INTRODUCCIÓN
La cirugía bariátrica constituye una serie de procedimientos que se realizan en el estómago y/o intestinos de un paciente con obesidad para reducir su ingesta de alimentos y/o aumentar la velocidad de paso de los alimentos por el sistema digestivo, existen varios tipos de cirugías bariátricas, como bypass gástrico, manga gástrica y la banda gástrica1.
Entre los tratamientos para la obesidad disponibles actualmente, la cirugía bariátrica es la que presenta mejores resultados en la pérdida de peso y remisión de comorbilidades, produciendo efectos positivos en la función del tejido adiposo, la sensibilidad a la insulina, el contenido y función de la grasa hepática, así como la mejoría general del metabolismo y como resultado el aumento de la calidad de vida a largo plazo2.
La efectividad de la cirugía bariátrica se evalúa teniendo en cuenta ciertos indicadores de resultados tales como el índice de masa corporal (IMC) perdido, cambios en los parámetros bioquímicos, resolución o mejoría de las morbilidades relacionadas a la obesidad y sus complicaciones3.
En Paraguay, se ha producido una transición epidemiológica y nutricional con lo cual predomina el consumo de alimentos con alto contenido calórico, altos en grasas, azúcares simples y sodio9. Es así que, en el año 2022, según la Segunda Encuesta Nacional de factores de riesgo para enfermedades no transmisibles, el 32,4 % de la población presentaba obesidad, además de resaltar los altos porcentajes de factores de riesgo como inactividad física (36,3%), consumo de alcohol (57,7 %), hipertensión arterial (38,6 %), diabetes (10,6%), entre otros4.
En Paraguay, se han publicado estudios realizados en pacientes sometidos a cirugía bariátrica, específicamente aquellos que acudieron al Hospital Nacional, no obstante, al momento de la elaboración del presente protocolo no se ha encontrado estudios publicados que hayan sido realizados en el Hospital General de Luque. Este estudio representa una oportunidad para obtener datos de la población con obesidad sometida a cirugía bariátrica en dicha institución entre los años 2018 a 2023 y su evolución al mes de la cirugía y hasta 6 meses después teniendo en cuenta parámetros bioquímicos y antropométricos.
Por lo cual el objetivo del presente estudio es determinar los cambios bioquímicos y antropométricos en pacientes con obesidad sometidos a cirugía bariátrica en el Hospital General de Luque durante el periodo 2018-2023.
METODOLOGÍA
Estudio observacional descriptivo longitudinal, con datos secundarios. Los criterios de inclusión fueron fichas completas de adultos adultos de ambos sexos, mayores de 18 años edad que fueron sometidos a cirugía bariátrica en el Hospital General de Luque en el periodo de 2018 a 2023. Como criterios de exclusión se tuvo en cuenta a fichas de adultos que hayan interrumpido sus controles y no completaron los 6 meses de seguimiento en el Hospital de Referencia. Los pacientes incluidos en la investigación fueron sometidos a cirugía bariátrica mediante la técnica de manga gástrica. Para cálculo del tamaño de muestra se estimó la media en base al estudio de Yegros-Ortíz5 realizado en Paraguay con una media de 56,4 kg de peso perdido tras la cirugía, una desviación estándar de 17,8 kg y la varianza de 316 kg. Se tuvo en cuenta una población aproximada de 40 pacientes sometidos a cirugía bariátrica en el Hospital durante el periodo de estudio, un nivel de confianza del 95 %, una precisión del 5 %, resultando una muestra mínima de 22 fichas de pacientes. El muestreo fue no probabilístico de casos consecutivos. Se recolectaron en una planilla electrónica de Microsoft Excel® 2016 los datos demográficos, clínicos, del perfil bioquímico y antropométricos.
Para determinar las modificaciones en los parámetros bioquímicos se consideraron las variables de glucosa (mg/dL), colesterol (mg/dL), triglicéridos (mg/dL), HDL (mg/dL) y LDL (mg/dL) en sangre según el último registro previo a la cirugía bariátrica y el último anotado posterior a la misma dentro de los 6 meses. En cuanto a las modificaciones, según datos antropométricos se tuvo en cuenta los últimos datos registrados en la ficha de peso corporal (kg), talla (m), el IMC (kg/m2) y el estado nutricional según IMC previo a la cirugía, el primer control post-cirugía, ≥1 mes y a los seis meses posteriores a la cirugía bariátrica.
La base de datos fue migrada al programa estadístico SPSS versión 21 para el análisis estadístico. Los datos cualitativos fueron presentados como frecuencia absoluta (n) y frecuencia relativa (%). Los datos cuantitativos fueron presentados como media y desvío estándar. La comparación de los datos cuantitativos del antes y después de la cirugía bariátrica en la muestra se realizó mediante la Prueba T de Student para variables dependientes con valor de significancia de p<0,05.
RESULTADOS
En la presente investigación fueron incluidos 22 adultos sometidos a cirugía bariátrica, 19 (86,4 %) de los pacientes eran del sexo femenino, la mediana de edad fue de 43 años, 12 (54,5 %) se encontraban casados, 14 (63,6 %) tenían un nivel educativo universitario y 12 (54,5 %) trabajaba a tiempo completo (Tabla 1).
Tabla 1: Características demográficas de la muestra (n = 22)
| Variables | Total (n=22) |
|---|---|
| n (%) | |
| Edad (años) | 44±9,8a |
| Sexo | |
| Femenino | 19 (86,4) |
| Masculino | 3 (13,6) |
| Estado civil | |
| Casado/a | 12 (54,5) |
| Soltero/a | 8 (36,4) |
| Unión libre | 1 (4,5) |
| Separado/a | 1 (4,5) |
| Nivel de educación | |
| Secundaria incompleta | 4 (18,2) |
| Secundaria completa | 4 (18,2) |
| Universitaria | 14 (63,6) |
| Trabajo | |
| Tiempo completo | 12 (54,5) |
| Medio tiempo | 7 (31,8) |
| Ama de casa | 3 (13,6) |
a Valores presentados como promedio y desvío estándar.
Entre las características clínicas 5 (22,7 %) refirieron antecedentes personales de hipertensión arterial y 6 (13,6 %) tenían diabetes mellitus tipo 2. El promedio de edad de inicio del sobrepeso fue de 24,6±8,2 años, siendo los principales motivos del aumento de peso los cambios de actividad física (36,4 %; n = 8), el estrés (31,8 %; n = 7) y el embarazo (27,3 %; n = 6). 21 pacientes (95,5 %) realizaron previamente a la primera consulta en el hospital de referencia algún régimen para el descenso de peso, de los cuales 20 (95,2 %) lo hizo por indicación de un médico o nutricionista (Tabla 2).
Tabla 2: Características clínicas de la muestra (n = 22)
| Variables | Total (n=22) |
|---|---|
| n (%) | |
| Clínicas | |
| Antecedentes patológicos personales | |
| Hipertensión arterial | 5 (22,7) |
| Diabetes mellitus tipo 2 | 3 (13,6) |
| Ninguna | 14 (63,3) |
| Edad de inicio del sobrepeso (años) | 24,6±8,2a |
| Motivos de aumento de peso | |
| Cambios de actividad física | 8 (36,4) |
| Estrés | 7 (31,8) |
| Embarazo | 6 (27,3) |
| Cambio de empleo | 3 (13,6) |
| Ansiedad | 1 (4,5) |
| Medicamentos | 1 (4,5) |
| Viajes | 1 (4,5) |
| Tentativa de régimen | |
| Si | 21 (95,5) |
| No | 1 (4,5) |
| Indicación del régimen | |
| Por indicación médica, nutricional | 20 (95,2) |
| Por cuenta propia | 1 (4,8) |
a Valores presentados como promedio y desvío estándar
Al observar los cambios en los pacientes antes y después de la cirugía bariátrica según parámetros bioquímicos, se encontró un descenso en los valores de glucosa, colesterol total, LDL y triglicéridos, y al explorar la diferencia está fue significativa (p<0,05). Los valores de HDL aumentaron con relación a los datos previos a la cirugía, sin embargo, no se halló una diferencia significativa (p>0,05) (Gráfico 1).
Previo a la cirugía bariátrica 20 (90,2 %) cursaba con obesidad grado III, posterior a la cirugía, dentro del primer control se observó que 10 (45,5 %) seguían con obesidad grado III, seguido por 8 (36,4 %) con obesidad grado II. A los 6 meses post cirugía 11 (50 %) tenía obesidad grado I (Tabla 3).
Tabla 3: Estado nutricional de la muestra antes y después de la cirugía (n = 22)
| Estado nutricional | Antes de la cirugía | Primer control post cirugía | 6 meses post cirugía |
|---|---|---|---|
| n (%) | n (%) | n (%) | |
| Sobrepeso | 0 (0,0) | 1 (4,5) | 5 (22,7) |
| Obesidad Grado I | 0 (0,0) | 3 (13,6) | 11 (50,0) |
| Obesidad Grado II | 2 (9,1) | 8 (36,4) | 3 (13,6) |
| Obesidad Grado III | 20 (90,2) | 10 (45,5) | 3 (13,6) |
Valores de referencia: Sobrepeso (25,0-29,9 kg/m2), Obesidad grado I (30,0-34,4 kg/m2), Obesidad Grado II (35,0-39,9 kg/m2), Obesidad Grado III (≥40 kg/m2).
En el Gráfico 2, se observó un descenso del Índice de masa corporal (IMC), el promedio antes de la cirugía fue de 47,99±8,29 kg/m2, al primer control después de la cirugía bariátrica fue de 40,33±8,23 kg/m2, y a los 6 meses post cirugía era de 34,16±6,15 kg/m2. Al explorar los cambios en el IMC antes y después de la cirugía se encontró diferencia significativa (p=0,00). El promedio de porcentaje de pérdida de peso en la muestra fue de 28,47±8,08% en relación con el peso corporal antes de la cirugía.
DISCUSIÓN
En el presente estudio se incluyeron 22 fichas de pacientes de los cuales 9/10 participantes eran mujeres, y el promedio de edad fue de 44 años, Cañete et al. en Paraguay encontraron una diferencia significativa en la presencia de obesidad entre mujeres (26 %) y hombres (20,2 %)6. Aranda et al.7 también en el mismo país reportaron un promedio de 37±8 años en pacientes sometidos a cirugía bariátrica en el Hospital Nacional siendo inferior al encontrado en la presente investigación.
En cuanto a las características clínicas de los participantes, entre los antecedentes personales las patologías más frecuentes fueron la hipertensión arterial y la diabetes mellitus tipo 2, lo cual se espera debido a que son de las principales patologías que afectan a la población paraguaya. En Colombia Toro-Vázquez et al.8 hallaron que las principales comorbilidades presentes en los pacientes sometidos a cirugía bariátrica fueron la artropatía (78,6 %), el síndrome de apnea del sueño (55,7 %), la hipertensión arterial (44 %) y la dislipidemia (42,3 %).
En los pacientes el sobrepeso inició en promedio a los 24 años, señalando como principales motivos de aumento de peso los cambios en la actividad física, el estrés y el embarazo. En Paraguay, Medina-Bordón et al.9 en pacientes con obesidad encontraron que el inicio se dio en la adultez (38 %) o en el caso de las mujeres post embarazo (38 %), siendo este último porcentaje mayor a lo encontrado en el presente estudio. El desarrollo de la obesidad en la adultez podría deberse a los cambios de hábitos producto del nuevo estilo de vida, donde por lo general aumenta el sedentarismo y disminuyen las horas disponibles para realizar actividad física por las exigencias en la universidad o el trabajo.
Así también en el presente estudio, 9 de cada 10 pacientes realizó previamente a la primera consulta en el hospital algún régimen para el descenso de peso indicado por un médico o nutricionista, esto podría deberse a que los pacientes iniciaron con el sobrepeso al inicio de la adultez, por lo cual ya llevaban mucho tiempo con el diagnóstico de obesidad.
El mayor problema asociado con la obesidad no es el exceso de tejido adiposo en sí, sino los trastornos metabólicos y las complicaciones resultantes de la enfermedad, incluyendo el aumento del riesgo de muerte prematura. Los métodos conservadores de tratamiento existentes, incluyendo cambios en el estilo de vida, actividad física, dietas restrictivas y psicoterapia, no son muy eficaces, resultando sólo en hasta el 10 % de la pérdida de peso deseada. Mantener el peso corporal es un problema mucho más difícil, y reduce la eficacia de estos métodos de terapia10.
En el nivel actual de la cirugía bariátrica del conocimiento médico es el tratamiento más eficaz para la obesidad y se considera que es el tratamiento de elección en pacientes que cumplen los criterios de elegibilidad para la cirugía10.
Cabe mencionar que los participantes del presente estudio realizaron un tratamiento nutricional preoperatorio, esta práctica tiene como objetivo lograr un descenso previo del peso corporal, disminución del tejido adiposo visceral y el hígado graso, esto para poder facilitar la técnica quirúrgica y reducir el riesgo de complicaciones, además es un tiempo que se utiliza para educar al paciente y evaluar el compromiso con el tratamiento11.
Evaluando los cambios según parámetros bioquímicos, en el presente estudio se observó una reducción de los valores de glucosa plasmática post cirugía bariátrica, la literatura señala que después de la intervención quirúrgica independientemente de la restricción calórica y la reducción del peso se da un incremento importante de hormonas intestinales incluyendo el péptido insulinotrópico similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), el cual actúa sobre la secreción de las células β pudiendo aumentar la sensibilidad de la glucosa en las células β, de esta manera contribuyendo a la mejoría de ese parámetro proporcionando un control a largo plazo en el 80% de los pacientes con diabetes mellitus tipo 212.
En el perfil lipídico antes y después de la cirugía se encontró un descenso en los valores colesterol total, LDL y triglicéridos siendo esta diferencia significativa en la muestra de estudio. Los valores de HDL aumentaron en relación con los datos previos a la cirugía, no obstante, la diferencia no fue significativa para esta variable. Ackerman et al. (2020)13 encontraron a los 6 meses post cirugía bariátrica un promedio de colesterol total de 185±31 mg/dL, LDL de 115±30 mg/dL, triglicéridos de 124±44 mg/dL y HDL de 53±15 mg/dL, siendo estos valores superiores a los encontrados en el presente estudio.
En los pacientes con obesidad los niveles de HDL son típicamente bajos y están asociados con el aumento de triglicéridos. El aumento del tejido adiposo visceral y el tronco (especialmente tronco superior) se asocian con niveles de triglicéridos más altos y de HDL-C más bajos. Las adipoquinas, como la adiponectina y la resistencia, regulan el metabolismo de los lípidos. Los niveles circulantes de adiponectina disminuyen en sujetos obesos. La disminución de los niveles de adiponectina se asocia con elevaciones en los niveles séricos de triglicéridos y disminuciones en los niveles de HDL14.
Previo a la cirugía bariátrica 9 de cada 10 pacientes cursan con obesidad grado III, posterior a la cirugía, dentro del primer control este porcentaje se redujo a la mitad, seguido por el 36,4 % con obesidad grado II. A los 6 meses post cirugía la mitad de los pacientes tenía obesidad grado I. En Ecuador, Cazorla et al.15 determinaron la efectividad de la cirugía bariátrica encontrando que previo a la cirugía el 68,94 % tenía obesidad grado III y el 31 % obesidad grado II, luego de la intervención quirúrgica sólo el 17 % presentaba obesidad grado III, 14 % tenía obesidad grado I y el 59,9 % tenía sobrepeso encontrando una diferencia significativa (p=0,03).
El promedio de índice de masa corporal previo a la cirugía fue de 47,9 kg/m2 clasificado como obesidad grado III, y se observó un descenso al primer control y a los 6 meses posterior a la intervención el promedio fue de 34,1 kg/m2 y al explorar los cambios en el IMC antes y después de la cirugía se encontró diferencia significativa. En el estudio de Toro-Vásquez et al.8 el promedio de IMC a los 6 meses post cirugía mediante la técnica de manga gástrica fue de 30,3 kg/m2 en comparación al 43,0 kg/m2 inicial, siendo mayor el descenso de IMC.
Cardozo-Mangones et al.16 en Colombia determinaron la efectividad de la gastrectomía en manga en la reducción del peso y resolución de patologías asociadas. Entre sus resultados se destaca que el promedio de IMC antes de la cirugía fue de 44,8±6,6 kg/m2, siendo este valor menor a lo encontrado en el presente estudio.
Entre los indicadores de calidad más utilizados para evaluar el éxito de la cirugía bariátrica a largo plazo se encuentra el porcentaje de pérdida de peso (%PP)17, en el presente estudio el promedio de %PP fue de 28,47±8,08%, en este sentido, la cirugía bariátrica se considera exitosa con un porcentaje de pérdida de peso ≥25 %, además Ugarte et al.18 observaron que aquellos pacientes que presentaron un % de pérdida total de peso exitoso consumían menos dulces y bebidas azucaradas y realizaban ejercicios físicos al menos dos veces a la semana, demostrando un menor nivel de estrés relacionado a su estado nutricional teniendo una mayor facilidad para la pérdida de peso.
Entre las limitaciones en el presente estudio se menciona la dificultad de recolectar los datos de las fichas clínicas debido a que se encontraban incompletas, lo cual limitó la cantidad incluida en la investigación, esto dificulta la observación de los cambios en otras variables de interés como la hemoglobina glicada o la presión arterial, reduciendo la evaluación integral del impacto metabólico. Como fortaleza se destaca la inclusión de parámetros tanto clínicos como antropométricos, teniendo en cuenta que la cirugía bariátrica presenta beneficios tanto en la pérdida de peso como también en el control metabólico, además al momento de la elaboración del estudio no se encontraron publicaciones nacionales similares. Como recomendaciones a futuras investigaciones se sugiere un mayor tamaño muestral, incluyendo otros centros, así como un seguimiento a largo plazo.
Finalmente se observó en el presente estudio que la cirugía bariátrica provocó cambios en los parámetros bioquímicos y antropométricos en los pacientes, siendo una alternativa para la resolución de comorbilidades asociadas a la obesidad como la diabetes y la dislipidemia, por ello se destaca la necesidad del seguimiento multidisciplinario más allá de los 6 meses posteriores.
















