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<article-id pub-id-type="doi">10.18004/ped.2015.agosto.149-151</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Chikungunya congénito y neonatal: Problemas emergentes en pediatría en Latinoamérica]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Grupo de Investigación Salud Pública e Infección, Facultad de Ciencias de Salud, Universidad Tecnológica de Pereira, Pereira, Risaralda, Colombia  ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Postgrado de Medicina Interna, Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, Facultad de Salud, Universidad Surcolombiana, Neiva, Huila, Colombia  ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Comité de Zoonosis y Fiebres Hemorrágicas, Asociación Colombiana de Infectología, Bogotá, Colombia  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="3" face="Verdana"><b>CARTA AL EDITOR</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="4" face="Verdana"><b>Chikungunya cong&eacute;nito y neonatal: Problemas emergentes en pediatr&iacute;a en Latinoam&eacute;rica</b></font></p>        <p align="left"><font size="3" face="Verdana"><b><i>Congenital and neonatal Chikungunya: Emerging problems in pediatrics in Latin  America</i></b></font></p>  <hr size="1" noshade>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana"><i>Se&ntilde;or editor: </i></font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Hemos le&iacute;do con atenci&oacute;n el reporte de caso publicado por Rol&oacute;n y cols  (1), en el cual presentan el caso de un neonato de 16 d&iacute;as con cuadro  de fiebre, rash, leucopenia y trombocitopenia con evoluci&oacute;n t&oacute;rpida que  requiri&oacute; soporte ventilatorio y empleo de antibioticoterapia de amplio  espectro. Coincidimos con los autores en la importancia de considerar  enfermedades emergentes como la infecci&oacute;n por virus Chikungunya virus (CHIK),  sin embargo queremos realizar algunas precisiones basadas en nuestra  experiencia en Colombia y en particular precisar mejor en los conceptos relacionados  a las diferencias entre infecci&oacute;n cong&eacute;nita y neonatal, no presentados en el  caso de Rol&oacute;n y cols, pero que tienen importantes implicaciones en la  discusi&oacute;n, as&iacute; como por la vigilancia que en el embarazo debe hacerse de esta  infecci&oacute;n, que puede ser de gravedad en la embarazada y en el neonato. Es bueno  tener en cuenta que la media de inicio de los s&iacute;ntomas en neonatos es de cuatro  d&iacute;as (rango de 3-7), por eso cuando se tiene identificado que la madre tiene  sintomatolog&iacute;a, cuatro d&iacute;as antes del parto y tres d&iacute;as despu&eacute;s estos reci&eacute;n  nacidos deben hospitalizarse en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (2).</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Como es sabido CHIK se ha extendido en m&uacute;ltiples pa&iacute;ses de la  regi&oacute;n, particularmente durante 2014 y en lo que va de 2015 (3, 4). De acuerdo a las cifras que reporta la Organizaci&oacute;n Panamericana  de la Salud (OPS), durante 2014 se reportaron en Paraguay 1 caso importado y 7  casos confirmados de transmisi&oacute;n aut&oacute;ctona. Sin embargo, ya para 2015, hasta la  semana epidemiol&oacute;gica 27 (10 de julio de 2015), se hab&iacute;an reportado a la OPS 1759  casos sospechosos y 813 confirmados.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">La historia natural de la infecci&oacute;n por CHIK ha sido ampliamente  descrita, considerando manifestaciones cl&iacute;nicas, diagn&oacute;sticos diferenciales,&nbsp; factores de riesgo de severidad,  consecuencias a corto y largo plazo, donde como se menciona por los autores (2)  preocupa el compromiso articular compartido por diferentes alfavirus y el cual  representa un espectro evolutivo variable que si bien ha sido relacionado con  factores de riesgo como la preexistencia de enfermedades cr&oacute;nicas articulares. Su  patog&eacute;nesis molecular puede generar un desenlace cr&oacute;nico independiente de los  antecedentes del paciente (5) y generando un impacto social considerando la discapacidad que se  genera (6).</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">En pediatr&iacute;a, el diagn&oacute;stico diferencial con infecci&oacute;n por dengue  virus ha sido motivo de m&uacute;ltiples estudios, considerando la complejidad que  existe en el interrogatorio y la similitud en la evoluci&oacute;n de las  manifestaciones cl&iacute;nicas en com&uacute;n. Llama la atenci&oacute;n en contraste con lo presentado  por los autores que en menores los cuadros febriles han sido m&aacute;s prolongados en  la infecci&oacute;n por dengue y las manifestaciones cut&aacute;neas no han presentado  diferencias significativas en los cuadros no severos entre ambas entidades (7), siendo el punto clave el mayor compromiso articular en la infecci&oacute;n  por CHIK, la trombocitopenia y linfopenia que puede presentarse hasta en el 50%  de los menores (8), y esta &uacute;ltima no presentada por el paciente.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font size="2" face="Verdana">En neonatos el asunto es a&uacute;n m&aacute;s complicado, pues en lo  concerniente a la infecci&oacute;n perinatal, que puede ocurrir durante la gestaci&oacute;n  conllevando a la infecci&oacute;n en el reci&eacute;n nacido en al menos 20% de los casos  (cong&eacute;nita) o en el per&iacute;odo neonatal, debe diferenciarse entre la infecci&oacute;n  adquirida durante el embarazo a la que puede ocurrir por la picadura del  mosquito a un reci&eacute;n nacido, dado que el per&iacute;odo de incubaci&oacute;n van en un rango  de 1-12 d&iacute;as (usualmente de 3-7 d&iacute;as). Por lo cual un neonato de 12 d&iacute;as en  adelante podr&iacute;a corresponder con un caso de infecci&oacute;n neonatal, pero en una  edad inferior, improbablemente, correspondiendo posiblemente a una infecci&oacute;n  cong&eacute;nita.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">La infecci&oacute;n cong&eacute;nita fue descrita por primera vez en 2005. Esta se  ha relacionado con la presencia de viremia en la madre durante una semana antes  del parto, desarrollando el neonato infectado sintomatolog&iacute;a en una rango  promedio de 3 a 7 d&iacute;as, sin embargo se han reportado casos en neonatos de hasta  de 25 d&iacute;as, siendo las manifestaciones cl&iacute;nicas m&aacute;s frecuentes en este grupo  etario petequias, trombocitopenia, linfopenia, fiebre, rash y edema (9) y siendo complicado definir si se trata de una infecci&oacute;n  adquirida o transmitida, a pesar de la negatividad de la IgM de la madre.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">En este sentido, con respecto al diagn&oacute;stico, es recomendable en  este grupo poblacional realizar durante los primeros cinco d&iacute;as de la infecci&oacute;n  PCR-RT y en muestras obtenidas despu&eacute;s IgM e IgG anti-CHIK por ELISA, pruebas  que deben ser de igual forma realizadas a la madre con el objetivo de descartar  la transmisi&oacute;n materno-fetal (8).&nbsp; Si bien la IgM para CHIK  tiene una sensibilidad promedio de 90,3%, su especificidad es menor, pudiendo  presentarse falsos positivos en el contexto del caso presentado por sepsis  incluso de origen bacteriano (10), a pesar de la negatividad de los hemocultivos pero la buena  respuesta a la antibioticoterapia de amplio espectro.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Es de se&ntilde;alar que la mayor&iacute;a de los casos de infecci&oacute;n por CHIK  reportados en la literatura con manifestaciones que involucran el sistema  nervioso central, implican extenso compromiso en los menores, generando falla  multiorg&aacute;nica y una caracter&iacute;stica hiperpigmentaci&oacute;n cut&aacute;nea, lo cual implica  realizaci&oacute;n de neuroim&aacute;genes y an&aacute;lisis de l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo, lo cual en  el caso presentado pudiese haber aportado en el diagn&oacute;stico diferencial o en apoyo  para la confirmaci&oacute;n del caso.&nbsp; Siendo  importante a manera de recomendaci&oacute;n el seguimiento a esta menor, dado que  aunque llama la atenci&oacute;n la pronta recuperaci&oacute;n, las secuelas neurocognositivas  de la encefalitis desarrollada en el contexto de infecci&oacute;n por CHIK han sido  descritas (8, 9).</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">En nuestra reciente experiencia en Colombia (11),  documentando la primera serie de siete embarazadas con infecci&oacute;n confirmada por  CHIK que transmitieron la infecci&oacute;n a sus ocho neonatos (un embarazo gemelar);  la infecci&oacute;n cong&eacute;nita es de mayor frecuencia a la previamente reportada en  otras regiones del mundo. En ellos se observ&oacute; con preocupaci&oacute;n que a pesar de  haberse realizado en 75% de ellos ces&aacute;rea, no mostr&oacute; impacto en la prevenci&oacute;n  de la infecci&oacute;n cong&eacute;nita. En muchas series, la ces&aacute;rea no mostr&oacute; impacto en la  disminuci&oacute;n de la trasmisi&oacute;n cong&eacute;nita. Lo mismo da realizar ces&aacute;rea que el  parto vaginal. Cabe mencionar adem&aacute;s, que la enterocolitis necrotizante, en  nuestra serie se present&oacute; en 38%, siendo el porcentaje m&aacute;s alto citado en la  literatura. En adici&oacute;n, la miocarditis y la meningoencefalitis en 25%  respectivamente. Con todo ello, estos pacientes neonatales tuvieron una t&oacute;rpida  evoluci&oacute;n que conllev&oacute; a la muerte en tres de los ocho reci&eacute;n nacidos  (letalidad de 37,5%) (11).</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">Finalmente, es de extrema importancia en el contexto de la  reemergencia de estas entidades infecciosas compartir con la comunidad cient&iacute;fica  las experiencias vividas en todas las latitudes, sin embargo el ejercicio  diagn&oacute;stico debe ser estricto para aportar de la mejor forma a los lectores.</font></p>        <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana"><b>&Aacute;lvaro E. Mondrag&oacute;n-Cardona<sup>(1,2)</sup>, Wilmer  E. Villamil-G&oacute;mez<sup>(3,4)</sup>, Alfonso J. Rodriguez-Morales<sup>(1,3)</sup></b></font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">1.  Grupo de Investigaci&oacute;n Salud P&uacute;blica e Infecci&oacute;n, Facultad de Ciencias de  Salud, Universidad Tecnol&oacute;gica de Pereira, Pereira, Risaralda, Colombia.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">2.  Postgrado de Medicina Interna, Hospital  Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, Facultad de Salud, Universidad  Surcolombiana, Neiva, Huila, Colombia.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font size="2" face="Verdana">3.  Comit&eacute; de Zoonosis y Fiebres Hemorr&aacute;gicas, Asociaci&oacute;n  Colombiana de Infectolog&iacute;a, Bogot&aacute;, Colombia.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">4.  Direcci&oacute;n de Investigaci&oacute;n, Hospital Universitario de Sincelejo (HUS), Sincelejo,  Sucre, Colombia. arodriguezm@utp.edu.co</font></p>      <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="left"><font size="3" face="Verdana"><b>REFERENCIAS</b></font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">1. Gerardin  P, Barau G, Michault A, Bintner M, Randrianaivo H, Choker G, Lenglet Y, Touret  Y,&nbsp; Bouveret A, Grivard P, Le Roux K,  Blanc S, Schuffenecker I, Couderc T, Arenzana-Seisdedos F,&nbsp; Lecuit M, Robillard PY. Multidisciplinary  prospective study of mother-to-child chikungunya virus infections on the Island  of La Re&acute;union. PLoS Med. 2008;5:e60.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">2. Rol&oacute;n P, Fonseca R, Genes L, Pereira  S, Zapatta L, Ben&iacute;tez G. Chikungunya adquirida en Reci&eacute;n Nacidos: reporte de  caso. Pediatr (Asunci&oacute;n). 2015;42:42-47.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">3. Ogden  NH, Milka R, Caminade C, Gachon P. Recent and projected future climatic  suitability of North America for the Asian tiger mosquito Aedes albopictus. Parasit  Vectors. 2014;7:532.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">4. Rodriguez-Morales  AJ, Cardenas-Giraldo EV, Montoya-Arias CP, Guerrero-Matituy EA, Bedoya-Arias  JE, Ramirez-Jaramillo V, Villamil-G&oacute;mez WE. Mapping chikungunya fever in  municipalities of one coastal department of Colombia (Sucre) using geographic  information system (GIS) during 2014 outbreak: Implications for travel advice. Travel  Med Infect Dis. 2015;13(3):256-58.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">5. Assuncao-Miranda I, Cruz-Oliveira C,  Da Poian AT. Molecular mechanisms involved in the  pathogenesis of alphavirus-induced arthritis. Biomed Res Int. 2013;2013:973516.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">6. Rodriguez-Morales AJ, Cardona-Ospina  JA, Villamil-Gomez W, Paniz-Mondolfi AE. How many patients with  post-chikungunya chronic inflammatory rheumatism can we expect in the new  endemic areas of Latin America? Rheumatol Int. 2015. doi:10.1007/s00296-015-3302-5</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font size="2" face="Verdana">7. Chipwaza B, Mugasa JP, Selemani M,  Amuri M, Mosha F, Ngatunga SD, Gwakisa PS. Dengue and Chikungunya fever among  viral diseases in outpatient febrile children in Kilosa district hospital,  Tanzania. PLoS Negl Trop Dis. 2014;8(11):e3335.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">8. Ritz N, Hufnagel M, Gerardin P.  Chikungunya in children. Pediatr Infect Dis J. 2015;34(7):789-91.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">9. Gupta D, Bose A, Rose W. Acquired neonatal  Chikungunya encephalopathy. Indian J Pediatr. 2015. doi:10.1007/s12098-015-1751-1 </font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">10. Thein S, La Linn M, Aaskov J, Aung  MM, Aye M, Zaw A, Myint A. Development of a simple indirect enzyme-linked  immunosorbent assay for the detection of immunoglobulin M antibody in serum  from patients following an outbreak of chikungunya virus infection in Yangon,  Myanmar. Trans R Soc Trop Med Hyg. 1992;86(4):438-42.</font></p>      <p align="left"><font size="2" face="Verdana">11. Villamil-G&oacute;mez  W, Alba-Silvera L, Menco A, Gonzalez-Vergara A, Molinares-Palacios T,  Barrios-Corrales M, Rodriguez-Morales AJ. Congenital Chikungunya Virus  Infection in Sincelejo, Colombia: a case series. J Trop Pediatr. 2015; doi:  10.1093/tropej/fmv051</font></p>      ]]></body>
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