INTRODUCCIÓN
La Hernioplastia inguinal es un procedimiento comúnmente efectuado por los cirujanos, que con el transcurso del tiempo ha sufrido mejoras en cuanto a técnica y materiales utilizados con el único fin de mejorar la calidad de vida del paciente.
Por lo que, siendo este tipo de práctica común, es necesario enfocar la nueva alternativa laparoscópica; que en nuestro país está adquiriendo auge y representa mayor beneficio para el paciente. En los últimos 150 años la cirugía de hernias inguinales ha evolucionado desde ser un procedimiento que ponía en riesgo la vida, hasta ser una reparación electiva y ambulatoria.
La primera referencia sobre la reparación de una hernia bajo control laparoscópico es la de Ger en 1982; se trató de un cierre del defecto herniario sin reducción del saco con un agrafe de Mitchell con el fin de aproximar los bordes del anillo herniario. En 1992 Arregui y colaboradores comunican el procedimiento de reparación transabdominal pre peritoneal (TAPP).
Actualmente a nivel mundial se realizan aproximadamente 2 000 000 cirugías relacionadas a hernias inguinales. Estas cifras muestran que la patología herniaria es frecuente en la práctica clínica comprometiendo aproximadamente al 5% de la población general. Es por ello que, en las últimas décadas se ha catalogado como una de las patologías más y mejor estudiadas buscando con ello, establecer el tratamiento ideal como objetivo primario.
En la actualidad la reparación laparoscópica de la hernia, una vez pasada la curva de aprendizaje, brinda múltiples ventajas: la posibilidad de resolver el problema en su origen, hacer una reparación libre de tensión, proteger todos los posibles sitios de herniación, detectar y tratar defectos múltiples simultáneamente, e incluso hacer cirugía de la hernia combinada con otros procedimientos, haciendo que por estas y otras razones más que analizaremos, este procedimiento tenga un costo-beneficio muy atractivo, incluso probablemente superior al de la cirugía convencional.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio de tipo observacional, analítico, transversal y retrospectivo. Muestreo no probabilístico de casos consecutivos. Revisión de historias clínicas del Servicio de la Primera Cátedra de Clínica Quirúrgica del Hospital de Clínicas (San Lorenzo, Paraguay) entre los años 2016 al 2024.
Se incluyeron aquellas fichas completas de pacientes de ambos sexos, mayores de 18 años, en los cuales se utilizó la técnica trans-abdomino-preperitoneal (TAPP) en la reparación de hernia inguinal en la Primera Cátedra de Clínica Quirúrgica (ICCQ) del Hospital de Clínicas entre los años 2016 al 2024.
Las variables estudiadas fueron:
Edad
Sexo
Tipo de hernia (unilateral, bilateral)
Características de las hernias
Uso de malla
Tiempo quirúrgico
Tipo de fijación
Complicaciones
Días de internación
Reinserción a las actividades laborales.
Los objetivos del trabajo fueron:
Objetivo general
Evaluar la experiencia del Servicio de la Primera Cátedra de Clínica Quirúrgica del Hospital de Clínicas San Lorenzo en la reparación de hernia inguinal mediante la técnica trans-abdomino-preperitoneal (TAPP) durante el periodo 2016-2024.
Objetivos específicos
Caracterizar la población intervenida, describiendo la distribución por edad y sexo de los pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal mediante TAPP.
Clasificar las hernias tratadas, identificando su lateralidad (unilateral o bilateral) y sus características anatómicas.
Analizar los aspectos técnicos de la cirugía, detallando la malla utilizada, el tipo de fijación y el tiempo quirúrgico promedio.
Evaluar los resultados postoperatorios, registrando las complicaciones, los días de internación y el tiempo de reinserción a las actividades laborales.
Relacionar las variables demográficas y quirúrgicas, en particular:
La relación entre el tipo de hernia inguinal y el sexo de los pacientes.
La asociación entre el tipo de hernia inguinal y la edad de los pacientes.
La relación entre las características de la hernia inguinal y el sexo de los pacientes.
La relación entre las características de la hernia inguinal y la edad de los pacientes.
RESULTADOS
En el análisis de la muestra de 43 pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal mediante la técnica Trans-abdomino-preperitoneal (TAPP) en el Servicio de la ICCQ-Sala X durante el período de 2016 a 2024, se observó una preponderancia del género masculino, constituyendo un 79% (n=34) de la población de estudio. Mientras que el género femenino, representó el 21% (n=9) de los casos.
En términos de la distribución por grupos de edad, el grupo más grande correspondió a pacientes con edades entre 29 y 39 años, abarcando el 44,2% (n=19) de la muestra. Le siguió el grupo de pacientes entre 18-28 años, que comprendió el 25,6% (n=11) de los casos. Los grupos de edad de 40-49 años y 60-69 años contribuyeron al 20,9% (n=9) y al 9,3% (n=4) de la muestra, respectivamente.
En cuanto al tipo de hernias inguinales, se detalla que la unilateral izquierda se destacó como la más prevalente, representando el 46,5% (n=20) de los casos. A continuación, la hernia derecha se presentó en el 39,5% (n=17) de los pacientes. Las hernias bilaterales, aunque menos frecuentes, afectaron al 14% (n=6) de los individuos en el estudio. Al profundizar en las características de las hernias, se encontró que el 62,8% (n=27) eran de tipo indirecta, el 32,6% (n=14) de tipo directa y solo el 4,7% (n=2) de tipo mixta.
El tiempo quirúrgico varió ampliamente, con el 74,4% (n=32) de los procedimientos completados en un rango de 90-120 minutos. En un número reducido de casos, un 11,6% (n=5) requería 120 minutos o más de tiempo quirúrgico, mientras que el 14%, (n=6) se completó en un intervalo de 60-90 minutos.
La fijación de la malla se realizó en un 41,9% (n=18) de los casos utilizando el método Asorbatack, mientras que en un 58,1% (n=25) se empleó la técnica de sutura punto simple con Prolipropileno 2-0 a nivel del ligamento de Cooper y el tracto iliopúbico.
Durante el período posoperatorio, se identificaron complicaciones en un 4,7% (n=2) de los pacientes, con un único caso de hematoma. El 11,6% (n=5) experimentaron recidiva de la hernia. La mayoría de los pacientes, un 83,7% (n=36), no presentó complicaciones posoperatorias significativas.
En términos de duración de la internación, el 62,8% (n=27) de los pacientes requirió un día de hospitalización, mientras que el 32,6% (n=14) permaneció hospitalizado por un período de dos días y el 4,7% (n=2) necesitó tres días de internación para control posquirúrgica por presentar complicaciones posoperatorias.
La reinserción a las actividades tras la cirugía varió significativamente. Un 16,3% (n=7) de los pacientes pudo volver a sus actividades normales en un plazo de dos semanas, mientras que el 60,5% (n=26) requirió tres semanas para hacerlo. Un 20,9% (n=9) de los pacientes retomó sus actividades en cuatro semanas. Un paciente 2,3% (n=1) presentó persistencia de dolor, lo que requirió un seguimiento especializado.
Se analizó la relación entre el tipo de hernia inguinal y el sexo de los pacientes. Entre las pacientes femeninas, se encontraron 3 casos de hernias de tipo unilateral derecha, lo que representó el 33,3% de las hernias femeninas, 5 casos de hernias de tipo unilateral izquierda, abarcando el 55,6% de las hernias femeninas y 1 caso de hernia tipo bilateral que representa el 11,1%. Por otro lado, en el grupo de pacientes masculinos, se observaron 5 casos de hernias bilaterales, equivalente al 14,7% de las hernias masculinas, 14 casos de hernias de tipo unilateral derecha, que conformaron el 41,2% y 15 casos de hernias de tipo unilateral izquierda, lo que equivalió al 44,1% del total de hernias masculinas (Gráfico 1).

Gráfico 1: Tipo de hernias y sexo de los pacientes atendidos en el periodo 2016-2024 en la ICCQ-Sala X del Hospital de Clínicas (n=43)
Se exploró la asociación entre el tipo de hernia inguinal y la edad de los pacientes. Entre los pacientes de 18 a 28 años, se registró 1 caso de hernia de tipo bilateral, que representó el 9,1% de las hernias en este grupo de edad, 7 casos de hernias de tipo unilateral derecha, que constituyeron el 63,6% y 3 caso de hernia de tipo unilateral izquierda, lo que abarcó el 27,3%. Por otro lado, en el grupo de pacientes de 29 a 39 años, se observaron 3 caso de hernia de tipo bilateral, equivalente al 15,8% de las hernias en este grupo de edad, 6 casos de hernias de tipo unilateral derecha, que conformaron el 31,6%, y 10 casos de hernias de tipo unilateral izquierda, lo que equivalió al 62,6% del total de hernias en este grupo de edad. (Gráfico 2)

Gráfico 2: Tipo de hernia inguinal y edad de los pacientes atendidos en el periodo 2016-2024 en la ICCQ-Sala X del Hospital de Clínicas (n=43)
Se analizó la relación entre la característica de la hernia inguinal y el sexo de los pacientes. Entre las pacientes femeninas, se encontraron 3 casos de hernias de tipo directa, que representaron el 33,3% de las hernias femeninas, y 6 casos de hernias de tipo indirecta, abarcando el 66,7% de las hernias femeninas. Por otro lado, en el grupo de pacientes masculinos, se observó 2 caso de hernia de tipo mixta, equivalente al 5,9% de las hernias masculinas, 11 casos de hernias de tipo directa, que conformaron el 32,4%, y 21 casos de hernias de tipo indirecta, lo que equivalió al 61,8% del total de hernias masculinas. (Gráfico 3)

Gráfico 3: Característica de hernia inguinal y sexo de los pacientes atendidos en el periodo 2016-2024 en la ICCQ-Sala X del Hospital de Clínicas (n=43)
En los pacientes de 18 a 28 años, se registraron 4 casos de hernias de tipo directa, que representaron el 36,4% de las hernias en este grupo de edad, y 7 casos de hernias de tipo indirecta, abarcando el 63,6%. Por otro lado, en el grupo de pacientes de 29 a 39 años, se observaron 6 casos de hernias de tipo directa, que constituyeron el 31,6%, y 12 casos de hernias de tipo indirecta, lo que equivalió al 63,2% del total de hernias en este grupo de edad y 1 caso de hernia tipo mixta que corresponde el 5,3%. (Gráfico 4)
DISCUSIÓN
La reparación de hernia inguinal es un procedimiento común en cirugía y la elección de la técnica quirúrgica es esencial para garantizar una recuperación óptima de los pacientes. En este estudio, se compararán los resultados de este estudio con la literatura científica reciente relacionada con la reparación de hernia inguinal utilizando la técnica TAPP, centrándonos en varios aspectos clave: las características sociodemográficas, la variable de las hernias, las variables quirúrgicas y las variables posquirúrgicas.
En el presente estudio, se observó una clara predominancia del género masculino, con un 79% de los pacientes. Esta distribución es consistente con estudios previos en la literatura científica sobre la reparación de hernia inguinal1.
La prevalencia de hernias inguinales en hombres ha sido un hallazgo recurrente en la investigación médica. Investigaciones previas, como el estudio de Sazhin et al. Esta diferencia de género puede estar relacionada con factores anatómicos, genéticos y ocupacionales, que hacen que los hombres sean más susceptibles a este tipo de hernia. Además, el género masculino tiende a estar expuesto a una mayor actividad física y esfuerzo, lo que también puede contribuir a la incidencia más alta de hernias inguinales2.
En cuanto a la edad de los pacientes, se observó que la mayoría de los individuos se encontraba en el rango de 29 a 39 años, representando un 44,2% de la muestra. En un estudio realizado por Jha et al., se encontró que el grupo de edad más afectado por las hernias inguinales estaba entre los 31 y 40 años, lo que respalda nuestros resultados3.
La literatura científica proporciona apoyo adicional a nuestros hallazgos. El estudio de Xuan et al. destacó que la mayoría de los pacientes con hernias inguinales que se sometieron a reparación con TAPP tenían entre 30 y 60 años. Esta consistencia en los resultados resalta la importancia de considerar la edad y el género al evaluar y tratar pacientes con hernias inguinales4.
Sobre la reparación de hernia inguinal utilizando la técnica trans-abdomino-preperitoneal (TAPP), se identificó una serie de aspectos clave relacionados con las hernias, como el tipo, la clasificación y las características específicas de la hernia.
En primer lugar, se observó que las hernias unilaterales eran las más prevalentes, tanto las derechas (39,5%) como las izquierdas (46,5%). Este hallazgo es coherente con la literatura científica que ha demostrado que las hernias unilaterales son más comunes que las bilaterales en pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal mediante la técnica TAPP5.
En el trabajo de Patel et al. encontró que el 90% de las hernias tratadas con TAPP eran unilaterales. Además, el mismo estudio informó que las hernias unilaterales derechas eran más frecuentes que las izquierdas, lo que está en consonancia con nuestros resultados6.
Las hernias unilaterales suelen desarrollarse debido a una debilidad o un defecto en una de las paredes inguinales, lo que resulta en la protrusión de tejido o órganos a través de un solo lado de la ingle. Esta asimetría anatómica puede explicar por qué las hernias unilaterales son más comunes que las bilaterales.
En nuestro estudio, todas las hernias fueron clasificadas como primarias, lo que significa que no estaban asociadas con cirugías abdominales previas. Esta clasificación es coherente con la mayoría de los estudios en la literatura científica que han destacado la prevalencia de hernias inguinales primarias en pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal. Investigaciones previas, como el estudio de Estridge et al. (2019), han destacado la importancia de clasificar y han encontrado que las hernias recurrentes pueden tener tasas más altas de complicaciones postoperatorias7.
El presente estudio también identificó una serie de características específicas de las hernias, como hernias directas e indirectas. En nuestra muestra, las hernias indirectas fueron más comunes (62,8%) que las hernias directas (32,6%). Esto es un hallazgo significativo, ya que las hernias directas se caracterizan por una protrusión de tejido o vísceras a través de la pared abdominal, mientras que las hernias indirectas implican un defecto en el anillo inguinal interno. Estudios anteriores en la literatura científica también han abordado estas diferencias en las características de las hernias. Por ejemplo, el estudio de Tai et al. encontró una mayor prevalencia de hernias directas en pacientes sometidos a reparación con TAPP, en línea con nuestros resultados8.
La consideración de las variables quirúrgicas es crucial para evaluar la eficacia y seguridad de la reparación de hernia inguinal. Unas de las variables quirúrgicas fundamentales analizadas en el estudio fue el tiempo quirúrgico. Los resultados revelaron que la mayoría de los procedimientos (74,4%) se completaron en un rango de 90 a 120 minutos. Investigaciones previas han destacado la importancia del tiempo quirúrgico en la reparación de hernia inguinal con TAPP. Un estudio de Takayama et al. evaluó la duración de los procedimientos de reparación de hernia inguinal y encontró que un tiempo quirúrgico prolongado se asociaba con un mayor riesgo de complicaciones. Esto resalta la relevancia de mantener el tiempo quirúrgico dentro de un rango óptimo, como se observó en nuestro estudio9.
Estudios en la literatura científica también han abordado esta cuestión. Por ejemplo, el trabajo de Donovan et al. analizó el tiempo quirúrgico en pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal con TAPP y encontró que los procedimientos que se realizaron en menos de 120 minutos tenían una menor incidencia de complicaciones postoperatorias10.
La elección del tipo de fijación utilizada durante la reparación de hernia inguinal es un aspecto importante de la técnica TAPP. En el presente trabajo, se encontró que la sutura fue el método de fijación más común, presente en el 58,1% de los casos, seguido por Asorbatack en el 41,9%. Esta variabilidad en la elección de la fijación puede depender de la preferencia del cirujano, las características de la hernia y la evaluación clínica11.
El estudio de Habeeb et al. comparó la eficacia de la sutura y los métodos de fijación con malla en pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal con TAPP. Encontraron que ambos métodos eran seguros y eficaces, pero la elección entre ellos podría depender de las preferencias del cirujano y las características de la hernia12.
Es importante destacar que la elección de la fijación puede influir en las tasas de recurrencia y complicaciones postoperatorias. Por lo tanto, es esencial que los cirujanos estén familiarizados con las ventajas y desventajas de diferentes métodos de fijación y las adapten según las necesidades específicas de cada paciente.
Las complicaciones posoperatorias son un aspecto crítico a considerar en la reparación de hernia inguinal. En este estudio, se observó que las complicaciones posoperatorias fueron relativamente bajas, con un 4,7% de los pacientes experimentando hematoma y un 11,6% con recidiva de la hernia. Esta baja tasa de complicaciones refleja una atención de alta calidad en nuestro entorno clínico13. El estudio de Lydeking et al. encontró una tasa de complicaciones similares, con un 3,5% de recidiva. Estos resultados sugieren que nuestra experiencia se alinea con la literatura científica reciente en términos de seguridad y eficacia del procedimiento14.
La duración de la internación es un marcador importante de la recuperación posoperatoria y la eficacia de la técnica TAPP. En nuestro estudio, se encontró que la mayoría de los pacientes (62,8%) requirió un día de hospitalización15.
Investigaciones previas, como el estudio de Jung et al., han abordado la duración de la internación en pacientes sometidos a reparación de hernia inguinal con TAPP, encontró que el tiempo de internación más corto no solo beneficia al paciente al reducir el riesgo de infecciones nosocomiales y mejorar su comodidad, sino que también tiene un impacto en la eficiencia del sistema de atención médica y los costos asociados16.
El tiempo de reinserción a actividades es un marcador esencial de la recuperación y la calidad de vida del paciente después de la reparación de hernia inguinal. En nuestro estudio, se observó que la mayoría de los pacientes (60,5%) pudo volver a sus actividades normales en tres semanas. Investigaciones recientes, como el estudio de Chen et al., han resaltado la importancia del tiempo de reinserción a actividades en la satisfacción del paciente. Este estudio encontró que los pacientes que pudieron volver a sus actividades normales más rápidamente tenían una mayor satisfacción con el procedimiento17.
Se observó un predominio de hernias unilaterales en ambos sexos, con ligera mayor frecuencia de hernia izquierda. Este hallazgo coincide con reportes internacionales que describen mayor presentación en el lado izquierdo, atribuida a diferencias anatómicas en el cierre del proceso vaginal y la disposición de los vasos espermáticos18.
En los adultos jóvenes (18-28 años) predominó la hernia unilateral derecha, mientras que en el grupo de 29-39 años se incrementó la proporción de hernia izquierda. Esta variación podría relacionarse con diferencias en actividad física y factores de aumento de la presión intraabdominal propios de cada franja etaria19.
Predominó la hernia indirecta en ambos sexos, seguida de la directa y en menor medida la mixta. Este patrón refleja la fisiopatología clásica, donde la persistencia del conducto peritoneo-vaginal favorece la hernia indirecta, especialmente en varones (20). La mayor proporción de hernia directa en varones concuerda con la debilidad de la fascia transversalis descrita con el envejecimiento21.
En ambos grupos de edad predominó la hernia indirecta, aunque se observó una ligera mayor proporción de hernia directa en los pacientes más jóvenes de esta cohorte. Si bien la hernia directa suele asociarse a edad avanzada, este hallazgo podría reflejar factores de esfuerzo físico o número limitado de casos22.
La rápida recuperación posoperatoria es un aspecto positivo que contribuye a la satisfacción del paciente y la calidad de la atención médica. Además, el tiempo de reinserción a actividades puede tener implicaciones en el retorno a la vida laboral y social del paciente, lo que mejora su calidad de vida en general.
CONCLUSIÓN
Se observó una clara predominancia del género masculino en esta cohorte de pacientes, lo que refleja la tendencia general en la prevalencia de hernias inguinales en la población.
La distribución por grupos de edad reveló que la mayoría de los pacientes que requirieron reparación de hernia inguinal se encontraban en el rango de 29 a 39 años. Esto puede tener implicaciones importantes en la planificación y la atención médica, ya que sugiere que este grupo demográfico específico es más propenso a desarrollar hernias inguinales y, por lo tanto, requiere una consideración especial en términos de diagnóstico temprano y tratamiento.
En cuanto al tipo de hernia, se encontró que la hernia inguinal izquierda fue la más común, seguida de cerca por las hernias inguinales derechas. Con respecto a la característica de la hernia, la indirecta fue la más frecuente en un 62,8%.
El tiempo quirúrgico utilizado en la reparación de hernia inguinal TAPP mostró una consistencia notable, ya que la gran mayoría de los procedimientos se completaron en el rango de 90 a 120 minutos. Esto sugiere una eficiencia en la realización de la cirugía y un tiempo quirúrgico generalmente predecible, lo que es fundamental para garantizar la seguridad y el éxito de la operación. En lo que respecta al tipo de fijación utilizado en la reparación de hernia inguinal, se encontró que la sutura fue el método más común, seguido por Asorbatack. Estos datos pueden ser útiles para orientar futuras decisiones quirúrgicas y para evaluar el impacto de diferentes métodos de fijación en los resultados a largo plazo.
En términos de complicaciones posoperatorias, se observó una baja incidencia en la muestra estudiada, con un 4,7% de los pacientes experimentando hematoma y un 11,6% experimentando recidiva de la hernia. Esta baja tasa de complicaciones es un indicativo positivo de la calidad de la atención y de la técnica quirúrgica empleada en el Servicio de la ICCQ-Sala X.
Con respecto a los días de estancia hospitalaria de los paciente intervenido de TAPP, el 62,8% representa a un solo día de internación luego de la cirugía, esto sugiere una recuperación rápida postquirúrgica.
Finalmente, el tiempo de reinserción laboral en el postoperatorio fue otro aspecto de interés. La mayoría de los pacientes pudo volver a sus actividades normales en tres semanas, lo que indica una recuperación relativamente rápida después de la cirugía.
La distribución por sexo y lateralidad reproduce las tendencias epidemiológicas globales: las hernias unilaterales, especialmente las izquierdas, predominan en ambos sexos, con mayor incidencia de hernias bilaterales en varones.
La edad influye en la lateralidad: los pacientes de 29 - 39 años muestran mayor frecuencia de hernia izquierda, lo que sugiere un componente adquirido asociado a esfuerzos físicos o laborales.
La hernia indirecta es la forma más frecuente en ambos sexos, mientras que la directa y la mixta se observan principalmente en varones, en concordancia con los mecanismos anatómicos conocidos.
La hernia indirecta se mantiene como la más frecuente en todas las edades, mientras que la directa aparece en proporciones variables, posiblemente influida por factores ocupacionales y tamaño muestral.
En conjunto, este estudio proporciona una visión integral de la experiencia en la reparación de hernia inguinal mediante la técnica TAPP en un contexto clínico específico. Los resultados obtenidos tienen implicaciones significativas para la toma de decisiones clínicas y para la mejora continua de la atención médica en este campo. Los bajos índices de complicaciones posoperatorias y el tiempo de recuperación relativamente breve son aspectos alentadores que respaldan la eficacia y seguridad de la técnica TAPP en la reparación de hernias inguinales en este entorno clínico.















