INTRODUCCIÓN
Los accidentes cerebrovasculares (ACV) son patologías caracterizadas por la destrucción de tejido nervioso a nivel intracraneal derivado de fallas en el lecho vascular tales como isquemia o hemorragia (1,2. Se clasifican en isquémicos, causados por la oclusión de los vasos sanguíneos por diversas causas, y los hemorrágicos, los cuales se subdividen en intracerebrales (causadas por la pérdida de continuidad de los vasos que irrigan las estructuras nerviosas intracraneales) y las hemorragias subaracnoideas (causadas por lesión de los vasos que discurren en el espacio subaracnoideo) 3,4.
Los accidentes cerebrovasculares ocupan el tercer lugar entre las causas de muerte a nivel mundial al mismo tiempo son causales de discapacidad 5. Existen numerosos factores de riesgo que deben ser evaluados por el personal de salud para modificarse en aras de reducir la incidencia de estos eventos en los pacientes. Entre estos podemos referir la hipertensión arterial dislipidemias, diabetes mellitus, tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo, síndrome metabólico, cardiopatías, hipercoagulabilidad o consumo de anticoagulantes o antiagregantes 6.
El objetivo de este estudio fue determinar la relación entre los factores de riesgo y el accidente cerebrovascular en pacientes del Hospital Regional de Villarrica, Paraguay, en el periodo 2023-2024.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó una investigación observacional descriptiva de corte transversal con componente analítico, en el Hospital Regional de Villarrica, en el periodo 2023 al 2024. Se incluyeron pacientes de ambos sexos, mayores de 18 años, con diagnóstico de accidente cerebrovascular confirmados por imágenes y registrados en las fichas de los servicios de urgencias y/o internación del mencionado nosocomio. Como grupo comparativo se incluyó a pacientes sin accidentes cerebrovasculares que acudían al mismo centro. Se utilizó un muestreo por conveniencia.
Las variables fueron extraídas de los expedientes médicos. Fueron estudiadas datos sociodemográficas como sexo, edad, nivel educativo y estado civil. Además, los factores de riesgo para accidente cerebrovascular como diabetes, hipertensión, tabaquismo, alcoholismo y dislipidemia. Se determinó también el tipo de accidentes cerebrovasculares (isquémico o hemorrágico). Para el análisis se consideró variable predictora a los factores de riesgo y variable resultado al accidente cerebrovascular.
El cálculo del tamaño de la muestra se realizó utilizando el software Epi Dat 3.1™. Se esperó 35% de factores de riesgo en pacientes con accidentes cerebrovasculares y 20% en aquellos sin accidentes cerebrovasculares. Considerando una potencia 80% e intervalo de confianza de 95%, se obtuvo una muestra mínima de 138 pacientes por grupo. Para responder a la hipótesis se utilizó el programa Epi Info versión 7™, considerándose estadísticamente significativo toda p<0,05.
El protocolo de investigación fue aprobado por el Comité de Ética de la Universidad Nacional de Itapúa. Se respetaron los principios bioéticos sociales e individuales de la UNESCO. No existe conflicto de intereses.
RESULTADOS
En el estudio fueron evaluadas 150 pacientes con diagnóstico de accidentes cerebrovasculares, de los cuales 76% (n 114) eran de sexo masculino, el rango etario predominante fue el de mayores de 60 años 75% (n 112) seguido de aquellos entre 40 y 60 años 22% (n 33) y los menores de 40 años 3% (n 5). En cuanto al nivel educativo, 49% (n 73) tenían estudios primarios, 29% (n 44) secundarios, 14% (n 21) estudios superiores y 8% (n 12) eran analfabetos. Lo que refiere al estado civil, 42% (n 63) eran casados, solteros 21% (n 31), en unión libre 19% (n 29), 11% (n 17) viudos, 6% (n 9) divorciados.
Predominaron los casos de accidentes cerebrovasculares isquémicos (n 108) (gráfico 1).
Se encontró que, de los 150 pacientes sin diagnóstico de accidente cerebrovascular, 67% (n 101) fueron de sexo masculino con predominio de pacientes entre 40 y 60 años 56% (n 84) seguidos por aquellos mayores de 60 años 28% (n 42).
Entre los pacientes con accidentes cerebrovasculares predominó la hipertensión como principal factor de riesgo (figura 1).
En forma aislada, la hipertensión fue el factor de riesgo más frecuente. Varios pacientes presentaban más de un factor de riesgo, solo 3% (n 5) no presentaron ninguno (tabla 1).
Tabla 1 Distribución de factores de riesgo en pacientes con y sin accidentes cerebrovasculares (n 300)
| Con ACV (n 150) | Sin ACV (n 150) | |||
|---|---|---|---|---|
| Factores de riesgo | n | % | n | % |
| H | 24 | 16% | 34 | 23% |
| D | 12 | 8% | 12 | 8% |
| T | 1 | 1% | 3 | 2% |
| DH | 15 | 10% | 3 | 2% |
| HT | 6 | 4% | 1 | 1% |
| HA | 2 | 1% | 9 | 6% |
| HL | 2 | 1% | 5 | 3% |
| DHT | 22 | 15% | 3 | 2% |
| DHL | 11 | 7% | 1 | 1% |
| DHA | 5 | 3% | 16 | 11% |
| HTL | 4 | 23% | 5 | 3% |
| HTA | 2 | 1% | 3 | 2% |
| DHTL | 16 | 11% | 2 | 1% |
| DHTA | 7 | 5% | 2 | 1% |
| DHLA | 5 | 3% | 1 | 1% |
| HTLA | 3 | 2% | 2 | 1% |
| DHTLA | 8 | 5% | 2 | 1% |
| Ninguno | 5 | 3% | 46 | 31% |
ACV: accidente cerebrovascular; D: diabetes; H: hipertensión; T: tabaquismo; L: dislipidemia; A: alcoholismo
Se pudo observar en el grupo con accidentes cerebrovasculares que 113/150 presentaron 2 o más factores de riesgo y solo 5 no tenían ninguna situación predisponente.
En el grupo sin accidentes cerebrovasculares se encontró 97/150 tenían 2 o más factores y 46/150 no tenían ningún factor de riesgo. La hipertensión fue el componente más frecuente en ambos grupos.
En el análisis pudo evidenciarse que el riesgo aumenta conforme lo hace el número de factores de riesgo sobre un mismo individuo (tabla 2).
Tabla 2 Análisis estadístico entre los factores de riesgo y el desarrollo de accidente cerebrovascular (n 300)
| Nº de FDR | Con ACV (n 150) | Sin ACV (n 150) | OR (IC 95%) | p* |
|---|---|---|---|---|
| 1 FDR (n 90) | 37 (25%) | 53 (35%) | 6,42 (2,33-17,7) | 0,00005 |
| >1FDR (n 159) | 108 (72%) | 51 (34%) | 19,48 (7,3-51,97) | <0,0000001 |
| Sin FDR (n 51) | 5 (3%) | 46 (31%) | 0,07 (0,03-0,20) | <0,0000001 |
FDR: factor de riesgo; ACV: accidente cerebrovascular; OR: odds ratio; IC: intervalo de confianza; *prueba Chi2
DISCUSIÓN
En los pacientes con accidentes cerebrovasculares predominó el sexo masculino y mayores 60 años. El preponderancia de este sexo coincide con lo mencionado por Sepúlveda-Contreras J (3, Ramos Fernández O (7, Topacio Rodríguez MA et al 11 y Ortiz-Galeano et al 12 pero discrepa con lo reportado por Lescay Balanquet D et al4, Vergara JP et al8 , Roth GA et al10) y Gamarra-Insfrán JL et al13. Estas diferencias podrían deberse a cuestiones demográficas propias de cada país y región.
Lo que respecta al rango etario de los pacientes con accidentes cerebrovasculares coincide con lo expresado por Lescay Balanquet D et al 4, Ramos Fernández O (7, Vergara JP et al 8, Sepúlveda-Contreras J 9, Topacio Rodríguez MA et al 11, Ortiz-Galeanet al 12 y Gamarra-Insfrán JL et al 13. Se puede observar que dentro del grupo sin accidentes cerebrovasculares la edad más frecuente fue entre 40 - 60 años, con lo que se puede aseverar que la edad avanzada y el sexo masculino son fuertes predisponentes no modificables para la aparición del accidentes cerebrovasculares. Quizás se deba que a más edad avanzada disminuye la capacidad del autocuidado, o haya alguna discapacidad o enfermedad de base. Así también en cuanto al sexo, las mujeres tienen cierta protección hormonal durante la edad reproductiva que hace que tenga menos predisposición a las enfermedades cardiovasculares.
En cuanto a lo referente a factores de riesgo para accidente cerebro vascular, la hipertensión arterial fue la condición más frecuente en nuestra muestra, hallazgo que coincide con lo expuesto por Sepúlveda-Contreras J (3, Ramos Fernández O 7, Sepúlveda-Contreras 9, Topacio Rodríguez MA et al11, Ortiz-Galeano et al (12 y Gamarra-Insfrán JL et al13. Esto indica la especial atención que debe prestarse al control de la hipertensión arterial en nuestra población desde el punto de vista de atención primaria debiendo extremarse las medidas con el fin de conseguir que las personas opten por los cambios en el estilo de vida en edades tempranas para evitar desarrollar esta condición. Lo mismo ocurre con la diabetes mellitus, siendo aún una patología sumamente frecuente en nuestra población, lo cual requiere una mayor intervención del sistema de salud a nivel de prevención primaria.
En tercer lugar, pero con un porcentaje nada despreciable, se encuentra el tabaquismo. Esto coincide con lo referido por Sepúlveda-Contreras Jorge (3, Ramos Fernández O (7, Vergara JP et al8, Sepúlveda-Contreras J 9, Topacio Rodríguez MA et al11, Ortiz-Galeano et al12 y Gamarra-Insfrán JL et al1. Este común denominador en la mayoría de los estudios requiere especial atención por parte de la salud pública a nivel país, debido a que el tabaquismo no solo aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares sino también patologías oncológicas diversas por lo que su erradicación es un objetivo clave de la prevención primaria.
Como mencionan Recalde Mello L et al14,15 y Domínguez Gallardo LA 16, a pesar de los programas instaurados para el control de las enfermedades crónicas, la alta prevalencia de estas enfermedades cardiovasculares se atribuye a la adherencia inadecuada del paciente al tratamiento. Esto se atribuye a la escasa información en cuanto a que el tratamiento es crónico, que no se debe abandonar y, también, que es interdisciplinario, en conjunto con la práctica de ejercicios, dieta saludable, abandono de malos hábitos como el tabaquismo.
Numerosos estudios mostraron la importancia de los factores de riesgo en el desarrollo de accidentes cerebrovasculares, el cual, está presente con tan solo poseer un componente predisponente y a la vez que crece exponencialmente conforme van sumándose más factores 17-20.
Entre las fortalezas de esta investigación encontramos que el estudio analiza el perfil de los pacientes con accidentes cerebrovasculares, destacando un mayor número de pacientes hombres mayores de 60 años, casados y con nivel educativo primario lo cual permite identificar poblaciones de mayor riesgo y orientar estrategias de prevención, como campañas de concienciación adaptadas a estos grupos. Se utilizaron métodos estadísticos confiables, como el odds ratio (OR) y el intervalo de confianza (IC 95%), mostrando que tener un solo factor de riesgo aumenta más de 5 veces la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular, y tener varios factores multiplica aún más el riesgo. La inclusión de 150 pacientes sin accidentes cerebrovasculares permitió comparar la presencia de factores de riesgo entre ambos grupos observándose que 3% de los pacientes con accidentes cerebrovasculares no tenía factores de riesgo, mientras que, en el grupo sin accidentes cerebrovasculares, el 31% no poseía ninguno, lo que demuestra que la presencia de estos factores es clave en el desarrollo de la enfermedad.
Las debilidades de esta investigación son el tipo de estudio de carácter observacional por sus limitantes inherentes al evaluar las relaciones de las muestras, así como la técnica de recolección de datos lo cual se traduce como sesgos de selección y de recopilación de información pudiendo existir factores externos que influyan en el comportamiento de las variables estudiadas.
Se sugiere la elaboración de estudios de carácter puramente analítico prospectivos con mayor control sobre las muestras seleccionadas para elaborar conjeturas y asociaciones más significativas. En base a los hallazgos, se recomienda que los programas de salud pública se enfoquen a brindar educación continua a los pacientes, para lograr los cambios es en el estilo de vida; y a nivel nacional, haya programas de salud preventiva y así lograr disminuir estos factores, principalmente los modificables.
En conclusión, los accidentes cerebrovasculares predominaron en el sexo masculino, en mayores de 60 años, casados y con nivel de educación primaria. Los factores de riesgo más frecuentes fueron la hipertensión arterial, diabetes mellitus y tabaquismo. El tipo de accidente cerebrovascular más frecuente fue el isquémico. Se constató un aumento de riesgo de padecer un accidente cerebrovascular en individuos que cuentan con alguno de los factores, aumentando la posibilidad conforme, estos se suman en un mismo individuo.
















