forman parte del inventario, como elementos que pueden complementar a otros de mayor jerarquía. |
Fuente: MINCETUR (2018).
Para la jerarquización, se aplicaron siete criterios específicos que consideraron tanto el valor intrínseco del recurso como su representatividad y demanda potencial, basados en las directrices del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA, 2014).
Tabla 2. Criterios de evaluación
| Criterio | Descripción |
|---|---|
| A- Potencial de atractividad | Características de originalidad e interés que puede despertar en los turistas. |
| B- Grado de uso actual | Volumen del flujo turístico efectivo en la zona. |
| C- Representatividad | Singularidad o exclusividad del atractivo en la zona. |
| D- Apoyo local y comunitario | Interés de la comunidad local para el desarrollo y disponibilidad al público. |
| E- Accesibilidad | Facilidad de acceso para llegar a cada uno de los recursos turísticos. |
| F- Condiciones receptivas | Infraestructura instalada en el atractivo y su entorno (transporte, alimentación, hospedaje). |
| G- Fragilidad | Capacidad de soporte frente a la demanda de visitantes. |
Fuente: Elaboración propia en base a OMT (2009) y Brasil (2007) citado por Almeida et al. (2019).
Cada criterio recibió una valoración cuantitativa según la siguiente escala:
Tabla 3. Valoración de los criterios de evaluación.
| CRITERIO | 0 | 1 | 2 | 3 |
|---|---|---|---|---|
| A- Potencial de atractividad | Ninguno | Algún interés | Interesante | Muy interesante |
| B- Grado de uso actual | Insignificante | Poco | Mediano | Grande |
| C- Representatividad | - | Bastante común | Pequeño | Singular |
| D- Apoyo local y comunitario | - | Pequeño | Mediano | Grande |
| E- Accesibilidad | - | Buena | Existe, pero con problemas | Mala accesibilidad |
| F- Condiciones receptivas | - | Adecuado | Existe, pero insatisfactorio | Muy pocas condiciones |
| G- Fragilidad | - | Poco frágil | Mediano | Frágil |
Fuente: Elaboración propia en base a OMT (2009 y Brasil (2007) citado por Almeida et al. (2019).
Posteriormente se calcularon los índices para priorización de intervenciones.
La asignación del ranking de intervención se calculó a partir de tres índices principales:
Índice de Jerarquía (IJ): Analiza la importancia del atractivo para la actividad turística de la zona.
IJ = Grado de uso actual + Representatividad + Apoyo local y comunitario
Índice de Priorización (IP): Indica el grado de prioridad de las acciones de conservación, estructura de acceso, condiciones receptivas y fragilidad.
IP = Accesibilidad × Condiciones receptivas × Fragilidad
Índice de Implementación (II): Evalúa la prioridad de intervención según la importancia del atractivo.
II = Potencial de atractividad × Índice de jerarquía × Índice de priorización
Los recursos con mayor valor en el Índice de Implementación representan las primeras prioridades de intervención, basándose tanto en su potencial turístico como en sus necesidades de mejora y conservación.
RESULTADOS
En base al relevamiento se identificaron ocho recursos y/o atractivos naturales y culturales existentes en el distrito de Ñacunday, divididos en cinco atractivos naturales (62,5%): Salto Ñacunday, Salto Punta Jovai, Salto Kañy, Salto Yvytu y Playa Paranambú y tres atractivos culturales (37,5%): Comunidad Indígena Koe Pyahu y dos fiestas patronales que se exponen a continuación a través de una ficha de recursos turísticos:
Tabla 4. Recursos turísticos identificados en el Parque Nacional Ñacunday y su área de influencia.
| N° | Nombre | Categoría | Tipo | Subtipo | Ubicación | Coordenadas | Jerarquía |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Salto Ñacunday | Sitio Natural | De Afluentes | Río/Cascada | Itaipyte | -26.047470000987644, -54.67021188630012 | III |
| 2 | Salto Punta Jovái | Sitio Natural | De Afluentes | Cascada | Lomas Valentinas | -26.179061045665783, -54.666408002295306 | I |
| 3 | Salto Kañy | Sitio Natural | De Afluentes | Cascada | Paranambú | -25.971943272653238, -54.66927451673145 | I |
| 4 | Salto Yvytu | Sitio Natural | De Afluentes | Cascada | Lomas Valentinas | -26.240650202906068, -54.67607677101348 | I |
| 5 | Playa Paranambú | Sitio Natural | Costas | Playa | Paranambú | -25.979795706424547, -54.67067226107718 | II |
| 6 | Comunidad Indígena Koe Pyahu | Sitio Cultural | Cultural | Grupos étnicos | Itaipyte | -26.063830280362364, -54.67489757801803 | I |
| 7 | Fiesta Patronal San Blás | Sitio Cultural | Cultural | Fiestas Populares | Itaipyte | -26.012757490692138, -54.69340200662648 | I |
| 8 | Fiesta Patronal San José | Sitio Cultural | Cultural | Fiestas Populares | Paranambú | -25.98010878960533, -54.68736445659965 | I |
Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados del instrumento aplicado en el Parque Nacional Ñacunday (Guía de observación, 2023).
El distrito de Ñacunday lleva la denominación de Capital de las Cascadas (Ytu Retã), y es conocido por tener uno de los más grandes saltos de agua del país, que son los saltos del Ñacunday, ubicado en un parque nacional de dos mil hectáreas, a 16 kilómetros de la ruta PY07, también posee otros saltos de menor envergadura, como el salto Punta Jovai, salto Kañy y Salto Yvytu, con potencialidad para la explotación turística y se pretende que formen parte de un circuito en proceso de construcción para ser admirados por los turistas.
Recursos naturales
Salto Ñacunday
El Salto Ñacunday, con 40 metros de altura y 70 de ancho, es uno de los atractivos hídricos más impresionantes de Paraguay. Se encuentra a 1.000 metros de la desembocadura del río Paraná, dentro del Parque Nacional Ñacunday (MADES 2020). Cuenta con señalización básica, senderos de baja a media dificultad hacia miradores naturales con infraestructura limitada, y acceso recientemente mejorado mediante tramos pavimentados que lo conectan con rutas principales.
El Salto Ñacunday es considerado un “sitio con vocación turística” y se le otorga la jerarquía de “atractivo estrella” según el Plan Maestro de Desarrollo Sostenible del Sector Turístico del Paraguay. Su potencial de atractividad podría incrementarse significativamente con mejoras en infraestructura y servicios turísticos complementarios (SENATUR, 2023).
Salto Punta Jovái
Ubicado a 40 km de Paranambú, el sitio carece de señalización y miradores, presenta senderos de alta dificultad y su acceso, principalmente por tierra, cuenta con infraestructura precaria.
Salto Kañy
Ubicado a 2 km del centro urbano, el sitio carece de señalización y miradores, cuenta con senderos hasta el salto y su acceso, principalmente por tierra, abarca unos 5 km sin infraestructura.
Anteriormente sin acceso terrestre, la cascada hoy es accesible a los visitantes gracias a la apertura de un camino de tierra de 5 km, logrado con la colaboración de unos diez vecinos que cedieron parte de sus propiedades.
Salto Yvytu
Ubicado a unos 50 km del casco urbano, el sitio cuenta con algunos carteles de señalización y senderos que llevan al salto, pero carece de miradores e infraestructura, con acceso principalmente por tierra.
Playa Paranambú
Se encuentra a aproximadamente 1 km del casco urbano del distrito y carece de señalización, senderos, miradores y presenta una infraestructura precaria que dificulta su accesibilidad.
La playa Paranambu, ubicada a 4 km del Puerto Itaipyte frente a Puerto Esperanza (Argentina), es uno de los principales atractivos del municipio. Se mejoró el acceso y se prevé un plan de infraestructura con apoyo nacional.
Atractivos Culturales
Comunidad Indígena Koe Pyahu
Ubicada a unos 30 km del casco urbano del distrito, la comunidad Mbya Guaraní, conformada por unas 15 familias dentro de la reserva del Parque Nacional Ñacunday, se dedica principalmente al cultivo de autoconsumo con prácticas tradicionales, a la elaboración de artesanías con materiales autóctonos y a su comercialización transfronteriza con Argentina.
La comunidad Koe Pyahu representa un importante recurso para el desarrollo de experiencias de turismo cultural y etnoturismo, complementarias a la oferta de atractivos naturales del Parque Nacional. Su integración respetuosa en circuitos turísticos podría generar beneficios socioeconómicos para la comunidad mientras se preservan sus tradiciones culturales.
Fiesta Patronal San Blas
Cada 3 de febrero, el distrito celebra su aniversario y la festividad de San Blas con actividades religiosas, feria gastronómica, presentaciones de música, danza y teatro, además de eventos deportivos y recreativos, en varios puntos de la ciudad, destacando el valor cultural y tradicional de esta importante fecha.
Las fiestas patronales, fundacionales y festivales populares son celebraciones comunes entre distritos, como la festividad de San Blas, que también se realiza en Ciudad del Este. Estos eventos representan un valor agregado que permite destacar particularidades locales y pueden ser aprovechados como elementos diferenciadores en la oferta turística.
Aunque los recursos culturales suelen tener menor jerarquía que los atractivos naturales, poseen gran potencial para el turismo cultural. Promovidos como parte de un producto turístico integrado, que combine lo natural y lo cultural, responden a las actuales tendencias de turistas que buscan experiencias auténticas, en contacto con tradiciones, personas y culturas locales.
Fiesta Patronal San José
Del 19 al 21 de marzo se celebra a San José, patrono de la ciudad, con misas, procesiones, música, danza, feria gastronómica con productos regionales y actividades deportivas y recreativas.
Esta celebración ofrece una oportunidad para diversificar la oferta turística del Parque Nacional Ñacunday, atrayendo a visitantes interesados en experiencias culturales. Su coincidencia con otras festividades podría favorecer la creación de rutas temáticas que complementen los atractivos naturales.
Si bien los recursos culturales tienen menor jerarquía frente a los naturales, poseen alto potencial para el turismo cultural, especialmente si se integran en productos turísticos combinados. Las tendencias actuales muestran que los turistas buscan un contacto más cercano con las tradiciones, la población local y la cultura de la región.
Jerarquización de Recursos Turísticos
Todos los recursos turísticos identificados pueden ser categorizados dentro de la Jerarquía I, a excepción de la Playa de Paranambú (Jerarquía II) ya que estos recursos no poseen el mérito suficiente de acuerdo con la tabla de estimación de CICATUR para considerarlo al nivel de las otras jerarquías, pero que pueden formar parte del inventario, y complementar a otros recursos de mayor jerarquía, como lo es el Parque Nacional Ñacunday (MINCETUR, 2018).
Cabe aclarar que la valoración fue realizada de acuerdo con la percepción del investigador y fueron las siguientes:
Tabla 5. Criterios de evaluación del distrito de Ñacunday
| ÑACUNDAY | A | B | C | D | E | F | G |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Parque Nacional Ñacunday | 2 | 2 | 3 | 2 | 2 | 2 | 2 |
| Salto Punta Jovái | 1 | 0 | 1 | 1 | 3 | 3 | 3 |
| Salto Kañy | 1 | 0 | 1 | 1 | 3 | 3 | 3 |
| Salto Yvytu | 1 | 0 | 1 | 1 | 3 | 3 | 3 |
| Playa Paranambú | 1 | 1 | 1 | 2 | 2 | 2 | 3 |
| Comunidad Indigena Koe Pyahu | 0 | 0 | 1 | 1 | 2 | 3 | 3 |
| Fiesta Patronal San Blas | 1 | 1 | 1 | 2 | 2 | 2 | 1 |
| Fiesta Patronal San José | 1 | 1 | 1 | 2 | 2 | 2 | 1 |
Fuente: Elaboración propia en base a la metodología de los criterios de evaluación de los destinos turísticos, de la OMT (2009).
El Parque Nacional Ñacunday, al ser uno de los principales atractivos naturales de Ñacunday, recibe un puntaje alto en accesibilidad (2) debido a la mejora en las vías de acceso, pero sigue necesitando mejoras en infraestructura y servicios turísticos. Además, tiene un buen puntaje en aspectos de fragilidad (2), lo que sugiere que es un lugar bien gestionado desde el punto de vista de conservación.
Tabla 6. Ranking de intervención del distrito de Ñacunday.
| DESCRIPCIÓN | IJ | IP | II | RANKING |
|---|---|---|---|---|
| Parque Nacional Ñacunday | 7 | 8 | 112 | 1° |
| Salto Punta Jovái | 2 | 27 | 54 | 2° |
| Salto Kañy | 2 | 27 | 54 | 3° |
| Salto Yvytu | 2 | 27 | 54 | 4° |
| Playa Paranambú | 4 | 12 | 48 | 5° |
| Comunidad Indigena Koe Pyahu | 2 | 18 | 36 | 6° |
| Fiesta Patronal San Blas | 4 | 4 | 16 | 7° |
| Fiesta Patronal San José | 4 | 4 | 16 | 8° |
Nota: IJ: Puntaje basado en la jerarquización del recurso, evaluando su valor intrínseco (belleza, singularidad) y su potencial turístico. IP: Puntaje basado en la prioridad de intervención, lo que refleja qué tan urgente es mejorar cada recurso. II: Puntaje basado en la implementación, considerando la viabilidad y las acciones que se pueden llevar a cabo para mejorar el atractivo.
La Tabla 6 presenta un ranking de intervención de los recursos turísticos del distrito, basado en criterios de jerarquía, priorización e implementación. Según Riveros Montiel (2020), este ranking identifica los atractivos más relevantes que requieren atención prioritaria para potenciar su valor turístico.
El ranking muestra el nivel de asistencia que necesita cada sitio; a mayor puntaje, mayor urgencia de intervención. El Parque Nacional Ñacunday lidera el ranking, reflejando su importancia y necesidad de mejoras en infraestructura y servicios. En cambio, las Fiestas Patronales obtienen menor puntaje, por lo que tienen menor prioridad de intervención.
El análisis por criterio revela fortalezas y debilidades de cada recurso. Este ranking permite enfocar acciones en los atractivos con mayor potencial, contribuyendo al desarrollo turístico sostenible del distrito y orientando las estrategias según las necesidades reales detectadas.
DISCUSIÓN
La presente investigación ha permitido identificar y jerarquizar los recursos turísticos del Parque Nacional Ñacunday y su área de influencia, proporcionando un diagnóstico detallado como base para la elaboración de estrategias orientadas a su consolidación como un centro de esparcimiento turístico.
Los resultados obtenidos evidencian que el Parque Nacional Ñacunday y su majestuoso salto de agua representan el principal atractivo natural del distrito, con un potencial relevante para el desarrollo del turismo sostenible. La evaluación de los recursos permitió jerarquizarlos en función de su atractivo, accesibilidad, estado de conservación y demanda potencial. Entre los ocho recursos identificados, cinco corresponden a atractivos naturales y tres a recursos culturales. El Salto Ñacunday fue clasificado en la Jerarquía III, lo que lo posiciona como un recurso con rasgos excepcionales, capaz de atraer visitantes nacionales e internacionales. Otros recursos, como los saltos Punta Jovái, Kañy y Yvytu, se encuentran en la Jerarquía I, lo que indica que, aunque poseen potencial, requieren intervenciones estratégicas para fortalecer su atractivo y mejorar su accesibilidad.
En términos de infraestructura y accesibilidad, el principal desafío radica en la falta de condiciones adecuadas para garantizar un flujo constante de visitantes. Si bien se han realizado mejoras en la conectividad terrestre, aún persisten limitaciones en la infraestructura turística, la señalización y la oferta de servicios complementarios. El déficit de infraestructura es una barrera clave que limita la experiencia del turista y restringe el aprovechamiento de los recursos disponibles.
En el caso de los recursos culturales, la Comunidad Indígena Koe Pyahu y las Fiestas Patronales de San Blas y San José representan una oportunidad para diversificar la oferta turística, integrando experiencias de turismo cultural que complementan los atractivos naturales. No obstante, su baja jerarquización en la evaluación indica que requieren acciones concretas para potenciar su relevancia dentro del circuito turístico del distrito.
El ranking de intervención obtenido en este estudio confirma que el Parque Nacional Ñacunday demanda la mayor atención en términos de inversión y desarrollo de infraestructura en concordancia con los resultados del trabajo de Almeida et al. (2019) en cuanto a que el Parque Nacional Ñacunday tiene el mayor ranking de intervención del distrito.
La implementación de estrategias de manejo sostenible es fundamental para garantizar la conservación de sus recursos, mientras que el desarrollo de circuitos turísticos estructurados contribuiría a mejorar su atractivo y competitividad.
Desde un enfoque de desarrollo sostenible, es crucial adoptar estrategias que equilibren la conservación ambiental, el crecimiento económico y la integración sociocultural. En el ámbito ambiental, la implementación de prácticas de turismo sostenible y programas de educación ambiental resulta clave para minimizar impactos negativos y fortalecer la conciencia ecológica. En el ámbito económico, la diversificación de la oferta turística y la promoción de inversiones público-privadas en infraestructura pueden generar empleo y dinamizar la economía local. Finalmente, en el ámbito sociocultural, la capacitación de la comunidad local en gestión turística y la incorporación de tradiciones y cultura local dentro de la oferta turística pueden contribuir a una experiencia más auténtica y enriquecedora para los visitantes.
La metodología de inventario y evaluación del patrimonio turístico empleada en este estudio ha demostrado ser una herramienta valiosa para la planificación turística, como lo sugieren Gambarota et al. (2023). Sin embargo, debe considerarse como el primer paso de un proceso más amplio, que requiere la participación de todos los actores involucrados, incluyendo autoridades locales, comunidades indígenas, empresarios turísticos y organizaciones ambientales, en donde se tuvo ciertas limitaciones para la incorporación de la perspectiva de la comunidad local debido a la falta de acceso como diferencias culturales.
En este sentido, futuras investigaciones podrían centrarse en evaluar el impacto específico de las mejoras en infraestructura sobre el flujo turístico, así como en desarrollar indicadores de sostenibilidad específicos para el área que permitan monitorear el impacto ambiental y social del turismo, ya que hay una falta de datos sobre el número de visitantes y el impacto ambiental lo que podría dificultar la realización de un análisis de capacidad de carga preciso. Además, se recomienda explorar modelos de gestión participativa, donde las comunidades locales sean parte activa en la planificación y operación de las actividades turísticas, asegurando beneficios equitativos y promoviendo la apropiación social del turismo como una herramienta de desarrollo.
En conclusión, la evaluación y jerarquización de los recursos turísticos del Parque Nacional Ñacunday y su área de influencia proporcionan una hoja de ruta para el diseño de estrategias de desarrollo turístico sostenible. La priorización de intervenciones en infraestructura, accesibilidad y promoción permitirá potenciar la zona como un destino competitivo, asegurando beneficios económicos y socioculturales para la comunidad local, al tiempo que se preserva su valioso patrimonio natural.
























