INTRODUCCIÓN
La insuficiencia cardiaca es un síndrome clínico en el cual existe un desequilibrio entre el gasto cardiaco y las demandas propias del organismo, siendo considerada como una de las causas más frecuentes de morbimortalidad en pacientes hospitalizados (1. Presenta una prevalencia del 4,2%, en países en desarrollo, incluso, alcanza cifras de 11,8% en pacientes <65 años de edad (2. Según el tiempo de evolución, la insuficiencia cardiaca puede ser aguda o crónica, siendo esta última, un proceso heterogéneo, crónico y progresivo 2.
Debido a la falta de ingesta o de absorción de los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo, se presenta un empeoramiento de la evolución clínica de estos pacientes. También es importante resaltar que, en cuadros de insuficiencia cardiaca crónica, son frecuentes las pérdidas de masa corporal y de masa muscular 3.
Las deficiencias crónicas de micronutrientes como la coenzima Q10 (CoQ10), tiamina (B1), l-carnitina, taurina y selenio, se presenta en pacientes con insuficiencia cardiaca, los cuales son esenciales para las vías metabólicas involucradas en la producción de energía, el equilibrio del calcio miocárdico y/o las defensas oxidativas 4.
Algunos estudios han indicado que dentro de lo que la insuficiencia cardiaca crónica existe la denominación de “la paradoja de obesidad”. Esta es una contradicción en la que se describe que, si bien se conoce que la obesidad es un factor de riesgo para el desarrollo de insuficiencia cardiaca, una vez que la misma se instala, los pacientes con IMC >30 kg/m2 presentan un mejor pronóstico que aquellos con IMC <25 kg/m2. Incluso en estadísticas de mortalidad, el primer grupo presenta un porcentaje del 8%, mientras que el segundo, del 20% 5. En cambio, en un estudio realizado en Perú, se describió que, en pacientes diagnosticados con insuficiencia cardiaca, el mayor porcentaje de morbimortalidad se presentó en aquellos con un peso dentro de los rangos normales 6.
Para realizar la clasificación de la desnutrición en pacientes hospitalizados se utiliza la escala del liderazgo global sobre desnutrición (GLIM), la cual es una herramienta útil, aplicada en el ámbito hospitalario en el momento del ingreso, que utiliza criterios fenotípicos y etiológicos, permitiendo establecer un diagnóstico precoz del estado nutricional para, posteriormente, establecer la pauta correcta de intervención 6. También existe la escala de control nutricional (CONUT), la cual proporciona información sobre el riesgo de desnutrición del paciente (tabla 1) 7.
Los pacientes con insuficiencia cardiaca, la desnutrición puede presentar complicaciones que se expresan, fisiopatológicamente, como un estado de peor función renal, peor grado funcional, menor masa grasa y menor masa muscular 8. En un estudio realizado en Barcelona, el estado nutricional de 192 pacientes con insuficiencia cardiaca y/o enfermedad pulmonar obstructiva crónica atendidos en un centro de atención primaria, el riesgo de malnutrición fue del 16,9% de las personas con cardiopatías 9.
Otro realizado en Bogotá, Colombia, indicó que la insuficiencia cardiaca ocupa el segundo lugar dentro de las principales condiciones con estancia hospitalarias prolongadas y se observó que, mientras mayor sea la estancia hospitalaria, el riesgo nutricional irá incrementando. La cohorte estuvo compuesta por un total de 7.192 pacientes, en el cual el promedio de edad fue de 77 ± 9 años, y los sujetos fueron en su mayoría mujeres (55,5 %). La prevalencia del riesgo de desnutrición fue de 41,4% 10. Por otro lado, en un total de 304 pacientes de España con edad media de 74 ± 10 años, el 11,5% fueron clasificados como desnutridos, con mortalidad a los 28 meses de 68,9% (8.
A nivel nacional, en el Hospital de Clínicas de Asunción, entre el año 2015 al 2021, se incluyó 49 registros de pacientes internados de los cuales 30 correspondieron a mujeres y 19 a hombres, el promedio de edad en mujeres fue de 53 ± 18 años y para hombres de 50 ± 17 años. Los resultados mostraron la presencia de desnutrición calórico-proteica en el 53,1% a través de la Nutritional Risk Screening 2002, el 26,5% mostró desnutrición calórica proteica por valoración global subjetiva 11.
Otro estudio descriptivo realizado en Valencia, España, incluyó 33 pacientes con insuficiencia cardiaca. Veintiséis eran hombres de 58 años. Según criterios GLIM, el 60,6% presentaba desnutrición, siendo moderada en 30,3% y grave en 30,3% (12. En la Universidad de Zaragoza, España, entre 2013 a 2018, se incluyeron 309 pacientes, donde la prevalencia de insuficiencia cardiaca crónica fue cercana al 70%, la mediana de edad se situó en 82 años, con una proporción similar de hombres y mujeres (49,5% vs. 50,5%). En ellos, según la escala CONUT, la gran mayoría de los pacientes presentaban desnutrición: 28,8% era ligera, el 55% moderada y 12% severa. Se produjeron 91 fallecimientos por diversas causas (26%) 13.
El objetivo de esta investigación fue determinar la prevalencia de desnutrición en pacientes hospitalizados por insuficiencia cardiaca crónica en el Hospital Regional de Encarnación, Paraguay, de junio 2023 a agosto 2024.
MATERIAL Y METODOS
Diseño y población: se realizó un estudio observacional, descriptivo, de corte transversal, con pacientes de ambos sexos, hospitalizados con insuficiencia cardiaca crónica, mayores de 18 años, que acudieron al Servicio de Clínica Médica. Se utilizó un muestreo no probabilístico, por conveniencia. En cuanto a los criterios de exclusión se consideraron registros clínicos incompletos, pacientes provenientes de otros servicios (obstetricia/gestantes) y los sujetos reingresados en el servicio durante el periodo de estudio.
Instrumentos y variables: los datos se extrajeron de los expedientes médicos. Se midieron variables sociodemográficas (edad, sexo), la desnutrición según criterios de GLIM y de CONUT, la estancia hospitalaria y la mortalidad.
La escala de liderazgo global sobre desnutrición (GLIM) incluye 5 criterios diferentes para evaluar la desnutrición, 3 de ellos son aspectos fenotípicos (pérdida de peso involuntaria, bajo IMC y masa muscular reducida) y 2 de ellos son aspectos etiológicos (ingesta o asimilación de alimentos reducida y carga inflamatoria). Para darse el diagnóstico de desnutrición se deben cumplir al menos 1 criterio fenotípico y 1 criterio etiológico. Para clasificar la gravedad de la desnutrición se utilizaron los criterios fenotípicos. Se consideró desnutrición moderada cuando se cumplieron los criterios fenotípicos de pérdida de peso > 5% en los últimos 6 meses y grave si > 10% en más de 6 meses. Además, fue moderada cuando el IMC < 20 kg/m2 para la población menor de 70 años o IMC < 22 para la población mayor de 70 años kg/m2 y grave si el IMC < 18,5 kg/m2 para la población menor de 70 años o IMC < 20 para la población mayor de 70 años kg/m2. Respecto a la masa muscular, si la reducción fue leve se consideró desnutrición leve y si la reducción fue grave se consideró desnutrición severa 6,7.
El puntaje de control del estado nutricional (CONUT) es un instrumento de cribado que permite una evaluación del estado nutricional de los pacientes hospitalizados. Se determina a partir de los niveles séricos de albúmina, colesterol total y recuento de linfocitos periféricos, según los criterios de la tabla 1. Los resultados permiten establecer 4 grupos según la puntuación obtenida: normal (0-1), leve-alta (2-4), moderada-alta (5-8) y muy alta (9-12) 6,7.
Tabla 1 Criterios de CONUT 7
| Variables | Grado | |||
|---|---|---|---|---|
| Normal | Leve | Moderado | Severo | |
| Nivel de albúmina (g/dL) | ≥ 3,50 | 3,00-3,49 | 2,50-2,99 | < 2,50 |
| Puntaje | 0 | 2 | 4 | 6 |
| Recuento total de linfocitos (/mL) | ≥ 1600 | 1200-1599 | 800-1199 | <800 |
| Puntaje | 0 | 1 | 2 | 3 |
| Colesterol total (mg/dL) | ≥ 180 | 140-179 | 100-139 | < 100 |
| Puntaje | 0 | 1 | 2 | 3 |
| Puntuación CONUT (total) | 0 a 1 | 02 a 04 | 05 a 08 | 09 a 12 |
Gestión de datos: se elaboró una planilla de Microsoft Office Excel, en la cual se cargaron los datos para, posteriormente, ser analizados con los programas estadísticos Epi Info 7 © y Epi Dat 4.2©.
Tamaño de muestra: por conveniencia, se incluyó a todos los sujetos que reunían los criterios de inclusión en el periodo de estudio con diagnóstico de insuficiencia cardiaca con fracción de eyección conocida.
Consideraciones éticas: se respetaron los principios de la Bioética. La investigación fue aprobada por el comité de ética de la Universidad Nacional de Itapúa, Paraguay.
RESULTADOS
La muestra se conformó con 137 pacientes, de los cuales, el 42,3% (n 58) presentó desnutrición. Los sujetos con desnutrición eran del sexo masculino (55%), con edad media 68 ± 13 años.
Predominó el grado bajo de desnutrición según los criterios de GLIM (gráfico 1).
Según los criterios CONUT, 38 (65,5%) eran de grado 1 de riesgo de desnutrición y 20 (35,5%) de grado 2.
El promedio de días de hospitalización de los pacientes desnutridos fue de 7,6 ± 3,7 días (rango 1 día - 23 días) (gráfico 2). En cuanto al estado al alta, el 12% de los pacientes desnutridos (n 58 ) falleció por diversas causas.
DISCUSION
En el presente estudio acerca de pacientes con insuficiencia cardiaca crónica, el 42,3% presentó desnutrición. Este resultado contrasta con otros similares. En un estudio de Úbeda, España, solo el 11,5% de los pacientes fueron clasificados como desnutridos 8; en Barcelona, en 192 pacientes el riesgo de malnutrición fue del 16,9% 9; en Bogotá, Colombia, la prevalencia del riesgo de desnutrición fue de 41,4 % (10; en Asunción, entre el 2015 al 2021, los resultados mostraron la presencia de desnutrición calórico proteica en el 53,1% de los pacientes a través de la Nutritional Risk Screening 2002 y el 26,5% mostró desnutrición calórica proteica por Valoración Global Subjetiva 11.
En nuestra muestra, el 55% era del sexo masculino, coincidente con el estudio de Barcelona, donde el 59,4% eran hombres (9 y en Valencia, España, donde 78,7% eran hombres (12, a diferencia de Bogotá, en el que los sujetos fueron en su mayoría mujeres (55,5 %) 10. En Asunción 61,2% correspondieron a mujeres y 38,2% a hombres (11) y en Zaragoza, España se obtuvo una proporción similar de hombres y mujeres (49,5% vs. 50,5%) (13.
El promedio de edad fue de 68 ±13 años, a diferencia de los estudios revisados donde la edad promedio fue mayor. En Úbeda, España, la edad media fue 74 ± 10 años (8; en Barcelona la media de edad de 77 ± 10 años (9; en Bogotá, Colombia, promedio de edad fue de 77 ± 9 años 10; en Valencia, España, el promedio de la mayoría fue de 58 ± 17 años 12; en Asunción el promedio de edad en mujeres fue de 53 ± 18 años y en hombres de 50 ± 17 años 11, y en Zaragoza, España, la mediana de edad se situó en 82 años 13.
El 66%, según los criterios de GLIM para desnutrición, presentó un grado 1 de desnutrición y 34% grado 2. En otro estudio descriptivo realizado en Valencia, España según criterios GLIM, el 60,6% presentaba desnutrición, siendo moderada en 30,3% y grave en 30,3% 12.
El 56,9 % presentaba un estadio bajo de desnutrición según los criterios de CONUT, 29,3% moderado y el 13,8% alto. En Zaragoza, España, según la escala CONUT, la gran mayoría de los pacientes presentaban desnutrición: 28,8% ligera, el 55% moderada y 12% severa (13. Todas estas diferencias clínicas podrían explicarse por las características demográficas de las poblaciones estudiadas.
En cuanto a los óbitos, el 12% de los pacientes lo presentó por diversas causas. En Moyobamba, Perú, aquellos con IMC <25 kg/m2 presentó un porcentaje del 20% 5, en Úbeda, España, la mortalidad a los 28 meses de fue de 68,9% 8 y en Zaragoza, España, se produjeron un total 91 fallecimientos por todas las causas (26%) 13.
En cuanto a las limitaciones encontradas en la realización del trabajo destaca la cantidad de registros clínicos incompletos de datos como la talla, peso, pérdida de peso, las causas de óbito, entre otras. Estas carencias dificultaron la identificación de patrones más precisos en las asociaciones estudiadas. Este aspecto resalta la importancia de fomentar una mejor calidad en el registro de información clínica en futuros estudios y la realización de investigaciones prospectivas. Otra limitación fue el muestreo no probabilístico y la recolección de datos de un solo centro.
Los hallazgos sugieren la necesidad de optimizar del estado nutricional no solo buscando una mejora del pronóstico clínico, sino también para reforzar la respuesta al tratamiento. Se requiere un enfoque integral para lograr un manejo exitoso en el manejo de la insuficiencia cardiaca, en el que se podría considerar intervenciones nutricionales personalizadas, un trabajo multidisciplinario que se enfoque en abordar limitaciones físicas como los desafíos emocionales asociados, pudiendo así conjuntamente asegurar una atención más eficiente, fomentar la adherencia al tratamiento y buscar así la mejoraría significativa de la supervivencia y la calidad de vida del paciente 14.
En conclusión, la prevalencia de desnutrición en pacientes hospitalizados por insuficiencia cardiaca crónica fue de 42,3%, con predominio del sexo masculino (55%) y edad media de 68 años. Según los criterios de GLIM, el presentó un riesgo grado 1 de desnutrición, y con los criterios de CONUT, el 56,9% presentaba un estadio bajo de desnutrición. La mediana de días de hospitalización fue de 7 días, el 12% obitó por diversas causas.
















