INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica que se caracteriza por una hiperglucemia crónica, consecuencia de un desorden en la secreción o acción de la insulina, y se clasifica principalmente en: tipo 1 y tipo 21.
En las últimas décadas, la DM tipo 2 ha mostrado un crecimiento sostenido a nivel mundial, con mayor incremento en países de ingresos bajos y medios, donde se ha observado la tasa más alta de crecimiento. En Asunción, Paraguay, se ha reportado una prevalencia de 10,6 % en población adulta evaluada por Jorge A. Leguizamón et al.2,3.
A nivel mundial, la retinopatía diabética (RD) constituye una de las principales causas de discapacidad visual y ceguera prevenible. Un estudio realizado a base de datos del 2020, estima que aproximadamente 103 millones de personas presentaban algún grado de RD, con alrededor de 1.07 millones de casos de ceguera y 3.28 millones de discapacidad visual a raíz de dicha patología a nivel mundial. La RD consiste en una afección microvascular progresiva caracterizada por alteraciones estructurales y funcionales de los capilares retinianos, e implica un eventual compromiso neurodegenerativo y pérdida visual irreversible4,5.
La RD se considera como la causa más importante de ceguera en adultos en edad laboral, que constituye una franja etaria de 20 a 64 años. La porción de prevalencia de retinopatía para el total de los adultos con DM de 40 años o más en los Estados Unidos es de 28,5 % (4,2 millones de personas). En el resto del mundo, la tasa de prevalencia de RD se ha valorado en 34,6 % (93 millones de personas)6.
Su presencia se relaciona directamente con el curso de la diabetes; en los pacientes con tipo 1 suele manifestarse a partir del quinto año posterior al diagnóstico, mientras que en tipo 2 puede estar presente desde el comienzo, por lo que se recomienda el cribado oftalmológico inmediato, empleándose la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) para su diagnóstico temprano y seguimiento7,8.
La hipertensión arterial (HTA) es un factor de riesgo estrechamente ligado a la predisposición de la aparición de RD. Diversas investigaciones han puesto en manifiesto que la vigilancia óptima de la presión arterial (PA) ayuda a reducir tanto la aparición como la progresión de la RD9,10.
La coincidencia de PA aumentada comórbida a DM exacerba de forma considerable la existencia de padecimientos cardiovasculares; ambas patologías conllevan un daño vascular progresivo. Se presume que una proporción importante de la población del continente americano presenta HTA, constituyendo por lo tanto un problema de salud pública de relevancia internacional11,12.
Tanto la HTA como la DM se encuentran entre los padecimientos crónicos más predominantes. La frecuencia de HTA entre personas con DM es considerable, situándose entre un 32% y un 82% a nivel mundial12.
A pesar del impacto de la RD como causa de discapacidad visual, en Paraguay persiste el conocimiento epidemiológico limitado acerca de cifras recientes que estimen su prevalencia y factores asociados en población diabética. Por ello, el presente estudio tuvo como objetivo determinar la prevalencia de RD y su asociación con HTA en pacientes con DM atendidos en Fundación Visión durante el año 2024.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, analítico, de corte transversal, a partir de una base de datos del año 2024 de 65.535 pacientes que acudieron a las diversas sedes de Fundación Visión del Departamento Central del Paraguay. Los criterios de inclusión fueron aquellos pacientes de ambos sexos, de 18 años en adelante, con diagnóstico de diabetes mellitus tipo I y II. Se excluyeron 13.076 registros debido a no cumplir con los criterios de inclusión y por datos incompletos o repetición de individuos. Finalmente, fueron incluidos 6445 pacientes diabéticos que formaron parte del estudio. El tipo de muestreo utilizado fue el no probabilístico por conveniencia.
El instrumento utilizado fue una ficha técnica estructurada para recoger los datos de la fuente secundaria, la cual consistía en la base de datos del año 2024 de la Fundación Visión. Las variables seleccionadas constan de: sociodemográficas (edad, sexo y procedencia), clínicas (HTA y alergias) y oftalmológicas: RD, cataratas, glaucoma, desprendimiento de retina y degeneración macular.
Los datos fueron analizados aplicando la estadística descriptiva para las variables cualitativas frecuencia y media o mediana para las cuantitativas según la normalidad de la muestra. Para el análisis de las hipótesis se tuvo en cuenta el nivel de confianza de 95%, significancia estadística p <0.05, haciendo uso del test de Chi². Se utilizó Stata/SE para el análisis y limpieza de la base de datos. Se calcularon odds ratios (OR) con intervalos de confianza al 95%.
El protocolo de investigación fue aprobado por el comité de ética de la Universidad del Pacífico código 037-2025 el 13 de mayo del 2025.
RESULTADOS
Se analizaron los datos de 6445 personas con el diagnóstico de diabetes de los cuales el 55,19% (3557) fueron mujeres y 44,81% (2888) fueron hombres. La edad media fue de 64,56 ± 11,69 años. La procedencia de los pacientes con diabetes se detalla a continuación (Figura 1).

Figura 1. Distribución de las principales ciudades de procedencia de los pacientes con Diabetes que acudieron a la Fundación Visión (n=6445).
En cuanto a las patologías de base el 63,75% (4109) presentó HTA al momento de la consulta; el 12,74% (821) alergias. Analizando las patologías oculares, el 48,08% (3099) presentó cataratas. Algunos pacientes presentaron más de una patología ocular concomitante (Tabla 1).
Tabla 1. Patologías Oculares registradas en los pacientes con DM (n=6445).
| Patología Ocular | Sí | No | ||
|---|---|---|---|---|
| n | % | n | % | |
| Retinopatía Diabética | 1773 | 27,51 | 4672 | 72,49 |
| Cataratas | 3099 | 48,08 | 3346 | 51,92 |
| Degeneración Macular | 152 | 2,36 | 6293 | 97,64 |
| Desprendimiento de Retina | 192 | 2,98 | 6253 | 97,02 |
| Glaucoma | 757 | 11,75 | 5688 | 88,25 |
En la tabla 2 se compara patologías oculares y comorbilidades en los grupos con y sin RD; en aquellos con RD (n=1773), la HTA fue la comorbilidad más común en un total de 1293 pacientes (72,92%), seguida de cataratas en 933 (52,62%). En la población total de pacientes sin RD (n=4672), se pudo ver que 2816 pacientes (60,27%) presentó HTA, siendo esta la comorbilidad más frecuente, seguida de cataratas con un total de 2166 pacientes (46,36%).
Tabla 2. Frecuencia de las patologías oculares y comorbilidades de los pacientes con RD (n=1773) y sin RD (n=4672).
| Patología Ocular y comorbilidades | Con RD (n=1773) | Sin RD (n=4672) | ||
|---|---|---|---|---|
| n | %* | n | %* | |
| Cataratas | ||||
| Sí | 933 | 52.62 | 2166 | 46.36 |
| No | 840 | 47.37 | 2506 | 53.63 |
| Degeneración Macular | ||||
| Sí | 27 | 1.52 | 125 | 2.62 |
| No | 1746 | 98.47 | 4547 | 97.32 |
| Desprendimiento de Retina | ||||
| Sí | 102 | 5.75 | 90 | 1.92 |
| No | 1671 | 94.24 | 4582 | 98.07 |
| Glaucoma | ||||
| Sí | 147 | 8.29 | 610 | 13.05 |
| No | 1626 | 91.70 | 4062 | 86.94 |
| HTA | ||||
| Sí | 1293 | 72.92 | 2816 | 60.27 |
| No | 480 | 27.07 | 1856 | 39.72 |
| Alergia | ||||
| Sí | 339 | 19.12 | 482 | 10.31 |
| No | 1434 | 80.87 | 4190 | 89.68 |
Se evaluó la HTA y la presencia de cataratas como factores de riesgo de desarrollo de RD. En esta población, ambas condiciones mostraron una asociación estadísticamente significativa con la presencia de RD, tabla 3.
DISCUSIÓN
Los hallazgos principales del presente estudio fueron; desde el punto de vista sociodemográfico, una edad media de 64,56 ± 11,69 años; la mayoría de la población reportada fue oriunda del departamento Central, lo cual concuerda con la densidad poblacional del país; la DM presentó una mayor prevalencia en el sexo femenino (55,19%). Una revisión sistemática acerca de las características sociodemográficas de pacientes con DM en Latinoamérica apunta a cifras similares; los autores mencionan una prevalencia mayor en el sexo femenino de 30 a 70 años13.
En cuanto a los hallazgos oftalmológicos, las cataratas constituyeron la patología ocular más frecuente, observándose tanto en pacientes con y sin RD. La prevalencia de RD con DM fue de 27,51%, porcentaje similar al reportado en Estados Unidos (28,5%) y menor al promedio mundial de 34,6% descrito en la literatura6.
Respecto a los factores asociados, la HTA mostró una asociación estadísticamente significativa con la presencia de RD (p<0,001), con un OR de 1,8, lo que indica mayor probabilidad de presentar RD en pacientes hipertensos. Asimismo, las cataratas también mostraron asociación significativa (p<0,001), con un OR de 1,3, siendo la patología ocular concomitante más frecuente en pacientes con RD. Min Zhang et al. mencionan en su revisión sistemática una asociación entre la HTA y la RD con una mayor prevalencia de RD en individuos con una presión arterial >120/80 mmHg tanto en pacientes con HTA como en aquellos sin ella9. Otros estudios transversales y prospectivos en poblaciones americanas han documentado asociaciones entre DM y la catarata subcapsular posterior, de forma tanto prevalente como incidente14.
La alta frecuencia de HTA como comorbilidad coincide con el estudio de Picco Pérez et al.8, quienes informaron que el 23% de los pacientes con DM2 presentaban HTA. Además, tanto este estudio como el de Ruiz Miranda et al. señalaron que la HTA es un factor de riesgo para el desarrollo de RD6,8.
En relación con las cataratas, en una cohorte retrospectiva realizada en Taiwán, Nien et al.15 observaron que los pacientes con DM y RD tenían un riesgo de cirugía de cataratas casi tres veces mayor en comparación con pacientes diabéticos sin RD (HR ajustado = 2,93).
Un artículo del 2022 describe que las cataratas y la RD son afecciones que frecuentemente coexisten en pacientes con DM, sin que la presencia de cataratas aumente el riesgo de desarrollo de RD, sino que comparten factores comunes16.
La asociación observada entre cataratas y RD puede explicarse porque, en los pacientes con DM, la presencia de cataratas se relaciona con cambios metabólicos en el cristalino, mientras que la RD implica daño a nivel de los vasos sanguíneos de la retina17.
Por lo tanto, la relación entre HTA y cataratas con la RD podría explicarse por mecanismos fisiopatológicos comunes, como el estrés oxidativo, el daño microvascular crónico y los efectos de la hiperglucemia sostenida sobre los tejidos oculares9,15.
La prevalencia de RD fue del 27,51% en pacientes con DM atendidos en Fundación Visión. La HTA y las cataratas mostraron una asociación significativa con la presencia de RD. Estos hallazgos destacan la importancia del control de los factores de riesgo y del cribado oftalmológico periódico en la población diabética.
Es importante la identificación temprana de factores de riesgo modificables que podrían prevenir o retrasar la aparición de la RD. De acuerdo con lo reportado por Vargas Ávila et al., mantener un buen control glucémico es la primera medida preventiva en el manejo de la RD18.
El cribado para el diagnóstico de la RD mediante el estudio regular del fondo de ojo debería formar parte de la rutina en el manejo de los pacientes con DM. Esto es apoyado por el estudio realizado por Castillo-Otí et al. en Santander, en el cual se observó que la prevalencia de RD había disminuido hasta el 8,56%, asociada a la mejora del control de los factores de riesgo modificables19.
Entre las limitaciones del estudio se encuentra el uso de una base de datos secundaria, lo cual puede implicar sesgo de información y ausencia de variables relevantes como duración de la diabetes, control glucémico o tratamiento recibido. Asimismo, el diseño transversal no permite establecer relaciones de causalidad.














