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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prácticas alimentarias en la infancia y adolescencia - Un desafío del mundo globalizado]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Asunción Facultad de Ciencias Médicas Cátedra de Clínica Pediátrica]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="3" face="Verdana"><b>EDITORIAL</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="4" face="Verdana"><b>Pr&aacute;cticas alimentarias en la infancia y adolescencia - Un desaf&iacute;o del mundo globalizado</b></font></p>     <p align="left"><font size="3" face="Verdana"><b> Eating practices in childhood and adolescencea challenge for a globalized world</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana"><b> Dra. Lidia Garcete de Ag&uuml;ero</b></font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Prof. Adjunto. C&aacute;tedra de Cl&iacute;nica Pedi&aacute;trica. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas. Universidad Nacional de Asunci&oacute;n - Paraguay</font></p>     <p align="left">&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Durante el &uacute;ltimo medio siglo, el mundo ha experimentado una epidemia tanto de obesidad como de osteoporosis, hasta el punto de consider&aacute;rselas temas de salud p&uacute;blica de gran relevancia. El problema inicialmente de la poblaci&oacute;n adulta, se ha extendido a la poblaci&oacute;n infantil y adolescente, observ&aacute;ndose un alarmante aumento de su prevalencia en esta franja etaria, lo que se constituye por ende en asunto de inter&eacute;s para el pediatra, y su adecuado abordaje, un nuevo desaf&iacute;o para el mismo (1,2).</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">El llamativo aumento de la prevalencia de ambas situaciones en la infancia y adolescencia, estar&iacute;a relacionado a diversos factores, entre los cuales se incluyen situaciones modificables como el sedentarismo y los actuales patrones de comportamiento alimentario durante la etapa del crecimiento (1, 3-5).</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font size="2" face="Verdana">La pr&aacute;ctica cada vez m&aacute;s generalizada de ingesta de alimentos llamados chatarra con alto contenido energ&eacute;tico que no aportan calcio y predisponen al sobrepeso, en la mayor&iacute;a de las comidas y sobretodo en las meriendas escolares, y el h&aacute;bito de saltar el desayuno, comida importante para el aporte l&aacute;cteo, ponen en riesgo la salud de nuestra poblaci&oacute;n. Es sabido que en el ni&ntilde;o, a la hora de consumir un alimento lejos de la supervisi&oacute;n de un adulto, adem&aacute;s de los factores econ&oacute;micos, las conductas sociales como la aceptabilidad de los pares, influenciadas por la promoci&oacute;n de la industria y los medios de comunicaci&oacute;n tiene un gran peso, proporcionando un valor agregado para la inserci&oacute;n en un grupo, a algunos productos comerciales de escasa calidad nutricional (5-7).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Con la finalidad de proteger la salud y formar buenos h&aacute;bitos alimentarios, el Ministerio de Educaci&oacute;n y Cultura de nuestro pa&iacute;s muy atinadamente ha establecido una reglamentaci&oacute;n para los servicios de cantinas de instituciones educativas oficiales y privadas por medio de una resoluci&oacute;n, pero el cumplimiento de la misma sin embargo no ha sido supervisado, por lo que es pertinente la investigaci&oacute;n que se publica en este mismo n&uacute;mero sobre la situaci&oacute;n actual de la aplicaci&oacute;n de dicha resoluci&oacute;n en 23 cantinas escolares de escuelas p&uacute;blicas de Asunci&oacute;n, que concluye que en ninguna de ellas se aplica adecuadamente la resoluci&oacute;n, resaltando aspectos como la ausencia de higiene en la manipulaci&oacute;n de alimentos con los consecuentes riesgos de infecciones que conlleva esta situaci&oacute;n, adem&aacute;s de la inadecuada oferta de alimentos apropiados para el desarrollo de h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n saludable como frutas, jugos naturales o derivados l&aacute;cteos y en contraposici&oacute;n una elevada oferta de alimentos de elevado contenido en carbohidratos y l&iacute;pidos como golosinas, frituras y bebidas gaseosas, considerados de riesgo potencial para el desarrollo cada vez m&aacute;s precoz de enfermedades cr&oacute;nico degenerativas como la obesidad, la diabetes, la osteoporosis y las enfermedades    cardiovasculares, la hipertensi&oacute;n arterial entre ellas. Ninguna explicaci&oacute;n puede justificar el da&ntilde;o irreparable que estas pr&aacute;cticas inapropiadas podr&iacute;an causar en el futuro de estos j&oacute;venes ni los sobrecostos en el sistema de salud (5).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">El adecuado consumo de calcio cobra gran trascendencia durante todas las &eacute;pocas de la vida, pero particularmente en la ni&ntilde;ez y adolescencia, debido a que la densidad mineral &oacute;sea del adulto depende del pico de masa &oacute;sea que se adquiere durante este periodo. Sabiendo que la &uacute;nica fuente de calcio disponible para el organismo proviene de la dieta, y que los l&aacute;cteos y sus derivados son los alimentos con mayor contenido y mejor biodisponibilidad en este mineral, es importante garantizar una provisi&oacute;n diaria m&iacute;nima de estos alimentos para el completo crecimiento y maduraci&oacute;n de los huesos (1).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Asegurar una ingesta adecuada de calcio reviste especial importancia en las mujeres, considerado el g&eacute;nero    de mayor predisposici&oacute;n a la osteoporosis debido a los requerimientos acrecentados durante la gestaci&oacute;n y la lactancia y al descenso de hormonas en la menopausia que acelera la p&eacute;rdida de masa &oacute;sea en las mismas, convirti&eacute;ndolas en un grupo particularmente vulnerable, a diferencia del sexo masculino. Se ha estimado que en las mujeres el 90% del contenido mineral &oacute;seo se logra a la edad de 16.9 a&ntilde;os, el 95% a los 19.8 a&ntilde;os y el 99% cerca de los 22.1 a&ntilde;os (4).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Estos datos remarcan la actualidad y relevancia de una investigaci&oacute;n reciente sobre el consumo de l&aacute;cteos   en 100 mujeres de 15 a 18 a&ntilde;os de un colegio de Asunci&oacute;n que se publica en este mismo n&uacute;mero, en el cual se encontr&oacute; que la mayor&iacute;a de las adolescentes no consum&iacute;a las cantidades recomendadas, pues s&oacute;lo el 7% de las mismas inger&iacute;a las porciones diarias de l&aacute;cteos recomendadas para este grupo etario, siendo el consumo promedio del mineral de 492 mg/d&iacute;a, francamente inferior a los 1200 a 1500 mg diarios recomendados, observ&aacute;ndose adem&aacute;s una prevalencia de obesidad de 5% y 8% de sobre peso y 9% de talla baja y remarcando como factor de gravedad que el 32% no recib&iacute;a ninguna porci&oacute;n de l&aacute;cteos en el d&iacute;a porque no les gustaba, todo ello asociado a un alto grado de sedentarismo. Un estudio anterior realizado en 168 adolescentes mujeres de 12 a 15 a&ntilde;os de un colegio de Asunci&oacute;n hab&iacute;a encontrado que &uacute;nicamente 7.7% de las mismas tenia una ingesta adecuada de calcio, cifra que no difiere de la actual (8).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Estos datos indican que nuestras adolescentes se encuentran en situaci&oacute;n de riesgo de no lograr un pico de masa &oacute;sea adecuado y por ende de desarrollar osteoporosis.       El estudio resalta como una situaci&oacute;n alarmante el alto porcentaje de mujeres con inadecuada actividad    f&iacute;sica, a sabiendas de que la falta de actividad f&iacute;sica predispone a la obesidad y osteoporosis, aunado al bajo consumo de calcio, encontrados en la poblaci&oacute;n de estudio.  Remarca adem&aacute;s que estas cifras deber&iacute;an alertar a los estamentos correspondientes a fines de desarrollar l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que profundicen el tema y as&iacute; permitir la implementaci&oacute;n de programas tendientes a la promoci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica y la adecuada educaci&oacute;n nutricional en las adolescentes, especialmente mujeres, con el objeto de prevenir no solo la obesidad, sino tambi&eacute;n la osteoporosis (8).</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Entre sus recomendaciones enfatizan la necesidad de desarrollar estrategias que colaboren en el cambio de rutinas diarias para incrementar el consumo de l&aacute;cteos as&iacute; como el fomento de la actividad f&iacute;sica diaria, con lo cual no solo se estar&iacute;a disminuyendo uno de los factores de riesgo de sobrepeso y obesidad, sino tambi&eacute;n    contribuyendo al aumento de la densidad mineral &oacute;sea.  Recalcan que la educaci&oacute;n nutricional es fundamental para el logro de estos programas y que las gu&iacute;as alimentarias del Paraguay, que contienen recomendaciones para una vida saludable, deber&iacute;an ser utilizadas en escuelas y colegios (8).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Coincidimos que para contrarrestar estas epidemias que amenazan con afectar la esperanza de vida y la calidad de vida de nuestras generaciones futuras cobra gran relevancia la necesidad de crear una conciencia social responsable fortaleciendo las redes de educaci&oacute;n, instando a las familias a colaborar en esta tarea en la medida de sus posibilidades y a los educadores a supervisar la calidad de la merienda escolar desde la educaci&oacute;n inicial para crear buenos h&aacute;bitos, luchando al mismo tiempo por pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen para la merienda escolar, la provisi&oacute;n de alimentos adecuados para una vida saludable a los cuales en algunos casos por razones de costo las familias no puedan acceder.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Entretanto es perentorio asegurar el cumplimiento de la prohibici&oacute;n de la comercializaci&oacute;n de alimentos inapropiados en el entorno escolar. En este sentido en el art&iacute;culo sobre cantinas escolares se expresa que el notable aumento de la prevalencia de obesidad a nivel mundial y a nivel pa&iacute;s hace que sea imperativo controlar todos los factores que contribuyan al desarrollo de la misma, pudiendo la merienda escolar ser uno de ellos (5).</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Por nuestra parte, los pediatras debemos asumir un compromiso colaborando desde nuestro quehacer diario en el contacto directo con las familias de nuestros ni&ntilde;os, educando a las mismas en estos aspectos tan trascendentes de la salud y desde nuestras asociaciones contribuir para educar a la comunidad y realizar esfuerzos para influir en la toma de decisiones a favor de la infancia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font size="2" face="Verdana">    <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="3" face="Verdana"><b><font size="3" face="Verdana"><b>REFERENCIAS</b></font></b></font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">1. Campos L, Liphaus B, Silva C, Pereira R. Osteoporosis na infancia e na adolescencia. J Pediatr (Rio de J). 2003;79(6):481-88.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">2. OMS. La obesidad en la pobreza: un nuevo reto para la salud p&uacute;blica. Washington: OPS; 2000.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana"> 3. Schurman L. Consenso de la Sociedad Argentina de Osteoporosis y la Asociaci&oacute;n Argentina De Osteolog&iacute;a y Metabolismo Mineral. Rev Arg de Osteol. 2004;3(3):4-15.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">4. Morales J. Influencia de diversos factores nutricionales sobre el riesgo de osteoporosis y fracturas. Rev Metab Oseo Min. 2003;1(4):103-108.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana"> 5. Dallmann D, Pedotti R. Cantinas escolares: situaci&oacute;n actual de la aplicaci&oacute;n de una resoluci&oacute;n del Ministerio de Educaci&oacute;n y Cultura en 23 escuelas p&uacute;blicas de Asunci&oacute;n. Pediatr. (Asunci&oacute;n). 2007;34(1):9-14.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">6. Calzada –Leon R, Loredo-Abdala A. Conclusiones de la reuni&oacute;n nacional de consenso sobre prevenci&oacute;n, diagn&oacute;stico y tratamiento de la obesidad en ni&ntilde;os y adolescentes.   Bol Med Hosp Infant Mex. 2002;59:517-22.</font></p>     <p align="left"><font size="2" face="Verdana">7. OMS. Dieta, nutrici&oacute;n y prevenci&oacute;n de enfermedades cr&oacute;nicas. Ginebra: OMS; 2003.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font size="2" face="Verdana">8. Balbuena C, Sanabria M. Consumo de l&aacute;cteos en mujeres de 15 a 18 a&ntilde;os de un colegio de Asunci&oacute;n. Pediatr. (Asunci&oacute;n). 2007;34(1):24-30.</font></p>      ]]></body>
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