Introducción
La lengua de señas o también llamada lengua de signos, posee y cumple con todas leyes lingüísticas y es la forma de comunicación de las personas con discapacidad auditiva. Se aprende principalmente en el entorno de la comunidad usuaria, donde efectúa la función de facilitar la resolución tanto de las necesidades comunicativas como no comunicativas relacionadas con los aspectos sociales y culturales de las personas (Pérez de Arado, 2011).
Según Estruch Aparisi (2019) en el ámbito de la salud, un elemento fundamental para poder brindar cuidados individualizados, es el intercambio de información entre el profesional sanitario y los usuarios, al permitir mediante esta interacción el conocimiento de sus necesidades individuales y como consecuencia, brindarles una atención integral y de calidad.
De este modo, el profesional de Enfermería debe estar capacitado para poder brindar una atención integral y de calidad a las personas, familia y comunidad. Según Anés et al. (2005), “el profesional de Enfermería debe estar estructurado en todos los aspectos y preparado para ejercer diversidad de roles, preservando y manteniendo la salud y autonomía de los pacientes”. Con respecto a los roles que el personal de Enfermería debe ser capaz de desempeñar durante el ejercicio de la profesión, este mismo estudio señala que alguno de ellos son: las de educador, líder, consejero y sobre todo agente de cambio.
La comunicación, siendo tan esencial a la hora de ofrecer un servicio, a veces se ve limitado cuando tratamos con personas que poseen alguna forma de discapacidad de tipo auditiva, por ello, es importante recordar que estas personas también requieren de una atención de salud completa y de calidad y aquí es donde el profesional de Enfermería juega un papel importante (Andrade et al., 2012).
Por otro lado, Abdellah, en su teoría de los 21 problemas de Enfermería, afirma que los usuarios interaccionan y responden a su entorno y que el personal de Enfermería forma parte de ese entorno. Por lo que la persona se encuentra en constante interacción con el profesional durante su estadía en el servicio (Marriner Tomey, 1994).
Van-Der Hofstadt Román et al. (2006) enfatizan que, en las profesiones de la salud, la calidad de la atención depende no solo de los recursos técnicos y conocimientos, sino fundamentalmente de la comunicación efectiva con los pacientes, ya que la falta de habilidades comunicativas puede limitar la comprensión y, por ende, la efectividad del cuidado brindado.
No obstante, cuando esta comunicación no puede darse, la interacción enfermera-paciente se encuentra obstaculizada, debido a que no se puede obtener información relevante sobre el estado de salud del usuario, como lo pueden ser los antecedentes de enfermedades, hábitos alimenticios, hábitos de cuidado o si en la actualidad lleva algún tipo de tratamiento (Marriner Tomey, 1994).
Hoy en día, se ofrecen servicios para diferentes tipos de usuarios, sin embargo, si la comunicación ya resulta difícil cuando los profesionales de enfermería y los usuarios hablan el mismo idioma, los problemas incrementan si le agregamos los obstáculos representados por las diferentes culturas y distintos idiomas (Estruch Aparisi, 2019).
El profesional de enfermería es el encargado de propiciar un ambiente de confianza, con el fin de estabilizar el estado emocional del usuario, logrando un entorno tranquilo, que contribuirá con el tratamiento farmacológico, consiguiendo que su estadía resulte más agradable, contrario a lo que percibía antes de establecer una comunicación con el mismo (Leonel et al., 2012). Sin embargo, gran parte del sector salud no está preparado para establecer una comunicación efectiva con usuarios con discapacidad auditiva o con otras discapacidades que requieren la lengua de señas como medio de comunicación, dado que estas habilidades no suelen ser parte de la formación académica en Enfermería. Esto expone a estos pacientes a recibir una atención insuficiente o inadecuada por la falta de herramientas necesarias (Diario independiente de contenido Enfermero, 2019).
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2025), más del 5% de la población mundial (430 millones de personas) requiere rehabilitación por pérdida auditiva discapacitante, cifra que se estima superará los 700 millones para 2050. En Paraguay, las personas con discapacidad auditiva representan el 23,5% de la población con discapacidad, según el último Censo Nacional de Población y Viviendas (Instituto Nacional de Estadística, 2024).
Reconociendo la importancia de esta lengua, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 23 de septiembre como Día Internacional de la Lengua de Señas en 2017, y Paraguay oficializó la Lengua de Señas Paraguaya a través de la Ley N° 6530/2020 (SENADIS, 2020).
En este contexto, el presente estudio tuvo como objetivo general determinar la percepción de los estudiantes de Enfermería sobre la Lengua de Señas en la Facultad de Enfermería y Obstetricia, San Lorenzo, Paraguay.
Materiales y Métodos
Colecta de datos y muestra
El presente estudio adoptó un diseño observacional, descriptivo y de corte transversal, con un enfoque cuantitativo. La investigación se llevó a cabo en la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional de Asunción, sede Central. La población estuvo conformada por estudiantes de los dos últimos años de la carrera de Enfermería. La muestra estuvo compuesta por 104 estudiantes, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, considerando su disponibilidad y accesibilidad para participar en el estudio.
Procedimiento de recolección de datos
La recolección de datos se realizó previa autorización formal, mediante un permiso expedido por la Encargada de Despacho del Decanato de la Facultad. Este documento, que detallaba los objetivos de la investigación, fue entregado personalmente por la investigadora a las autoridades de la institución.
Antes de aplicar la encuesta definitiva, se efectuó una prueba piloto con cinco estudiantes que no formaron parte de la muestra final. Esta fase tuvo como objetivo evaluar la viabilidad, confiabilidad y posibles ajustes del instrumento y de la base de datos. A partir de los resultados obtenidos, se realizaron las modificaciones necesarias para su mejor aplicación. El instrumento de recolección de datos fue una encuesta estructurada, diseñada por la autora conforme a las variables e hipótesis del estudio. Fue administrada en formato virtual mediante la plataforma Google Forms, garantizando así el cumplimiento de las medidas de bioseguridad vigentes en el contexto de la pandemia.
Consideraciones éticas
El estudio cumplió con los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki, asegurando el respeto, la confidencialidad, la autonomía y el bienestar de los participantes. La participación fue voluntaria, previa firma del consentimiento informado digital, y los datos obtenidos fueron tratados de forma anónima, con el único fin de cumplir con los objetivos científicos de la investigación.
Análisis de Datos
El análisis de los datos se llevó a cabo mediante estadística descriptiva, con el objetivo de organizar, resumir y presentar la información de forma clara y comprensible. Los resultados fueron expresados en gráficos y tablas, elaborados a través del software Microsoft Excel 2013, lo que permitió agrupar y sistematizar los datos de acuerdo con las variables del estudio. La descripción de los resultados se realizó en función de los objetivos específicos de la investigación, permitiendo una interpretación coherente de los hallazgos obtenidos. Para medir la percepción de los estudiantes de Enfermería sobre la Lengua de Señas, se empleó una escala tipo Likert de cuatro puntos, la cual resulta adecuada para evaluar actitudes, reacciones y comportamientos. Esta escala permitió categorizar las respuestas según el nivel de acuerdo o desacuerdo, facilitando la identificación de una percepción positiva o negativa (Muguira, 2024).
Resultados y Discusión
Datos Generales de los estudiantes de enfermería
Mayoritariamente pertenece al grupo etario de entre 21 a 24 años, así mismo predomina el sexo femenino, con mayor participación de estudiantes pertenecientes al octavo semestre y de procedencia urbana. (Tabla 1)
Tabla 1. Distribución de frecuencia y porcentaje de estudiantes de enfermería, según datos sociodemográficos. Facultad de Enfermería y Obstetricia. San Lorenzo - Paraguay.2022.
| Datos sociodemográficos (n = 104) | ||||
|---|---|---|---|---|
| Definición Operacional | Indicadores | N° | % | |
| Grupo de edad (años) | 18 a 20 21 a 24 25 o más | - 78 26 | - 75 25 | |
| Sexo | Femenino Masculino | 86 18 | 83 17 | |
| Semestre | Octavo Semestre Noveno Semestre Décimo Semestre | 42 22 40 | 40 21 39 | |
| Procedencia | Urbana Rural | 94 10 | 90 10 | |
Fuente: Datos obtenidos por la autora.
El 75% corresponde al grupo de edad de entre 21 a 24 años, el 83% pertenece al sexo femenino, el 40% pertenece al Octavo semestre y el 90% es de procedencia urbana.
Percepción de estudiantes
El estudio reveló que la mayor parte de los estudiantes se mostraron totalmente de acuerdo a la necesidad de aprender la Lengua de Señas. Dentro de la percepción de los estudiantes sobre la Lengua de Señas podemos identificar que: El 90% considera que la comunicación es esencial para ofrecer un buen servicio. Además el 82% opina que es necesario aprender la Lengua de Señas para brindar un servicio individualizado. Un 83% cree que esta lengua facilita la interacción enfermero-paciente. También el 78% consideran que favorece la comprensión de lo que el personal de salud desea expresar al paciente. El 69% piensa que influye en la toma de decisiones del paciente sobre su salud. Un 44% piensa que una aplicación tecnológica sería beneficiosa para la comunicación.Por último, el 87% y el 81% consideran beneficioso recibir capacitaciones sobre estrategias de comunicación y Lengua de Señas durante el transcurso de la carrera, respectivamente. (Tabla 2)
Tabla 2 Distribución porcentual de estudiantes de Enfermería, según la percepción sobre Lengua de Señas en Enfermería. Facultad de Enfermería y Obstetricia. San Lorenzo - Paraguay.2022
| n=104 | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Afirmaciones/indicadores | Totalmente de acuerdo | De acuerdo | En desacuerdo | Totalmente en desacuerdo | ||||
| Porcentaje | ||||||||
| 1. Consideras que la comunicación cumple un rol fundamental a la hora de brindar un servicio sanitario. | 90% (94/104) | 7% (7/104) | 1% (1/104) | 2% (2/104) | ||||
| 2. Crees necesario aprender la lengua de señas para brindar un servicio individualizado y de calidad a un paciente con discapacidad auditiva. | 82% (85/104) | 17% (18/104) | - | 1% (1/104) | ||||
| 3. Crees que la lengua de señas facilita la interacción enfermero-paciente en la atención a personas con discapacidad auditiva. | 83% (86/104) | 15% (16/104) | 1% (1/104) | 1% (1/104) | ||||
| 4. Consideras que la lengua de señas favorece la comprensión de lo que el personal de salud desea expresar al paciente con discapacidad auditiva. | 78% (81/104) | 21% (22/104) | - | 1% (1/104) | ||||
| 5. Crees que comunicarse utilizando la lengua de señas influye en la toma de decisiones del paciente con discapacidad auditiva sobre su salud | 69% (72/104) 69 | 28% (29/104) | 2% (2/104) | 1% (1/104) | ||||
| 6. Piensas que una aplicación tecnológica sería más beneficiosa para la comunicación enfermera-paciente con discapacidad auditiva | 38% (39/104) | 44% (46/104) | 16% (17/104) | 2% (2/104) | ||||
| 7. Consideras beneficioso recibir capacitaciones sobre estrategias de comunicación del personal de Enfermería a pacientes con discapacidad auditiva | 87% (91/104) | 11% (11/104) | 1% (1/104) | 1% (1/104) | ||||
| 8. Consideras beneficioso recibir capacitaciones sobre la lengua de señas durante el transcurso de la carrera | 81% | (84/104) | 18% (19/104) | - | 1% (1/104) | |||
Fuente: Datos obtenidos por la autora.
De igual forma tomando como referencia un trabajo llevado a cabo en Paraguay en el año 2013 sobre: Aspectos estructurales que limitan la atención al paciente sordo mudo, realizado a profesionales de Enfermería, señaló que, “en cuanto al conocimiento e interpretación de los profesionales de salud sobre la Lengua de Señas, la totalidad de los mismos refieren desconocer y no interpretar esta lengua, lo cual puede dificultar el acceso de una atención de calidad a los pacientes con discapacidad auditiva, debido a que el profesional de salud no solo se enfrenta a su patología sino también a su discapacidad, la cual pasa a ser la problemática principal” (Zarate, 2013).
Del mismo modo en otro trabajo realizado en España, sobre la comunicación de Enfermería con el paciente sordo durante el proceso asistencial, Estruch Aparisi (2019), expresa lo siguiente: “El personal de enfermería requiere de capacitación en una gran cantidad de áreas, entre ellas, profesionales que conozcan las necesidades de salud de las personas con discapacidad, conocimiento de estrategias de comunicación que les permitan establecer adecuadamente este proceso con aquellas personas que presentan deficiencias auditivas y los riesgos que esta diferencia puede suponer” .
Según Perea, (2019) ha identificado barreras en el establecimiento de la relación terapéutica del personal de enfermería con personas con discapacidad auditiva. Siendo la principal barrera la relacionada con la comunicación. Debido a que durante la formación del personal sanitario, no se prioriza el aprendizaje de estrategias que garanticen las interacciones de calidad, sumado a la inexperiencia al brindar atención a este tipo de usuarios, lo que conlleva a que el profesional de salud no sepa cómo comunicarse con ellos. Este déficit en la formación, en estrategias de comunicación, es identificado tanto por pacientes, profesionales enfermeros y estudiantes de enfermería. Esta barrera también es identificada por Cóceres et al., (2021) en su trabajo sobre La comunicación entre el enfermero asistencial y los pacientes con discapacidad auditiva, llevado a cabo en un hospital público de Corrientes. Afirma que existen otros estudios, donde señalan que el profesional de enfermería dentro de su formación profesional o laboral no incluye estrategias de comunicación diferentes a la verbal, y sólo una minoría, busca diferentes formas de establecer comunicación, luego de estar en contacto con una persona con discapacidad auditiva.
La percepción de los estudiantes sobre la Lengua de Señas en Enfermería está distribuida de la siguiente forma, el 76% se encuentra totalmente de acuerdo, el 20% de acuerdo, el 3% en desacuerdo y el 1% de los estudiantes se muestran totalmente en desacuerdo.(Figura 1 )

Figura 1. Distribución porcentual de estudiantes, según percepción sobre la Lengua de Señas en Enfermería. Facultad de Enfermería y Obstetricia. San Lorenzo - Paraguay. 2022. Fuente: Datos obtenidos por la autora.
Según los recursos que utilizaría para la comunicación, durante el cuidado a un paciente con discapacidad auditiva los resultados pueden verse en la Figura 2.

Figura 2. Distribución porcentual de estudiantes de enfermería, según los recursos que utilizaría para la comunicación, durante el cuidado a un paciente con discapacidad auditiva. Facultad de Enfermería y Obstetricia. San Lorenzo - Paraguay. 2022. Fuente: Datos obtenidos por la autora.
Se observa que el 79% utilizaría la lengua de señas. El 66% acudiría a los familiares. Un 67% utilizaría la escritura. El 38% realizaría dibujos, el 36% buscaría una aplicación en el teléfono. El 10% llamaría a la enfermera encargada. Un 18% acudiría a la profesora instructora. Por último, el 11% solicitaría ayuda a otro personal de salud.
Uso de recursos para la atención a pacientes con discapacidad auditiva
El estudio reveló que la mayoría de los estudiantes de Enfermería optaron por la Lengua de Señas como el primer recurso que emplearían. Con los hallazgos evidenciados en la investigación se puede aportar que, la comunicación cumple un rol fundamental a la hora de brindar una atención integral y de calidad al usuario con discapacidad auditiva, de lo contrario, se crea una barrera al momento de realizar la planificación y ejecución de los cuidados de Enfermería. Abdellah, en su teoría de los veintiún problemas de Enfermería expresa que cada persona debe ser evaluada de forma personal y que debe recibir un trato y atención similar en todos los casos, sin importar el problema o las necesidades que tenga (Marriner Tomey, 1994). De igual forma, reconoce que el profesional debe ser capaz de facilitar una comunicación verbal y no verbal eficaz y a la vez identificar y aceptar expresiones, sentimientos y reacciones positivas y negativas, aceptando la interrelación entre las emociones y las enfermedades orgánicas (Marriner Tomey, 1994). De esta forma, es importante considerar la necesidad de introducir la Lengua de Señas dentro del plan educativo, con el fin de formar profesionales que sean capaces de desarrollar habilidades y destrezas que faciliten y hagan la estadía de un usuario con discapacidad auditiva más agradable, creando un ambiente de confianza y confidencialidad con el paciente.
Conclusiones
El presente estudio realizado en la Facultad de Enfermería y Obstetricia tuvo como objetivo principal evaluar la percepción de los estudiantes de Enfermería respecto a la Lengua de Señas. Los resultados sociodemográficos evidenciaron que la mayoría de los participantes se encontraban en el rango etario de 21 a 24 años, con predominancia del sexo femenino, mayor concentración en el octavo semestre y procedencia urbana. Se observó que la percepción predominante entre los estudiantes fue favorable, destacando un consenso generalizado sobre la importancia y necesidad de aprender la Lengua de Señas para proporcionar una atención integral e individualizada a pacientes con discapacidad auditiva. Esto resalta la relevancia de la comunicación efectiva como componente esencial en la prestación de servicios de salud. Además, 79% de los estudiantes identificaron la Lengua de Señas como el recurso principal a implementar en la atención a personas con discapacidad auditiva, reflejando una actitud proactiva hacia la inclusión y la accesibilidad en el ámbito sanitario. A pesar de la carencia de conocimientos previos sobre estrategias de comunicación inclusiva, los estudiantes manifestaron una disposición positiva y abierta para incorporar la enseñanza de la Lengua de Señas en su formación académica.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de integrar contenidos relacionados con la comunicación inclusiva en el currículo de Enfermería, con el fin de fortalecer las competencias comunicativas y mejorar la calidad del cuidado a pacientes con discapacidad auditiva.











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