INTRODUCCIÓN
La investigación sobre los factores asociados a los trastornos mentales en la población adulta mayor es de gran relevancia en los campos de la salud pública y la epidemiología, tanto a nivel global como regional. A medida que la longevidad aumenta, la proporción de adultos mayores crece, planteando nuevos desafíos para la atención de la salud mental en este grupo demográfico1-3.
A nivel mundial, numerosos estudios epidemiológicos han mostrado una alta prevalencia de trastornos mentales en adultos mayores, lo cual tiene impactos negativos significativos en su calidad de vida, funcionalidad y mortalidad. Los trastornos mentales en esta etapa de la vida están asociados con una mayor carga de enfermedad, un uso elevado de los servicios de salud y un incremento en los costos de atención4-6.
Desde una perspectiva regional, es fundamental considerar las particularidades socioculturales, los recursos disponibles y los sistemas de atención de salud mental para comprender mejor la epidemiología de los trastornos mentales en adultos mayores7,8. Los estudios locales pueden aportar información valiosa sobre factores de riesgo específicos, patrones de presentación clínica y barreras de acceso a la atención. Estos conocimientos son esenciales para el diseño de políticas y programas de salud mental que sean efectivos y estén adaptados a las necesidades de esta población9.
A pesar de la creciente concienciación sobre la importancia de la salud mental en la población adulta mayor, persisten brechas de conocimiento que requieren una investigación adicional10-13. Es crucial entender cómo interactúan factores sociodemográficos, clínicos y ambientales en la aparición y progresión de los trastornos mentales en este grupo de edad. Asimismo, es necesario identificar intervenciones efectivas para la prevención, detección temprana y tratamiento de estos trastornos.
El presente estudio, enfocado en los adultos mayores que acuden al Departamento de Psiquiatría Ambulatoria del Hospital de Clínicas entre 2021 y 2023, tiene una importancia particular. El envejecimiento de la población implica un aumento en la prevalencia de trastornos mentales entre los adultos mayores, lo cual representa un desafío significativo para los sistemas de salud pública. Comprender los factores que contribuyen a estos trastornos permite desarrollar estrategias de prevención más efectivas, mejorar las intervenciones terapéuticas y optimizar la asignación de recursos. Además, la identificación de estos factores facilita la personalización de los tratamientos y mejora la calidad de vida de los adultos mayores, mediante intervenciones tempranas y dirigidas que pueden mitigar el impacto de los trastornos mentales en este grupo, el cual a menudo enfrenta múltiples desafíos de salud.
El objetivo de este estudio fue caracterizar los diagnósticos de trastornos mentales más frecuentes en el consultorio de psiquiatría ambulatoria de un hospital universitario. Esta investigación no solo contribuirá a una mejor comprensión de la epidemiología de estos trastornos, sino que también fomentará una atención y un manejo de la salud mental más adecuados para esta población.
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño y muestreo
El estudio fue de diseño descriptivo de asociación cruzada14,15, temporalmente retrospectivo y de corte transversal, con un muestreo no probabilístico de casos consecutivos. La población consistió en pacientes adultos mayores (65 años o más) de ambos sexos con diagnóstico de algún trastorno mental, quienes consultaron de forma ambulatoria en el Departamento de Psiquiatría del Hospital de Clínicas (Universidad Nacional de Asunción) entre febrero de 2021 y diciembre de 2023. Se incluyeron únicamente aquellos con fichas clínicas completas.
Variables
Las variables estudiadas fueron sexo (hombre, mujer), edad (en años cumplidos), lugar de procedencia (Ciudad de Asunción, Departamentos de Paraguay), área (según codificación de la historia clínica: rural, urbana), seguro médico (sí, no), motivo de consulta (múltiples respuestas), diagnóstico individual principal de trastorno mental (según CIE-10)16 y comorbilidad médica (sí, no).
Tamaño de la muestra
El tamaño de la muestra se calculó utilizando el paquete epidemiológico Epidat (de la Organización Panamericana de la Salud), considerando un nivel de confianza del 95 %, una frecuencia esperada de trastornos mentales comunes en la población adulta mayor del 38,3 %17, y una precisión del 4 %. Esto dio como resultado un tamaño de muestra mínimo requerido de 568 pacientes18.
Gestión y análisis de datos
La recolección de datos se realizó mediante una planilla de cotejo para codificar la información obtenida de los registros médicos. Estos datos fueron ingresados en una hoja de cálculo, luego filtrados y agrupados, y posteriormente procesados con el paquete estadístico SPSS versión 29. Las variables cualitativas se resumieron mediante tablas y gráficos, mientras que las cuantitativas se analizaron utilizando medidas de tendencia central y dispersión. Para establecer asociaciones, se aplicó la prueba de chi cuadrado, previa comprobación de los supuestos, con un nivel de significación del 5 %. Además, el análisis cualitativo y la creación de la nube de palabras se realizaron utilizando los paquetes readxl, tm, wordcloud, y RcolorBrewer en RStudio versión 2024.04.2+764.
RESULTADOS
Se incluyó a un total de 1,033 sujetos, con edades entre 65 y 98 años, una media de 73 ± 7 años y una mediana de 72 años, siendo 66 años la edad más frecuente. Del total, el 70,5 % eran mujeres y el 29,5 % varones. En cuanto al área de residencia, el 52,7 % vivía en áreas rurales y el 47,3 % en áreas urbanas. La distribución del lugar de procedencia de los participantes se presenta en la figura 1. Ninguno de los participantes contaba con seguro médico.
Dado que el motivo de consulta fue una pregunta abierta, el método más adecuado para su análisis fue la creación de una nube de palabras. Se observó que las mayores frecuencias de motivos de consulta estuvieron relacionadas con control, seguimiento, derivación, insomnio y ansiedad (Figura 2).
En cuanto al diagnóstico individual principal, el más frecuente fue el episodio depresivo, con un 17,1 %, seguido por el trastorno de ansiedad generalizada (9,8 %), la demencia no especificada (8,5 %), la demencia en enfermedad de Alzheimer (8,5 %) y la fuga por razones desconocidas (6,7 %). Los diagnósticos se presentan en detalle en la Tabla 1.
Tabla 1. Diagnósticos principales de pacientes del Departamento de Psiquiatría, febrero 2021 - diciembre de 2023 (N=1033).
| Código CIE-10 | Diagnósticos individuales* | n | % |
|---|---|---|---|
| F32 | Episodio depresivo (sin especificador) | 177 | 17,1 |
| F41.1 | Trastorno de ansiedad generalizada | 101 | 9,8 |
| F03 | Demencia no especificada | 88 | 8,5 |
| F00 | Demencia en enfermedad de Alzheimer | 88 | 8,5 |
| XXX.1 | Fuga por razones desconocidas | 69 | 6,7 |
| F41.2 | Trastorno mixto de ansiedad y depresión | 59 | 5,7 |
| F31 | Trastorno afectivo bipolar | 32 | 3,1 |
| F41.0 | Trastorno de pánico | 29 | 2,8 |
| F05.9 | Delirio, no especificado | 29 | 2,8 |
| F29 | Psicosis de origen no orgánico, no especificado | 28 | 2,7 |
| F43.2 | Trastornos de adaptación | 27 | 2,6 |
| F41.9 | Trastorno de ansiedad, no especificado | 24 | 2,3 |
| Z00.4 | Examen psiquiátrico general | 22 | 2,1 |
| F20 | Esquizofrenia | 16 | 1,5 |
| F32.1 | Episodio depresivo moderado | 15 | 1,5 |
*Otros diagnósticos individuales: n=229; %=22,1.
Para el análisis inferencial, los diagnósticos se agruparon según la quinta edición revisada del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5 TR) de la Asociación Americana de Psiquiatría19 para facilitar el proceso. Se observó una relación significativa entre el sexo y el diagnóstico (χ² = 30,96; gl = 9; p < 0,001). Todos los diagnósticos fueron más frecuentes en mujeres, excepto los trastornos de síntomas somáticos, que fueron más comunes en hombres (Tabla 2).
Tabla 2. Grupos diagnósticos de los pacientes incluidos con relación al sexo (N=1033).
| Grupo diagnóstico* | Hombre | Mujer | Total | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| n | % | n | % | n | % | |
| Trastornos del Estado de Ánimo | 73 | 7,1 | 196 | 19,0 | 269 | 26,0 |
| Trastornos Neurocognitivos | 71 | 6,9 | 146 | 14,1 | 217 | 21,0 |
| Trastornos de Ansiedad Trastornos Psicóticos | 46 52 | 4,5 5,0 | 124 73 | 12,0 7,1 | 170 125 | 16,5 12,1 |
| Trastornos relacionados con el estrés y traumas | 14 | 1,4 | 72 | 7,0 | 86 | 8,3 |
| Trastornos del sueño-vigilia | 20 | 1,9 | 62 | 6,0 | 82 | 7,9 |
| Otros Trastornos Mentales | 11 | 1,1 | 35 | 3,4 | 46 | 4,5 |
| Trastornos Relacionados con Sustancias | 7 | 0,7 | 11 | 1,1 | 18 | 1,7 |
| Trastornos de síntomas somáticos y relacionados | 10 | 1,0 | 5 | 0,5 | 15 | 1,5 |
| Trastornos de la Personalidad | 1 | 0,1 | 4 | 0,4 | 5 | ,5 |
*Según DSM-5 TR.
En la Tabla 3 se muestra la relación entre el grupo diagnóstico y el área de residencia. Los trastornos del estado de ánimo, los trastornos de ansiedad y los trastornos de síntomas somáticos resultaron ser más frecuentes en áreas urbanas. En cambio, los trastornos neurocognitivos, psicóticos, relacionados con el estrés, del sueño, de sustancias y de personalidad fueron más comunes en áreas rurales (χ² = 28,48; gl = 9; p < 0,001).
Tabla 3. Grupos diagnósticos de los pacientes con relación al área de residencia (N=1033).
| Grupo diagnóstico* | Urbana | Rural | Total | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| n | % | n | % | n | % | |
| Trastornos del Estado de Ánimo | 140 | 13,6 | 129 | 12,5 | 269 | 26,0 |
| Trastornos Neurocognitivos | 93 | 9,0 | 124 | 12,0 | 217 | 21,0 |
| Trastornos de Ansiedad | 89 | 8,6 | 81 | 7,8 | 170 | 16,5 |
| Trastornos Psicóticos | 61 | 5,9 | 64 | 6,2 | 125 | 12,1 |
| Trastornos relacionados con el estrés y traumas | 37 | 3,6 | 49 | 4,7 | 86 | 8,3 |
| Trastornos del sueño-vigilia | 35 | 3,4 | 47 | 4,5 | 82 | 7,9 |
| Otros Trastornos Mentales | 22 | 2,1 | 24 | 2,3 | 46 | 4,5 |
| Trastornos Relacionados con Sustancias | 1 | 0,1 | 17 | 1,6 | 18 | 1,7 |
| Trastornos de síntomas somáticos y relacionados | 11 | 1,1 | 4 | 0,4 | 15 | 1,5 |
| Trastornos de la Personalidad | 0 | 0,0 | 5 | 0,5 | 5 | ,05 |
*Según DSM-5 TR.
DISCUSIÓN
Este estudio incluyó a 1,033 sujetos de entre 65 y 98 años, con una media de 73 años. En concordancia con la literatura, se observó una mayor proporción de mujeres, lo cual está bien documentado en investigaciones previas que asocian la mayor longevidad femenina con una mayor prevalencia de trastornos psiquiátricos en este grupo etario20. Este hallazgo podría explicarse también por factores socioculturales y biológicos, tales como el acceso a servicios de salud, roles de género tradicionales y un mayor riesgo de viudez y aislamiento social en mujeres mayores21. Además, el hecho de que ninguno de los participantes contara con seguro médico resalta la vulnerabilidad de esta población, especialmente en países con sistemas de salud fragmentados, donde el acceso a la atención médica y la prevención de enfermedades son limitados9. Un estudio reciente en China exploró la relación entre contar con un sistema de seguro médico o un seguro social y mejores niveles de salud en adultos mayores22. En los Estados Unidos, donde también existe un sistema de salud pública fragmentado y un sistema de salud predominantemente privado, se ha reportado que uno de cada cuatro adultos mayores sigue sin tener una cobertura de salud adecuada23.
En cuanto a la distribución geográfica, la mayor parte de los pacientes residía en el Departamento Central, lo cual podría estar relacionado con la densidad poblacional y una mejor accesibilidad a servicios de salud en áreas urbanas en comparación con áreas rurales. Las disparidades en el acceso a la atención médica entre zonas rurales y urbanas son bien conocidas, y estudios previos han demostrado que las áreas rurales suelen estar desatendidas en términos de infraestructura de salud mental, lo que podría subestimar la carga real de enfermedades psiquiátricas en estas regiones24. En un estudio realizado en una población rural de adultos mayores, se asoció una peor salud mental con una mayor distancia entre el hogar del adulto mayor y el centro de la comunidad donde vive, así como con la estación de autobús más cercana. Esto implica que el acceso a los servicios de salud es un factor clave en su estado de salud mental25.
Los motivos de consulta más frecuentes incluyeron control, seguimiento, derivación, insomnio y ansiedad, lo cual sugiere que una parte significativa de la población adulta mayor busca atención de salud mental no solo por episodios agudos, sino también para la gestión continua de condiciones crónicas. En particular, la ansiedad y el insomnio son síntomas comunes en los ancianos, y la literatura muestra que a menudo no son reconocidos ni tratados adecuadamente, a pesar de su impacto significativo en la calidad de vida1,6.
El diagnóstico individual principal más frecuente en esta muestra fue el episodio depresivo, seguido del trastorno de ansiedad generalizada, demencia no especificada y demencia asociada a la enfermedad de Alzheimer. Estos resultados son consistentes con la literatura internacional, que identifica la depresión como uno de los trastornos psiquiátricos más comunes en adultos mayores, con prevalencias entre el 10 % y el 20 % en diversos contextos26,27. La coexistencia de ansiedad y depresión también es un hallazgo frecuente en esta población, lo que agrava el deterioro funcional y la calidad de vida de los pacientes. La elevada presencia de diagnósticos de demencia no especificada y demencia en enfermedad de Alzheimer resalta la carga que estas enfermedades neurodegenerativas representan para los sistemas de salud y el bienestar de las personas mayores28.
Los resultados también mostraron que todos los grupos diagnósticos fueron más frecuentes en mujeres, a excepción de los trastornos de síntomas somáticos, que predominaron en hombres. Este patrón concuerda con estudios previos que sugieren una mayor prevalencia de trastornos del estado de ánimo y de ansiedad en mujeres, posiblemente debido a factores hormonales, psicosociales y de vulnerabilidad psicológica29. En cambio, la mayor prevalencia de síntomas somáticos en hombres podría estar relacionada con diferencias en la manera de expresar el malestar emocional, manifestado con mayor frecuencia a través de síntomas físicos, según documentan investigaciones anteriores30.
El área de residencia también mostró una influencia importante en la distribución de los grupos diagnósticos. En áreas urbanas, los trastornos del estado de ánimo, ansiedad y síntomas somáticos fueron más comunes, posiblemente debido a factores como el estrés de la vida urbana, el aislamiento social y una mayor disposición a buscar atención médica. En contraste, los trastornos neurocognitivos, psicóticos, relacionados con el estrés, del sueño, de sustancias y de la personalidad fueron más prevalentes en áreas rurales, lo que podría deberse a la menor accesibilidad a servicios de salud mental especializados, llevando a un diagnóstico tardío o subdiagnóstico, así como a diferencias culturales y en la percepción del bienestar mental24. De igual manera, es posible que los adultos mayores de áreas rurales tengan más dificultades para detectar problemas de salud mental, muchas veces debido a una mayor sensación de autosuficiencia, la cual se identifica como una barrera psicológica para el acceso a los servicios de salud mental31.
Entre las limitaciones de este estudio se destaca la falta de datos sobre comorbilidades médicas y factores socioeconómicos adicionales, como el nivel educativo e ingresos. Todos estos podrían influir en la aparición y manejo de los trastornos psiquiátricos. Además, el hecho de que ninguno de los participantes contara con seguro médico limita la generalización de los hallazgos a otras poblaciones con mejor acceso a servicios sanitarios. Sin embargo, una de las principales fortalezas de este estudio radica en la amplia muestra representativa de la población adulta mayor en diferentes áreas geográficas, lo que permite explorar la influencia del contexto rural-urbano en la salud mental de esta población vulnerable.
En conclusión, este estudio aporta información valiosa sobre la prevalencia y distribución de trastornos psiquiátricos en adultos mayores, destacando diferencias significativas según el sexo y el área de residencia. La mayor prevalencia de diagnósticos en mujeres y en áreas urbanas, junto con la presencia destacada de trastornos neurocognitivos y psicóticos en zonas rurales, subraya la necesidad de estrategias diferenciadas de atención en salud mental para esta población. Además, el hallazgo de que ninguno de los participantes contaba con seguro médico resalta la vulnerabilidad de los adultos mayores en contextos con sistemas de salud fragmentados. Este estudio no solo contribuye al entendimiento de las necesidades específicas de esta población en Paraguay, sino que también establece una base para futuras investigaciones y el diseño de intervenciones adaptadas a sus realidades socioeconómicas y geográficas.
















