INTRODUCCIÓN
Las infecciones de las vías urinarias (IVU) son frecuentes en pacientes ambulatorios; siendo un importante factor de morbilidad en el adulto1. Afecta más frecuentemente al sexo femenino, siendo diagnosticada en 150 millones de personas cada año a nivel mundial1,2. Se estima que un 50 % de las mujeres en algún momento de su vida desarrollan por lo menos un cuadro de IVU, y más del 25 % de las mujeres presenta una infección recurrente3.
Existen múltiples factores de riesgo para un episodio de IVU, el sexo femenino es uno de los principales. Las mujeres en edad adulta son 30 veces más propensas a desarrollar una IVU. Otros factores de riesgo son el uso de espermicidas, el embarazo , la menopausia, la diabetes, edad avanzada, malformaciones anatómicas urinarias, hiperplasia prostática y otros4-7.
El microorganismo más frecuente causante de IVU, es el bacilo gram negativo y anaerobio facultativo Escherichia coli (E. coli), responsable del 60-70 % de los casos. En el Paraguay, Leguizamón et al. reportaron que, de 4.014 aislamientos de enterobacterias en urocultivos, E. coli representó el 70,1 % de los aislamientos, Klebsiella pneumoniae el 18,9 % y Enterobacter cloacae el 2,8 %2.
La frecuencia de urocultivos positivos en pacientes adultos ambulatorios varía considerablemente según el contexto geográfico y la población estudiada. En Paraguay, un estudio realizado en el Hospital de Clínicas, en los años 2015 y 2016, reportaron que, de 25.671 urocultivos, solo el 2,3 % resultaron positivos en esta población ambulatoria8. En contraste, otro estudio en Cartagena, Colombia, encontró una frecuencia del 28 % de urocultivos positivos de 396 urocultivos evaluados, donde E. coli también fue el patógeno más común9. Esta variabilidad en los resultados puede atribuirse a diferencias en las metodologías de recolección de muestras y en los criterios de inclusión de los pacientes.
El urocultivo es el estándar de oro para el diagnóstico microbiológico de las IVU, pero la frecuencia de urocultivos positivos puede variar sustancialmente en función de factores como la epidemiología local, los patrones de resistencia bacteriana y las características clínicas y demográficas de la población atendida.
Debido a lo anterior, el objetivo de la investigación fue describir los resultados de los urocultivos de pacientes ambulatorios, que acuden al laboratorio del Centro Médico Nacional-Hospital Nacional, en el periodo 2022-2023.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo transversal con componente analítico. Se utilizó un muestreo no probabilístico, de casos consecutivos. Se incluyeron a pacientes de ambos sexos, de 15 años y mayores, que acudieron de forma ambulatoria al Servicio de Laboratorio del Centro Médico Nacional-Hospital Nacional con solicitud médica de urocultivo, en el periodo de septiembre del 2022 a agosto del 2023, y que hayan aceptado su participación en la investigación. Se solicitó consentimiento informado firmado. Se excluyeron a aquellos pacientes con sonda vesical en permanencia y a pacientes con diagnóstico actual de infección de vías urinarias (IVU) debido a que el objetivo del estudio es describir los patrones microbiológicos en pacientes ambulatorios sin intervenciones recientes.
Las variables demográficas estudiadas fueron la edad y sexo. Las variables clínicas estudiadas fueron la presencia de síntomas urinarios (tenesmo vesical, poliuria, polaquiuria, disuria y/o dolor lumbar), comorbilidades (diabetes, hipertrofia prostática, enfermedad autoinmune, litiasis renal, inmunodepresión adquirida, cáncer u otra), antecedente de IVU previa (en los últimos 6 meses), uso previo de sonda vesical (en los últimos 3 meses), uso previo de antibióticos (en los últimos 3 meses).
Con relación a las variables microbiológicas estudiadas, se investigó sobre el resultado del urocultivo (positivo, negativo o polimicrobiano), germen aislado y sensibilidad del mismo.
Todas las muestras de orina procesadas en el Servicio de Bacteriología del Centro Médico Nacional-Hospital Nacional son cultivadas en agar sangre de oveja (AS) y agar EMB (Eosin Methylene Blue), o en su defecto agar Mac Conkey.
El procedimiento para la realización y lectura del urocultivo fue: 1) homogeneizar la muestra de orina agitando el frasco en círculos, cerca del mechero; 2) tomar el ansa calibrada (10μl) y esterilizarla al rojo en la llama del mechero; 3) enfriar el ansa por las paredes del frasco e introducirlo en la orina, cuidado que la argolla se llene con la muestra; 4) depositar en un extremo del agar AS/EMB, y estriar toda la superficie, sin quemar el ansa; 5) las placas sembradas se colocan en la estufa a 35-37ºC; el AS se incuba en atmósfera rica en CO2 y el agar EMB en aerobiosis, por 24-48 horas; 6) cumplidas 24hs se retiran las placas de la estufa y se observa el desarrollo bacteriano, en caso de ausencia de desarrollo, se re-incuba por otras 24hs; 7) en caso de desarrollo bacteriano, se realiza el recuento de colonias y multiplica este número por 100 para obtener el número de Unidades Formadoras de Colonias por ml (UFC/ml).
Para la identificación de los microorganismos aislados y su perfil de sensibilidad fueron procesados en el equipo automatizado VITEK®2, utilizando tarjetas estandarizadas:
Para bacilos gram negativos: tarjetas VITEK®2 GN y perfil de sensibilidad con tarjetas VITEK®2 AST-N401.
Para gram positivos: tarjetas VITEK®2 GP y perfil de sensibilidad con tarjetas VITEK®2 AST-ST03 (para estreptococos) y VITEK®2 AST-GP67 (para otros gram positivos).
Se consideró como urocultivo positivo a cualquier aislamiento microbiológico en orina colectada del chorro medio, con recuento mayor o igual a 10.000 UFC/ml5.
Las variables cualitativas fueron expresadas en tablas de frecuencia y porcentajes, mientras que las variables cuantitativas se expresarán en promedio y desvío estándar. Para la búsqueda de asociación entre la frecuencia de urocultivo positivo y las variables demográficas y clínicas, se utilizó la prueba U de Mann-Whitney, debido a la distribución no normal de las variables cuantitativas. Para las variables cualitativas se utilizó la prueba de X 2. Para el análisis multivariado se realizó una regresión logística binomial con la prueba de bondad de ajuste (Hosmer-Lemeshow) para la exclusión de variables de confusión. Se consideró como significancia estadística todo valor de p< 0,05.
Se respetaron los principios básicos de la Bioética, formulados en la declaración de Helsinki relacionados con estudios en humanos. Los autores refieren que no presentan conflictos de interés, y el protocolo fue aprobado por el Comité de Ética del Centro Médico-Hospital Nacional, con número de dictamen 02/25.
RESULTADOS
Se incluyeron a 907 pacientes dentro del periodo de estudio, de los cuales se excluyeron a 7 pacientes por cumplir criterios de exclusión.
La población final quedó constituida por 900 pacientes, quienes tuvieron una edad 38,9±17,0 años, con un rango de 15 a 91 años, y 756 (84 %) fueron de sexo femenino. De la totalidad de los pacientes, 488 (54,2 %) pacientes tuvieron alguna comorbilidad. En la Tabla 1 se detalla la frecuencia de las comorbilidades.
Tabla 1: Frecuencia de comorbilidades en pacientes de la muestra
| Comorbilidad | n (%) |
|---|---|
| Hipertensión arterial | 236 (26,2 %) |
| Obesidad | 185 (20,6 %) |
| Diabetes | 96 (10,7 %) |
| Hiperplasia prostática (n 144) | 33 (22,9 %) |
| Hipotiroidismo | 18 (2 %) |
| Artritis | 12 (1,3 %) |
| Cáncer | 7 (0,8 %) |
| Trasplante renal | 2 (0,2 %) |
| Otra comorbilidad | 177 (19,7 %) |
De la totalidad de pacientes de sexo femenino, 337 (44,9 %) se encontraban embarazadas al momento del estudio. Los síntomas urinarios fueron reportados por 243 (27 %) pacientes previa toma de muestra.
Se indagó sobre antecedente de infección urinaria previa, donde 266 (29,4 %) pacientes referían dicho antecedente, y 267 (29,7 %) pacientes refirieron consumo previo de antibióticos, de los cuales 40 (15 %) pacientes referían tratamiento previo con cefixima. Los demás antibióticos se describen en la Tabla 2.
Tabla 2: Antibioticoterapia previa utilizada por los pacientes de la muestra (n = 267)
| Antibiótico | n (%) |
|---|---|
| Cefixima | 40 (15 %) |
| Amoxicilina | 39 (14,6 %) |
| Ciprofloxacina | 31 (11,6 %) |
| Cefalexina | 8 (3 %) |
| Azitromicina | 7 (2,6 %) |
| Metronidazol | 4 (1,5 %) |
| Amoxicilina/Sulbactam | 3 (1,1 %) |
| Penicilina | 3 (1,1 %) |
| Trimetoprim/Sulfametoxazol | 3 (1,1 %) |
| Ceftriaxona | 3 (1,1 %) |
| Meropenem | 2 (0,7 %) |
| Ampicilina/Sulbactam | 1 (0,4 %) |
| Clotrimazol | 1 (0,4 %) |
| Norfloxacina | 1 (0,4 %) |
| Piperacilina | 1 (0,4 %) |
| No recuerda | 120 (44,9 %) |
Otros factores de riesgo estudiados fueron el antecedente de internación previa en 59 (6,6 %) pacientes, y el sondaje vesical previo en 33 (3,7 %) pacientes.
En relación a los resultados de los urocultivos, 98 (10,9 %) fueron positivos, 35 (3,9 %) polimicrobiano y 767 (85,2%) fueron negativos. Las frecuencias de los aislamientos microbiológicos son detalladas en la Tabla 3.
Tabla 3: Aislamientos microbiológicos en urocultivos de pacientes ambulatorios del Servicio de Microbiología del Centro Médico Nacional-Hospital Nacional. Periodo 2022-2023 (n = 98)
| Microorganismo | n (%) |
|---|---|
| Escherichia coli | 74 (75,5 %) |
| Klebsiella pneumoniae | 9 (9,2 %) |
| Streptococcus agalactiae | 5 (5,1 %) |
| Enterococcus faecalis | 3 (3,1 %) |
| Klebsiella oxytoca | 1 (1 %) |
| Morganella morganii | 1 (1 %) |
| Pantoea agglomerans | 1 (1 %) |
| Proteus mirabilis | 1 (1 %) |
| Pseudomonas fluorescens | 1 (1 %) |
| Pseudomonas mendocina | 1 (1 %) |
| Candida sp. | 1 (1 %) |
Se determinó la sensibilidad antibiótica de los aislamientos microbiológicos, en donde la Escherichia coli presentó resistencia a la ampicilina/sulbactam en 29 (37,8 %) pacientes y a la ciprofloxacina en 19 (25,7 %) pacientes. Se determinó una frecuencia producción de betalactamasa de espectro extendido (BLEE) en 6 (8,1 %) pacientes. El perfil de sensibilidad para los demás antibióticos se detalla en la Tabla 4.
Tabla 4: Perfil de sensibilidad de urocultivos positivos para Escherichia coli (n = 74)
| Antibiótico | Sensibilidad de Escherichia coli | ||
|---|---|---|---|
| Sensible | Intermedio | Resistente | |
| Ampicilina/Sulbactam | 28 (37,8 %) | 17 (23 %) | 29 (37,8 %) |
| Ceftriaxona | 66 (89,2 %) | - | 8 (10,8 %) |
| Ceftazidima | 66 (89,2 %) | 2 (2,7 %) | 6 (8,1 %) |
| Cefepime | 68 (91,9 %) | - | 6 (8,1 %) |
| Amikacina | 74 (100 %) | - | - |
| Gentamicina | 69 (93,2 %) | 1 (1,4 %) | 4 (5,4 %) |
| Fosfomicina | 74 (100 %) | - | - |
| Nitrofurantoína | 70 (94,6 %) | 4 (5,4 %) | - |
| Trimetoprim/Sulfametoxazol | 46 (62,2 %) | - | 28 (37,8 %) |
| Ciprofloxacina | 47 (63,5 %) | 8 (10,8 %) | 19 (25,7 %) |
| Ertapenem | 73 (98,6 %) | - | 1 (1,4 %) |
| Meropenem | 73 (98,6 %) | - | 1 (1,4 %) |
Con relación a los aislamientos de Klebsiella pneumoniae, encontramos una resistencia a la ampicilina/sulbactam en 5 (55,6 %) pacientes, y se encontró una frecuencia de producción de BLEE en 3 (33,3 %) pacientes. En la Tabla 5 se señala la sensibilidad de la Klebsiella pneumoniae a los demás antibióticos.
Tabla 5: Perfil de sensibilidad de urocultivos positivos para Klebsiella pneumoniae (n = 9)
| Antibiótico | Sensibilidad de | Klebsiella | pneumoniae |
|---|---|---|---|
| Sensible | Intermedio | Resistente | |
| Ampicilina/Sulbactam | 5 (55,6 %) | - | 4 (44,4 %) |
| Ceftriaxona | 6 (66,7 %) | - | 3 (33,3 %) |
| Ceftazidima | 6 (66,7 %) | - | 3 (33,3 %) |
| Cefepime | 7 (66,7 %) | - | 4 (33,3 %) |
| Amikacina | 9 (100 %) | - | - |
| Gentamicina | 8 (88,9 %) | - | 1 (11,1 %) |
| Fosfomicina | 9 (100 %) | - | - |
| Nitrofurantoína | 6 (66,7 %) | 2 (22,2 %) | 1 (11,1 %) |
| Trimetoprim/Sulfametoxazol | 7 (77,8 %) | - | 2 (22,2 %) |
| Ciprofloxacina | 5 (55,6 %) | - | 4 (44,4 %) |
| Ertapenem | 8 (88,9 %) | - | 1 (11,1 %) |
| Meropenem | 8 (88,9 %) | - | 1 (11,1 %) |
Para el análisis de asociación, se consideraron los resultados positivos (n = 98) y negativos (n = 767). Se evaluaron diferencias en variables demográficas y clínicas según el resultado de urocultivos. La edad de los pacientes con resultados positivos (xˉ 46,27±17,8 años) fue significativamente mayor que la de aquellos con urocultivos negativos (xˉ 37,92±16,6 años U de Mann-Whitney 27,340 p <0,01). En el Gráfico 1 se muestra la diferencia en la distribución de edades según el resultado de urocultivos.
De los 98 resultados positivos, 83 (84,7 %) fueron en el sexo femenino, pero no hubo diferencias significativas en la distribución por sexo según el resultado del urocultivo (χ² = 0,080;p 0,777). Entre las variables clínicas, la hipertensión arterial (χ² = 13,06; p< 0,001), la obesidad (χ² = 6,81; p = 0,009), la diabetes (χ² = 10,74; p = 0,001) y la hiperplasia prostática (χ² = 5,067; p = 0,024) mostraron una asociación significativa con urocultivos positivos, lo que sugiere que estos factores podrían asociarse a un mayor riesgo de infección urinaria. Otras variables clínicas no mostraron asociaciones relevantes (Tabla 6).
Tabla 6: Asociación entre comorbilidades y resultados de urocultivos (n = 865)
| Comorbilidades | Urocultivos positivos (n = 98) | Urocultivos negativos (n = 767) | OR (IC95 %) | p-valor |
|---|---|---|---|---|
| Hipertensión arterial | 40 (40,8 %) | 183 (23,9 %) | 2,2 (1,4-3,4) | < 0,001 |
| Diabetes | 20 (20,4 %) | 73 (9,5 %) | 2,4 (1,4-4,2) | 0,001 |
| Obesidad | 30 (30,6 %) | 148 (19,3 %) | 1,8 (1,1-2,9) | 0,009 |
| Trasplante renal | 0 | 2 (0,3 %) | 1,5 (0,1-32,6) | 0,613 |
| Hiperplasia prostática* | 7 (46,7 %) | 26 (20,6 %) | 3,4 (1,1-10,1) | 0,024 |
| Hipotiroidismo | 1 (1 %) | 16 (2,1 %) | 0,5 (0,1-3,7) | 0,474 |
| Artritis | 2 (2 %) | 10 (1,3 %) | 1,6 (0,3-7,3) | 0,557 |
| Cáncer | 0 | 6 (0,8 %) | 0,6 (0,03-10,6) | 0,380 |
*Los porcentajes de hiperplasia prostática se calcularon sobre el subgrupo de pacientes masculinos (n = 15) en positivos; (n = 126) en negativos).
En el análisis de los factores de riesgo asociados a infección urinaria, se observó que el embarazo (χ² = 12,077; p< 0,001), los síntomas urinarios (χ² = 19,056; p< 0,001), el antecedente de infección urinaria (χ² = 19,649; p< 0,001), la internación previa (χ² = 13,642; p< 0,001), el uso de antibióticos (χ² = 11,785; p< 0,001) y el sondaje vesical (χ² = 22,512; p< 0,001) se asociaron significativamente con urocultivos positivos. La litiasis renal no mostró asociación significativa (χ² = 1,982; p 0,159). (Tabla 7).
Tabla 7: Asociación entre factores de riesgo y resultados de urocultivos (n = 865)
| Factores de riesgo | Urocultivos positivos (n = 98) | Urocultivos negativos (n = 767) | OR (IC95 %) | p-valor |
|---|---|---|---|---|
| Embarazo* | 22 (26,5 %) | 299 (46,6 %) | 0,4 (0,2-0,7) | 0,001 |
| Síntomas urinarios | 45 (45,9 %) | 192 (25 %) | 2,5 (1,6-3,9) | < 0,001 |
| Infección urinaria previa | 48 (49 %) | 209 (27,2 %) | 2,6 (1,7-3,9) | < 0,001 |
| Uso de antibiótico previo | 44 (44,9 %) | 215 (28 %) | 2,1 (1,4-3,2) | < 0,001 |
| Litiasis renal | 13 (13,3 %) | 68 (8,9 %) | 1,6 (0,8-2,9) | 0,159 |
| Internación previa | 15 (15,3 %) | 42 (5,5 %) | 3,1 (1,6-5,9) | < 0,001 |
| Sondaje vesical previo | 11 (11,2 %) | 17 (2,2 %) | 5,6 (2,5-12,3) | < 0,001 |
*Los porcentajes de la variable embarazo se calcularon sobre el subgrupo de pacientes femeninos (n = 83 en positivos; n = 641 en negativos).
Se realizó una regresión logística binomial para la exclusión de factores de confusión, donde sólo el sexo (test de Wald 2,306; p 0,021), el antecedente de infección de vías urinarias previa (W 2,891; p 0,004) y el antecedente de uso de sonda vesical (W 2,676; p 0,007) presentaron significancia estadística (Tabla 8).
Tabla 8: Análisis multivariado por regresión logística binomial de factores asociados a urocultivo positivo (n = 865)
| Variables | Coeficiente | EE | Wald | OR (IC 95 %) | p-valor |
|---|---|---|---|---|---|
| Edad | 0,017 | 0,009 | 1,896 | 0,058 | |
| Sexo (femenino) | 1,013 | 0,439 | 2,306 | 2,75 (1,2-6,5) | 0,021 |
| Hipertensión arterial | 0,325 | 0,274 | 1,186 | 1,38 (0,8-2,4) | 0,236 |
| Diabetes | 0,113 | 0,323 | 0,349 | 1,12 (0,6-2,1) | 0,727 |
| Obesidad | 0,316 | 0,264 | 1,201 | 1,37 (0,8-2,3) | 0,230 |
| Hiperplasia prostática | 0,708 | 0,607 | 1,166 | 2,0 (0,6-6,7) | 0,244 |
| Embarazo | -0,460 | 0,313 | -1,471 | 0,63 (0,3-1,2) | 0,141 |
| Infección urinaria previa | 0,810 | 0,280 | 2,891 | 2,2 (1,3-3,9) | 0,004 |
| Uso de antiobiótico previo | 0,105 | 0,289 | 0,363 | 1,11 (0,6-1,9) | 0,717 |
| Internación previa | 0,305 | 0,413 | 0,739 | 1,35 (0,6-3,0) | 0,460 |
| Sondaje vesical previo | 1,382 | 0,516 | 2,676 | 3,98 (1,44-10,9) | 0,007 |
DISCUSIÓN
En este estudio se observó una mayor frecuencia de urocultivos positivos (10,9 %) en comparación con lo reportado a nivel nacional por Velázquez et al.8, quienes documentaron un 2,3 % de resultados positivos en pacientes ambulatorios. A nivel internacional, las frecuencias varían: en Perú oscilan entre 25,4 % y 52,4 %10-12, en Colombia entre 20,2 % y 47,3 %13-15, y en Ecuador se reporta un 28,4 %16. Estas diferencias podrían atribuirse a variaciones metodológicas y poblacionales entre los estudios.
La edad es un factor de riesgo significativo para IVU, con mayor prevalencia en adultos mayores17,18. Esto se asocia a cambios inmunológicos y morfológicos, como el vaciamiento vesical incompleto19.En nuestra investigación la edad no presentó diferencias significativas (p0,058) con el urocultivo positivo, lo que podría deberse a las características demográficas de la muestra.
El sexo femenino es un factor de riesgo bien establecido para IVU20,21. Se estima que entre el 50 % y 60 % de las mujeres experimentarán al menos un episodio en su vida22. En nuestro estudio, el 84,7 % de los urocultivos positivos correspondieron a mujeres, presentando un riesgo de casi 3 veces más para un resultado positivo de urocultivo (OR 2,7; p 0,021). Este riesgo incrementado podría deberse a factores anatómicos que facilitan la translocación bacteriana desde la región perineal21.
En nuestra muestra un 44,9% de las mujeres incluidas estaban embarazadas. En contraste con estudios previos que asocian el embarazo con mayor riesgo de IVU, especialmente en el primer trimestre23. En nuestra investigación la gestación no se asoció a resultados positivos (p0,141), pudiendo deberse a factores como un mejor control médico prenatal durante el embarazo.
Los estudios epidemiológicos demuestran que Escherichia coli (50-70 % de aislamientos) y Klebsiella pneumoniae (15-20 %) son los uropatógenos más frecuentemente aislados en urocultivos2,8,12,15,16,18,24-27, concordando con los resultados de nuestra investigación. Sin embargo, estas frecuencias pueden fluctuar dependiendo del grupo demográfico estudiado y las características geográficas.
La resistencia antibiótica de la Escherichia coli presenta un alarmante incremento, especialmente para antibióticos comúnmente utilizados como el trimetoprim-sulfametoxazol, la ciprofloxacina y la ampicilina-sulbactam, que presentaron una resistencia superior al 30 % a nivel local8, porcentaje reproducido en el presente estudio (37,8 %). Leguizamón et al., reportaron que casi el 25% de las cepas Escherichia coli y poco más del 50% de cepas de Klebsiella pneumoniae presentaron producción de BLEE2.
La resistencia a cefalosporinas de tercera generación (ceftriaxona y ceftazidima) en nuestra muestra fue del 10,8 % y 8,1 %, respectivamente. Estos resultados son consistentes con los reportados por Alviz et al. (8 %)9 y Saad et al. (4 %)28, pero inferiores a los descritos en Perú, donde la resistencia a ceftriaxona alcanzó el 26 %29.
A nivel global, Escherichia coli muestra alta resistencia a ciprofloxacina, con variaciones regionales. En Colombia, estudios recientes documentan un aumento progresivo de esta resistencia, llegando al 46,1 % en algunos centros hospitalarios30. En México, la resistencia a fluoroquinolonas (incluyendo ciprofloxacina) oscila entre 24 % y 74 %, dependiendo de la población estudiada31. La sensibilidad fue casi total para la fosfomicina y la nitrofurantoína, lo que podría favorecer al uso de estas opciones terapéuticas de forma empírica.
Aunque la hipertensión arterial no es un factor de riesgo establecido para IVU, su prevalencia en nuestra población (26,2 %) fue consistente con los rangos reportados en la región (9 %-29 %)32.Si bien el análisis bivariado mostró asociación de la HTA con un resultado positivo, la misma no fue observada en el análisis multivariado.
La diabetes y la obesidad son factores de riesgo bien establecidos. Esta asociación se explica por la inmunosupresión secundaria a estas condiciones, que incrementa la susceptibilidad a infecciones33,34. En particular, la glucosuria característica, podría favorecer el crecimiento bacteriano, lo que explicaría su relación con la IVU35,36. La diabetes aumenta 5 veces el riesgo de desarrollar pielonefritis en pacientes diabéticos en comparación a los que no lo son37. Estas patologías se asociaron de manera significativa con el resultado positivo en el análisis bivariado, la cual no persistió en el análisis multivariado.
Aproximadamente el 50 % de los pacientes con hiperplasia prostática benigna (HPB) experimentarán al menos un episodio de IVU durante su vida38. Esto no se observó en nuestra muestra debido a que no se encontraron diferencias significativas entre la presencia de HPB y un resultado positivo en el análisis multivariado.
Entre los factores de riesgo para un resultado positivo, sólo el diagnóstico previo de IVU (p0,004) y el antecedente de sondaje vesical (p0,007) mostraron asociación significativa en el análisis multivariado. En contraste, la presencia de síntomas urinarios, el uso previo de antibióticos y la hospitalización reciente no se asociaron a resultados positivos. Esta relación podría explicarse porque estas condiciones favorecen la colonización del tracto urinario, alteración del microbiota urogenital normal y la persistencia de biofilm en el tracto urinario, incrementando la probabilidad de urocultivos positivos39-45.
Entre las principales fortalezas de este estudio destaca el tamaño considerable de la muestra y el diseño prolectivo de la recolección de datos, lo que confiere robustez a los resultados y mejora su validez externa. Además, pese a ser una investigación monocéntrica, el Centro Médico Nacional-Hospital Nacional es centro de referencia para pacientes de todo el país, por lo que estos hallazgos podrían contribuir al desarrollo de estrategias para el uso racional de antibióticos, optimizando así la práctica clínica.
Sin embargo, el diseño transversal del estudio limita la inferencia de relaciones causales, y la naturaleza monocéntricade la investigación podría restringir la generalización de los resultados a otras poblaciones. Estas limitaciones deben considerarse al interpretar las asociaciones encontradas.
Futuras investigaciones con diseños longitudinales y multicéntricos serían necesarias para confirmar estos hallazgos y explorar relaciones causales encontradas en la investigación.
CONCLUSIÓN
En este estudio, la edad promedio de los pacientes fue de 38,9 años (rango 15-91 años), con predominio del sexo femenino (84 %). La mayoría de los participantes presentó comorbilidades, siendo la hipertensión arterial la más frecuente. Los síntomas urinarios fueron referidos por el 27 % de los pacientes antes de la toma del urocultivo.
Se determinó una alta resistencia de la E. coli a ciprofloxacina y al trimetoprim/sulfametoxazol, fármacos frecuentemente utilizados como primera línea terapéutica, en comparación a la sensibilidad cercana al 100 % a la fosfomicina y la nitrofurantoína.
La frecuencia global de urocultivos positivos fue del 10,9 %, con Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae como los microorganismos más frecuentes. Además, se identificaron factores asociados a urocultivos positivos: infección de vías urinarias y sondaje vesical previo.
Estos hallazgos destacan la importancia de considerar variables clínicas y epidemiológicas en la evaluación de infecciones del tracto urinario, así como la necesidad de optimizar estrategias diagnósticas y terapéuticas en poblaciones de alto riesgo.















