Introducción
La diabetes mellitus, también conocida como diabetes, es el resultado de un grupo de trastornos metabólicos que se caracteriza por niveles elevados de azúcar en la sangre debido a la deficiencia de insulina, la resistencia a la insulina o una mezcla de ambas 1.
Los cambios tisulares que conducen a una patología multisistémica son una de las complicaciones de la diabetes mellitus. Existen numerosos factores que pueden afectar la capacidad y funcionamiento físico, entre ellos, la enfermedad de los pies que causa lesiones, llamada pie diabético, una de las principales causas de discapacidad en las personas con diabetes, también de hospitalización con estancias prolongadas y repetidas, así como de amputaciones, lo que eleva costos económicos y sociales significativos, así como una disminución en la calidad de vida del paciente 2,3.
La amputación de miembros inferiores ocurre entre el 40 % y el 70 % de las personas con diabetes, y más del 80 % de los casos, se inicia con una ulceración asociada a infección y necrosis, la que, generalmente, se repite después de la amputación en alrededor del 50 % de los casos, después de cinco años 3.
A pesar de las medidas de atención enfocadas en los pacientes con diabetes mellitus, el pie diabético sigue siendo un problema de salud importante que lleva a los pacientes a los hospitales y tiene graves consecuencias, incluso la muerte y, es así que, la falta de conocimiento sobre los factores de riesgo y cómo prevenir su aparición ha tenido un impacto en ellos 4.
Al respecto, el papel del personal de salud, con un enfoque multidisciplinario, en primera instancia el médico, ya durante la consulta, debe educar sobre cómo prevenir las complicaciones, a corto y largo plazo, siguiendo un protocolo propio del servicio, con lo que se conseguirá disminuir las complicaciones y mejorar la calidad de vida de las personas 5.
El arduo trabajo que realizan los equipos profesionales multidisciplinarios en diabetes ha demostrado un importante impacto a la educación en diabetes, dentro de la que se incluye el control glucémico, una adherencia favorable, disminución del riesgo de complicaciones, mejora de la calidad de vida, menos hospitalizaciones y costes sanitarios 6.
Aunque numerosos factores son considerados dentro de la adherencia al tratamiento: los propios del paciente, los propios de la enfermedad, la propia terapia; la relación médico-paciente, es el más fuerte; por lo que el médico debe estar abierto en todo momento a aplicar una pertinente cordialidad acorde a las tendencias actuales, mucha cooperación y así, llevar a cabo buenas prácticas médicas, de educación especialmente 7.
Al respecto, Sigaud, Jiménez, Espínola, Ferreira y Díaz indagaron sobre las actividades de prevención del pie diabético recomendadas por el médico y efectuadas por pacientes atendidos en 2 hospitales de referencia del Paraguay, encontrando que los pacientes reconocen a la diabetes mellitus en un 63,2 %, pero un 59,6 % no reconocen al pie diabético, además, la mayoría confirmó que su médico le dio consejos sobre el cuidado de los pies y los practicaba correctamente 8.
Helen López et al midieron el nivel de conocimiento sobre educación y autocuidado de los pies en pacientes con Diabetes Mellitus que reciben atención multidisciplinaria en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social de Asunción y concluyeron que los pacientes diabéticos que vienen a consulta multidisciplinaria tienen un alto conocimiento y autocuidado sobre sus pies 9.
Los estudios sobre prevalencia, incidencia, discapacidad, días laborales perdidos y costos hospitalarios del pie diabético y sus complicaciones en América Latina son pocos y variados. En estudios nacionales de Argentina, Barbados, Brasil y Cuba, las amputaciones de piernas relacionadas con la diabetes representan entre el 45% y el 75% de todas las amputaciones 10.
En Paraguay, se estima que hay aproximadamente, 700.000 personas con diabetes, lo que representa el 9,7 % de la población total, y sólo la mitad de ellos son conscientes de su condición. En el año 2022 se registró más de 115 nuevos casos, más de la mitad de ellos, entre 1 y 14 años, y el 10,6 % de la población adulta, dentro de la que, aproximadamente, un 20 % son personas de 60 años o más 11.
Y en un estudio realizado a nivel nacional sobre la frecuencia del pie diabético se determinó que, del 40 % de 2718 pacientes con diabetes, 199 presentaron amputaciones (73 %), 56 % fueron amputaciones mayores 12.
Las estadísticas son alarmantes y es evidente que prevenir esta enfermedad es crucial, ya que se estima que 90 de cada 100 casos se pueden prevenir siguiendo unas prácticas de alimentación y de vida adecuadas, estando sólo el 10% de estos influenciados por la herencia genética. La obesidad es la principal causa de diabetes en el 80 % de la población, junto con el elevado consumo energético de jóvenes y niños 8.
El cuidado adecuado de los pies y la concientización sobre ello puede reducir drásticamente las complicaciones y amputación de extremidades, tales como secar el espacio interdigital, usar calcetines durante el día y calzado protector; del mismo modo, el comportamiento inadecuado implica: uso de cortauñas y tijeras en la punta de las uñas, no autocontrolarse, no lubricarse diariamente y no consultar inmediatamente ante las lesiones, sobre todo, no andar nunca descalzo 13.
La presente investigación tuvo como objetivo principal determinar el conocimiento y los hábitos de los pacientes acerca de las medidas de prevención del pie diabético en el Policlínico de una Universidad Privada de Asunción. Paraguay 2.024. Los objetivos específicos fueron: a) Caracterizar los datos sociodemográficos de los pacientes. b) Indagar el conocimiento de los pacientes acerca de las medidas de prevención del pie diabético. c) Describir los hábitos de los pacientes como medidas de prevención del pie diabético.
Metodología
El presente estudio fue observacional, cuantitativo, descriptivo y de corte transversal. La población estuvo conformada por pacientes que acudieron al Policlínico de una Universidad Privada de Asunción. No se utilizó muestreo, ya que el estudio se realizó a nivel censal, incluyendo a toda la población disponible. Los criterios de inclusión fueron pacientes diabéticos mayores de edad que consultaron en el Policlínico y aceptaron participar en la investigación, mientras que los criterios de exclusión consideraron a aquellos con dificultad para la comunicación o que se encontraban ausentes en el momento de la recolección de datos.
La recolección de datos se llevó a cabo tras obtener la autorización de la institución académica. Los investigadores aplicaron los cuestionarios en las fechas establecidas, previa capacitación y con el consentimiento informado de los participantes. El instrumento utilizado fue validado mediante juicio de expertos relacionados con la temática.
El análisis de los datos se realizó aplicando técnicas de estadística descriptiva. Para las variables cualitativas se calcularon frecuencias absolutas y porcentajes, mientras que para las variables cuantitativas se estimó la media, como por ejemplo la edad promedio. El procesamiento de la información se efectuó con Microsoft Excel® 2021 y los resultados se presentaron en tablas y cuadros estadísticos que ilustraron la distribución de casos y las características etarias de la población. Se consideró que un paciente poseía conocimiento o buenos hábitos cuando más del 50 % de sus respuestas fueron positivas sobre las medidas de prevención del pie diabético.
En cuanto a los aspectos éticos, se garantizó la integridad de los datos y la confidencialidad de los pacientes mediante la aplicación de encuestas anónimas, precedidas por consentimiento informado. El estudio cumplió con las normativas internacionales de ética en investigación médica y con los reglamentos nacionales vigentes sobre protección de datos personales. Además, fue evaluado y aprobado por el comité de ética de la institución educativa.
Resultados
El estudio contó con la participación de 131 pacientes. Los datos sociodemográficos revelan que la población de estudio presenta una mayoría masculina con 91 (70 %) participantes, en comparación con 40 (30 %) de sexo femenino. En cuanto a la edad, la mayoría de los participantes, 63 (48 %), se encuentra en el rango de 19 a 38 años. Le sigue el grupo de 39 a 58 años con 46 (35 %), y en menor medida, los mayores de 58 años con 22 (17 %). Respecto al estado civil, la mayoría son solteros/as con 73 (57 %), seguidos por los casados/as con 45 (34 %). Las categorías de separado/a, unión libre y viudo/a representan porcentajes menores, con 7 (5 %), 4 (3 %) y 2 (1 %) respectivamente. En cuanto a la escolaridad, se observa una clara predominancia de personas con educación universitaria, sumando 99 (76 %), mientras que la secundaria y primaria representan 19 (14 %) y 13 (10 %) respectivamente. La procedencia de la población es mayoritariamente del Departamento Central con 102 (78 %), con un porcentaje menor de Asunción con 24 (18 %) y del interior del país con 5 (4 %). Finalmente, en cuanto a la ocupación, la distribución es bastante equitativa entre empleados públicos con 52 (40 %) y aquellos sin empleo con 57 (43 %), siendo los trabajadores independientes el grupo más pequeño con 22 (17 %). El detalle de los datos sociodemográficos se observa en la Tabla 1.
Se identificó un alto porcentaje de conocimiento en relación con las complicaciones sistémicas de la diabetes y la importancia de la consulta especializada. Específicamente, 118 (90 %) de los pacientes indicó que la Diabetes Mellitus tipo 2 afecta órganos como el corazón, los ojos, los pies y los riñones. La necesidad de acudir a un especialista para problemas específicos del pie fue reconocida por 122 (93 %) en el caso de callos y por 125 (95%) para uñas encarnadas. De manera consistente, 102 (78 %) de los encuestados demostró conocimiento sobre los factores de riesgo que pueden conducir a la formación de heridas en el pie, tales como deformidades, callos y el uso de calzado inadecuado. Asimismo, 100 (76 %) de los pacientes comprendió que la mala circulación sanguínea y la disminución de la sensibilidad son factores que contribuyen al desarrollo del pie diabético, y 98 (74 %) relacionó la falta de humectación con el agrietamiento de la piel de los pies.
Por otro lado, se observaron áreas con menor nivel de conocimiento. Solo 92 (70 %) de los pacientes pudo identificar el rango adecuado de azúcar en sangre. Las preguntas con los porcentajes más bajos de conocimiento se refirieron a la forma correcta de cortar las uñas, donde únicamente 61 (47 %) de los pacientes indicó la forma recta, resultando en un desconocimiento de 70 (53 %) en este ítem. Adicionalmente, solo 63 (48 %) de los pacientes sabía que, en caso de lesión o herida en los pies, se debe buscar atención en un centro de salud, hospital o clínica, mientras que 68 (52 %) no indicó esta acción. La Tabla 2 presenta la distribución porcentual detallada de los pacientes según conocimiento sobre las medidas de prevención del pie diabético.

Tabla 2 Distribución porcentual de los pacientes según conocimiento sobre las medidas de prevención del pie diabético. N=131
En cuanto al conocimiento global sobre las medidas de prevención del pie diabético, 84 (64 %) de los pacientes demostró conocer estas medidas, frente a un 47 (36 %) que no las conoce. Los datos sobre los hábitos de los pacientes en relación con las medidas de prevención del pie diabético muestran variaciones en la adopción de estas prácticas. En cuanto a los hábitos alimentarios, se observa una tendencia positiva en el aumento del consumo de verduras en 115 (88 %) pacientes y de pollo y pescado en 111 (85 %) pacientes. La disminución del consumo de arroz se presenta en 83 (63 %) de los pacientes. Asimismo, 91 (69 %) han disminuido el consumo de harinas, pan, fideos y pasteles, y 92 (70 %) han suspendido las gaseosas. La suspensión del azúcar es un hábito en 91 (69 %) de los pacientes.
Respecto al cuidado personal y del pie, un alto porcentaje de pacientes, 120 (92 %), insiste en el secado entre los dedos, y 113 (86 %) utiliza medias de algodón y/o lana. La inspección diaria de los pies es realizada por 108 (82 %) de los pacientes, y 106 (81 %) revisa sus zapatos antes de colocárselos. Un 111 (85 %) evita caminar descalzo. El lavado de los pies con agua corriente y jabón de pH neutro es un hábito en 90 (68 %) de los pacientes, y 95 (73 %) evita secarse los pies frotando. El uso de zapatos adecuados (cuero, suela antideslizante, punta ancha) es reportado por 99 (76 %) pacientes.
En cuanto a otros hábitos de estilo de vida, 87 (66 %) de los pacientes realiza actividad física al menos tres veces a la semana. Un elevado porcentaje de pacientes, 121 (92 %), ha suspendido los cigarrillos y 120 (92 %) ha disminuido el consumo de bebidas alcohólicas. La Tabla 3 observa los resultados en detalle con relación a los hábitos de medidas de prevención del pie diabético. En base a los hábitos y medidas de prevención del pie diabético, se reporta que 104 (79 %) de los pacientes tienen buenos hábitos, mientras que 27 (21 %) no mantiene buenos hábitos.
Discusión
La caracterización sociodemográfica de la muestra una población mayoritariamente masculina compuesta por adultos jóvenes, mayoritariamente solteros, con escolaridad universitaria y residentes de la zona central, y sin empleo. Esta composición demográfica difiere de otros estudios que han reportado una mayor proporción de personas de edad avanzada y predominio femenino 14. En relación con el conocimiento sobre la prevención del pie diabético, los pacientes demostraron un alto nivel de comprensión en aspectos cruciales como las complicaciones sistémicas de la diabetes y la importancia de la consulta especializada para problemas podológicos. Sin embargo, se identificaron áreas específicas donde el conocimiento fue menor, particularmente en la técnica correcta para cortar las uñas y la acción inmediata ante lesiones. Estos hallazgos de conocimiento son parcialmente consistentes con la literatura, aunque un estudio nacional previo en el Instituto de Previsión Social, a pesar de un buen nivel general, mostró brechas en conocimientos más orientados al tratamiento 9. La coincidencia parcial con la investigación de López Ovelar et al. sobre el autocuidado de los pies 9 sugiere la variabilidad en el conocimiento según el contexto de atención.
En cuanto a los hábitos de prevención, la mayoría de los pacientes reportó haber adoptado prácticas saludables, tanto en alimentación (aumento del consumo de verduras, pollo y pescado; disminución de arroz, harinas y dulces; suspensión de gaseosas y azúcar) como en el cuidado personal del pie (secado interdigital, uso de medias de algodón/lana, inspección diaria, revisión del calzado, evitación de caminar descalzo, lavado adecuado y uso de calzado apropiado). Una proporción considerable también realiza actividad física regularmente y ha modificado hábitos nocivos como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Estos hábitos positivos concuerdan con los hallazgos de Sigaud-Brust et al., quienes también observaron que los participantes seguían las recomendaciones médicas para la prevención del pie diabético 8. No obstante, se notó una disparidad con un estudio de Meza Miranda et al. en Asunción, que reportó un mayor consumo de bebidas azucaradas y bocadillos dulces en pacientes diabéticos 14, lo que podría indicar diferencias en los hábitos alimentarios entre distintas poblaciones. La consistencia general de los buenos hábitos observados en este estudio refuerza la importancia de la adherencia a las recomendaciones médicas en la prevención del pie diabético.
En síntesis, este estudio concluye que una proporción significativa de los pacientes que acudieron al Policlínico de una Universidad Privada posee conocimiento y mantiene buenos hábitos en relación con las medidas de prevención del pie diabético. Si bien el diseño observacional y de corte transversal del estudio, junto con el muestreo por conveniencia y el enfoque en una única institución, implican que los resultados no pueden establecer relaciones causales ni generalizarse ampliamente a otras poblaciones diabéticas, y que la ausencia de datos sobre factores adicionales como el tiempo de diagnóstico de la diabetes o la presencia de complicaciones previas pudo haber influido en los hallazgos, estos elementos ofrecen valiosas perspectivas para futuras investigaciones. destacándose que los resultados encontrados implican una buena labor educativa de los médicos con los pacientes respecto al control metabólico de la diabetes. Para fortalecer la prevención del pie diabético en este y otros contextos, se recomienda implementar programas educativos más participativos, como conferencias interactivas, y mejorar la recolección de datos sociodemográficos y clínicos relevantes en los Centros de Atención Primaria, lo cual permitiría diseñar intervenciones preventivas más efectivas y personalizadas
















