INTRODUCCIÓN
El virus del papiloma humano (VPH) representa una carga significativa a nivel mundial debido a su alta prevalencia y asociación con diversas enfermedades, es el principal agente causal del cáncer cérvico-uterino, encontrándose en 99,7% de los casos (1). En sus variantes 16 y 18 causa cáncer de cuello uterino y cáncer anal; los condilomas son manifestaciones externas o clínicas del virus (VPH) transmitido por medio de las relaciones sexuales (2). La incidencia más alta se encuentra generalmente en hombres y mujeres de 15 a 35 años de edad (3). Esta infección viral es transmitida principalmente por contacto directo con la piel o las membranas mucosas infectada, durante el embarazo, se observa un incremento significativo en la prevalencia del virus del papiloma humano, alcanzando hasta un 46%. Este aumento puede atribuirse en parte a la supresión parcial del sistema inmunológico durante este periodo. El virus presenta una incubación típica de 8 a 12 semanas (4). El condiloma, afecta a hombres y mujeres, siendo más común en hombres homosexuales que va de 2 a 84 %.Los cambios citológicos que se pueden presentar asociadas a la infección por virus del papiloma humano (HPV) son: coilocitos (atipia nuclear y vacuolización perinuclear), papilomatosis (crecimiento vertical de las papilas dérmicas), acantosis (engrosamiento de la capa espinosa de la dermis), hiperqueratosis (aumento del grosor de la capa cornea) y paraqueratosis (retención de núcleos en la capa cornea) (5). Los condilomas pueden ser milímetros o medir varios centímetros, pasando desapercibidos, una vez que llega a ser diagnosticados generando incomodidad física y psicológica, las infecciones persistentes serán causas de cáncer anal (6). El tratamiento del condiloma requiere de varias disciplinas: los tratamientos disponibles resultan ineficaces y aumentando la morbilidad la resección quirúrgica (7).
Los condilomas gigantes interfieren con la sexualidad, la autoimagen y la higiene diaria asociándose con sangrado, secreción fétida y dolor frecuente (8).
El caso trata de una paciente multípara, con condiloma gigante sin suficientes controles prenatales que evoluciono rápidamente.
DESCRIPCIÓN DEL CASO
Paciente de 36 años, multípara. Gestante de 38. 6 sem por fecha de la última menstruación y ecografía, ingresa al servicio de Ginecología acompañada de un familiar, sus antecedentes gineco obstétricos son menarca a los 14 años, inicio de relaciones sexuales a 15 años, número de parejas sexuales: 02, sin antecedentes patológicos importantes.
Durante el interrogatorio la paciente refiere que hace 5 años, en un embarazo anterior se constató lesiones condilomatosas en número de 3 que se trata con ácido tricloacetico pero no vuelve al control posterior, 1 año antes del embarazo refiere crecimiento anormal de una tumoración en vagina y ano pero no consulta, durante su embarazo percibe un aumento de la tumoración produciendo molestias durante la deambulación, paciente sin controles prenatales suficiente, solo realizo 3 controles y el ultimo control fue a las 38.6 sem día que se resuelve ingresar a quirófano por las lesiones detectadas.
La paciente refiere dolor en bajo vientre de 24 horas de evolución donde se constata se constata condiloma de 20 cm de diámetro que obstruye el introito y condiloma en región anal de aprox 10 cm de diámetro de 5 años de evolución y múltiples condilomas de 1 a 3 cm de diámetro en región perianal, por lo que no se puede realizar tacto vaginal, se constata leucorrea amarillo verdosa en moderada cantidad no fétida. Se realiza examen físico a la pareja y se constata múltiples condilomas en el pene y región perianal.
Se resuelve ingresar a quirófano para realizar extracción de los condilomas y cesárea. Se extrae 10 condilomas de diversos tamaños del introito, regional perianal y anal.
El tratamiento fue combinando la cirugía, con la terapia inmunológica y terapia antiviral, la cirugía fue larga y muy oportuna, la especialista le reconstruyo la zona.
La paciente se fue de alta sin complicaciones, a 10 días del alta presenta su resultado de frotis y cultivo de secreción vaginal informando vaginosis bacteriana y gonococo, el papanicolaou informa coilocitos, anatomía patológica de las muestras obtenidas HPV, VDRL 1:32 reactivo para sífilis.

Imagen 1: Paciente gestante de 38, 6 semanas con condiloma gigante ocasionado por VPH en zona anal, vaginal y perianal.

Imagen 2. Condiloma de 20 cm, condiloma de 10 cm, y múltiples condilomas de 1 a 3 cm en región perianal.
DISCUSIÓN
El HPV es un virus de ADN sin envoltura de doble cadena, miembro de la familia Papillomaviridae. Infecta el epitelio escamoso y puede inducir la formación de una amplia variedad de lesiones mucocutáneas, especialmente en la región ano genital. Se han identificado más de 200 tipos de HPV, de los cuales aproximadamente 40 afectan el tracto ano genital9.
Una verruga anogenital es el condiloma acuminado, es consecuencia del desarrollo del virus del papiloma humano, 6,2 millones de personas transmiten el virus y el contagio se cuenta en mujeres de 14 a 59 años10.
Hay una tasa de mayor incidencia entre 20 a 24 años, más frecuente en mujeres. En cuanto a la prevalencia a nivel global es del 10.2%, en África, la prevalencia es del 22.4%, en América, la prevalencia es del 13%, en Europa, la prevalencia es del 8.2%, en Asia, la prevalencia es del 7.5% de HPV11.
La observación clínica es fundamental para visualizar las lesiones, la forma que presentan el color, la historia clínica de la paciente el condiloma visualizado es de un tamaño muy aumentado y de evolución muy rápida, son causados por el virus del papiloma humano y es de transmisión sexual, la forma de transmisión se da también de piel a piel o por medio de las mucosas12.
La paciente recibió una cirugía rápida con una rápida intervención del ginecólogo tratante recibiendo una reconstrucción del tracto anogenital, la zona es un lugar de importancia para las relaciones sexuales y la vida de pareja para tener una vida cómoda y plena, las pacientes que portan condilomas deben recibir un seguimiento largo por varios meses inclusive años, los condilomas quieren volver a aparecer presenta mucha resistencia a los tratamientos convencionales, evitando que estas lesiones se vuelvan malignas o cancerígenas.
Los condilomas vulvo vaginales gigante son de baja frecuencia por ese motivo no se encuentra amplia información.
CONCLUSIÓN
En este caso clínico, se destaca la complejidad de una paciente gestante con condilomas gigantes, cuya evolución rápida y manejo deficiente del seguimiento prenatal, por falta de interés de la paciente y su pareja, llevaron a intervenciones quirúrgicas complejas. La atención multidisciplinaria fue crucial para el tratamiento efectivo, combinando la cirugía, la terapia inmunológica y el tratamiento antiviral.
Los hallazgos postoperatorios de infecciones adicionales, subrayan la importancia de un seguimiento continuo y exhaustivo en estos casos del manejo y cuidado de la paciente y de su pareja ante las enfermedades de transmisión sexual.
Este caso es importante, la evaluación completa y el tratamiento oportuno en el manejo de la paciente que dio positivo al virus del papiloma humano, enfatizando la prevención mediante prácticas sexuales seguras y el seguimiento de protocolos prolongados para prevenir complicaciones graves como el cáncer en las pacientes.
El médico tratante es importante que realice una historia clínica completa de la paciente y de esta forma establecer un protocolo inmediato, realizar un diagnóstico diferencial entre patologías similares, realizar el tratamiento de forma conjunta con otros especialistas médicos, de esta forma llevar a cambios positivos en la vida de la paciente, en su calidad de vida como madre, esposa y evitando el desarrollo del cáncer cervical o anal.
La prevención correcta, y las relaciones sexuales con protección son de importancia para prevenir este tipo de enfermedades.















