INTRODUCCIÓN
Se entiende por Farmacia Interna como establecimientos que se encuentran dentro de un establecimiento hospitalario, ya sea esta pública o privada, que prestan su servicio según a la institución que pertenece (Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social [MSPBS], 1995). Por lo tanto, es posible afirmar que la farmacia hospitalaria es un entorno que dedica sus instalaciones y actividades en brindar servicio en el sector sanitario (Bolaños Vega, 2021). Estos servicios están dirigidos a los pacientes con el propósito de proporcionarles medicamentos de manera directa y responsable de tal forma de alcanzar resultados positivos para mejorar la calidad de vida de los usuarios (Galindo Vásquez y Valverde Acuña, 2025). Asimismo, la farmacia hospitalaria apoya la atención al paciente mediante la gestión especializada de medicamentos y la capacitación del personal sanitario y su labor es crucial para adaptar tratamientos a las necesidades específicas de cada paciente, asegurando la correcta administración de medicamentos (Studocu, s.f.).
Por otro lado, las buenas prácticas en farmacia se centran en satisfacer las necesidades de los pacientes que utilizan servicios farmacéuticos, asegurando una atención adecuada basada en evidencia, en especial durante cualquier crisis sanitaria (Herranz-Alonso et al., 2020). Estas prácticas son fundamentales para establecer un marco nacional que defina estándares de calidad y directrices en el sector y su impulso es clave para mejorar la atención y el servicio a los usuarios (El imparcial, 2016). Las buenas prácticas en farmacia implican un conjunto de normas que a menudo superan los requisitos nacionales, pero la legislación actual carece de directrices claras para su implementación (Federación Internacional Farmacéutica [FIP], 2012).
Cabe mencionar que la organización de la farmacia interna hospitalaria comienza con la planificación de su ubicación, que debe ser estratégica para facilitar el acceso a otros sectores del hospital y permitir futuras ampliaciones. Es fundamental contar con la asesoría de expertos en manejo de farmacias hospitalarias y considerar la disposición del personal y las áreas de trabajo, así como su nivel de conocimiento sobre las buenas prácticas (Figueroa Diaz, 2023; Herrera Uriarte y Gamonal Vera, 2023). La seguridad es un aspecto crucial, dado que el entorno puede presentar riesgos por la manipulación de sustancias peligrosas (Zaragoza, 2003).
El equipamiento de la farmacia debe ser variado y adaptarse a las necesidades del servicio, incluyendo muebles funcionales y herramientas específicas para el aseguramiento de la calidad. Además, el personal debe estar debidamente capacitado y contar con manuales de funciones que detallen sus responsabilidades (Asefarma, 2019).
Las buenas prácticas de almacenamiento son esenciales para garantizar la calidad de los medicamentos, lo que incluye mantener un ambiente adecuado con control de temperatura y humedad. La documentación y los registros son fundamentales para asegurar el cumplimiento de las normativas y la trazabilidad de los productos. La seguridad industrial y la capacitación del personal son vitales para prevenir accidentes y garantizar un entorno de trabajo seguro y eficiente (Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional [USAID], 2014). Por lo tanto, en esta investigación se pretende determinar las mejoras en la infraestructura de la farmacia interna para optimizar las buenas prácticas de un hospital público en Paraguay, 2025.
METODOLOGÍA
Se basó en un enfoque cuantitativo, no experimental, transversal y descriptivo. La población consistió en 20 trabajadores que tienen una directa relación con el área farmacia interna de un hospital público en Paraguay. La muestra fue censal realizado por conveniencia en el 2025. Para el relevamiento de datos se incluyó a todo el personal del área de farmacia interna; la participación fue de forma voluntaria. Asimismo, se excluyó a todo el personal que no forma parte de las áreas de dependencia de farmacia interna dentro del hospital.
Se realizó una encuesta mediante un cuestionario de 2 variables (Infraestructura de farmacia interna y Buenas prácticas), 8 dimensiones y 33 ítems (Recursos humanos [1-5], Infraestructura física [6-12], Seguridad e higiene [13-15], Recepción de medicamentos [16-19], Almacenamiento [20-25], Sustancia sujeta a control [26-29], Dispensación [30-31], Capacitación [32-33]) (ver Tabla 1 y Tabla 2). El proceso de la investigación se llevó con absoluta transparencia y dentro del marco de respeto para con los encuestados, manteniendo así el anonimato.
Tabla 2. Operacionalización de variable

Fuente: Adaptado de la resolución 498/2014 del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (2014)
RESULTADOS
Después de haber encuestado a los 20 funcionarios del hospital público, se obtienen los siguientes resultados: la variable principal de la investigación fue distribuida en tres dimensiones: Recursos humanos, Infraestructura física y Seguridad e higiene. Se observa que dentro de la dimensión de Recursos humanos el mayor porcentaje obtuvo la P4, donde el 60% estuvieron totalmente de acuerdo en que "El empleado está informado sobre la conducta y ética que debe cumplir para ocupar el cargo". Sin embargo, de acuerdo a la P3, "El personal en formación cuenta con un programa de control médico", el 35% respondieron de forma neutral. En cuanto a la dimensión de Infraestructura, la P6 y P7 obtuvieron el mismo resultado —"La farmacia interna posee las dimensiones adecuadas establecidas" y "Las instalaciones de farmacia son de acuerdo al número de personal"—, con el 50% en desacuerdo. Por otro lado, también se resaltan los resultados de la P9 y P10, "La estructura edilicia interna está en buen estado" y "La estructura edilicia externa presenta un buen estado de conservación", con el 40% en desacuerdo en ambos casos. En la tercera dimensión, el mayor porcentaje lo obtuvo la P15, "El área de farmacia cuenta con basurero y bolsas para desechos comunes", con el 55% de acuerdo (ver Figura 1).
Con relación a la segunda variable de la investigación, estuvo distribuida en 5 dimensiones: Recepción de medicamentos, Almacenamiento, Sustancia sujeta a control, Dispensación y Capacitación. Dentro de la dimensión de Recepción de medicamentos, la P18 fue lo más resaltante, ya que el 70% mencionaron estar de acuerdo con que "Los productos que requieren cadena de frío son llevados inmediatamente para su conservación adecuada". En la dimensión de almacenamiento, la P25 "El local posee dispositivo para el control de temperatura" obtuvo un porcentaje de 75% en desacuerdo. Dentro del indicador de sustancia sujeta a control, el resultado de la P28 "La farmacia interna cuenta con un ejemplar de la ley Nº 1340/88 ya sea impreso o digital" fue de 50% neutral; la P29 "Los productos presentan concordancia con el stock al momento de la inspección" también obtuvo un 50% con la diferencia de que están de acuerdo. En cuanto a la dispensación de medicamentos, la P30 "El área cuenta con un sistema de control de stock de medicamentos entrada" obtuvo un 80% de acuerdo. En la dimensión de capacitación, la P32 y P33 obtuvieron porcentajes iguales, con 45% neutral en ambas afirmaciones (ver Figura 2).
DISCUSIÓN
Analizando las respuestas obtenidas de los funcionarios de la farmacia interna, según la variable infraestructura, con relación a recursos humanos, el 70% están de acuerdo sobre el conocimiento de la conducta y ética que debe contar el personal. Sin embargo, en cuanto a programas de capacitación del personal, el 35% respondieron de forma neutral, lo que refleja una deficiencia en esta área. En lo que se refiere a la infraestructura física, el 50% están en desacuerdo en cuanto a la dimensión de la infraestructura y al número de personal. También se resalta el estado de la estructura edilicia tanto interna como externa, con 40% en desacuerdo respectivamente. En cuanto a la seguridad e higiene, el 30% respondió de forma neutral, y el 40% también respondió de forma neutral en cuanto a la capacitación para uso de extintores.
En cuanto a la variable de buenas prácticas, según la dimensión de recepción de medicamentos, el 35% respondió de forma neutral. Además, en cuanto al manual de recepción de medicamentos, el 35% también respondió de forma neutral, ya que no existe un manual de procedimiento por escrito. Así mismo, no se cuenta con un lugar exclusivo de productos rechazados, ya que el 55% contestó de forma neutral. Con respecto a la dimensión de almacenamiento, el 40% respondieron de forma neutral, ya que las estanterías y armarios no tienen la capacidad para un almacenamiento ordenado. Así mismo, falta mejorar el área de medicamentos o sustancias sujetas a control, ya que el 35% respondieron de forma neutral. En lo que se refiere a la dispensación, el 80% está de acuerdo en que el área de farmacia interna cuenta con un programa de control de salida de medicamentos. En cuanto a la capacitación teórica-práctica y el registro de la misma, el 45% respondieron de forma neutral.
Por otro lado, en comparación con otros estudios realizados sobre las buenas prácticas de farmacia, Quíntela Diez de Medina (2019) estudió el diagnóstico y propuesta para la implementación de buenas prácticas de farmacias institucionales de la ciudad El Alto, La Paz. En este análisis se comprobaron varias deficiencias como la inexistencia de manual de funciones y procedimientos, falta de recursos humanos, infraestructura inadecuada y la ausencia de controles e indicadores para asegurar la calidad de los servicios farmacéuticos.
Así mismo, Romero y Villanueva (2022) estudiaron la evaluación de cumplimiento de las buenas prácticas de oficinas farmacéuticas de la Av. Próceres de la Independencia, San Juan de Lurigancho 2021–2022. Obteniendo como resultado un nivel alto de cumplimiento: el 62% de los establecimientos farmacéuticos tuvieron un nivel alto de cumplimiento y solo el 35% obtuvieron un resultado regular. Dicho estudio entra en contraste con la investigación realizada, ya que la farmacia interna del hospital público no cumple ni con las mínimas condiciones requeridas para implementar las buenas prácticas.
En síntesis, existen muchas falencias dentro de la farmacia interna del hospital analizado que deben ser mejoradas para optimizar las buenas prácticas. Estas se centran exclusivamente en control, manual de funciones, capacitación, infraestructura interna y externa, incluyendo áreas de dispensación de medicamentos, equipo de seguridad contra incendios, entre otros. Se deberá implementar un cronograma de control, programa de capacitación y reestructuración de funciones del personal, además del estudio técnico y financiero para precisar e implementar las mejoras en la farmacia interna del hospital público.
Concretamente, los inconvenientes detectados en la infraestructura de la farmacia interna del hospital son varios: la infraestructura no reúne las dimensiones requeridas, no está acorde al número de personal, las áreas generales no se encuentran en buen estado, el equipo contra incendio es ínfimo, las estanterías y armarios no están organizados de forma adecuada y falta mejorar el área de medicamentos sujetos a control.
En cuanto a las propuestas de mejoras se deberá tener en cuenta los siguientes puntos: (1) Nueva construcción: en una ubicación adecuada y anexada al almacén de farmacia interna, que posea un fácil acceso para una dispensación adecuada. (2) Control médico del personal en formación: los exámenes deben realizarse de forma rutinaria e incluir estudios de laboratorio, radiológicos y cardiológicos. (3) Creación de un manual de función y procedimientos en cada área: deberá incluir los procesos de control, almacenamiento, dispensación, preservación, identificación de medicamentos e insumos farmacéuticos. (4) Cronograma de capacitaciones: los talleres, cursos o charlas deben ser para todos los funcionarios del hospital. (5) Realización de un estudio técnico y financiero: que contemple el Layout del hospital, la preparación del terreno y obra, y las capacitaciones según necesidad.
Se concluye que la restructuración administrativa y la construcción de una nueva infraestructura son sumamente necesarias. Con la construcción de un nuevo local de farmacia, la misma experimentaría una transformación significativa que abarcaría varios aspectos, desde la infraestructura y equipamiento hasta la implementación de procesos continuos y la capacitación del personal. Además, una nueva infraestructura permitirá crear espacios más amplios y funcionales acordes a lo reglamentado.
Basados en la administración y la teoría clásica de Henry Fayol, se puede mencionar que existe una gran brecha entre la teoría de este autor y los hallazgos encontrados, ya que no se observa la implementación de ningún proceso administrativo eficiente dentro de la farmacia interna. No existe una planificación adecuada, ni una buena organización; falta una buena dirección y control en todas las áreas de la farmacia interna.
Con todo lo expuesto, se determina que las mejoras en la infraestructura de la farmacia interna del hospital público son posibles mediante la restructuración administrativa interna y la construcción de una nueva estructura edilicia que reúna todos los requerimientos tanto internos como externos.


















